Todo un futuro por delante
Son ya unas cuantas décadas dando pedales como cicloturista. Ayer mismo y mientras pedaleaba en solitario por carreteras cercanas a Markina en dirección Ondarroa me crucé con centenares de ciclistas. El nexo común; “todos saludaban”. Creo que en este aspecto hemos mejorado mucho como comunidad de un tiempo a esta parte. Antaño sí era más habitual ir cada uno más a lo suyo, no tener un gesto con la mano, la cabeza. Este tipo de ciclistas solían pertenecer en su mayoría a la élite del pelotón … cicloturista. Resultaba curioso, los profesionales cuando te los cruzabas eran atentos y este pequeño y reducido grupo no. A día de hoy diría que saludan casi todos, la inmensa mayoría: cicloturistas de cualquier condición, amateurs y profesionales (al menos en la zona habitual en la que me muevo). ¿A qué viene todo esto? – se puede estar más de uno preguntando.
Pues viene a que es difícil encontrarte a un ciclista más humilde que Pablo Castrillo Zapater. Mira que en ZIKLO no podemos quejarnos, nuestros invitados siempre han respondido magníficamente a pasar un rato con nosotros, a hacer una sesión de fotos, pero de verdad que si por algo me ha llamado la atención nuestro protagonista de esta ocasión es por su humildad. Entrevistar a Pablo ha sido todo facilidades y le estamos muy agradecidos.
Es más que posible que esto le venga dado de casa, de la educación que le han dado y de lo que ha visto en sus más cercanos: su hermano llegó a ser profesional y su madre lleva décadas dentro del inmenso pelotón cicloturista de este país, cuando no era tan habitual que las mujeres participaran en marchas. El ascenso de Pablo a la élite de este deporte, porque Pablo hoy en día forma parte de ella, ha sido lento. En un ciclismo donde parece que si no destacas a edades tempranas no vales, este mocetón del Movistar Team ha demostrado que se puede seguir perseverando, progresando y mejorando. Hay también otros caminos para llegar a la élite del pelotón mundial, que antaño eran habituales y en un futuro, y como nos dijo recientemente David Etxebarria, volverán a serlo. Conviene desterrar un poco la idea de que si no pasas pronto no vales, y Pablo es un claro ejemplo de ello.
¿Cuándo empezaste a andar en bicicleta?
A los 15 años, ya de cadete de primera en el equipo «Huesca La Magia»
Un poco tarde para empezar, ¿no? ¿Venías de otros deportes?
Venía del hockey hielo. En Jaca es popular, me gustaba y tenemos historia en este deporte.
Lo sé. Soy consciente porque en San Sebastián está el Txuri Urdin de Hockey hielo y junto con el Jaca y el Puigcerdà, se jugaban las ligas hace años. Sinceramente no sé si eso sigue siendo así en la actualidad. ¿Hiciste tus pinitos con el esquí?
Sí, en el colegio en invierno teníamos la semana blanca y dada la cercanía a las pistas, todos lo hemos probado.
Supongo que ahora lo tendrás prohibido.
Pues si te soy sincero no, no me lo tienen prohibido. Pero tampoco esquío. Una mala caída y te puedes hacer daño en la rodilla o en las manos. Una rotura de escafoides por ejemplo es también habitual en la nieve y a mí me supondría un problema serio para andar en bicicleta.
¿Cuándo te vas dando cuenta de que esto se te da bien y de que puedes vivir de esto? Te costó pasar a profesionales.
Estuve tres años en la categoría sub-23 con el Lizarte. Los primeros dos situándome y buscando el lugar. El tercero y con la experiencia adquirida fue muy bueno. De abril a junio de 2022 encadené una serie de victorias muy importantes en el campo aficionado. La subida a Gorla, el Valenciaga en Eibar y luego gano la crono del campeonato de España sub-23 y hago 5º en la ruta.
Conclusión: en agosto de ese año estás ya en la estructura del Kern Pharma Team (al final de aquel año el Lizarte pasaría a convertirse en el Finisher) y acabas corriendo en Croacia tu primera carrera profesional. Acabas el 61º de la general y el 11º de los jóvenes. 2023 es ya tu primer año dentro de la categoría. ¿Cómo lo defines?
