Autor: jon

La nueva joya de la marca suiza

 

Estamos ante un modelo sumamente ligero con sólo 1299 gramos de peso entre las dos ruedas. Con el nuevo buje Ratchet EXP y una llanta especial de carbono fabricada a mano. Las PRC 1100 DICUT 24 Mon Chasseral tienen grandes aptitudes para la escalada, son sumamente ágiles y viene preparadas para freno de disco.

Los radios son planos con cabecilla en forma de T y aseguran una alineación aerodinámica óptima y forman una unidad perfecta con la llanta y el buje.

Con la tecnología Ratchet EXP que hace que el mantenimiento del buje y el cambio del núcleo de la rueda libre sean muy sencillos. La tecnología de los rodamientos, al igual que en todos los modelos 1100, asegura una resistencia mínima y una durabilidad enorme. Las ruedas son compatibles con la tecnología Tubeless.

 

Características rueda delantera

PESO MÁXIMO RECOMENDADO DEL SISTEMA   110 kg

MATERIAL          Carbono

DIÁMETRO DE LA RUEDA 622 (29″ / 700C)

INTERFAZ DE LOS NEUMÁTICOS Hooked / Crotchet tubeless TC

PERFIL DE LLANTA          24 mm

ANCHURA INTERIOR DE LA LLANTA 18 mm

ANCHURA EXTERIOR 24 mm

TIPO DE BUJE    180

SISTEMA DE EJES 12 mm Thru axle

ANCHURA DE LA INSTALACIÓN  100 mm

SISTEMA DE FRENO Disc Center Lock

RADIOS LADO IZQUIERDO DT aero comp® t-head

RADIOS LADO DERECHO DT aerolite® t-head

RADIADO Two-cross (1:1)

CABECILLAS DT Pro Lock hidden aluminum

 

Características rueda trasera

PESO MÁXIMO RECOMENDADO DEL SISTEMA   110 kg

MATERIAL          Carbono

DIÁMETRO DE LA RUEDA 622 (29″ / 700C)

INTERFAZ DE LOS NEUMÁTICOS Hooked / Crotchet tubeless TC

TIPO DE PEGATINA Waterslide

PERFIL DE LLANTA 24 mm

ANCHURA INTERIOR DE LA LLANTA 18 mm

ANCHURA EXTERIOR 24 mm

TIPO DE BUJE 180

SISTEMA DE EJES 12 mm Thru axle

ANCHURA DE LA INSTALACIÓN  142 mm

SISTEMA DE FRENO Disc Center Lock

NÚCLEO Shimano RD. 11SP SL (ASSL11)

TIPO DE NÚCLEO Ratchet EXP 36

RADIOS LADO IZQUIERDO DT aerolite® t-head

RADIOS LADO DERECHO DT aero comp® t-head

RADIADO Two-cross (1:1)

CABECILLAS DT Pro Lock hidden aluminum

PRECIO: A partir de 2948 €

PESO: A partir de 1299 gr

 

 

www.dtswiss.com/es

 

 

 

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Paz y tranquilidad. ¿Quién no desea encontrar un paraíso para huir de la ciudad y refugiarse en la naturaleza en absoluta calma? Un lugar así existe y en un rincón de Catalunya donde muchos perseguidores de sueños ni se imaginan. Sí, amigos, porque en el norte de Barcelona,  podemos experimentar ambas sensaciones envueltos en un paisaje cautivador de montañas espectaculares. ¿A que parece mentira que a apenas una hora de una de las grandes urbes europeas esto pueda ser real? Os hablamos de un territorio rico en leyendas donde el agua, el cielo, las altas cumbres y el fuego tienen su hogar, que también puede ser el vuestro. Una vez más os invitamos a acercaros a gozar de los mil encantos del Berguedà, un respiro en la naturaleza donde la pureza manda.

Cuando la llanura de la Depresión Central catalana da paso a las primeras estribaciones pirenaicas, se abre camino esta comarca vertebrada por el río Llobregat, que la atraviesa de norte a sur.  En sus márgenes se descubre un pequeño mundo de gran interés paisajístico, histórico y humano.

Siendo la más septentrional de las doce comarcas barcelonesas, presenta la curiosidad de ser la segunda en extensión (solo superada por Osona) y a la vez la de menor densidad poblacional, rondando los 40.000 habitantes, casi la mitad de ellos afincados en la capital que le da nombre, Berga.

Pero siendo una comarca bien definida hay quien prefiere hablar de dos Berguedàs, cosidos desde tiempos inmemoriales por el curso del río que ejerce de eje comarcal. El límite septentrional  es una auténtica barrera montañosa, orientada de oeste a este, con cumbres por encima de los 2000 m que separan estas tierras de la Cerdanya. La mitad septentrional, conocida como el Alt Berguedà, está constituida por la cuenca alta del río Llobregat y esas sierras prepirenaicas, un paraje de montañas abrumadoras y celosas de sus secretos, un territorio antiguo y legendario de cumbres rasgadas por el diablo y rincones mágicos donde el tiempo es lluvioso y frío y con nieve en invierno en las laderas más elevadas.

Pero las aguas del río barcelonés por excelencia nos conducen en pocos kilómetros al Baix Berguedà, donde alrededor de Berga se concentra la mayoría de la población de una comarca configurada por relieves poco elevados. El clima es mediterráneo con ciertos rasgos  continentalizados, lo que nos habla de temperaturas extremas, y cuyas precipitaciones anuales oscilan entre los 700 y los 900 mm, con un mínimo en invierno, algo que también sucede con su hermano de más al norte.

Esa barrera montañosa que la separa del Pirineo la modelan las sierras del Cadí y Moixeró, unidas ambas por el collado de Tancalaporta, como dando a entender que la puerta de entrada a la cordillera fronteriza se abre y se cierra en este entorno. Es fácil de entender cómo a Bagà, su pueblo más septentrional, algunos la llamen “la puerta del Pirineo”. Y es que, en efecto, el Túnel del Cadí, que en realidad atraviesa la sierra del Moixeró, es esencial para la comunicación de la provincia de Barcelona con el Pirineo central. Nos hallamos en pleno Parque Natural del Cadí-Moixeró, llamado así probablemente para contentar a todos, y que alcanza también a las comarcas vecinas del Alt Urgell y la Cerdanya.

Pero si hay una montaña que atraiga a montañeros de todo el mundo esa es sin duda el doble pico del Pedraforca, cuna del alpinismo catalán y una de las montañas emblemáticas de Catalunya, junto con Montserrat y el Canigó. Se ubica en el centro de un entorno mágico que, a lo largo de los siglos, ha sido origen de multitud de historias y leyendas que hoy se siguen explicando en los pueblos cercanos. Y es que coronar los 2506 m de altitud de su cima resulta un reto muy atractivo para cualquier aficionado a la montaña.

