Autor: jon

Mar o Montaña. Este podría ser el dilema, pero ¿por qué tener que elegir cuando se puede disfrutar de los dos? Situada en el extremo noroeste tanto de Catalunya como de la Península Ibérica, Girona es un territorio cargado de personalidad que nos ofrece la posibilidad de disfrutar de esa cotizada pareja que forman el mar y la montaña.

 

Su tarjeta de presentación nos da claras muestras de lo que podremos encontrarnos: 200 kilómetros desde la Costa Brava a las cotas cercanas a los 3000 del Ripollés y la Cerdanya, pasando por los volcanes de la Garrotxa. Diversidad en toda regla, toda una paleta de colores que permite pintar y disfrutar de los mejores escenarios.

 

A la hora de planear un viaje puedes pensar en relajarte junto al mar, recorrer la variedad de sus valles, o perderte en la historia y autenticidad de las callejuelas de sus pequeños pueblos. Mar o montaña, siempre se nos han presentado como dos alternativas, un blanco o negro, que, precisamente, en este rincón de la Península, desaparece porque no nos diréis que no hay nada mejor que no tener que elegir si no es necesario y así, no renunciar a nada.

 

Pero no nos perdamos en palabras, es el momento de predicar con el ejemplo y acercarnos a algunas de sus realidades para comprobar que, para nuestra querida bicicleta, estamos en una tierra que se disfruta pedalada a pedalada.

Por Jon Beunza

Fotos: Andoni Epelde

TERRITORIO

Haremos un pequeño recorrido buscando zonas de referencia geográficas y culturales que no deberían faltar en nuestros planes, aunque tranquilos, la base serán nuestras rutas ciclistas y después nos centraremos en ellas ya que la bici puede ser el mejor medio de conocer todo lo que os proponemos.

 

Costa Brava

Empezaremos hablando del Cap de Creus. Allí los Pirineos se sumergen definitivamente en el Mediterráneo y como la mayoría de su escarpada costa se caracteriza por sus calas y acantilados.

Uno de esos lugares que te incita a disfrutar simplemente dejando que pase el tiempo en el que no podemos dejar de acercarnos a sus pueblos marineros y turísticos, como Port de la Selva, Roses, La Selva de Mar, Calella de Palafrugell, Llafranc, Tamariu, l’Escala, Roses, Sant Feliu de Guíxols o Cadaqués, sí, aquí nos viene el genio de Dalí a la cabeza y su antigua casa-taller se ha convertido en la Casa Museo de Portlligat. Mención especial merece también el conjunto monumental de Sant Pere de Rodes, a los pies del monte Verdera, con unas vistas excepcionales a las bahías de Llançà y del Port de la Selva.

 

La Garrotxa,

Estamos ante una zona volcánica donde el paisaje, los pueblos y la gastronomía cambian de manera radical. Hay más de 40 volcanes en la zona, todos dormidos y extinguidos que han influido de manera determinante en las costumbres, cultura y naturaleza de toda esa zona.

Mucho por recomendar, pero si toca mojarse una sugerencia podría ser Besalú con su legado judío, Olot, la capital, o la medieval Santa Pau.

 

Ripollés y la Cerdanya

Las montañas no paran de “crecer” según nos dirigimos al oeste y allí nos esperan las cumbres del Ripollés y la Cerdanya. Con picos que rozan los tres mil metros, los pirineos ya no darán tregua. Un escenario perfecto para realizar todo tipo de actividades al aire libre, con pueblos idílicos, esculpidos en piedra como Beget, Sant Joan de les Abadesses, Campdevànol y Gombrèn-Montgrony.

 

Girona

Ni podemos evitar hacer una mención especial a Girona, la capital gerundense, una ciudad donde el pasado y el presente se mezclan en perfecta harmonía.

El barrio judío, el centro histórico, su Devesa (el parque urbano más grande de Catalunya formado por 40 hectáreas de árboles y vegetación) y sus puentes (en Girona confluyen 3 ríos) son algunos de los lugares a visitar.

 

Figueres

Hablamos de la capital de la comarca del Alt Empordà famosa por acoger el Teatre Museu de Salvador Dalí, uno de los museos más visitados de la Península y el lugar donde reposan los restos del artista.

 

Lago de Banyoles

Hemos querido hacer una mención especial al lago más grande de Catalunya, situado en la comarca del Pla de l’Estany, y que seguro será protagonista en alguna de nuestras rutas.

Nos vamos de RUTA

Sumar un territorio único que respira ciclismo, a una oferta especializada, da como resultado el tan codiciado “Made for Cycling”.

En la Costa Brava y el Pirineo de Girona os esperan muchos kilómetros de rutas y carreteras ideales para rodar con seguridad y saborear cada tramo de territorio. Su amplia red de carreteras secundarias nos conducirá por paisajes tan diversos como sorprendentes.

¿Queréis más argumentos? ¡Los tenemos! Unas temperaturas agradables todo el año, la variedad y belleza de los paisajes y la existencia de cimas y rutas clásicas, de lo más cotizadas y tentadoras, para nuestro baúl de “conquistas ciclistas”. Desde el célebre Hincapie Loop en el macizo de las Gavarres, Vallter 2.000, el techo ciclista catalán de 2.150 metros de altitud, Rocacorba y la Mare de Déu del Mont, o la carretera de la costa desde Lloret-Tossa de Mar hasta Sant Feliu de Guíxols. Hablamos solo de algunos ejemplos que hacen que la Costa Brava y el Pirineo de Girona sean un destino de ensueño para los amantes del cicloturismo.

La propuesta de rutas que os proponemos es un claro ejemplo de lo que os comentamos, con alicientes deportivos, culturales y mucha, mucha naturaleza. De todo y para todos, con el mar y la montaña como protagonistas.

 

Etapa 1: Castellfollit de la Roca-Castellfolit de la Roca. 124 km y 3062 metros

En nuestra primera propuesta saldremos de Castellfollit de la Roca para tomar dirección a Oix. Directos a las montañas encadenando dos subidas sencillas, Camporiol y Port d’Oix antes de llegar al bonito pueblo de Beget donde destaca la iglesia de Sant Cristòfol, una reliquia del románico prepirenaico construida en el siglo X. Aquí comienza la subida al puerto de Rocabruna, más de 12 km a una media del 5%.  Nuestra etapa va tomando tintes claros de montaña. Una vez superado el puerto se inicia el descenso hacia Camprodon donde tomaremos dirección a Setcases. Aquí llega el “coloso” de la etapa la impresionante ascensión a Vallter 2000, que curiosamente es el punto más alto de Catalunya que puede alcanzarse por carretera asfaltada.

Una vez coronado Vallter, se deshace el camino por la misma carretera que, en un vertiginoso descenso, lleva hasta Camprodon. Desde aquí regreso hacia Castellfollit de la Roca, pero lo haremos por Sant Pau de Segúries. Largo descenso hasta las proximidades de Olot desde donde remontaremos a Castellfollit de la Roca, punto de salida y llegada de la ruta.

 

Etapa 1: Castellfollit de la Roca-Castellfolit de la Roca 1-Vallter 2000

 

Etapa 2: Olot-Olot. 116 km y 2670 metros

Esta etapa nos sirve para confirmar que Girona no es un paraíso ciclista a secas ya que aquí, el arte del pedaleo se ve enriquecido con otros ingredientes, y el patrimonio histórico es uno de ellos. Esta etapa además de contar con muchos alicientes deportivos cuenta con un itinerario que es un viaje al románico del Pirineo, una ruta de interés cultural, pero no os confiéis ya que no está exenta de dureza: los más de 2500 metros de desnivel positivo hay que pelearlos, hay que subir 5 puertos, y no dudamos que dejarán un imborrable recuerdo tanto en vuestra vista como en vuestras piernas.

 

Etapa 2: Olot-Olot 2-Ruta del romanic

 

Etapa 3: Banyoles-Banyoles. 105 km y 2165 metros.

Lago de Banyoles, uno de los lugares más especiales de Girona y Catalunya. Un lugar estupendo para darse un remojón o practicar deportes acuáticos, que a nosotros nos servirá de salida y llegada a nuestra etapa. Como curiosidad, comentaros, que se formó hace nada más y nada menos que 250.000 años, en la época cuaternaria, fruto de los movimientos tectónicos de la formación de los Pirineos.  Para hablaros de la etapa recurriremos al escritor francés Alfred Jarry que describía las ascensiones ciclistas como un vía crucis que algunos lo hacen con altas cadencia y buenos desarrollos mientras que otros prefieren la fuerza pura. Este recorrido, va a darnos pie para llevarlo a la práctica ya que enlaza dos de las cimas gerundenses más representativas, el Santuario de Mare de Deu del Mont y Rocacorba, dos puertos exigentes, de buenas pendientes que sin lugar a duda van a marcar el recorrido de una etapa que tanto de salida, el tramo entre puertos y en su tramo final, será sencilla. El “calentón” quedará para los puertos.

 

Etapa 3: Banyoles-Banyoles 3-Banyoles-Mare de Deu del Mont-Rocacorba

 

Etapa 4: Llançà -Figueres. 118 km y 1810 metros

En esta ocasión os proponemos una etapa itinerante, desde Llançà a Figueres, que bien podría ser de parte de un plan de dos días ya que en la segunda etapa regresaremos a Llançà. De salida recorreremos la costa dirección norte. Sube y baja casi continuo hasta entrar Francia. Siempre junto a la costa donde entre pueblo y pueblo, siempre habrá un puerto corto, suave y cómodo, excepto en el de Banyuls, donde, entre viñas, algunas rampas nos obligarán a exigirnos.