Una mitad de temporada en la que me voy adaptando y a partir de verano empiezo a tener mejores sensaciones y mejores resultados. El salto de nivel y categoría se nota.
Tuviste un calendario variado con pruebas de diferentes niveles, incluso alguna de World Tour.
Lo fue. En España tuvimos invitaciones a pruebas del máximo nivel como la Volta. Lógicamente mi calendario fue más en España, pero también corrimos fuera diferentes carreras.
En los campeonatos nacionales haces 9º en la crono. ¿Te llevas bien con la cabra?
Siempre me ha gustado, le dedico tiempo. Fue un buen resultado y un paso más para seguir en esa línea. Hoy en día le dedico muchas horas en el velódromo y trabajo la posición. Es una pena que las cronos no sean más largas. Me gustaría disputar alguna que rondara los 50 km.
En San Sebastián, en una clásica ya de nivel y con corredores de primera fila haces ya un meritorio puesto 24º. Pero del 6º clasificado al 24º hay menos de un minuto y luego ya hay un salto de más de tres minutos al siguiente corredor en meta. Te comento todo esto porque recuerdo estar como espectador ese día en una Clásica durísima con un doble paso por Murgil y los ya fijos Jaizkibel y Erlaitz en un día de mucha humedad y calor.
Recuerdo la carrera. Se fue un grupo por delante en Erlaitz con Evenepoel. Me encontré bien y pude estar al lado de gente que hasta entonces sólo había visto al inicio de las carreras.
Me has comentado que la Clásica es una carrera que te gustaría ganar. Es más, cuando en la sesión de fotos te he preguntado sobre qué carrera te gustaría ganar me has dicho dos: Una etapa en el Tour de Francia y la Clásica San Sebastián.
Me gusta la clásica, me gusta el ambiente y me gusta la actual carrera.
¿No es demasiado dura ahora con Erlaitz y con el muro final?
Lo es, pero tampoco pensaba que podría ganar en una llegada como el Cuitu Negru. Hace dos años llegué con el grupo principal al muro final, lo que pasa es que nos metieron por otro muro diferente, algo exagerado.
Me alegro de que me lo comentes porque precisamente en el número anterior de la revista comentábamos y detallábamos los muros. Pero dijimos que aunque el muro de 2024 era de una dificultad muy superior, a nivel profesional el resultado era el mismo.
Pues te puedo asegurar que sí lo notamos. ¡Era una pared, algo exagerado!
¿Qué tal este año que ya viniste con el Tour en las Piernas?
Intenté estar en el momento clave, en Erlaitz. Pero Del Toro y Ciccone pusieron un ritmo muy alto y luego lo pagué. Está claro que es una clásica de primer nivel y ahora más si cabe, pero lo seguiremos intentando.
Por cerrar 2023. Tras San Sebastián haces Burgos, donde ya eres de los mejores jóvenes y el 11º de la general. Visto los que te precedieron en la clasificación, hubiera sido complicado estar más arriba.
He corrido Burgos los dos años anteriores y se me ha dado bastante bien. Este año, al venir del Tour y luego hacer Vuelta, corrí únicamente en San Sebastián entre ambas
Al no estar invitado el equipo a la Vuelta de 2023 (las invitaciones fueron para Burgos y Caja Rural), finalizas la temporada en la exótica carrera del Tour de Langkawi, donde haces 3º en la general. ¡Poca broma!
La forma estaba ahí. Ya sabíamos que no corríamos la Vuelta desde meses antes, así que cerré la temporada en Malasia. No tuve resultados extraordinarios en las etapas, pero el día importante hice 3º y eso me valió el pódium.
Comienzas compitiendo mucho en la temporada 2024. Mallorca, Valencia, Andalucía. Quizás sin grandes logros, pero acumulando carreras. Los aficionados, sin embargo, te recordamos con Vingegaard en O Gran Camiño en Galicia.
Sí. Iba escapado y me cogió justo al coronar el último puerto. Se puso a tirar muy fuerte en el falso llano antes de la bajada. Me soltó, entre de nuevo, pero en la bajada me abrió un pequeño hueco y ya no pude seguirle. ¡Baja mucho!