También el agua tiene su importancia en el día a día de los bergadans y no solo por el río Llobregat que les regala la vida y se embalsa generoso en el embalse de Baells, sino por otras rieras menos caudalosas como la de Merlès, un bello paraje natural capaz de embrujarnos.

 

 

Por Juanto Uribarri

Fotos: Andoni Epelde

Perfiles: APM

RUTAS DEL BERGUEDÀ

 

Son innumerables los atractivos de todo tipo que podemos encontrar en el Berguedà. Y para que podáis acercaros a muchos de ellos os vamos a sugerir varias rutas en bici que sirvan a ciclistas de toda condición para descubrir por sí mismos, y con el esfuerzo y el tiempo que cada uno quiera dedicarle, algunos de los encantos del Berguedà

Todas ellas han sido supervisadas por quien mejor las conoce, nuestro amigo Ángel Morales, que lleva recorriéndolas desde hace más de 40 años. Él nos recuerda lo que ya hemos podido comprobar siempre que hemos ido a visitarle: que el eje comarcal, la citada C-16, es una carretera de mucho tráfico y que, en la medida de lo posible, conviene evitarla. Y hemos tenido en cuenta sus sabios consejos para diseñar 9 rutas pensando en ciclistas de todo tipo y condición para que quedéis satisfechos, siempre que no os equivoquéis al elegir las que mejor se adapten a vuestros gustos y, sobre todo, a vuestras posibilidades.

Para ello hay que tener en cuenta no solo la distancia de cada una de ellas, sino especialmente la cantidad de metros en ascenso que deberéis superar en el recorrido por el que optéis. Y ya os podéis imaginar que, estando en una zona tan montañosa como esta, no encontraremos ninguna que sea de menos de 1000 m de desnivel acumulado. Pero entre esa cifra y los 4000 m de la más exigente las variedades son muchas y solo debéis optar por la que mejor se adecúe a vuestro interés.

Podréis elegir entre 3 rutas que podríamos definir como “amigables”, otras 3 que llamaremos “moderadas” y finalmente otras 3 “extremas”. Y hemos puesto sus puntos de inicio en Berga (Baix Berguedà) para seis de ellas y en Guardiola (Alt Berguedà) para las tres restantes. Así cada uno podrá seleccionar su entrenamiento no solamente en función de su nivel físico, sino también de su interés por el arte, la historia o la naturaleza. Y también, como no podía ser de otra manera, del alojamiento que haya podido encontrar para pasar en el Berguedà los días de que disponga, sin olvidar que aquí…el tiempo es oro.

 

DESDE BERGA

Ruta 1. LA REINA (extrema)

Esta es la ruta más exigente de todas las que os vamos a proponer, para que podáis empezar por ella, porque como la dejéis para el final… Allá cada uno con sus “cadaunadas”. Serán 137 km y unos 4000 m de desnivel, lo que la convierten en etapa reina de cualquier vuelta.

En ella nos enfrentaremos a los tres colosos más exigentes de todo el Berguedà, aunque no lo hagamos por sus vertientes más difíciles. Esas, que aparecen en las altigrafías, podéis afrontarlas mejor de una en una en un trazado que cada uno puede diseñar a su antojo.

Nos referimos a los colls de Fumanya, Pradell y Pal. Casi nada. Pero, para que nadie piense que tampoco es para tanto, hemos añadido dos “tachuelas” de 2ª categoría: la brutal rampa continuada de Vinyoles y el puerto escondido de Sant Isidre. Y si a mitad de la jornada os dais cuenta de que habéis sido demasiado ambiciosos, siempre podréis eliminar la subida al coll de Pal, y restaréis más de un millar de metros de desnivel; o evitar de vuelta la del “santo labrador” y sus casi 500 m cuesta arriba. Ya veis: para todos los gustos.

No os vamos a entretener con comentarios turísticos sobre esta superexigente etapa, sino que os dejamos que cada uno elija el momento de detenerse para reponer fuerzas. Nosotros vamos a detenernos en el Mirador de Pedraforca, para admirar la emblemática montaña y el pueblo de Saldes del que Josep Mª Ballarin djo: “Es un pueblo aferrado al faldón del Pedraforca, con uñas y todo, para no caer por la pendiente. Su gente era de pasar pensado, lento y sin detenerse, hecho a la nieve y a las ardores del sol de verano… Hasta que vino el cambio, pues esta catedral de Dios que es el Pedraforca tenía los pies de carbón”.

Y es que esta una ruta plagada de minas, en la que pasaremos por Guardiola y Bagà y por La Nou de Berguedà, como también haremos en otras rutas de las sugeridas. Que la fuerza os acompañe.

 

 

Ruta 2. LA SUBLIME (extrema)

Van a salirnos en esta segunda etapa aproximadamente los mismos kilómetros que en la anterior pero mucho más asequibles, pues acumulan 500 m menos de desnivel y, lo que es más importante, ningún kilómetro tan exigente como varios de los que se nos oponían en “La Reina”.

A cambio pedalearemos por carreteras más solitarias, descubriendo rincones recónditos, como Sant Jaume de Frontanyà, el Salt del Bisbe en el descenso del Coll de la Batallola, la bonita subida a la sierra de Montgrony para ascender al puerto más bello del Berguedà, la Creueta, y pararemos a tomar un refrigerio en esa joya que es Castellar de n’Hug.

Nos dejaremos caer hasta la Pobla de Lillet y subiremos a la Collada de Sobirana, pudiendo optar por visitar el santuario de Falgars. Luego nos espera el bonito pueblo de Sant Julià de Cerdanyola donde podremos contemplar unas preciosas vistas desde su Mirador de la Creu. Descenderemos hasta el Llobregat y evitaremos en lo posible la C-16 cogiendo la carretera que a media ladera nos lleva por El Jou hasta salir a la temida carretera junto a la Central Térmica de Cercs.

Y admiraremos en mitad del Pantano de la Baells el monasterio de San Salvador de la Vedella encaramado sobre un peñasco que sobresale sobre las aguas que taparon el pueblo antiguo. Luego, tras pasar por la Nou de Berguedà, saludaremos a la Virgen de Lourdes, un poco lejos de su lugar natural, y gozando de la masía gótica de Casadessús y el Pla de Clarà, nos dejaremos caer de nuevo hacia el  embalse y regresar a Berga. Sin duda, una ruta sublime.

 

 

Ruta 3. RASOS DE PEGUERA (amigable)

Los Rasos de Peguera son un lugar muy apreciado por los habitantes de la comarca para disfrutar de la naturaleza en cualquier momento del año. Cada época tiene su encanto: en invierno es un lugar para pasarlo bien con la nieve; en primavera salen las flores y predominan los colores de la naturaleza, y está ideal para pasear; en verano es un espacio para escaparse del calor, buscando el fresco en sus más de 1800 m; y en otoño se convierte en un excelente paraje para ir a buscar setas.