Toca regresar y lo haremos por el interior, camino de Jonquera donde algún corto tramo de tierra en buenas condiciones que atraviesa los lagos de La Jonquera nos permitirá sentirnos en alguna de las clásicas con “sterrato”. Una vez superadas las pendientes de La Vajol, nos dirigimos a Darnius. Al fondo, la cima del Bassegoda anuncia un cambio de comarca. Es la Alta Garrotxa, con un inmenso manto boscoso que se pierde más allá de nuestra vista. Pero, nuestra meta está muy cerca. Nos toca cambiar de rumbo y rodar tranquilamente hacia la llanura ampurdanesa y nuestro destino final, Figueres.

 

Etapa 4: Llançà -Figueres  4-Llançá-Figueres

 

Etapa 5: Figueres-Llançà. 95 km y 1390 metros

Salimos de Figueres en dirección a Roses. Terreno sencillo para rodar. Una vez hemos superado el Parque Natural de los Aiguamolls del Empordà, justo a las puertas de Roses llegará el sube y baja junto a algún puertillo. Descendemos a Cadaqués y desde aquí alcanzamos la punta más oriental de Catalunya, un lugar cargado de magia como es el cabo de Creus. Majestuoso y de configuración lunar, su acceso está salpicado de rampas. Regresaremos a Cadaqués y por Puig Vidriera llegaremos hasta Port de la Selva, donde nos espera la subida más exigente de la jornada, Sant Pere de Rodes, 7 km al 7% perfecto para un calentón, aunque las impresionantes vistas, harán difícil que no nos distraigan en nuestro esfuerzo.

El monasterio benedictino de Sant Pere de Rodes vigilará cada una de nuestras pedaladas Desde lo alto, descenso, hacia Vilajuïga y Llançà.

 

Etapa 5: Figueres-Llançà 5-Figueres-Llançá

 

Etapa 6: Girona-Girona. 103 km y 985 metros.

Día para combinar ciclismo y turismo ya que nos espera una etapa algo más sencilla con salida y llegada en la capital de la provincia. Pero no por ello debemos confiarnos ya que a pesar de su exigencia moderada rodaremos en muchas ocasiones por carreteras estrechas y pequeñas zonas urbanas y pueblos de carácter medieval, que nos obligarán a estar siempre atentos. Recorrido tipo clásica para disfrutarlo kilómetro a kilómetro.

 

Etapa 6: Girona-Girona 6-Medieval towns

 

Etapa 7: Lloret de Mar-Lloret de Mar. 137 km y 1845 metros

Etapa larga, de continuo sube y baja, que hará que resulte exigente, sobre todo ni somos precavidos ya que “las apariencias engañas” y tiene mucho más tema de lo que nos indican sus números. Eso sí, en general las pendientes van a ser llevaderas, exceptuando la parte superior del collado de Sant Grau. Recomendable para rodar sin prisas durante los días de otoño, invierno o primavera, cuando el turismo de sol y playa no colapsa la zona y es que la carretera de la costa es espectacular de auténtica postal.

 

Etapa 7: Lloret de Mar-Lloret de Mar  7-Ardenya-Gavarres

 

 

GRAVEL

Qué os parece si os contamos que se puede recorrer toda Girona por pistas o carreteras locales sin necesidad de tocar ninguna carretera general. Pues sí, es posible y para conseguirlo, el gravel tiene la última palabra.

Estamos ante una opción real que cada día cuenta con más adeptos. Complementaria con cualquier otra modalidad de ciclismo y diseñada para buscar nuevas experiencias, sensaciones, darte frescura y ver lo que normalmente queda oculto desde las carreteras.

Un campo en el que nuestro afán aventurero nos debe llevar a “descubrir” tus propias rutas. Y si te falta ese toque intrépido, no te preocupes ya que afortunadamente cada día son más los interesados y este interés va dando sus frutos y en Girona y Catalunya en general ya se trabaja en lo que a creación de rutas, señalizaciones, actividades y eventos se refiere.

Y si existe una ruta que refuerce lo que comentamos, es la Pirinexus. 353 kilómetros que unen las comarcas de Girona con el área francesa de habla catalana por vías verdes, caminos rurales y carreteras locales con baja densidad de tráfico. Y también tenéis la Ruta del Ter, una propuesta de 220 km que nace a más de 2.000 metros de altura en pleno Pirineo de Girona y sigue la senda del río Ter hasta su desembocadura en el Mediterráneo.

Y claro, con el campo perfectamente sembrado, llegan las carreras. Las hay de un solo día y también rutas por etapas, un calendario que no para de crecer.

GIRONA TIERRA DE CICLISMO

Ha pasado ya algún tiempo desde que Johnny Weltz, el ciclista ex profesional del Fagor y posteriormente director técnico del US Postal, eligiera la Costa Brava y el Pirineo de Girona como sede de sus entrenamientos en 1986. Weltz fue uno de los pioneros, pero el punto de inflexión llegó con el desembarco en Girona de todo su equipo. Lo cierto es que desde entonces y a pasos agigantados, esta zona ha desarrollado un enorme potencial como destino deportivo, ofreciendo servicios y experiencias 100% ciclistas, con las que podemos planificar un viaje cicloturista personalizado y con servicios altamente especializados.

Es cierto que la firme apuesta de los equipos profesionales ha creado un efecto de llamada, pero los cicloturistas autóctonos hace décadas que disfrutan de las virtudes ciclistas de su territorio. Larga y numerosa es la tradición de clubs ciclistas de pueblos y ciudades, los clubs amateurs se cuentan a docenas y la tradición llega también hasta los más altos niveles de profesionalización.

El universo ciclista se ha desarrollado en todas sus facetas, hasta el punto en que el Pirineo de Girona y la Costa Brava cuentan con destacadas agencias receptivas, fabricantes de bicicletas, componentes y prendas ciclistas, servicios médicos y de fisioterapia especializados o espectaculares tiendas dedicas exclusivamente al mundo de las bicis.

Y seguimos sumando, con el valor que supone contar con la profesionalidad de las empresas locales especializadas en viajes ciclistas o un calendario de marchas cargado de citas interesantes y que cada año atrae a miles de participantes.

Esta creciente especialización cómo destino cicloturista puede que tenga explicación en el hecho de que los gerundenses convivan con muchos profesionales del ciclismo que han elegido la zona como el destino perfecto para su entrenamiento. ¿El resultado? Un ambiente auténtico y único para los apasionados de la bici, que se respira en carreteras, plazas y callejuelas donde además puede que coincidáis con algún que otro «pro».

 

Todos los cicloturistas buscamos alicientes, y qué mejor argumento que tener de todo y para todos, porque sea cual sea nuestro nivel deportivo vale más la experiencia y todo lo que vamos a vivir en nuestro camino, que las velocidades, kilómetros y desniveles.

Nada deja más poso que compartir y disfrutar plenamente de una experiencia. Los buenos momentos que vivamos serán nuestros grandes recuerdos en el futuro. Porque la bici, fue pasado, es presente y sobre todo será futuro.

GIRONA lo sabe, ¿Y tú? Dale una oportunidad, y no te defraudará.

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Nos van llegando novedades para 2023 y una de ellas es la nueva bicicleta de carretera CANNONDALE Supersix EVO Carbon Disc que incorpora el nuevo grupo electrónico de Shimano, 105 Di2 para 12 velocidades.

 

Poco nuevo podemos decir del cuadro Supersix Evo Carbon. Con la misma marca lo define “es el cuadro de carretera para freno de disco más ligero que nunca antes habíamos construido”. Cuenta con formas de tubo aerodinámicas muy truncadas que ofrecen el mismo peso y una rigidez igual o mejor que los tubos redondos, pero reducen la resistencia hasta en un 30 %.

Geometría de competición y rigidez se combinan para lograr una reactividad explosiva. Su sistema micro suspensión y neumáticos más anchos otorgan a la Supersix Evo una sorprendente suavidad. Todo esto unido a su agilidad está creado para proporcionar una sensación de conducción inigualable.

Cableado oculto. Los latiguillos de freno se introducen a través de una abertura en la parte delantera del tubo de dirección del cuadro para una mínima resistencia aerodinámica y facilitar el mantenimiento.

Neumáticos hasta de 30 mm se ajustan con facilidad, para alcanzar nuevos niveles de comodidad y capacidad en cualquier tipo de carretera.

 

 

FICHA TÉCNICA

CUADRO SuperSix Evo Carbono

HORQUILLA SuperSix Evo Carbono

FRENOS Disco hidráulico Shimano 105 7170 de 160/160mm

VELOCIDADES 2x12V

TIPO DE TRANSMISIÓN Electrónica

CAMBIO Shimano 105 Di2 7150

CADENA Shimano 105 7100, 12 velocidades

PLATOS: Shimano 105 Di2, 50/34T

CASSETTE: Shimano 105 Di2, 11-34T

DESVIADOR: Shimano 105 Di2 7150

MANILLAR Cannondale 3, 6061

POTENCIA Cannondale

TIJA DE SILLÍN HollowGram 27 SL, carbono, abrazadera de 2 pernos

SILLÍN Prologo Nago RS STN

NEUMÁTICOS Vittoria Rubino Pro-Bright Black, 700 x 25c

Para más información https://www.cannondale.com/es-es/bikes

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¿Qué resultados arrojaría una encuesta realizada a aficionados y medios especializados acerca del puerto más emblemático del Tour de Francia si solo vale decir uno? Difícil pensar en un ganador alejado de este póker de puertos: Tourmalet, Mont Ventoux, Alpe d’Huez, Galibier.