Arriesgó mucho, demasiado incluso. ¿Te dijo algo? ¿Hablasteis?
En meta me dijo que tenía miedo del sprint, que se pensaba que era rápido y por eso apretó. Casi le respondo; “¿miedo de mi sprint?” Es lo que peor se me da.
No esprintas bien …
No. Tengo que trabajar y mejorar. En eso estamos. Por eso yo prefiero siempre carreras y etapas con desgaste previo, que la gente llegue fatigada. Así la punta de velocidad no vale tanto y gente como yo podemos tener más opciones.
O arrancar de muy lejos el sprint – apunta Javi
Buff, es fácil decirlo. Para eso tienes que estar muy fuerte y salir muy fuerte. Si arrancas demasiado lejos y no los sueltas, los llevas a rueda y te rematan sin problemas. Lo mejor será trabajar con el preparador, al que le tengo mucha confianza y a ver si podemos mejorar.
O llegar sólo
Sí, ahí ya no tienes dudas.
Tras este comienzo donde encadenaste varias carreras y bastantes días de competición, te presentas en dos pruebas del máximo nivel: Volta e Itzulia. ¿Cómo viviste ambas carreras?, ¿se notaba el salto?
Sí, se nota. Ya son dos carreras del máximo nivel y con corredores del máximo nivel. La Volta de 2024 la ganó Pogacar, llevándose además 4 etapas de 7.
Hablaste con él, has podido cruzar palabra con él. ¿Cómo le ves en el pelotón?
He coincidió con él en varias carreras. Este año sin ir más lejos en el Tour. No he tenido oportunidad de hablar con él. Es muy superior, pero es tranquilo y no muestra arrogancia. Tiene tanto nivel que se va casi sin querer, pero no alardea de ello. Diría que hace su trabajo y lo hace muy bien porque gana muchas carreras.
La Itzulia no la terminaste. Te fuiste a casa el último día en la etapa de Eibar. ¿Algún motivo en particular?
Nada concreto. Llevaba mucha fatiga acumulada y necesitaba descansar.
Tras este inicio tan intenso, descansas y regresas a la competición en la vuelta a Eslovenia (mediados de junio). Una de las pruebas previas al Tour y que no son del nivel de Dauphinè o Suiza. Terminas 5º en la general.
Fui muy regular en una clasificación general que estuvo apretada.
Pero uno ve los nombres y quedas por delante de gente muy importante. Tampoco es de extrañar tu top-10 en los nacionales, tanto en crono como en ruta. Sin duda empiezo a ver cosas que reconozco que en ese momento no vi y que se iban a destapar en unos meses.
Tras el parón y en agosto retomas la competición esta vez con la vista puesta en la Vuelta a España a la que os habían invitado,
Así es. Hice Burgos (7º) y la Clásica a San Sebastián donde estuve delante hasta el muro final que hemos comentado y que se me hizo más duro de lo esperado.
¿No lo viste el día anterior como hacen muchos de los equipos y corredores? Suele ser habitual ver a los ciclistas en los puntos clave de la Clásica la víspera de esta.
No, ojalá hubiese ido, pero venía de Burgos que acabó la víspera y no tuve tiempo. Me llevé el susto allí de sopetón.
Entiendo. Retomamos; ¿con qué idea te presentas en la Vuelta 2024?, sin duda el punto de inflexión de tu carrera, si bien para el que quisiera ver más allá, ya había detalles de muchas cosas.
Sabía que llegaba bien. Burgos, San Sebastián, la concentración que hicimos con el equipo en Sierra Nevada. Pero uno no sabe en su primera grande en qué se va a traducir eso. Éramos conscientes de que el equipo llegaba muy bien, y teníamos confianza en hacer cosas. Lo que hicimos supero todas las expectativas.
Así es, no son solo tus dos victorias de etapa, tus únicos triunfos hasta la fecha en profesionales. El Kern Pharma ganó también con Urko Berrade. Una Vuelta redonda. ¿Qué etapa te hizo más ilusión?
Ambas fueron muy importantes, pero probablemente la primera porque además de ser eso, la primera, era un día muy especial para nosotros debido al fallecimiento de Manolo Azcona, fundador del equipo.
