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Cinco ciclistas portugueses, João Almeida, Rúben Guerreiro y los gemelos Ivo y Rui Oliveira y André Carvalho, han cambiado de representante. Una noticia que no tendría ningún impacto sin decir el nombre de la persona que ahora les representa: Jorge Mendes. Este anuncio ha sacudido el mundo del ciclismo este mes de enero. Seguramente todos sabéis quién es Jorge Mendes, ya que se trata de una de las personas más influyentes en el mundo de los negocios relacionados con el fútbol. Representante de decenas de jugadores de primer nivel (el mayor icono es Cristiano Ronaldo), el agente entra de esta forma en otro deporte. Sus tentáculos se alargan más allá del deporte rey para empezar a introducirse en el mundo de los pedales. Mientras tanto, la comunidad ciclista está a la expectativa. La mayoría son recelosos y ya han salido públicamente las primeras voces en contra de la entrada de Jorge Mendes en el ciclismo. Es el caso del director del equipo Groupama-FDJ, Marc Madiot, quien ha asegurado que no fichará a ningún corredor representado por el portugués.

 

Jorge Mendes ha empezado en el ciclismo de la misma forma que lo hizo en el fútbol, con deportistas portugueses. En el deporte del balón empezó con jugadores poco conocidos y en el caso del ciclismo no se ha ido a la base, sino que ha fichado a algunos de los mejores de un país, eso sí, con pocas estrellas a nivel mundial. Aunque entre ellos está João Almeida, quien vistió la maglia rosa del Giro 2020 durante la mayoría de la prueba. Con el balón su negocio fue creciendo hasta alcanzar una cartera de clientes enorme con jugadores de muchos países. Sus ingresos se basan en mover a los jugadores de un lugar a otro con el menor intervalo de tiempo posible. Si el jugador se mueve de año en año o de dos en dos, las plusvalías están casi garantizadas. Desde hace tiempo, Mendes también posee una parte de los derechos federativos de ciertos jugadores. Es decir, se reserva una parte del jugador y así, además de la comisión de fichaje, se lleva una parte de la revalorización del futbolista. Para desbloquear una operación, a veces incluye a un tercer equipo y hace mover todas las piezas para que todos estén contentos. Los tres clubes… y él, lógicamente.

 

Esto precisamente es lo que teme el mundo del ciclismo. Marc Madiot declaraba que “no quiero que el ciclismo se convierta en fútbol. En el fútbol, ​​los agentes tienen una cartera de jugadores que quieren transferir con la mayor frecuencia posible para ganar dinero. La especulación provoca una burbuja financiera”. El veterano director del Groupama-FDJ añade que en el ciclismo hay un elemento importante:”El contrato tiene una duración y eso hay que respetarlo. Es decir, si un ciclista firma con nosotros dos años, tiene que cumplirlos. Después queda libre”. Aquí está una de las claves. En el ciclismo, el modelo es muy distinto y el cambio de modelo provoca miedo. Se trata de un deporte donde muchos de los ciclistas están representados por familiares o amigos y donde los grandes agentes todavía no mandan. De todos modos, esto ya está cambiando desde hace unos años. Y Jorge Mendes no ha tenido nada que ver. El modelo ciclista, a nivel de negocio, cambió en el momento en el que el equipo británico Sky empezó su tiranía a nivel presupuestario. Cabe recordar además que el ciclismo también tiene su “Jorge Mendes” particular. Se trata de Giusseppe Acquadro. El italiano representa a varias estrellas del pelotón y está haciendo negocios en las últimas temporadas con el movimiento de ciclistas. El traspaso del ganador del Giro Richard Carapaz y de Andrey Amador desde el Movistar hasta Ineos (antiguo Sky) agitaron la temporada pasada el mundo ciclista hasta tal punto de que Eusebio Unzué, director del conjunto español, no quiere saber nada de ciclistas representados por el manager italiano. La entrada de Jorge Mendes puede provocar que estos casos se empiecen a dar con más frecuencia.

 

Aunque la rotura de contratos en vigor, como asegura Madiot, es muy extraña en ciclismo, ya hay casos. Y uno muy reciente. El suizo Marc Hirschi ha abandonado el Sunweb, con el que tenía contrato para 2021, para recalar en el UAE. No ha trascendido el acuerdo entre equipos pero seguramente el Sunweb no se ha visto recompensado por este traspaso. Si esto se empieza a producir con más frecuencia, probablemente el ciclismo se blindará y los equipos empezarán a fijar precios a la salida de ciclistas y aquí es donde un agente como Jorge Mendes puede ver cómo su dinero crece, porque, como hemos dicho, es con el movimiento de los deportistas de un lugar a otro donde los managers ganan dinero.

 

De momento, el mundo del ciclismo, y así lo demuestran las declaraciones de Marc Madiot, está esperando a Jorge Mendes con las garras afiladas. Pero no subestimemos al portugués. Jorge Mendes posee ese arte de la persuasión que hace que se siente en la mesa con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y que al día siguiente, entre en las oficinas del Fútbol Club Barcelona y sea recibido con una sonrisa y un abrazo por el presidente del club azulgrana. Y es que aunque Mendes esté muy ligado al Real Madrid por las operaciones que hizo con sus representados Cristiano Ronaldo o Jose Mourinho, hace negocios con el Barça. Ya los realizaba con un Joan Laporta que, cariñosamente, siempre le llama “George”. En el ciclismo puede pasar lo mismo. Y es que business is business.

Fotos: Archivo La Vuelta