A partir de ahí habría que afinar un poco más en la respuesta. El Alpe d’Huez podría ser quizás el puerto estrella de la segunda mitad de siglo XX, pero su primera aparición tuvo que esperar hasta el año 1952, y su segunda 24 años más, hasta 1976. Cierto es que desde ese año en adelante su irrupción ha sido imparable, pero un puerto que se incorpora a una carrera con más de cien años de historia a partir de las últimas décadas del siglo pasado, no puede o no debe ser considerado como el puerto más emblemático de una prueba con un historial tan grande.

Al Mont Ventoux le acompaña cierta dosis de misticismo. Sin duda alguna el trágico fallecimiento de Tom Simpson en sus rampas contribuyó a ello. Su aspecto lunático en su parte final y un panorama descarnado y hasta casi cruel e intimidador cuando el pelotón asciende por sus rampas en las calurosas tardes de julio, imponen cuando menos respeto. Pero en su contra juega que el gigante de la Provenza debe su sobrenombre a su soledad. En una enorme planicie la cima del Mont Ventoux asoma solitaria y amenazante, pudiendo ser vista muchos kilómetros antes de aproximarse siquiera a ella. Su aislamiento contribuye a que sea un puerto que se asciende de cuando en cuando, y por tanto tampoco ha sido transitado en tantas ocasiones a lo largo de la historia de la Grande Boucle. Queda por tanto, en mi opinión, descartado para ser nombrado el puerto más emblemático ascendido en la historia de la carrera francesa.

Restan por lo tanto dos candidatos al triunfo final. El puerto estrella de los Pirineos, el Tourmalet y el puerto estrella de los Alpes, el Galibier. Aquí el descarte no va resultar tan sencillo y utilizando un símil pugilístico nos vamos a tener que ir a los puntos.

El Tourmalet se ascendió por primera vez en el año 1910, en la ya legendaria etapa que atravesaba los Pirineos y que finalizó en Bayona. El Galibier no tuvo que esperar mucho más: se estrenó un año más tarde, en 1911. Por este lado no vamos a desempatar nada.

Si prestamos atención al número de veces que se han ascendido en el Tour, el puerto pirenaico cobra ventaja: 83 ascensiones por 59 del coloso alpino. Algunos podrán objetar que la cordillera alpina es mucho más amplia y ofrece más posibilidades, y dicha afirmación es cierta, pero una diferencia de 24 ascensiones más en favor de uno sobre el otro, no debe pasarnos desapercibida.

Vamos ahora con los datos del puerto. En cuanto a altitud, ambos sobrepasan con claridad los 2000 m, pero el Galibier recupera parte del terreno perdido, porque supera también con claridad los 2500 m (2115 m el Tourmalet por 2645 m el Galibier).

En lo que a dureza se refiere, las vertientes del Tourmalet (este y oeste) son bastante uniformes con coeficientes APM de 315 y 316. Las del Galibier (norte y sur) varían y son muy dispares. La norte obliga a pasar antes el puerto del Télégraphe, que es otra ascensión, pero que es inevitable realizar para llegar a Valloire y encarar la parte final del Galibier, motivo por el cual el puerto es un dos en uno, y la dureza de esta vertiente es terrible, con más de 2000 m de desnivel acumulado y un coeficiente APM de 456. Dos son las vertientes sur del Galibier que se unen en el Col de Lautaret antes de afrontar la única carretera que asciende al final del puerto. Estas vertientes son también dispares: la más sencilla la que comienza en Briançon con un coeficiente de 203, y otra muy larga y más complicada que nace Bourg-d’Oisans con 340 de coeficiente APM. De todo ello se desprende que no tiene nada que ver por dónde subas el Galibier para poder situarlo en cuanto a dureza: lo que gana por un lado lo pierde por otro. Así que en cuanto a dureza lo vamos a dejar en tablas.

Para emitir nuestro veredicto final nos quedaría una última cuestión a analizar: la belleza plástica de la ascensión y el trazado de la misma. Así como las cuestiones tratadas hasta ahora eran fácilmente cuantificables, medibles y comparables, este tema es completamente subjetivo, y ya depende de cada uno. Tratando en mi caso de ser lo más objetivo posible, me centraré en la parte que realmente me fascina en cada una de las vertientes de ambos puertos. El Tourmalet por el este no es bonito; si acaso desde la estación de esquí de La Mongie hasta la cima, pero son apenas los últimos 3,5 km. La vertiente oeste me parece fascinante de la segunda mitad en adelante, sobre todo en su trazado clásico, la hoy llamada Vía Fignon en homenaje al malogrado astro francés. El nuevo trazado me gusta bastante menos, es más práctico y la carretera es más ancha, más segura y seguro que hasta necesaria, pero ha perdido gran parte del encanto que sí tenía la vía clásica de toda la vida. De hecho y aunque la carretera está cada vez peor, siempre que subo por esa vertiente procuro hacerlo por la vía Fignon.

El Galibier por el sur es precioso en el tramo estricto del col propiamente dicho. Hasta el col de Lautaret es una carretera ancha, con tránsito y que no me atrae nada por cualquiera de sus dos vertientes, pero el panorama cambia radicalmente cuando tomamos los 9 km finales de desvío al Galibier. Por la vertiente norte, el Télégraphe no me gusta: es pestoso. Llegados a Valloire la ascensión al coloso va ganando enteros, pero es en los 8 km finales, concretamente desde Plan Lachat donde el panorama es grandioso y los más de 650 m de desnivel que nos restarán por completar una vez próximos a los 2000 m de altitud no dejarán a nadie indiferente.

Consultado el equipo habitual de ZIKLO y algunos de sus colaboradores más próximos, 11 personas en total, la respuesta no ha sido unánime. Todos hemos coincidido en que resulta muy difícil decantarse por uno u otro. Joserra Uriz ha introducido incluso un puerto que podría competir con ambos, añadiendo el col del Izoard al póker inicial que yo he propuesto: “Por historia y por paisaje (no por dureza), el Izoard estaría para mí al mismo nivel. Muchos campeones lo han coronado solos en etapas decisivas: Bartali, Coppi, Bobet, Koblet, Merckx. Bobet decía que un campeón debe de entrar solo en la Casse Dėserte. Si este reportaje se hubiera hecho en 1980, para mí, ganaba el Izoard. Pero en estos últimos 40 años, ha perdido fuelle”. Razón no le falta, pero es cierto que en los últimos años ha perdido mucha presencia en la carrera francesa.

En definitiva, el resultado final ha sido de 7 a 4 en favor del Galibier. Mi voto final y también con muchas dudas se ha decantado en favor del coloso alpino. Pese a que el Tourmalet se ha ascendido en muchas más ocasiones, en mi opinión pesan mucho los 2645 m de altitud y los más de 2000 m de desnivel de su vertiente norte. La primera vez que lo subí, allá por 1997, recuerdo que iba pensando que el puerto no era para tanto en cuanto a dureza, hasta que giré la curva de Plan Lachat y de pronto y en 100 m se me juntó todo lo anterior y pasé un auténtico calvario para llegar hasta la cima. Siempre digo también que el paisaje de las grandes ascensiones una vez que se superan los 2000 m de altitud cambia radicalmente y cuanto más tiempo estés por encima de esas altitudes más gana el puerto en belleza, en paisaje y en detalles a los que no estamos habituados. Tienes que ascender aún muchos metros en el Galibier una vez superada la barrera de los 2000 m. Por lo tanto, y con esto acabo la introducción, creo que en el artículo de hoy estamos hablando del puerto más emblemático de la mejor carrera del mundo, y eso no es poca cosa: un coloso se mire por donde se mire.

 

Un poco de historia

Cuenta la historia que el 20 de julio de 1910, víspera de disputarse la etapa del Tour de Francia entre Luchon y Bayona, el director de la carrera, Henri Desgrange, abandonó misteriosamente la carrera aduciendo una falsa enfermedad por miedo a las represalias que pudiera haber al día siguiente, ya fueran estas de los corredores, de la propia naturaleza, o incluso de algunos habitantes de la zona que no estaban invitados al paso de los forjados corredores: osos o lobos. Al día siguiente respiró aliviado: los héroes del Tour completaron la etapa y alcanzaron Bayona. El que Octave Lapize, vencedor de la etapa, primer corredor en pasar por el Tourmalet y posterior ganador final de aquel Tour de Francia le llamara “asesino”, y “criminales” a sus ayudantes, no impidió que para el año siguiente Desgrange pusiera sus miras en los Alpes y en alguna ascensión más imponente si cabe. Como diría Philippe Bouvet más adelante: “El Tour entraba en una nueva dimensión en el Galibier”

La carretera en sí, o alguna versión anterior de ella, se conocía y utilizaba desde hacía décadas y quizás siglos. El puerto del “Galaubier” aparecía a mediados del s. XVIII en el primer mapa completo de Francia de la Carte de Cassini y su nombre derivaba de “Galaubié” que en provenzal significa “barranco”. Más o menos en esa época, el príncipe español don Felipe y su ejército marchaban alegres y tranquilos hacia lo que pensaban que serían conquistas gloriosas al otro lado de los Alpes. Cuentan que tras escalar el Galibier, alcanzaron Valloire hambrientos y sedientos acabando en una hora con las provisiones de todos los habitantes de la comarca.

