Un viaje, muchos caminos
En varias ocasiones os hemos hablado de este espectacular y ambicioso proyecto. Nunca hemos querido poner en duda el atractivo que tiene ponerse un dorsal, de las carreras, cronómetros, objetivos o resultados, pero la filosofía del ciclismo y cicloturismo ha cambiado y cada vez hay “más vida y perfiles” alejados del lado más competitivo.
Si a esto le unimos que hablamos de gravel, una realidad, con personalidad y futuro, vemos con optimismo como el ciclismo sigue contando con opciones de crecer y lo mejor, es que lo hace con propuestas que huyen de la masificación y buscan experiencias que nos permitan conocer nuevos lugares y gente diferente.
Con este objetivo nació el Grand Tour de Catalunya Gravel, una filosofía de viaje en la que cada ciclista puede planificar sus propias etapas, en una idea totalmente abierta.
Estamos ante un itinerario que en su totalidad cuenta con 2.500 km y 42 etapas. El recorrido es circular, dividido en varios sectores para que cada uno pueda disfrutarlo a su manera y hacer las etapas que quiera.
- Tramo 1 -> Barcelona – Tarragona: Recorrido 481km / Desnivel +8.454m / 8 etapas
- Tramo 2 -> Tarragona – Lleida: Recorrido 460km / Desnivel +6.092m / 8 etapas
- Tramo 3 -> Lleida – La Seu d’Urgell: Recorrido 491km / Desnivel +11.390m / 8 etapas
- Tramo 4 -> La Seu d’Urgell – Figueres: Recorrido 404km / Desnivel +8.398m / 8 etapas
- Tramo 5 -> Figueres – Barcelona: Recorrido 652km / Desnivel +10.781m / 10 etapas
En esta ocasión nos vamos a detener en los recorridos en los que la provincia de Barcelona es la protagonista. Esto nos llevaría a los Tramos 1 (Barcelona – Tarragona) y 5 (Figueres – Barcelona)
BARCELONA
Barcelona, vibrante ciudad mediterránea, es el punto de partida de un recorrido que transforma el área urbana en naturaleza en solo unos kilómetros. En el Tramo 1, el relieve se eleva suavemente hacia Collserola y después se redibuja en ascensos progresivos hacia Sant Llorenç del Munt. Montserrat emerge como un templo mineral y guía la entrada hacia el Penedès, donde los viñedos se extienden como jardines geométricos. El mar queda lejos pero siempre presente, igual que el legado de Pau Casals cuando nos acercamos a la Costa Daurada. Un tramo que combina montaña amable, cultura y una luz inequívocamente mediterránea hasta llegar a Tarragona.
El tramo 5 es el último tramo y comienza en el Parque Natural del Cap de Creus, donde el viento y la roca crean un paisaje tan surrealista como las formas que dibujaba Dalí. Desde aquí, la ruta se adentra en el Empordà y la Costa Brava, un mismo territorio donde conviven calas escondidas, pueblos blancos, caminos de ronda y un mosaico de campos que explican siglos de historia mediterránea. Girona nos recibe con murallas, puentes y una energía creativa que impregna la ciudad. Más adelante, la llanura de Vic y los bosques del Parque Natural del Montseny aportan silencio, frescor y ascensiones llenas de vida. Y finalmente, la llanura del Vallès, abierta y agrícola, anuncia la llegada de nuevo a Collserola, que nos brinda el último mirador antes de entrar en Barcelona, donde esta aventura termina exactamente donde empezó.






