La ruta propuesta, muy corta (46 km) pero exigente, nos hace buscar la carretera a ese coll de Sant Christ por el polígono de Valldan y aprovechar luego el descenso para rendir homenaje a la patrona de los bergadans: la Mare de Déu de Queralt. Finalmente nos detendremos en las murallas del Castell de Sant Ferran para admirar desde lo alto el conjunto urbanístico de la capital del Berguedà. Algunos nos diréis que llamar “amigable” a una etapa de 1500 m de desnivel es un eufemismo, pero lo hemos hecho porque, al ser prácticamente solo la ascensión a un puerto (un coloso, eso sí), siempre podremos optar por darnos la vuelta si vemos que nuestro nivel de “amistad”  no nos exige tanto sacrificio.

 

 

Ruta 4. LAS SIERRAS SERENAS (amigable)

Esta ruta “amigable” por cuanto no llega a 45 km con apenas 800 m de desnivel, discurre por las sierras del Baix Berguedà.  En esta comarca hay lugares sorprendentes que respiran paz y donde el tiempo parece haberse detenido. La sensación que provoca en el perdido ciclista que en ellas se aventura es la de una calma serena que le integra totalmente en la naturaleza en estos parajes que aún mantienen su esencia original.

Para ello cada uno elegirá el sentido de la marcha que más le atraiga, por cuanto ambos son bien diferentes. Quien opte por recorrerla siguiendo las agujas del reloj se encontrará de inicio con la relajada ascensión al Coll de la Mina. Al coronar y sin pasar el túnel tomaremos a la izquierda la carretera que nos aleja de todo signo de civilización y nos va a permitir recuperar la serenidad que la vida urbana nos arrebata día a día. Es un entorno de atractiva belleza, donde los cultivos y los pinares alternan suavemente, en armonía. Con pocos núcleos habitados, los de Capolat y Taravil aún conservan su actividad ganadera. La mejor hora para recorrer estos parajes es la del atardecer, cuando la luz se esparce tamizando el relieve y los bosques.

Para salir de este oculto paraíso deberemos hacerlo por el llamado Malpas, un peligroso descenso que se lanza vertiginoso por los cingles de Taravil, donde la erosión de la roca ha creado sugerentes formas. Si alguien decide hacer esta ruta al revés, deberá superar aquí pendientes cercanas al 20%: advertidos quedáis.

Luego, ya en la plana, llegaremos a L’Espunyola, que esconde un sepulcro megalítico llamado Cuna de la Virgen del Bosque. El Castell medieval, hoy masía y hotel, y la ermita románica de Santa Margarita de Mercadal a visitar a pie, bien merecen un alto en el camino.

Y finalmente Avià, con una historia milenaria, que se ha mantenido como lugar residencial a lo largo de los siglos. Nacida en torno a la parroquia de Sant Martí, la población funcionó como una auténtica sagrera (terreno en torno a una iglesia), con una parte amurallada al abrigo del castillo. Y a un paso ya, Berga: aún nos da tiempo a dar un agradable paseo por sus animadas carrers.

 

 

Ruta 5. POR EL LLUÇANÉS (moderada)

Nada más salir llegaremos en el municipio de Olvan, al núcleo de Cal Rosal, con un rico patrimonio industrial que conserva aún el espíritu comercial de sus días de esplendor. La Ruta de las Colonias acerca al visitante a rincones desconocidos que definen los valores históricos del río Llobregat. Y si nos desviamos 6 km en busca del cenobio románico de Santa Maria de Valldaura seguro que agradeceremos el consejo.

Ruta adelante una nueva joya se nos aparecerá perdida también en la solitaria carretera, Santa Maria de Lluçà. Se trata de un monasterio, con orígenes en el siglo X que nos muestra un pequeño y perfectamente conservado claustro. Forma conjunto con las ruinas del Castillo de Lluçà y de la iglesia románica redonda de San Vicente, de la misma época. Estamos pues en el Lluçanés, subcomarca vecina al Berguedà, donde admirar un retrato paisajístico pintado con campos de trigo, ovejas, pueblos pintorescos, patrimonio románico y gente amable, auténtica y rural, para quienes la vida discurre sin prisas.

Pasaremos por el pintoresco pueblo de Santa Eulalia de Puig-Oriol y, tras la suave subida al Coll de Pal (no os asustéis, que no es el coloso de Bagà), llegaremos a Sant Agustí de Lluçanès, un veïnat disperso de casas de campo rodeado por un mosaico de pastos y bosques de pino rojo y robledales, en un terreno montañoso. Luego Alpens, pueblo conocido por su dedicación tradicional a la forja, reflejada en las numerosas obras del herrero Joan Prat que se conservan en sus calles y plazas.

Y regresamos al Berguedà por el Collet de Comià, el punto más alto de esta ruta, por una tranquila carretera que curvea paralela a la riera del Mergançol hasta fundir sus aguas con las del Llobregat en el pantano de La Baells. Borredà lo visitaremos en la Ruta 8, y hoy nos detendremos en Vilada, que se originó a los pies del Castillo de Roset trasladándose definitivamente hacia este lugar, y que se nos muestra en una ladera y dominado por el edificio de la iglesia parroquial de Sant Joan Baptista. Y en 10 km ya estaremos en Berga, tras una jornada de unos 80 km sin grandes dificultades, pero por un terreno sumamente ondulado con unos 1700 m de desnivel.

 

 

Ruta 6. DEL PEDRAFORCA AL PORT DEL COMTE (extrema)

Desde el año 2014 se celebra en Berga la marcha cicloturista “Ruta Minera” y tiene un recorrido perfectamente diseñado. En ZIKLO queremos respetar ese diseño y nos atrevemos a sugerir otro muy parecido con la novedad de incluir el ascenso al Coll de Sant Isidre por La Nou y llegar hasta el Port del Comte (Estivella), que en la citada marcha se deja a un lado. Sigue siendo en todo caso una ruta que discurre por carreteras de poco tráfico y por parajes magníficos al pie del Pedraforca, adentrándose en el Solsonés.

Lo haremos ahora en subida, primero del Alt de Maçaners, y coronando después La Trapa. Seguiremos en ascenso y veremos aparecer un castillo y el pueblo de Gósol a su amparo, ya en la provincia gerundense, pero perteneciente aún al Berguedà. Esta localidad es parada obligada en la Ruta de los Hombres Buenos y quizá por ello Pablo Picasso se alojó aquí dejándoles una escultura que lucen con orgullo: la Mujer de los Panes.