Durante el s. XIX siguió acarreando mala fama, cuando con el tránsito peatonal se expandió y se creó el primer camino propiamente dicho sobre la montaña. Los usuarios más activos en aquella época eran contrabandistas que se lucraban con la diferencia del precio de la sal entre la vertiente norte y sur del puerto. En esa misma época el entorno atrajo también a destacados botánicos seducidos por la vegetación reinante.

Originalmente el Galibier se pasaba a una altitud 89 m menor que la cima actual, concretamente a 2556 m, a través de un túnel de exactamente 365 m de longitud. Los problemas que este ocasionaba obligaron a construir la carretera por fuera, para alcanzar el paso a los 2645 m actuales. Emile Georget fue el primer hombre en coronar su cima en 1911: empleó 2 horas y 38 minutos en hacerlo desde Saint Michel de Maurienne. Cuentan que solo se detuvo dos veces, una de ellas para refrescarse en el río. No perdió su sentido de humor: “Si querían hacer un túnel en el Galibier, podían haberlo hecho desde abajo”. A otros no les hizo tanta gracia, entre ellos el ganador del Tour de 1911, Gustave Garrigou, que ofreció una sutil variación del vocablo “asesinos” empleado por Lapize el año anterior, llamando “bandidos” a Desgrange y sus ayudantes. Eugène Christophe, primero en su cima al año siguiente comentó que “ya no es deporte, no es competición: son simplemente trabajos forzados”.

Pero ya nada podía frenar a Desgrange que había encontrado su joya particular. El Galibier repitió prácticamente en todas las ediciones siguientes hasta 1939 inclusive, año en que todo se paralizó por la II Guerra Mundial. El director estaba entusiasmado y definió su inclusión como la joya de la corona. ¡Oh, Sappey!, ¡Oh, Laffrey!, ¡Oh, Bayard!, ¡Oh, Tourmalet!, escribió en su auto, resumiendo que todas las escaladas ahora parecían pequeñas en comparación con su nueva joya: “No eludiré la responsabilidad de afirmar que en comparación con este nuevo Gigante las otras ascensiones no son más que inofensivos bebés. Ante el Galibier solo podemos quitarnos el sombrero e inclinarnos”.

 

Por Rubén Berasategui

Fotos actuales: Andoni Epelde

Fotos historia: Archivo Tour

Altigrafías: APM

 

 

El col del Galibier

El Galibier propiamente dicho y como tal arranca por el norte en Valloire y por el sur en la cima del col de Lautaret (2057 m). Pero salvo que te suban en teleférico, helicóptero o coche, si uno quiere vencer al Gigante, necesariamente va a tener que superar antes otra ascensión: el Télégraphe por el norte, el Lautaret por el sur. Luego la ascensión por ambas vertientes va a ser un dos en uno.

Por el sur

La ascensión al Lautaret discurre por una carretera ancha, muy abierta y en perfecto estado. Es una subida de tránsito y bastante empleada para unir los valles de Romanche y Guisane. Las principales localidades serían Briançon por el este y Bourg-d’Oisans por el oeste. Nosotros hemos comenzado nuestras mediciones en Mönetier-les-Bains por la vertiente sureste y en Le Clapier por la vertiente suroeste. Entendemos que a partir de ambas localidades las pendientes comienzan a tener cierta entidad y ser reseñables.

De entrada, hay una diferencia más que notable entre estos dos modos de ascender al Lautaret y que motiva una importante diferencia de coeficiente global entre ambas. Por el este nuestra escalada comienza ya a una altitud considerable (1455 m) y el coeficiente global apenas supera los 200. Por el oeste, el desnivel a salvar, aunque sea en muchos kilómetros, es muy alto, pues su inicio da comienzo a 740 m de altitud, motivo por el cual nos vamos hasta los 340 que el coeficiente APM le otorga. Coronado el Lautaret a 2057 m tras dos ascensiones muy largas por ambas vertientes y en las que rara vez se supera el 7%, el desvío al Galibier cambia completamente la fisonomía del puerto, el paisaje, la anchura y hasta el estado de la carretera. Nos adentramos en una carretera de alta montaña, con un trazado singular que se hace camino a través de cumbres de mucha mayor altitud que el paso del puerto de montaña. Las pendientes aumentan, pero tampoco lo hacen de un modo notable salvo en el kilómetro final. Pero la combinación de altitud y de un asfalto que no ayuda nada, sobre todo comparándolo con el fino asfaltado del que venimos, incrementan la dureza de este tramo final mucho más de lo que supondría hacerlo en otras circunstancias. A todo esto, se le une que el kilómetro final es realmente duro, con una prolongada rampa que alcanza un 12% de pendiente y que se mantiene hasta la cima. Esto, unido al tiempo de escalada que llevaremos, hace que el final se le atragante a más de uno y que en el Tour hayamos visto a muchos corredores en problemas en estos metros finales.

Por el norte

La cara norte del Galibier ya es harina de otro costal. De entrada, el punto de inicio en Saint-Michel-de-Maurienne (712 m) ya obliga a un desnivel acumulado muy importante. Si a esto le sumamos que tras coronar el Télégraphe afrontaremos un breve descenso hasta Valloire nos hará perder altitud que luego habrá que recuperar, el desnivel global supera los 2000 m. El detalle de la distancia, afrontando estos casi 2100 m de desnivel en 30 km de ascensión, arroja una pendiente media en los tramos de subida del 7% para 30 km. ¡Pocos puertos pueden presumir de unos números así y más si cabe a altitudes superiores a los 2500 m! Ahora entiendo un poco más a Desgrange y la consideración y orgullo que sentía ante este Gigante.

Esta ascensión hay que tomársela con calma, paciencia y sobre todo cabeza. Hay que diseccionarla, trocearla. Ya sabemos lo que nos resta cuando en las mismas calles de Saint Michel encaramos las primeras rampas. No pensemos en la cumbre todavía: utilizando un símil montañero, vamos a ir llegando del campo base a sucesivos campos para completar nuestra escalada.

El campo 1 bien podría ser el col del Télégraphe que con sus 12 km al 7% ya constituye por sí solo, por números y por derecho propio, un puerto de 1ª categoría. Sin grandes rampas, sin grandes cambios de pendiente, es un puerto machacón y como he descrito en la introducción, algo pestoso. Las vistas al valle no son ni bonitas, ni claras. Además ascendemos encajonados, por una ancha carretera que está en perfecto estado (alguna ventaja tenía que ofrecernos). La clave aquí consiste en ahorrar fuerzas y dejar la mente en blanco: no pensar en lo que resta, sino en el camino que vamos haciendo.

Coronado el Télégraphe, nuestro campo 2 y sobre todo para coger moral será Valloire. Este paso de uno a otro será sencillo y sin gasto de energía si así lo queremos. El que vaya mirando el reloj que le dé duro a los pedales; el resto nos dejaremos caer por una pendiente amable que en ocasiones hasta nos obligará a pedalear, pues será un descenso de 5 km al 3% de pendiente media.

En las calles de Valloire, más grande de lo que pensaba cuando ascendí por primera vez el puerto, el Galibier reanudará la marcha con energía: rampas del 10% en una larga recta a la salida del pueblo y terreno duro, previo al paso por las localidades de La Ruaz y Les Verneys, estas sí, bastante más pequeñas que Valloire. De nuevo 3 km suaves y rectilíneos por el valle que nos invitan a forzar más de la cuenta. Conviene no fiarse: lo más duro está por llegar y el peaje se cobra de golpe, no por tramos. A la salida de Bonnenuit una dura rampa al 12% nos introduce en 3 km de más entidad, en realidad los más duros de lo que llevamos de puerto. El campo 3 está próximo y será Plan Lachat, si bien dicha localidad nos recibirá de forma amigable y amable, con pendientes suaves que nos darán un respiro tras el duro tramo desde la última localidad. El problema es que aquí hay trampa: a la salida de nuestro campo base 3 en una herradura a derechas que no olvidaré, todo el peso del puerto caerá sobre nosotros como una losa. Así de feliz me las prometía yo en 1997, pensando que la escalada estaba siendo hasta fácil. Al girar la herradura y encarar la dura rampa al 11% tras la vaguada pasada esta localidad, mis piernas de pronto me pesaron una barbaridad. Llevaba todo calculado, con un desarrollo máximo de un 39×26, había reservado sabiamente (pensaba yo) el 26 para los 4 km finales de puerto. Mi idea había sido subir con el 24 hasta ese momento y solo meter el 26 a mitad de este duro tramo final de 8 km que sabía me restaban. Fue ponerme de pie con el 24 en esta rampa seca y dura, sentarme en el sillín, y darme perfecta cuenta de que no tenía energías para seguir moviendo mi 39×24. Así que tuve que meter el 26, sabedor de que ya no había más balas en la recámara de mi desarrollo.

El campo 4 yo mismo me lo había fijado a mitad del tramo que hay entre Plan Lachat y la cima. Sabía que no iba a ver grandes cambios de pendiente en este tramo, y en realidad no los hay, pero me había marcado esa última referencia antes de pensar en el col final. Mis piernas pesadas dejaron de mover el desarrollo con alegría, cosa que venía haciendo hasta ese momento y el 26 era un tema de necesidad, no de jugar con el desarrollo. Noté la fatiga y el cansancio acumulado de golpe, sin previo aviso, sin síntomas que me advirtieran antes de que quizás en algún momento había ido demasiado alegre o me había tomado la cosa demasiado a la ligera.