Eso fue un plus para ganar a gente de tanto nivel – supongo
Iba muy motivado. Sufrí muchísimo, se me hicieron muy largos los últimos metros. Pensaba que no llegaba la meta.
Y entiendo que esta victoria tuvo mucho que ver en la segunda, tres días más tarde.
Seguro. Me dio sobre todo confianza y tranquilidad. Confianza para saber que estaba a gran nivel y la tranquilidad de saber que el equipo no se iba de vacío de la Vuelta.
¿Cómo fue aquella etapa?
Desde un punto de vista de la fuga y una vez dentro de ella, fue sencilla. UAE metió a mucha gente en la escapada; Soler, Vine, Sivakov. Ellos tiraban y ponían el ritmo. El resto aguantar, que no era fácil porque se iba rápido. Al final UAE apostó por Sivakov y en la última subida se puso a tirar casi desde abajo. Yo estaba tranquilo por la victoria conseguida días atrás; estaba sufriendo, pero disfrutando al mismo tiempo. Pensaba – “hasta que aguante” ¡Esto es un premio! Sivakov nos arrancaba a veces, pero no hacía un ataque a fondo. Estaba más preocupado por Vlasov que por mí, pero tampoco le pedía colaboración.
El desenlace inesperado.
Supongo que sí por la entidad de los rivales y porque el final era muy duro, un puerto para escaladores.
El fichaje por Movistar Team se fraguó después o ya venía de antes.
Después.
Luego las dos victorias de etapa fueron el detonante.
En este caso sin duda.
Acabas la temporada en Croacia, al igual que en 2022, con un 7º puesto en una apretada general final. En 2025 cambias de equipo y pasas al World Tour. ¿El cambio de maillot se nota?
Sí, se nota. Te tienen más respeto. Al final la posición en un momento te la tienes que pelear igual, pero se nota que te dejan más espacio. Esto también tiene su contra, estás mucho más vigilado a la hora de entrar en una escapada o te piden más implicación cuando ya estás en fuga.
No corres ya carreras de segundo nivel, todo es World tour.
Casi todo. De 77 días de competición que he tenido este año, 69 han sido en World Tour.
¿Cómo ha sido tu adaptación a la categoría?
Es distinta. Porque a profesionales ya había pasado hace años. También había corrido en carreras del World Tour. Por tanto, no es algo nuevo o que no hubiera hecho antes. Lo que sí es cierto es que ya prácticamente mi calendario se circunscribe a estas carreras.
Podemos decir que en 2025 te has asentado
Yo creo que por el tipo de corredor que soy; sí.
¿Qué tipo de corredor eres?
Yo diría que un todoterreno. En el llano voy bien, me defiendo. Las carreras de repechos y quebradas me van, sobre todo si acumulan fatiga.
¿Subiendo qué tal te ves? ¿Puertos largos, cortos?
Me gusta mucho subir, de siempre, lo disfruto. Los puertos, no es tanto que sean cortos o largos. En pendientes del 7-8% me manejo bien y me defiendo, aunque sean muchos km y me tenga que medir con escaladores. A partir de los dos dígitos me cuesta más.
¿El Tour es distinto a todo? Habías corrido ya Vuelta a España, ¿hay tanta diferencia como te habían dicho?
Sí, el Tour es diferente a todo. En la Vuelta o cualquier carrera se va rápido, pero el Tour es otra cosa. Están 180 corredores, todos ellos muy buenos y en su mejor forma. El estrés, la tensión, es enorme. La gente que se agolpa en las cuentas también. Jamás he visto nada igual al Muro de Bretaña que subimos este año dos veces en una etapa. ¡Ni parecido! Todo se magnifica a niveles insospechados. La repercusión, los medios de comunicación, todo es muy superior a cualquier otra carrera. No exageraban los que me hablaban del Tour, puedo dar fe de ello.
¿Cómo calificas tu temporada 2025?
De adaptación a la categoría. Me gustó mucho París Niza y creo que se me puede dar bien. Me encontré muy bien.
Rozaste el top-10 en una carrera ya de mucho nivel.