Coronamos por fin el Coll de Josa, para descubrir en la bajada el pueblo de Josa de Cadí, que parece surgir como una visión en medio de la nada y al pie del grandioso Cadinell. Seguimos hasta Josa-Tuixent, también sobre un cerro, con parroquial románica de Sant Esteve y un museo curioso, el de las trementinaires, mujeres que en el siglo XIX se dedicaban a recorrer los pueblos vendiendo hierbas medicinales como la trementina.

Aquí se inicia el ascenso al Coll de Port que enlazaremos con el del Port del Comte, hasta alcanzar los 1900 m en la cota más alta de la estación de esquí. Bajaremos luego hacia Sant Llorenç de Morunys, que conserva su estructura medieval formada por un recinto amurallado en forma de pentágono irregular donde antiguamente había cinco portales de acceso en los ángulos, y hoy solo cuatro. Nos hallamos en la comarca del Solsonés.

A sus pies el embalse de la Llosa del Cavall que represa las aguas del río Cardener y que sirve de comienzo a un agradable tramo llano hasta el Pont de Valls, donde de nuevo la carretera vuelve a tomar sentido ascendente. Estamos en el municipio de Guixers (Yeseros), con infinidad de ermitas románicas y masías diseminadas, cuyos habitantes aprovechaban el yeso del lugar para adornar sus viviendas en este Vall de Lord.

Y entramos de nuevo en el Berguedá para remontar el río Aigua d’Ora, elevándonos poco a poco hasta el Túnel de la Mina y dejarnos caer hacia Berga donde buscar rápidamente una cama reparadora. Han sido 140 km y unos 3600 m de desnivel acumulado: ¿ya tenéis cama?

 

 

DESDE GUARDIOLA  DE BERGUEDÀ

Ruta 7. EL VUIT DEL ALT BERGUEDÀ (moderada)

Esa cifra, el vuit,  da nombre a una ruta de 70 km y unos 1700 m de desnivel que tomaremos de manera relajada para aprovecharla a tope y restarle así su apreciable dureza. Y es bueno recordar que esa figura “lemniscata”  es también el signo del infinito, mucho más atractivo aún pensando en lo que nos espera.

El punto de unión del “ocho” es el precioso enclave de la Pobla de Lillet que, si os parece más interesante, puede servir de punto de partida. Pero esa elección queda en vuestras manos en función del lugar en que os alojéis y los planes de la jornada.

Desde Guardiola empezaremos cuesta arriba para vencer la Collada Sobirana y dejarnos caer por la ladera del santuario de Falgars a La Pobla. Iniciaremos allí la subida a Castellar de n’Hug que hoy sí que visitaremos con calma. Este pequeño pueblo de estilo típico de montaña tiene sus calles adoquinadas y las casas también de piedra, que se han mantenido a lo largo del tiempo. Las iglesias románicas de Santa Maria de n’Hug y de Sant Vicenç de Rus son dos de sus más valiosos tesoros. La pena es que el ascenso a las Fonts del Llobregat solo podremos hacerlo a pie.

Tras el atracón de sensaciones tomaremos la carretera que desciende por la Sierra de Montgrony y subiremos hasta su santuario, importante centro de devoción mariana. Nos hallamos en uno de los sitios emblemáticos de la leyenda del Conde Arnau, según la cual el conde fue condenado por no pagar la soldada a los siervos que construyeron la escalera excavada en la roca que sube a la iglesia de Santa María. Por sus escalinatas se accede a la de San Pedro, románica de finales del siglo XI, de visita obligada para los amantes del románico y para disfrutar de unas vistas espectaculares.

Estamos en el Km 43 de la ruta y desde aquí solo nos queda gozar del descenso, porque el Coll de Merolla no tiene dificultad alguna. Y hasta nos dará tiempo para tomar el aperitivo en La Pobla y llegar a comer a Guardiola en cualquiera de sus restaurantes, que seguro que os atienden de maravilla.

 

 

Ruta 8. ALREDEDORES DE BAGÀ (amigable)

Hoy toca disfrutar de otra manera, buscando la paz entre montañas y santuarios. La ruta no ofrece dificultades añadidas, salvo 3 km en la subida al Coll de La Bena, pero que, con la maravilla que nos rodea, nadie se quedará sin vencerlas. Solo serán 45 km y 1500 m de desnivel desde Guardiola y no llegaremos a 40 si partimos del centro de la etapa, Bagà. Esta opción nos permitirá incluso acercarnos en 2 km de regalo a la Font de la Vinya Vella para tomar el agua que de ella mana entre los pinos.

El siguiente objetivo es ir al encuentro de la patrona de la capital del Alt Berguedà. Nos referimos a la Mare de Déu de Paller, a la que llegaremos algo más cansados que a la fuente anterior, porque aquí en otro par de kilómetros deberemos superar 200 m de desnivel y eso ya sabéis la pendiente media que supone. Saludamos a la Virgen y, de vuelta a Bagà, tomaremos el Camí de Gisclareny.

Lo he recorrido tres veces y me sigue pareciendo algo relajante en grado sumo, a pesar de que alguno de sus tramos requiere cierta “concentración” para afrontar rampas de doble dígito. Esta es una subida con un encanto especial, muy solitaria y sombreada, que en los atardeceres estivales nos sentará de maravilla a pesar de su dureza.

Al llegar al fin del asfalto deberemos  volver sobre nuestros pies y aprovecharemos para subir al precioso pueblo de Gisclareny. Si existe el Paraíso no será muy diferente a este mágico lugar. No es de extrañar que fuera un godo quien le diera nombre, pues parece que acudió a refugiarse huyendo de la presión musulmana de la comarca: ¿quién iba a subir hasta allí a buscarlo? Nosotros, sobre todo si lo hacemos en solitario, vamos a experimentar sus mismas sensaciones de soledad y paz.

Un último reto para quien se haya quedado con ganas y mantenga las fuerzas: el ascenso al Coll de Turbians. En ella la parada en el Mirador de Albert Arilla es preceptiva para dejar que la vista se pierda en el parque del Cadí-Moixeró. Al coronar nos quedaremos con ganas de haber traído la BTT para continuar por las pistas de tierra que abundan en este entorno y que nos permitirían seguir disfrutando aún más de la soledad de la montaña. Y cuando el cuerpo y la mente hayan encontrado su reposo, podemos dar media vuelta y descender relajadamente y con espíritu renovado hasta Bagà.

 

 

Ruta 9. POR EL RIPOLLÉS (moderada)

90 km y 1600 m de desnivel para una ruta que nos lleva a recorrer en parte la comarca vecina del Ripollés. El tramo entre Guardiola y la Pobla de Lillet ya lo conocemos de alguna ruta anterior, pero nos sirve de calentamiento al arrancar y para soltar piernas de regreso. Ese calentamiento nos vendrá bien para subir el Coll de la Batallola por el norte, muy tendido salvo en 1 km al 8,5%, y que ya lo hemos bajado por esta vertiente en la Ruta 2.