Mi llegada al campo 4 fue un sufrimiento, y temí por el éxito de la empresa. Eso sí, embobado comencé a disfrutar del paisaje, de su trazado, de su belleza rodeado por tan imponentes montañas. Ese día lo tuve claro: el Galibier es bastante más que el Tourmalet si estamos hablando de subir ambos por su vertiente más dura. La cosa cambiaría si el Tourmalet se prolongara hasta el Pic du Midi, porque proyectos e ideas hay, y si finalmente ven la luz, quizás conviertan al Rey del Pirineo en el Rey de Francia, pero eso tendrá que esperar.

El tramo del campo 4 a la cima, fue menos doloroso de lo que pensaba, y no porque el puerto afloje, sino porque la mente ve cerca el éxito, huele la cima, y da un plus de energía y motivación que retroalimenta al organismo y a las piernas. Al encarar las rampas duras pasado Plan Lachat, temí porque sabía que las rampas finales, pasado el túnel que estaba aquel día cerrado, eran tan duras o más. Pensé que llegaría fatigado y que tendría problemas, pero mi cabeza y la adrenalina fueron unos aliados que en los momentos más complicados me dieron energía extra. Las vistas, encarando la parte final viendo lo ascendido, me impresionaron en aquel solitario y tranquilo viernes de agosto de 1997. Mi alegría arriba era inmensa, sabía que había conseguido un trofeo muy importante en mi currículum de puertos que por aquel entonces comenzaba su andadura. Era mi primer viaje alpino. Posteriormente ha habido más y repetí el Galibier por Valloire en 2007, y conocí su vertiente sur en 2013. Con otro nivel y más experiencia, afronté ambas ascensiones de otro modo, más osado quizás en mi forma de encarar el puerto, pero casi con la misma ilusión que la primera vez.

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EXPLIVAR

 

Durante la práctica deportiva de alta intensidad y/o larga duración, el organismo se somete tanto a un stress muscular, como a un gasto energético. Como consecuencia, proporcionalmente a la intensidad, duración y forma física, se produce un determinado daño muscular debido a la repetición mecánica de la contracción muscular y vibraciones del tejido.

Este daño muscular tiene una base común: la inflamación mediada por unas moléculas denominadas citocinas proinflamatorias y el aumento de sustancias oxidantes que dañan la fibra muscular. Todo ello contribuye al descenso en el rendimiento deportivo.

La inflamación es un proceso beneficioso para la recuperación del músculo dañado, pero sostenida en el tiempo de forma excesiva, puede tener el efecto contrario.

El aumento de sustancias oxidantes provocado por el ejercicio de alta intensidad y frecuente, activan los mecanismos antioxidantes endógenos, favoreciendo la tolerancia a elevadas cargas de trabajo, en cambio, cuando se sobrepasa la capacidad de “contención” del organismo ante estos radicales libres, este estrés oxidativo que daña la fibra muscular puede conducir al sobreentrenamiento.

¿COMÓ ACTÚA EXPLIVAR®?

Tras las distintas tesis y publicaciones científicas publicadas sobre el extracto atomizado de Polypodium leucotomos presente en EXPLIVAR®, se observó como su mecanismo de acción modula los procesos inflamatorios y la actividad oxidativa. Es decir, a diferencia de sustancias medicamentosas como los AINE (ibuprofeno, naproxeno, etc…) no bloquean ninguna vía, sino que reducen/modulan la concentración de sustancias (citocinas) inflamatorias y refuerza el sistema antioxidante endógeno.

Tras descubrir este mecanismo de acción se pensó en su posible papel protector sobre el tejido musculares. Para ello, se estudiaron diversos marcadores relacionados con el daño muscular como el cortisol, urea, LDH y CPK. Observando en aquellos deportistas que introdujeron EXPLIVAR® en su planing nutricional un descenso en los marcadores de daño muscular. Es decir, el deportista generaba una protección frente a la degradación muscular (catabolismo).

Teniendo en cuenta las investigaciones anteriores, se realizaron estudios sobre posibles mejoras en los test de fuerza máxima. Ambos grupos (EXPLIVAR® y placebo) comenzaron el experimento desde unos niveles similares de fuerza.

Para más información https://www.infisport.com/explivar

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Chaquetas FIANDRE

 Llega el invierno y el objetivo es claro, seguir disfrutando. Sportful pone su grano de arena y nos ofrece la serie de chaquetas Fiandre la mejor y más gradual protección contra los elementos del invierno: frío, lluvia y viento.

La firma italiana apuesta por la calidad y utilización de los mejores materiales, tejidos y patronaje, para confeccionar unas prendas pensadas para un ciclismo de alto nivel y racing (e incluso para competición como es el caso de la chaqueta Pro). Además, todas estas prendas (menos la Warm Jacket) se ofrecen en versión específica para la mujer.

 

– Fiandre No Rain Jacket: Una chaqueta ligera, compactable, de gran protección contra la lluvia fina y muy transpirable. Una de las prendas más exitosas de la colección por su versatilidad que se extienda a jornadas veraniegas en zonas de alta montaña. Ideal para otoño y primavera e inviernos suaves y con tres nuevos colores en esta nueva temporada. Precio recomendado: 149,90 €

 

– Fiandre Pro-Medium Jacket: Una chaqueta de protección media contra el frío, corte racing y tallaje ajustado. Cuenta con tejido resistente al viento y a la lluvia fina en los brazos y parte delantera: Gore-Tex Infinium. Tejido más transpirable en la espalda y con tratamiento antilluvia: NoRain. Relleno térmico en el interior, cuello doble alzado, logos reflectantes… Nueva temporada, incluye dos nuevos colores, uno de ellos en un llamativo amarillo flúor. Versión específica para mujer ciclista. Una chaqueta ideal para inviernos suaves y otoño y primaveras frías. Precio recomendado: 199,90 €

 

– Fiandre Pro Jacket: La prenda desarrollada con los ciclistas profesionales para combatir el frío y la lluvia en competición. La prenda cuenta con patronaje racing y la membrana Polartec Neoshell de última tecnología, la alta elasticidad de este tejido y las costuras termoselladas garantizan la impermeabilidad de la chaqueta. La cremallera YKK Vislon es también estanca. Se encaja como un guante y ofrece, con el mínimo peso, la mejor protección al agua, el frío y el viento. Por supuesto se encuentra en versión femenina y en cinco versiones de color. Precio recomendado: 239,90 €

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

– Fiandre Warm Jacket: La prenda de más abrigo de esta serie cuenta con la mejor membrana en cuanto a aislamiento-transpirabilidad: Gore-Tex Infinium. La capa térmica interior (poliéster y elastano) asegura la termicidad de la prenda incluso a temperaturas muy frías, una protección que se puede regular con las dos cremalleras centrales que abran o cierran un canal de ventilación. La chaqueta dispone de un sinfín de detalles pensados para proteger al ciclista en los inviernos fríos: puños dobles, tiradores más largos, grueso en hombros, doble cuello alzado, detalles reflectantes… Con dos nuevos colores: dorado y amarillo flúor. Precio recomendado: 239,90 €

www.sportful.com

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Buenas noticias desde Ancares y Piornedo.  La carretera de la parte leonesa que unía Piornedo-Suárbol-Ancares, estaba totalmente destrozada, pero nos llegan muy buenas noticias ya que la Diputación de León ha reasfaltado el tramo que va desde la LE-4211 hasta el límite con Lugo y ha quedado de maravilla.

La actuación ha abarcado el acondicionamiento previo, mediante la limpieza de cunetas y márgenes del vial y de la plataforma; la reparación del firme extendiendo una capa de aglomerado, así como una regularización previa en las zonas más deterioradas, y la nueva señalización horizontal en todo el tramo de actuación, mediante marcas viales en los bordes de la calzada.

Ese tramo tan bonito pero que tanta “pereza” daba debido al estado de la carretera, se ha convertido en una tentación más. En la altigrafía corresponde al tramo que va del km 15 al 20.

Ya lo sabéis,  y aunque en el invierno en Piornedo manden otros planes, para primavera/verano tomad buena nota

www.hotelpiornedo.com

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PAZ, TOLERANCIA, RESPETO Y PRECAUCIÓN

Reflexiones después del último verano

Subir un puerto con el que siempre hemos soñado es algo único, pero hacerlo en calma, sin tráfico y poca gente, mucho más. Desgraciadamente, este último hecho cada vez es más difícil, sobre todo en puertos “populares”, y esas sensaciones viven amenazadas y podrían convertirse en “rara avis” ante la curiosidad y manía que tenemos los seres humanos de querer llegar a todas partes de la manera más cómoda.

Sí, porque somos comodones por naturaleza y buscamos llegar a primera fila sin apenas esfuerzo. Sí, cada vez hay más medios para moverse y llegar a lugares hasta hace poco de imposible o al menos trabajado acceso; pero eso no supone que tengamos que exprimirlo hasta las últimas consecuencias.