Hizo mucho frío, fue muy dura, pero ya te digo que yo prefiero desgaste y fatiga. No es que el frío se me dé especialmente bien, pero me adapto quizás mejor que otros.
En el Tour te vimos a ratos.
Hice una buena crono, el 10º. Luego intenté coger alguna escapada. Hay que tener mucha fuerza, sólo para meterte en ellas.
¿Para ganar?
Hay que hacer todo perfecto y además te tiene que salir todo bien. Como gastes más de lo que debes, luego lo pagas. Si no estás atento o te cogen despistado en el momento oportuno, pierdes toda opción. Sin duda ha sido toda una experiencia.
Y en La Vuelta pegaste al poste en Belagua, mostrando que tus victorias del año pasado no fueron casuales.
Fue una etapa muy rápida. No recuerdo la media, pero fue muy alta. Vine estaba muy fuerte. Lo intentamos tanto Romo como yo, pero no pudo ser.
Y el día del Angliru te caes y te vas a casa sin poder luchar por otra etapa.
Así es, fractura de clavícula, la tercera vez que me la rompo. No pude conocer el Angliru, que me hacía ilusión subirlo y perdí la opción de intentar ganar alguna etapa. Llegué fatigado a la Vuelta tras el Tour, pero me estaba encontrando cada vez mejor.
De cara a 2026, ¿sabes tú calendario?
No, aún no está definido. Supongo que empezaré igual que el año pasado y luego todo vendrá un poco en función de la Gran Vuelta que corra.
¿Clásicas? ¿Monumentos? ¿Giro?
Veremos, son carreras con mucha historia detrás. Me gustaría correr alguna en las Ardenas. Este año iba a hacer Lieja, pero como me caí en la Itzulia no pude correr. También me apetecería correr el Giro que es la única grande que me falta.
Por ir terminando. Me interesa mucho, ya que suelo venir mucho por Jaca, los sitios por los que entrenas. ¿Qué tal es hacerte ciclista en Jaca? ¿Mucho frío?
Eso era más antes, ha cambiado mucho. Luego a favor está que hay mucho sol y no llueve mucho. Por tanto, si evitas las primeras horas del día, siempre tienes carreteras soleadas.
Entiendo entonces que sales habitualmente desde casa.
Sí, la mayor parte del tiempo entreno aquí en casa. Quedo mucho con Jorge Arcas, que es de Sabiñánigo y además es compañero de equipo. Para mí alguien de quien aprender, va a ser su 11ª temporada en el equipo. Junto a Nelson, los más veteranos y un espejo en el que mirarte.
¿Francia?
Ahora no, en primavera o verano voy algo más, pero no demasiado.
Conoces los grandes puertos pirenaicos cercanos. ¿La Pierre-Saint-Martin, Larrau…?
Más bien de oídas, hay muchos que no los he subido todavía. A ver si voy este verano y me pongo a día.
¿Me estás diciendo que no conoces esos puertos? ¿Marie Blanque?
Ese sí, porque todos los años hago la Quebrantahuesos a modo de entrenamiento en alguna ocasión.
Ahora que está todo tan medido. ¿Cuánto duran tus entrenos?
Rara vez llego a 5-6 horas. Ahora hay que hacer el trabajo específico y marcado, al ritmo estipulado.
Eso del café de los ciclistas de hace 20-25 años no lo has conocido por lo que veo.
Qué va. Aquí no somos tantos ciclistas para hacer esas grupettas de entrenamiento. Rara vez hacemos entrenos largos y lo importante es hacer el trabajo marcado a la intensidad requerida. Luego también están las concentraciones, que ahora se hacen más que antes.
¿Tienes alguna prevista?
Sí, en diciembre iremos el equipo a la zona de Alicante.
El próximo 2 de enero Pablo Castrillo cumplirá 25 años. Con la trayectoria y la experiencia adquirida, una edad perfecta para consolidarse en el pelotón y luchar por esas victorias soñadas. Sin duda alguna, un futuro por escribir. ¡La mejor de las suertes en la tarea de luchar por esos logros! Te seguiremos muy de cerca.
Por Rubén Berasategui
Fotos: Andoni Epelde