Ya conocemos, pues, Sant Jaume de Frontanyà, pueblo que se nos ofrece como uno de los pocos que mantiene la autenticidad de su estructura urbana y de su arquitectura, en especial su magnífica iglesia románica. ¿Y cómo lo han conseguido? Os lo podéis imaginar: evitando la industrialización. A pie de puerto encontraremos Borredà, que ha crecido siempre en torno a la iglesia de Santa Maria. Las iglesias, las masías, los molinos harineros y las tradiciones se conservan aquí como prueba de una historia que no se puede borrar. Y la naturaleza le ha regalado un paraje tan mágico como el Gorg del Salt.

Entramos en Girona y el románico sigue presente como lo hacía en el Berguedà y lo podremos admirar en Santa Maria de Matamala y en Les Lloses. La siguiente parada será Ripoll, donde ese estilo artístico llega a su plenitud. El encuentro de los ríos Ter y Freser le dan a la población esa forma de Y griega y su monasterio de Santa Maria es la joya de toda la comarca,  aunque el modernismo también tiene en la “cuna de Catalunya” su importancia.

En Campdevànol la historia industrial es evidente y en 2017 fue la Capital Europea del Hierro, si bien el románico dejó asimismo su huella. Aquí tomamos el cruce de vuelta al Berguedá y llegamos a Sant Llorenç y su iglesia: ¿a que sabéis de qué estilo? Estamos remontando el curso del Merdás y así llegaremos a Gombrèn, donde podemos revivir un pasado de grandes señores feudales como el linaje de los Mataplana. Aquí tiene su origen la leyenda del Conde Arnau, condenado por sus pecados a cabalgar durante toda la eternidad sobre un caballo negro al que le salen llamas por la boca y los ojos, siempre acompañado por un grupo de perros diabólicos. Al mismo tiempo el pueblo recuerda su antiguo carácter menestral, porque la villa era conocida por la elaboración artesana de mantas.

Ya solo nos queda coronar el coll de Merolla y volver plácidamente hasta Guardiola. Ya sabéis que si alguien quiere recortar la ruta solo tiene que partir de la Pobla de Lillet y le quitará 18 km para hacerla más “amigable”.

 

 

DESCARGAS GPX RUTAS

 

1._Fumaya-Pradell-Pal-Sant_Isidre (mdt02 ign)

2. Batallola-Creueta-El Jou

3. Rasos-Queralt

4._Castell_-_La_Mina_-_Capolat

5._Olván-Lluçá-Alpens-Borredá

6._Trapa-Josa-Port del Compte-La Mina

7. G-Falgars-Castellar-Montgrony

8. G-Paller-La_Bena-Turbians

9. G-Batallola-Borreda-Ripoll-Merolla

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Ya está disponible el  maillot Qhubeka-ASSOS de edición limitada con ilustraciones del  ganador del concurso de diseño Bicycles Change Lives.

 

 

Con la compra de cada maillot, 60 euros van directamente al programa Qhubeka, apoyando la misión del equipo Qhubeka ASSOS de cambiar vidas con las bicicletas.

5 maillots vendidos = 1 bicicleta donada.

El maillot ya se puede reservar ahora y se entregará a partir del próximo 3 de mayo.

 “Un diseño muy especial para una causa verdaderamente especial”

“Los patrones y los colores de las telas africanas han inspirado el diseño del maillot, con la mano como icono del proyecto Qhubeka”.

—Gianluca Tirassa, ganador del concurso

 

 

“Creamos este concurso para proporcionar más bicicletas para la organización benéfica Qhubeka y, al mismo tiempo, crear conciencia sobre su objetivo de hacer avanzar a las personas con las bicicletas. Estamos encantados con la respuesta que hemos recibido hasta ahora. El diseño ganador realmente captura el mensaje detrás de la organización benéfica y estamos deseando ver este fantástico maillot en la carretera “.

-Derek Bouchard-Hall, ASSOS CEO

 

https://www.assos.com/it_en/bicycles-change-lives-jersey/

 

 

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ASSOS, como parte de su patrocinio con Team Qhubeka ASSOS, están creando una serie web para contar la historia detrás del equipo y resaltar el vínculo con la organización benéfica Qhubeka. La primera edición se publicó el mes pasado https://www.youtube.com/watch?v=_wePF9ZQdRQ

 

 

Ahora llega la segunda edición, Beyond The Dust en la que nos muestran como se vivió en el Qhubeka Assos la Strade Bianche. Muy recomendable.

 

Beyond The Dust

https://youtu.be/Gyqi3u8LqvE

 

www.assos.com

 

 

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La línea GTS marca el lanzamiento de la segunda generación de la colección MILLE. Un nuevo culote corto basado en la icónica fórmula Total Comfort de la linea GT gracias a su badana de doble capa, un tejido que reduce la sensación de fatiga y un diseño totalmente renovado. Ideal tanto para los ciclistas profesionales que buscan mayor comodidad durante los entrenamientos como para los ciclistas aficionados que buscan una prenda que ofrezca el máximo apoyo en rutas de largo recorrido.

 

Para su diseño, empiezan por adaptar el patronaje de los culotes de competición de la generación S9. En concreto, utilizan su diseño de dos paneles inferiores en forma de mariposa, que proporcionan un recubrimiento suave alrededor de las piernas, garantizan la posición correcta de la badana durante el pedaleo y reducen la fricción gracias al uso reducido de costuras. Sus tirantes Xbib están diseñados para que aporten la elasticidad adecuada por toda la prenda, así como una estabilidad adicional en la parte trasera gracias a su confección utilizando un único tirante para crear una estructura en forma de A.

 

 

Su tejido OSSIDIA, creado específicamente para la segunda generación MILLE GT, proporciona el equilibrio ideal entre un confort sin fricción y una compresión adecuada para los músculos. Este material de punto por urdimbre está compuesto por hilos ultrafinos y elásticos que favorecen tanto la transpirabilidad como la sujeción de los músculos, así como un recubrimiento suave en la parte inferior de la espalda y los muslos. El resultado final es un corte regularFit más adaptable y compresivo en función de la anatomía de cada ciclista y su estilo de ciclismo.

 

La joya de la corona en estos culotes GTS es su nueva badana, adaptada a partir de la utilizada en la colección GT mediante el uso de una espuma viscoelástica de doble capa y un tejido en la parte superior con estructura de panal de abeja. Este sistema amortiguador de múltiples capas cuenta con una estructura de doble densidad específicamente pensada para proteger tus isquiones. Además, garantiza la transpirabilidad mediante su tejido superior en 3D y sus orificios de ventilación kraterCooler para una mayor comodidad en contacto con la piel.