Las bicis no son el problema, aunque nos lo pongan y lo podamos poner más o menos difícil al resto de vehículos. Muchas veces las carreteras son estrechas, con muchas curvas y adelantar a un ciclista con una de esas enormes caravanas no es tarea sencilla. Es una pena, pero hay puertos que subirlos sin poner pie a tierra en algún momento supone un reto añadido. Un sábado de agosto el Stelvio podría ser un claro ejemplo

Las motos tampoco deberían ser el problema, aunque cada día son más grandes, muy pesadas y difíciles de manejar en algunas carreteras. Pero con buena voluntad se lleva bien. Además muchas veces les unen objetivos similares a los nuestros. Otra cosa son las motos “racing”, que van a darlo todo, a correr, a tumbarse, a ser una permanente amenaza para el resto de los vehículos. Un sinsentido… si quieres correr busca un circuito: a la montaña se va a disfrutar del entorno, del trazado, de las curvas, pero en plan tranquilo ya que no estás solo.

Podríamos seguir con los coches. Aquí volvemos a encontrarnos de todo, aunque el peligro está en esa nueva moda de hacer expediciones con coches de lujo de alquiler: Ferrari, Porsche, Maseratti… cada cual mejor, que, a base de acelerones y chirriar de ruedas, suben los puertos. Objetivo, según ellos, disfrutar; cosa que no dudo que hagan, pero de cara a la mayoría vuelven a ser un peligro que solo busca llamar la atención.

Y seguimos con las autocaravanas, una gran alternativa para hacer turismo, pero cada vez son más grandes, muchas de alquiler y en muchos casos con conductores inexpertos a la hora de maniobrar y que muchas veces sin darse cuenta se meten en buenos marrones. Hace un par de temporadas vivimos en el Mont Ventoux uno de los mayores atascos que hemos visto en la montaña: 2 km para arriba y 2 km para debajo de atasco, todo por dos enormes autocaravanas que no se decidían a cruzarse. Y ojo, que no era tarea nada fácil, ya que la amenazadora ladera a un lado, el talud de la montaña al otro y la estrechez de la carretera, no daba para mucho más. Un problema en toda regla y todo el mundo de mala leche.

A esto deberíamos añadir las obras. Algo lógico: estamos en zonas en las que el verano es muy corto y tan solo tienen cuatro meses para trabajar con garantías. Arreglos de carretera, construcciones, instalaciones… son pocos meses para trabajar a toda pastilla. Consecuencia: algunos cortes de carretera, semáforos de paso alternativo, camiones de material…

No nos veáis en plan negativo. Solo se trata de una pequeña reflexión de una realidad que no debe suponer un freno para seguir viajando y buscando puertos.

Inevitablemente se aproximan tiempos de prohibiciones, limitaciones, horarios, peajes… Cada vez hay más puertos que son de pago si se quiere subir en vehículo y además nada baratos. Hay también zonas con cupo de vehículos. Se abre la barrera de peaje y a partir de un número de vehículos se cierra. En ese momento, siempre queda la posibilidad del autobús para ascender. Algunos ni abren ese cupo y la única posibilidad de subir es en los autobuses que ponen para el turismo o, si no, disponer de un pase especial.

Con todo esto, los ciclistas podemos salir ganando ya que la tranquilidad vuelve a crecer. Pero tampoco está todo muy claro, ya que la fuente de ingresos por parte de los ciclistas es una parte importante, pero no suficiente para las necesidades y ambiciones turísticas de muchas zonas.

¿Qué puede ocurrir? El asunto no es fácil y aún menos que todos los implicados lleguemos a ser una familia bien avenida. Tendremos que adaptarnos a lo que venga: todo evoluciona y cambia, y no solo en el mundo de la bici. El ocio camina unido a la movilidad, a la acción, y esto hace que evolucionemos hacia una pequeña masificación en la mayoría de las actividades al aire libre. Todos hemos disfrutado algún deporte en paz y soledad; ahora, esto se reduce a momentos poco habituales porque, vayas donde vayas, casi siempre hay alguien.

Paciencia, tolerancia, respeto y precaución, son los adjetivos claves para el cicloturista, siempre útiles en carretera, y que nadie debería de olvidar vaya en el vehículo que vaya.

Los grandes puertos son testigos de excepción de lo que os comentamos. No se inmutan, aunque si hablasen quizás dieran muestra de nostalgia y tristeza. Sin embargo son fieles y van a seguir siendo parte de nuestros sueños. Eso no va a cambiar: siempre van a estar esperándonos y no dudéis que siempre tendremos la manera de disfrutarlos.

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SPIUK presenta su nuevo casco DOMO. Inspirado en el diseño más profesional, este casco de líneas depuradas y elegantes ha venido para convertirse en una referencia dentro de la gama de cascos SPIUK.

Ligereza y ventilación son las premisas del casco DOMO. Un casco refinado con una variedad de colores elegantes adaptado a las necesidades más profesionales. Disponible en 5 colores: gris azulado, rojo, blanco, negro y kakhi, es un casco muy versátil tanto para carretera como para gravel.

Pero su estética no compite con su desarrollo tecnológico. Su estructura ventilada te permitirá sobrevivir a duras jornadas de pedaleo bajo el sol sin perder confort y protección. Su cierre micrométrico Modo y su sistema Incage te aportarán el extra de seguridad que necesitas.

Que nada te pare y disfruta llevando tu rendimiento al límite.

https://www.spiuk.com/es/casco-domo-cdomo-cdomoml4

 

CARACTERÍSTICAS

  • Ideal para largas distancias o situaciones de altas temperaturas.
  • Ajuste con cierre micrométrico Modo y divisores ArrowHead.
  • Gran área frontal de ventilación y arquitectura Airflow 360º que permite un gran flujo constante de aire.
  • Esqueleto interno de refuerzo InCage que mejora la respuesta a los impactos.
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“El gran sueño de todo mortal”

 

Somos cicloturistas y nos gusta soñar despiertos para convertir nuestros sueños en realidad. Aunque también es verdad que el gran problema con el que convivimos es que nuestras ajetreadas vidas apenas nos brindan oportunidades de lograr ese objetivo. Y es que, cuando pensamos en desconectar, normalmente nos imaginamos dejando el asfalto y descubriendo montañas, bosques, ríos, mares y cielos estrellados a medianoche. Pero si estas imágenes empiezan a sucederse, ¡tenemos que elegir! ¿Mar o montaña?, ¿cultura u ocio?, ¿mundo salvaje o civilizado? Gran dilema que se acentúa aún más si pretendemos vivir esos sueños acompañados de nuestra familia o amigos, porque los intereses empiezan a ser bien diversos y hasta a veces un poco incompatibles.

Pero, tranquilos, la solución está nuestro alcance. En la Costa Daurada no hace falta tirar la moneda al aire: podemos tenerlo todo. Tal vez lo primero que nos venga a la mente al pensar en la Costa Daurada sean imágenes de extensas playas de arena dorada o alguna que otra cala entre acantilados. Y no nos equivocaremos. Pero el litoral solo no puede explicar todo lo que hay en la Costa Daurada. Aquí podremos disfrutar desde una noche romántica, en un pueblo perdido en las montañas del Priorat y el Baix Camp, a una jornada familiar en una de las mejores playas del Mediterráneo entre Cunit y l’Hospitalet de l’Infant; o desde pasear entre las joyas del modernismo en Reus o los vestigios de la civilización romana en la capital, Tarragona, a disfrutar de la adrenalina de uno de los mejores parques temáticos del mundo, PortAventura World.

¿Y la bici? Calma, hemos dejado “lo mejor” para el final ya que la Costa Daurada, un territorio ideal para la práctica del ciclismo. Un territorio de paisaje cambiante y generoso. En el interior, la Sierra de Montsant y las Montañas de Prades, con picos como la emblemática Mussara, consolidan un territorio de contrastes. Por las carreteras del interior, rodeados por viñas y olivos se esparce un rico patrimonio histórico y tradicional. Los territorios del aceite y el vino se esparcen casi hasta tocar del litoral, donde hay más de sesenta playas, la mayoría de arena fina y extensas.

Situada a solo una hora de Barcelona, muy conectada por carretera, con alta velocidad y el Aeropuerto de Reus, la Costa Daurada cuenta con más de 2000 kilómetros de carreteras con baja densidad de tráfico. Los municipios de Salou, Cambrils, Vila-seca, La Pineda Platja, Mont-roig del Camp y Miami Platja cuentan con la certificación de la Agencia Catalana de Turismo como Destinos de Turismo Deportivo especializadas en ciclismo. Tanto a la costa como el interior, la práctica de ciclismo se ve facilitada por la existencia de servicios, alojamientos y empresas especializadas.

El escenario es perfecto, ahora nos toca a “los actores” sacarle partido. Y es que como podréis comprobar,  no son pocos los atractivos que nos sirven de reclamo para venir a conocer y disfrutar con nuestra bici de una tierra sin parangón desde muchos puntos de vista. Y si, además, tenemos a la familia contenta disfrutando del sol mediterráneo, no será fácil encontrar muchos lugares que encierren los atractivos de este que hemos venido en llamar “el gran sueño de todo mortal”. No olvides que, si no sueñas, nunca podrás conseguir lo que hay más allá de tus sueños.

 

Por Jon Beunza

Fotos: Andoni Epelde

Nos vamos de “VOLTA”

Buscamos un plan que nos permita conocer y disfrutar en la mejor medida posible toda la Costa Daurada y que mejor inspiración que la etapa diseñada en la pasada edición de la VOLTA. Un recorrido rompepiernas, intenso, que resultó ser el mejor de los escaparates. Siempre, los mejores anfitriones son aquellos que aman y sienten su tierra, este es un claro ejemplo, y las recomendaciones de la “gente local” nunca deben caer en saco roto.