 

 

Características técnicas:

OSSIDIA: Tejido de punto por urdimbre de 40 galgas desarrollado para lograr una sujeción adecuada y un confort ultrasuave para la piel. Está compuesto por un material muy duradero (195 g/m2), ofrece protección solar (FPS 50+), absorción de la humedad, frescura y termorregulación, además de incorporar minerales que garantizan la tecnología odorControl.

 

MILLE GTS c2 Summer Insert: Badana completamente nueva que cuenta con una espuma viscoelástica de doble capa y doble densidad, así como con un tejido en la parte superior con estructura de panal de abeja. Ha sido diseñada específicamente para ofrecer transpirabilidad y un apoyo óptimo, especialmente en las rutas de largo recorrido.

 

 

3D waffle:: Espuma patentada perforada de tres capas que aumenta la transpirabilidad y reduce el exceso de peso.

 

kraterCooler: Sistema con pequeños orificios en la parte frontal de la badana que facilita la circulación del aire.

 

goldenGate: Tecnología patentada que elimina las costuras a ambos lados de los paneles de la badana para ofrecer una libertad de movimiento tridimensional.

 

A-Lock Engineering: Sistema regularFit de segunda generación compuesto por nuevos tejidos y tecnologías que se fusionan para estabilizar la posición de culote y badana.

 

 

Butterfly Pattern: Panel de tejido principal que recubre la parte inferior de la espalda y de las piernas y que se une en la parte trasera. El número reducido de costuras permite una sujeción más uniforme, un menor peso y un mayor confort.

 

ergoBox: Patrón con diseño cuadrado que encaja la badana en la parte trasera de manera eficaz para obtener así una mayor estabilidad.

 

zeroWaist: Tejido sin dobladillos con bordes sellados y reforzados para obtener la mejor transición posible entre la piel y el panel de tejidos, además de un mayor confort con menos presión.

 

regularFit: Diseño menos ajustado en comparación con el racingFit que ha sido optimizado para ofrecer una total comodidad durante el pedaleo.

 

superFlat Xbib: Sección de material elástico, doblado sobre sí mismo para crear un apoyo en forma de A que ofrece una sujeción vertical limitada en la parte trasera.

 

ultraLight Leg Grippers: Con un tratamiento mínimo de silicona, estas bandas garantizan que los culotes se mantengan en su lugar sin ejercer una presión excesiva.

 

Chamois Crème sample: Muestra que se incluye en todas las cajas de culotes GTS.

 

PVP recomendado: 190,00 €

 

www.assos.com

 

 

 

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Si las montañas hablasen…

 

Buscando agradables sorpresas entre los puertos que he podido ascender, tenía claro que el dolomítico Colle de Erbe cumplía todos los requisitos y esta es una buena oportunidad para presentarlo “en sociedad”. Lo he subido varias veces y siempre me ha dado momentos especiales, de esos que no puedes evitar evadirte y dejar de pensar en ritmo, cadencias, velocidad…  para perderte en el increíble mundo de las sensaciones y experiencias.

Siempre me había atraído el puertos desde que lo conocí siguiendo los consejos de un buen amigo italiano pero nunca había escrito nada acerca de él. Curiosamente fue hace un tiempo, volviendo de un viaje a Chile, a más de 10.000 m de altitud, y viendo desde la ventanilla del avión la majestuosidad de Los Andes, cuando me vino la inspiración. Con la mirada perdida en la grandeza de todo lo que me rodeaba, que al menos a vista de pájaro se mostraba sugerente y tentador. Cientos de kilómetros de moles montañosas que viven todo su esplendor en el mayor de los anonimatos. Solas, sin que casi nadie altere su paz, y con la capacidad de sorprender y atrapar el corazón de todo el que es capaz de acceder a ellas.

Trasladé lo que veía a mi terreno y vi que hay muchos puertos que curiosamente viven su grandeza en soledad. Alejados de la fama, de los ruidos, de la masificación; pero ahí al lado, a la vuelta de la esquina. Los Andes y el Erbe me han llevado a pensar en montañas en lugar de en personas y creo que ellas, también saben saborear su soledad.

Fama o anonimato, esa es la cuestión, porque la soledad es parte de su grandeza. Existen muchos puertos así, que están cerca pero lejos; escondidos, pero a la vista. Son en muchos casos puertazos, pero curiosamente sin gran fama. Eso sí, una vez que los conocen agradeces esa soledad que te ofrecen y pasas a formar parte de su secreto, deseando que sigan así, sin meter ruido y al alcance de tus pedales.

Estoy convencido de que si pudiesen hablar nos comentarían que quieren seguir así, no se sienten preparados para cambiar ni masificarse, son auténticos e íntimos: ese es su secreto.

Seguro que, pensando en esto, todos encontramos subidas cómplices, carreteras poco conocidas que te ayudan a encontrar tu camino, momentos para dejarte llevar, sentirte bien, darnos un pequeño homenaje.

Lo que tengo claro es que el Colle de Erbe, es uno de esos lugares que recomendaría a un amigo. La primera vez que lo subí fue una gran sorpresa. Había hecho anteriormente, desde la zona de Ortisei/Chiusa, parte de la subida, pero a la altura del Passo di Crocci Rosse, descendí a Bresanonne sin llegar a coronar. Me perdí lo más espectacular. Lo tenía pendiente hasta que, en uno de nuestros stages a Dolomitas, Angel Morales, una vez más, nos ayudó a que apareciese en el guión.  En esa zona, siempre hay alguna etapa en la que nos gusta innovar y en aquella ocasión el Erbe fue el elegido para ser el protagonista. Llegamos a pie de puerto desde Val Gardena y Ortisei. A la altura de Chiusa, avisé al grupo: “Calma, que es un puerto larguísimo y tiene de todo: zonas sencillas, rampones, kilómetros muy duros… pero lo que tiene todo el puerto en común es la belleza de su entorno. Conectad con el puerto y disfrutadlo”.

Eran cerca de 30 km de subida y lo ascendí cerrando el grupo, a cola, disfrutando con todo lo que me rodeaba y perdido en mi mundo. Iba atento a lo que pasaba por delante. Me acercaba a uno, paraba junto a otro, pero cada vez que podía volvía a mi puesto en cola para mirar sin perder detalle y dejando como tantas veces que fuese el puerto el que hablase. El Erbe tiene tramos muy duros y a la entrada y salida de la localidad de San Pietro, vamos a tener un par de kilómetros de los que quitan el hipo; pero a partir de ahí, el puerto se hace generoso, llevadero, como queriendo abrirte las puertas para que disfrutes mejor de su tesoro.

La siguiente vez lo ascendí por la vertiente de Antermoia. Esta vez sabía a lo que iba. Estaba con un grupo que ya conocía Dolomitas, pero el Erbe no. Llevarlos era jugar con buenas cartas, y sentir ese placer que aporta dar a conocer cosas y ver que le gente se engancha a lo que ven y les cuentas. No os hablaré de porcentajes y números. En esta ocasión será la altigrafía la que hable por mí, pero está claro que sus números son los de uno de los grandes. El comienzo puede ser desde San Martino in Badia o Longega, ambas se unen en Antermoia. Nosotros lo hicimos desde la primera, en la que los dos primeros kilómetros son durísimos. Luego suaviza e incluso tenemos una bajada ates de llegar a Antermoia. Una vez más la entrada y salida del pueblo se las trae: carretera estrecha, muy pendiente; y desde ahí a la cima volverá a ser algo más llevadero. Aquel día lo bajamos por Bressanone: 30 km irregulares, en una ascensión que sería muy similar a la de Chiusa.

En su cima, curiosamente, hay espacio para todo: una buena explanada, un hotel/restaurante. Es un sitio habitual de salidas montañeras y hay amplitud más que suficiente para hacer un final de etapa.

Conociendo la filosofía del Giro, estoy seguro de que no tardará en finalizar ahí, pues hasta la fecha ha sido puerto de paso en tres ocasiones. Sería un premio, pero también un pequeño castigo ya que perdería su calma y la posibilidad de disfrutar de la soledad entre montañas. Creo que el Erbe es uno de esos lugares que está feliz de ser “libre”.

Si las montañas hablasen…

 

Por Jon Beunza

Fotos: Andoni Epelde

Altigrafía: Javi Fuertes, Josemi Ochoa, Franci García, Juanto Uribarri/APM

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Sigo en fase “brazos caídos” en mi página. Muchos días escribo cosas pero al releerlas las he borrado ya que me veo siempre dando vueltas a lo mismo. Hoy no se por qué razón, estas líneas han pasado el filtro.
Para cuando queramos darnos cuenta llevaremos un año viviendo a merced del COVID. Quién nos lo iba a decir. Increíble, pero desgraciadamente cierto.
Unos lo han sufrido en toda su intensidad y otro han tenido más suerte, la salud ha inclinado la balanza. Ha pasado el tiempo y han sucedido cosas suficientes para poder decir, sin reparo, que la vida ha cambiado.
Lamentablemente, muchos hemos dado un vistazo atrás para darnos cuenta de que podíamos haber aprovechado mejor un montón de oportunidades. Qué este tiempo no se recupera y que el calendario pasa inexorablemente. Es la gran diferencia entre hacer lo que quieres o lo que puedes.
Hay días que resulta difícil mantener la moral alta, la ilusión, las ganas por hacer planes pero la resignación no es la mejor solución y lo mejor es adaptarse.
Quien me iba a decir que un trabajo ligado al ocio podría llegar a resultar por momentos frustrante. Todos los planes, proyectos, ilusiones, parecen dibujarse un poco más lejos. El horizonte se mueve, se quiere alejar más. Soñamos con sentirnos como antes, en tener oportunidad de invertir en experiencias y no en cosas. Esa frase tan recurrente, y que queda tan bonita, se hace más real y necesaria que nunca.
Los humanos somos buscadores de felicidad y el mejor vehículo es tener hobbies, sueños, inquietudes y amigos con las que compartirla.
Siempre es momento de recordar pero no podemos dejar de crear recuerdos.
Toca ordenar la pirámide de la vida.
Ánimo a todos
Foto: A. Epelde/ZIKLO-TEAM
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Meditaciones de un lobo solitario

 

En algún número de la revista, Jon, su director, me dedicó unas amables líneas en las que me otorgaba el sobrenombre de “Lobo solitario”. Aunque no fue el primero en llamarme así, sino su buen amigo y también mío Antxon, nuestro fotógrafo.

He de reconocer que en un principio no tuve claro si tal denominación tenía en mi caso alguna connotación negativa. Y no es de extrañar que me lo planteara, porque en el imaginario colectivo el lobo ha sido siempre un animal feroz y cruel, una imagen quizás motivada por la literatura y el cine. Por ello, al ser humano se le ha comparado con el lobo en diversas circunstancias, bien sea por su carácter arisco o por su manera de actuar al enfrentarse a según qué situaciones. Y podemos observar cómo se tilda de lobos solitarios a políticos que o bien se vieron apartados por su partido, o bien ellos mismos se mostraban críticos y actuaban de una manera relativamente independiente. Pero también se hace referencia a terroristas (o criminales en general) que actúan por cuenta propia, sin estar explícitamente adscritos a ninguna banda. ¿A que ahora entendéis mi mosqueo?

Pero el caso es que hace unos meses volvió a caer en mis manos “El lobo estepario” de Hermann Hesse, quien define así sus sensaciones: “Soledad era independencia, yo me la había deseado, y la había conseguido al cabo de largos años. Era fría, es cierto, pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande, como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas”.

Por eso cuando nos juntamos 40 cicloturistas de todo nivel y condición para escalar algunas de las más bellas cumbres alpinas fuera de los circuitos tradicionales, quise comprobar una vez más si quien esto escribe seguía respondiendo al comportamiento que se espera de un lobo solitario.

Me habían hablado del col de l’Arpettaz, en la Saboya, pero acudí (y acudimos) sin ninguna referencia concreta de lo que nos íbamos a encontrar. Cierto es que la carretera que asciende hasta el Refugio aparece en los mapas, pero el Street View aún no se ha dignado visitarla. ¡Qué maravillosa ocasión para alejarme de la “manada” y experimentar si mi amiga soledad seguía concediéndome sus amistosos favores!

Advirtiendo a la organización de que iba a saltarme la subida previa al cómodo y relajado, si los colegas te dejan a tu aire, col du Marais, que ya conocía de visitas anteriores, me separé del grupo para emprender en solitario la ascensión al citado puerto de la comuna de Ugine. El calor era sofocante a esa hora del mediodía, pero una fuente salvadora en el primer pueblo y luego una refrescante cascada en el tercer kilómetro me devolvieron los ánimos para afrontar una subida que suponía muy exigente.

Mientras me “duchaba” literalmente en esa caída de agua, y quizás por ser lo habitual en estos casos, comencé a tararear sin darme cuenta una canción que me surgía ciertamente en el momento oportuno. Seguro que quienes ya lleváis muchos años acumulando juventud -lo que es mi caso-, recordaréis al cantautor francés Georges Moustaki cantando aquello de: “Pour avoir si souvent dormi avec ma solitude, je m’en suis faite presque une amie, une douce habitude”. Y así es: tantas veces he pedaleado por terrenos desconocidos y apartados, sintiendo a la soledad como una amiga, que se ha llegado a convertir en una dulce costumbre.