Como veréis en el perfil estamos ante un recorrido de 160 km, palabras mayores para cualquier cicloturista y que puede ser tanto un pequeño reto/desafío para hacerlo en un día, o un plan perfecto, para hacerlo en dos o más etapas haciendo paradas, y pequeños desvíos a lugares de interès.

 

Track Volta Costa Daurada 

 

QUÉ NOS ESPERA

De salida y llegada: COSTA DAURADA

El recorrido que presentamos tiene la salida en Salou y la llegada, muy cerquita, en Cambrils, pero tranquilos que no va a ser tan fácil,  ya que antes de volver al litoral, nos esperan cerca de 160km de ciclismo y turismo del bueno por carreteras interiores.

Salou goza de una gran tradición en la Volta y ha estado presente en 20 ediciones de la carrera. Cambrils por su parte ha sido final de etapa en 7 ocasiones, por tanto no hay duda de que estamos en una comarca que vive y siente el ciclismo desde hace un buen número de años.

 

SALOU

Desde hace décadas buscan ser un referente para generar ilusión entre sus visitantes y, hoy, trabajan para convertir el municipio en el mejor anfitrión, tal como lo certifican los sellos en ámbitos como la sostenibilidad, la innovación, el turismo familiar, la vegetación, la vela, el golf o el cicloturismo entre otros.

 

CAMBRILS

Cambrils respira deporte por todos los lados, y está certificado como Destino de Turismo Deportivo, especializado en ciclismo, atletismo, fútbol y vela por la Agencia Catalana de Turismo. Este sello comporta garantizar unos requisitos de especialización no solo referentes a las instalaciones municipales, sino también de los alojamientos turísticos.

 

En el recorrido

Montañas de Prades

Estamos ante uno de los espacios naturales más espectaculares de Catalunya, un territorio que comprende el Baix Camp, el Alt Camp, la Conca de Barberà y el Priorat y acoge una gran biodiversidad de flora y fauna.

Son, junto con la Sierra de Montsant, Destino Turístico Starlight lo que acredita que disponen de una excelente calidad del cielo y que representan un ejemplo de protección y conservación.

Cuenta con lugares tan emblemáticos como Prades, la conocida villa roja por el color de sus rocas. Con pueblos encantadores como Capafonts, situado en un cerro que ocupa la parte central del valle del río Brugent. Arbolí un paraíso por los escaladores, puesto que su particular orografía hace que se pueda practicar diferentes actividades de turismo activos, sobre todo la escalada. La Febró, situado en el valle alta del río Siurana rodeado de una naturaleza impresionante y una gran tranquilidad.

 

Priorat

La comarca del Priorat se esconde tras las montañas litorales y sigue siendo un lugar donde se respira tranquilidad y sosiego. Comarca comprometida con la sostenibilidad, ostenta la acreditación a la Carta Europea de Turismo Sostenible de Europa desde 2016, así como recientemente la certificación Starlight por la calidad de su cielo nocturno y el reconocimiento de la Generalitat por su trabajo para la protección de la calidad lumínica y acústica.

El Priorat es una de les zonas menos pobladas de Cataluña. Sus 23 municipios y 3 pedanías no alcanzan los 10.000 habitantes. Es una tierra con carácter donde pueblos pintorescos y paisaje se unen para cautivar el visitante; un lugar de contrastes, sumergido en la calma, con un paisaje que esconde su encanto entre viñedos, olivos y colinas.

El Priorat es conocido internacionalmente por la calidad de sus vinos. La economía ha estado siempre basada en la agricultura. Cuenta con dos denominaciones de origen vinícolas: Priorat y Montsant. Además sus aceites se amparan bajo la denominación de Siurana.

Cuenta con tres espacios naturales destacados: el Parque natural de la Serra de Montsant, y los espacios de interés natural protegidos de la Serra de Llaberia y las Muntanyes de Prades. Una comarca ideal para la práctica del cicloturismo.

 

Muy cerca

Muy cerca del recorrido que os proponemos podremos encontrar un buen número de tentaciones que bien merecen una pequeña parada y visita. El plan que llevemos y el tiempo que dispongamos siempre son determinantes pero nuestro consejo es que nos lo tomemos con tiempo y disfrutemos de todo lo que nos ofrece cada pedalada.

Escaladei:  Cartuja de Scala Dei el lugar donde en el siglo XII, los monjes, traídos de la Provenza, decidieron asentarse siguiendo el mandato de Alfonso II de repoblar la zona. Y escogieron un paraje singular, enmarcado por la Sierra de Montsant, donde un pastor había soñado con unos ángeles que subían al cielo por una escalera apoyada en el tronco de un pino: de ahí Scala Dei o “escalera de Dios”. Y con ellos llegó el vino.

Gratallops: Esta localidad ha recibido su nombre por las referencias que había históricamente de «el lugar donde aúllan los lobos» (en catalán, rasca lobos), lo que aparece reflejado en el escudo del pueblo. Cabe destacar en su caserío la Casa dels Frares, que fue la antigua residencia de los monjes de Escaladei y que tiene una portada con decoraciones renacentistas.

Porrera: Población a la que Lluís Llach dedicó uno de sus álbumes ya que reside en ella durante largos periodos. Durante el siglo XVIII el Priorat vivió grandes momentos de crecimiento económico y demográfico, en buena medida gracias a la especialización de la zona en el cultivo de la viña. El vino ocupa un lugar preeminente en la economía porrerana.

Mont-roig del Camp, Miami Platja. Mas Miró. El pintor Joan Miró residió en esta casa familiar y fue donde decidió que se dedicaría exclusivamente a la pintura. A pocos metros del edificio principal está el estudio del artista.

Vila-seca, La Pineda Platja. Situada en el corazón de la Costa Daurada. Su situación al litoral hace que se caracterice por una climatología mediterránea, con veranos calurosos e inviernos moderados. Además de ser conocida por albergar PortAventura World, junto con Salou, cuenta con más de 6.000 plazas hoteleras, 23.000 plazas de viviendas turísticas o de segunda residencia y 840 plazas de camping.

Tarragona, ciudad milenaria y testigo único del pasado romano de la Costa Daurada, muestra a los visitantes su legado a través de sus monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pasear por la ciudad, permite descubrir el Anfiteatro, un edificio de espectáculos donde luchaban las fieras y combatían los gladiadores, el Circo (donde se disputaban las carreras de carros con dos o cuatro caballos), el Foro local o el Teatro, entre otros

Reus, capital del Baix Camp, una Ciudad con  personalidad artística, cultural y enogastronòmica. Su ruta modernista recorre auténticas joyas de la arquitectura modernista como la Casa Navàs, el Instituto Pere Mata o la Casa Rull, entre otros, mientras los visitantes caminan por las mismas calles que vieron crecer el genial Antonio Gaudí.

Valls. Capital del Alt Camp. Cuna de castillos y capital de los calçots. Villa natal del recordado ciclista Xavier Tondo.

EVOLUCIÓN NATURAL

 

El cicloturismo no puede ser una excepción a la evolución natural, y con el paso de los años, vemos que, aunque el lado deportivo siga siendo la esencia o la primera razón, todos acabamos buscando un plus en la naturaleza, cultura o gastronomía. Además, estamos convencidos de que es una buena receta para que nuestra relación con la bici, además de muy longeva, sea compatible con nuestra vida familiar.

Una de las misiones de este reportaje es la de “poneros en ruta”. Estamos en una región que sorprende por su belleza, sus carreteras estrechas y reviradas en las que apenas existen tramos llanos ni rectas. Rodaremos en un continuo sube y baja entre colinas, rodeados de montañas y terrazas repletas de viñedos.

A la hora de ponernos a diseñar posibles rutas, las opciones son muchísimas y nuestras recomendaciones son simplemente un ejemplo y el que quiera darse “más o menos caña” lo va a tener muy sencillo ya que el abanico de etapas que se puede preparar es de auténtico self-service.

Aquí tenéis 4 rutas tipo, y para dar más “variedad” a nuestra propuesta, cada una de ellas saldrá de un lugar diferente: Cambrils, Salou, Montbrió del Camp y Porrera. Insistimos que es solo una opción y que lo verdaderamente interesante es que las rutas que podáis prepararos pasen por alguno de los lugares que os comentamos.

 

Ruta 1: Desde Cambrils: Con La Mussara y Siurana

Al pensar en Costa Daurada, a la gran mayoría lo primero que se nos viene a la cabeza es la subida a La Mussara, un imprescindible que no puede faltar. La ascensión, puramente dicha, se inicia en Vilaplana. Desde aquí el tráfico será escasísimo.

La Mussara engancha, pero no menos el resto de trazado de esta etapa. Desde la cima, con las antenas al lado, tomaremos rumbo hasta Los Castillejos, el cruce de Arbolí para luego descender hacia Cornudella del Montsant. Un terreno que en el sentido que vamos tendrá predominio descendente. En Cornudella del Montsant, nuestro consejo, es subir hasta Siurana, una localidad que es pura magia. Una vez que recorráis sus callejuelas y os hayáis tomado “un vino y embutidos de la zona” en alguna de sus terrazas, nos diréis si teníamos razón.

Descenderemos por el mismo camino y una vez en Cornudella regresaremos por el Coll de Alforja. Una subida sencilla y algo más transitada. Desde la cima, con el mar ya a la vista, “la meta” se ve más cerca y, además, toda esta parte final será ligeramente descendente.