Cuando las últimas casas quedaron atrás a partir del Km 4, la letra de esa vieja canción iba llenando de sentido lo que experimentaba en ese esfuerzo para vencer rampas muy serias en un puerto de una dureza más que considerable. Y mi mente seguía cantando: “Elle ne me quitte pas d’un pas, fidèle comme une ombre. Elle m’a suivi çà et là aux quatre coins du monde”. Así es: mi amiga nunca me ha abandonado, fiel como mi propia sombra, y me ha acompañado por miles de puertos a lo largo y ancho del mundo.

Mientras trazaba una tras otras las 41 herraduras que se iban presentando en sucesión ininterrumpida, no paraba de tararear la suave melodía, convenciéndome a mí mismo de que “non, je ne suis jamais seul avec ma solitude”.  La soledad enseña mucho más que cualquier compañía: quien no quiere estar solo, no lo está jamás. Y es que nunca me siento solo cuando estoy con mi amiga, pero sí mucho más libre.

Y gracias a ella he conseguido muchas veces quedarme sobrecogido ante las maravillas del mundo que nos envuelve. Y así la visión panorámica sobre las altas cumbres alpinas, el inmenso azul del cielo, el olor de árboles y flores y el lento deambular de los rebaños de cabras y caballos, mientras permanecía atento sin ser consciente de ello al desarrollo de mi bicicleta para no sufrir en exceso, me iba acercando a un final apoteósico junto al refugio del alto. A un paso el impresionante y colosal Mont Blanc parecía sonreír satisfecho por el éxito que mi amiga y yo habíamos logrado juntos.

Tras casi dos horas de denodado esfuerzo y mientras esperaba a mis compañeros de “manada”, me decía a mí mismo que Jon tenía razón: soy un lobo solitario. Y me gusta serlo. Porque no estoy solo. Y porque es parte de mi senda, mi camino, mi experiencia.

 

Por Juanto Uribarri

Fotos: Paco Portero

Altigrafías: Javi Fuertes, Josemi Ochoa, Franci García, Juanto Uribarri/APM

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El tiempo no perdona a nadie, y de eso, algunas de nuestras cimas saben mucho. Entrar en el olvido, es el peor de los destinos, y llega un momento en el que la gente te recuerda sólo por lo que fuiste, y no, por lo que podrías ser.

Intereses económicos mandan y recuperar “el esplendor” de otras épocas, es tarea muy complicada para carreteras que no son de tránsito.

Seguro, que todos tenemos algún puerto en mente que se ha convertido en un imposible por el estado de su carretera. Lugares que vivieron momentos de gloria, pero…

 

Hay veces que nos obsesionamos en “crear” nuevas cimas y nos olvidamos de “cuidar” y mantener el valor de las que tenemos. La novedad, además vende, pero es triste ver el estado de muchos sitios sabiendo lo que fueron en su día.

Como decía al principio, el olvido es el peor de los destinos. “Lo mejor del olvido es el recuerdo” decía Gloria Fuertes. Triste, pero hay lugares para los que el recuerdo es lo único en lo que pueden confiar para sentirse vivos.

 

Hablando de olvido, hoy queremos traer a la memoria este gigante murciano. Estábamos recorriendo la costa mediterránea, preparando reportajes para el próximo ZIKLO y tocaba el turno de MURCIA. No pudimos evitar la tentación de acercarnos, aunque ya sabíamos de antemano que cualquier intento por ascenderlo sería un imposible.

En la costa mediterránea se localizan puertos espectaculares, largos, duros… y entre todos ellos, uno de los que más destaca es Carrascoy.

Recuerdo bien cuando lo ascendí por última vez. Hace casi 10 años y entonces su asfalto ya estaba destrozado en muchas zonas. Con el paso del tiempo, todo ha ido a peor y el amigo Carrascoy vive en la nube de la utopía, soñando con un protagonismo que a nadie parece interesarle que recupere.

No intentamos subirlo, pero no hemos podido evitar recordar algunas sensaciones de aquella muy lejana última vez.

“Su trazado rectilíneo inicial, flanqueado por naranjos y limoneros a la izquierda, que nos encajona en la montaña. Rara vez bajábamos del 10% y el serpenteo de la carretera por la sierra asustaba. Desde ese lugar ese 10% es una constante hasta que se alcanza el Km 6, con máximos que superan el 20% en algún punto. Varias curvas de herradura de considerable dificultad rompen la monotonía y un kilómetro a casi el 14% de media nos lleva a una pequeña meseta. Desde allí, todo cambia y alternaremos repechones con descansos para llegar a cualquiera de sus cuatro cimas con antena. Nosotros acabamos yendo a las 4, teníamos tiempo e ir de una a otra era sencillo tanto en distancia como en desnivel, eso sí, en cualquiera de ellas las vistas eran impresionantes.

Hay una frase que dice “Quisiera ser como un camino, por el que todos pasan, y nunca olvidan”. Ojalá Carrascoy pudiese hacerla otra vez suya.

Por Jon Beunza

Fotos: Andoni Epelde

Altigrafía: APM

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LA GAMA DE LUBRICANTES PENSADA PARA TODAS LAS CONDICIONES

Hemos tenido oportunidad de conocer a fondo la gama de lubricantes y sellantes de Blub Lube  y ns hemos quedado gratamente sorprendidos por su cuidada su gama para poder ofrecer una solución en cada ruta y condición.
Desde sellantes, bike cleaners y desengrasantes hasta todo tipo de lubricantes para ofrecer la mayor comodidad en todo tipo de condiciones, secas y polvorientas, lluviosas y fangosas. Hablemos de la gama de lubricantes de la que todo el mundo habla WAX, WET, DRY, CERAMIC.

Wax, perfecto para carretera. Limpio, suave, reduce ruido y desgaste de la cadena. No contiene aceites ni grasas. Perfecto para salidas de 100-120km en días sin lluvia.

 

 

Wet, para condiciones extremas. Barro, humedad, lluvia, nieve… está listo siempre para todo. Repelente al agua 100% y capaz de soportar cualquier terreno. Distancias largas entre 150-200 km. Sal y disfruta sin importar que día hará.

 

 

Dry aporta adherencia y longevidad a la cadena. Seguridad ante situaciones imprevistas como barro, agua y charcos. Material PTFE con excelente fricción. En montaña 50-60km y en carretera 100-120km

 

 

Ceramic, el Premium de la gama Blub Lube. Más protección, más longevidad y menos fricción. Máximo rendimiento, secado rápido. Perfecto para rutas en carretera y condiciones secas. Pensado para distancias de 120-150km.

 

 

También cuentan con un producto Premium para E-BIKES que ofrece todos los beneficios de Ceramic, cuidados para las bicicletas de moda, las eléctricas. (E-BIKE CERAMIC)

 

 

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