Hablando del Coll de Alforja, en su cima dejaremos el cruce hasta Los Castillejos. Estamos ante una de las subidas más exigentes de la zona y que os recomendamos que si tenéis oportunidad la incluyáis en alguna de vuestras rutas. Para los más fuertes, esta etapa podríamos finalizarla subiendo Los Castillejos y bajando por la Mussara. Ahí, queda esa opción.

Track Cambrils La Mussara

 

Ruta 2: Desde Salou: Con Colldejou y Castell de Escornalbau

En esta etapa también os proponemos una salida desde la costa, insistimos que el lugar de salida es a gusto de cada uno, para poner rumbo hacia Mont-roig del Camp. Tras pasar esa localidad tomaremos carretera a Colldejou para coronar la larga, pero muy tendida subida al puerto de Roig. Desde ahí descenderemos hacia Falset, la capital del Priorat. Breve callejeo y otra vez para arriba para ascender el puerto de Porrera (que es lo que marca el cartel) aunque curiosamente en muchos mapas aparece como Coll de Major. Descenderemos hasta Porrera y otra vez para arriba para ascender una de las vertientes de Teixeta, probablemente el puerto más ascendido por los cicloturistas de la zona.

Desde la cima descenderemos hasta Riudecanyes donde giraremos hacia la trampa final con la corta pero exigente subida al Castell de Escornalbou. Desde su cima hasta Salou, la carretera vuelve a ser descendente.

Track SALOU Mar y Montaña

 

Ruta 3: Desde Montbrió del Camp. Con Llaberia

En esta etapa saldremos de Montbrió del Camp, el inicio será tranquilo rumbo a Mont-roig del Camp para luego llegar a Pratdip, pero lo que os proponemos es hacerlo por una carretera local evitando las largas rectas que hay por la general. Para ello tomaremos dirección Colldejou para a los pocos kilómetros desviarnos hacia Pratdip por el Coll de Guix. En Pratdip se inicia la larga y sencilla subida al Coll de Fatxes, pero nosotros la haremos en dos partes ya que a mitad de ascensión nos encontraremos con un “irresistible” cruce que nos lleva a Llaberia. Una subida de puro capricho y un encantador pueblo perdido en la montaña.

Descenderemos por la misma carretera y en el cruce seguiremos hasta coronar Fatxes. Desde ahí, bajada hasta Tivissa y seguiremos con nuestro pequeño festival de “subidas y bajadas” hasta llegar al coll de Roig pasando por La Serra d’Almos, Capcanes, Marsa y La Torre de Fontaubella. Desde la cima descenso por Colldejou y regreso a Montbrió del Camp por Mont roig del Camp, Eso sí, al final de la bajada, tendremos otro tentador desvío. Serán solo un par de kilómetros hasta la Ermita de la Mare de Deu de la Roca, una ermita literalmente colgada de la montaña.

 

Track Montbrió del Camp Serra de Llaberia

 

Ruta 4: Desde Porrera. 100% Priorat y Sierra de Montsant

Para esta ruta lo que os proponemos es un pequeño desplazamiento para arrancar desde el corazón del Priorat, desde Porrera, localidad de la que vamos a poder salir en “cualquier dirección” ya que es un verdadero “cruce de caminos”. Curiosamente, todas las salidas son ascendentes y puestos a elegir, optamos por hacerlo en dirección Poboleda, a cuya iglesia le llaman la “catedral del Priorat” y Escaladei. Ahí comienza la subida a Morera de Montsant, que será la ascensión más exigente de la ruta y que, aunque su porcentaje medio no es grande, sí que tiene rampas exigentes. Estamos en plena Serra del Montsant, las moles rocosas imponen. Seguimos adelante, y descenderemos hasta Cornudella del Montsant para seguir encadenando subidas y bajadas atravesando localidades como Ulldemolins o Margalef. Pasada esta última localidad, entraremos en una zona más tranquila, con tendencia descendente, pero antes de regresar a Porrera, atravesando las localidades de Cabacés, LaVilella Baixa (la Nueva York del Priorat) y Torroja del Priorat, nos esperan un par de nuevas tachuelas (La Vaca y Pere Joan). Etapa intensa, de subir y bajar sin tregua, pero a la que la dupla “montaña y pueblos” le da un toque muy personal.

Track Porrera ruta Margalef

 

Ya lo veis, opciones hay muchas, muchísimas y pasar unos días completos e intensos en la zona es tarea más que sencilla. Una zona que bien merece una visita a fondo, dejando el reloj en casa, sin prisas, degustando cada rincón y con ganas de disfrutar.

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ND4® es el último concepto creado por Infisport®. Está basado en los últimos avances en nutrición deportiva publicados, con el fin de ofrecer una solución efectiva y de fácil modo de empleo. La familia ND4® se presenta en formatos polvo para diluir en agua, gel y barrita y permite múltiples combinaciones para adaptarse a diferentes necesidades y gustos personales.

La práctica de ejercicio físico de larga duración conlleva una serie de procesos fisiológicos que incrementan las necesidades energéticas, hídricas y de regeneración del daño muscular. Es de sobras conocida la importancia de ciertos nutrientes como carbohidratos, electrolitos y aminoácidos que, utilizados en las concentraciones adecuadas durante la actividad física, mejoran el rendimiento deportivo.

En modalidades deportiva de larga distancia como el ciclismo es imprescindible planificar una estrategia nutricional (incluyendo hidratación) para no ver mermado el rendimiento deportivo, especialmente cuando se trabaja a ritmo de competición y la duración es superior a las 2 horas.

Al hilo de estas publicaciones científicas, Infisport® trabaja en el desarrollo de productos que reúnan los nutrientes en las concentraciones que recomiendan estos trabajos, con el fin de reducir los principales efectos que limitan el rendimiento físico e incluso la salud del deportista, como la deshidratación, catabolismo, etc…

La familia ND4® ha sido formulada teniendo en cuenta estos procesos fisiológicos para ofrecer una solución integral efectiva y cómoda, al reunir en un solo producto ingredientes que favorecen el aporte energético, la hidratación y la reducción del daño muscular durante la actividad física.

Otra novedad de la familia ND4® es la creación de la línea Triple Zero, pionera en complementos libres de aditivos sin colorantes, edulcorantes o saborizantes la cual está disponible tanto en formato gel como polvo para reconstituir en agua.

También cabe destacar la preocupación por el Medio Ambiente desde la marca, que desde 2021 ha iniciado un proceso de adaptación a materiales sostenibles en el que destaca como la única empresa dentro del sector que emplea film biodegradable en la envoltura de sus barritas.

 

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS LINEA ND4:

 

APORTA ENERGÍA.

Tanto las versiones polvo, gel o barrita van a aportar un mínimo de 30 g de carbohidratos por toma e incluso se pueden alcanzar los 60 g por servicio en las versiones polvo ND4 Long Distance y ND4 TRIPLE ZERO 1:0,8. Además, las proporciones empleadas de carbohidratos en rango 2:1 o 1:0,8 glucosa vs fructosa, facilita la absorción de carbohidratos y evita problemas gastrointestinales. De este modo, con un entrenamiento digestivo previo, se puede absorber hasta 120 g CH/h3 al no producirse una saturación en los transportadores de azúcar a nivel intestinal. Así pues, cada bidón, barrita o gel nos va permitir alcanzar el máximo aporte de carbohidratos por hora de una forma sencilla, al emplear múltiplos de 30 o 60 g con cada ingesta.

  1. APORTA HIDRATACIÓN

Todos los formatos de la línea ND4®contienen una óptima cantidad de sodio la cual oscila entre los 116 mg de sodio (Na+) de las barritas hasta los 500 mg del polvo para reconstituir en agua. De esta forma se garantiza la retención y equilibrio del agua en el organismo durante la actividad física. Además, incluye otros electrolitos como magnesio, selenio, zinc…ayudando a la disminución del cansancio y la fatiga, favoreciendo el sistema inmunitario, así como la protección frente al daño oxidativo.

  1. APORTA AMINOÁCIDOS ESENCIALES, no sintetizables por el organismo, como BCAA en proporción 8:1:1, consiguiendo un aporte extra de L-leucina (100% Ajinomoto Co.), contribuyendo a la reducción del daño muscular y la fatiga central. Además, incorpora L-glutamina (Kyowa Quality®) al tratarse de un aminoácido ampliamente consumido por el organismo durante esfuerzos prolongados y de alta intensidad.
  2. APORTA VITAMINAS, su contenido en vitamina B1 contribuye al metabolismo energético normal, mientras que la vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la protección de las células frente al daño oxidativo, dando como resultado una línea de complementos eficaz y segura; apta para celiacos, intolerantes a la lactosa y veganos.

Además, tanto las versiones en formato gel como barrita ofrecen versiones con cafeína en su formulación, para así, obtener un punto de explosividad extra encima de la bicicleta.

Bibliografía:

1 Jeukendrup A, A step towards Personalized a sports Nutrition: carbohidrate intake during exercise, Sport Medicine (2014)44(Suppl 1): S25-S33

2 Murray, B. (2007). Hydration and Physical Performance. Journal of the American College of Nutrition, 26(sup5), 542S–548S.

3 Viribay A, Arribalzaga S, Mielgo-Ayuso J, Castañeda-Babarro, Seco-Calvo J, Urdampilleta A. Efectos de 120 g / h de ingesta de carbohidratos durante un maratón de montaña sobre el daño muscular inducido por el ejercicio en corredores de élite. Nutrientes 12 (5), 1367, 2020.

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