Autor: jon

Una de las grandes novedades de la nueva temporada en Sportful es su fuerte apuesta por la ropa personalizada de ciclismo.

La firma italiana ha invertido muchos recursos en los últimos meses para potenciar y mejorar su respuesta a las necesidades del cliente que quiere personalizar sus prendas ciclistas. Por eso, Sportful ha ampliado notablemente su oferta de ropa Custom, tanto para ciclismo como para otros deportes como esquí de fondo, triatlón y running, e incluso ropa casual.

 

 

MÁS PRENDAS PERSONALIZABLES

Un claro ejemplo del incremento en la oferta que la marca italiana pone a disposición de sus clientes es el gran número de maillots personalizables que tienen a su disposición: nada menos que 10 modelos diferentes de maillots de ciclismo se pueden personalizar en la nueva oferta Custom 2020 –once, si sumamos el Junior Jersey para niños de entre 10- 15 años–. ¡Y nos referimos únicamente a los maillots los de manga corta!

En el caso de los culotes, las posibilidades son aún más amplias; ya que hay a disposición de los clientes hasta ¡12 modelos diferenciados de culotes para ciclismo! Y, una vez más, este número solo se refiere a los culotes cortos de primavera y verano. Si sumamos la oferta de culotes largos (invierno), la oferta final alcanzaría las 18 referencias diferenciadas.

Y a todo esto hay que añadir una gran variedad de prendas, tomadas de diferentes colecciones como la serie Giara y Supergiara, específicas para el ciclismo gravel y gran novedad de la gama Custom 2020.

El apartado de accesorios aporta también un sinfín de posibilidades en el per-sonalizado: guantes, botines, gorras, calcetines, manguitos, perneras, ro-dilleras, bragas, sotocascos… e incluso las nuevas camisetas interiores Pro Baselayer se pueden personalizar.

En la web de Sportful se acaba de crear un apartado dedicado únicamente a la ropa Custom. Desde allí, los clientes de la firma podrán descargarse toda la información y precios relacionados con la nueva gama Custom 2020.

Desde la marca, se quiere dar a este apartado las herramientas necesarias para que el cliente consiga, con la mayor autonomía posible diseñar su propia ropa Sportful. Para ello se han incluido en el área de descarga unos documentos en pdf, con un croquis de todas las prendas y las zonas personalizables, además de un sencillo tutoría para lograr el diseño final. La dirección quiere convertir su departamento Custom prácticamente “en el taller del sastre”, un taller en el que los ciclistas pueden hacer su ropa ciclista a medida. Para ello, los aficionados contarán con el apoyo de los técnicos de la empresa quienes ofrecerán en todo momento una atención personalizada y el mejor asesoramiento posible.

 

La zona de descarga Sportful Custom 2020 está disponible en el siguiente enlace: www.sportful.com/es/custom

Para darle aún más empaque a estas novedades en la sección Custom de Sportful, los responsables de la firma han acudido al mejor y más conocidos de sus embajadores. Peter Sagan ha protagonizado, con la elegancia que le caracteriza, un vídeo promocional en el que se pone en la piel de un sastre que crea a medida la ropa ciclista de los clientes Sportful: – Vídeo: https://youtu.be/IfwCAuTbvto

 

 

Sportful aprovechará todas estas sinergias para poner a la venta algunas de las “creaciones” de personalizado más llamativas y espectaculares de los últimos años. Estas prendas –series Woodstock, Zagor, Glorius, entre otras– se podrán comprar de manera exclusiva en la web de la firma.

Toda la información sobre la gama Custom de Sportful en:

www.sportful.com/custom

www.sportful.com

 

 

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Hubiéramos querido presentar ya el calendario oficial y comentar todos los detalles, pero, creemos que hay que ser prudentes, y aunque seamos optimistas, teniendo en cuenta la incertidumbre que genera la situación que vivimos, preferimos esperar un poco para tener todo lo mejor atado posible.

Tranquilos, que tampoco vamos a demorar mucho la presentación de nuestros planes, nunca hemos perdido la ilusión y el ánimo, y a través de la web www.ziklo.es y de las redes sociales, iréis teniendo todos los detalles de nuestros planes 2021.

Estamos replanteando la logística de nuestros viajes. Lo más importante sois vosotros, las personas que vais a asistir y en base a ello estamos estableciendo todo nuestro plan logístico.

Disfrutar fue, es y será la palabra clave. Eso no va a cambiar, y para conseguirlo, necesitamos que todos los que vayáis a venir estéis confiados, convencidos, tranquilos y seguros.

Es muy fácil hacer un calendario pretencioso, sabéis que ideas, planes y proyectos nunca nos faltan, pero en todos los eventos que lanzaremos el objetivo es que el control dependa en la mayor medida posible de nosotros y así, ante cualquier eventualidad podamos responder sin depender de terceros. Esto nos va a obligar a recortar las plazas y a disponer de un mayor equipo, pero lo más importante es retomar el vuelo y dar un paso en firme hacia la normalidad. Queremos que las posibilidades de anulación se reduzcan y los desplazamientos se faciliten.

Los recorridos, puertos, compañeros y ambiente seguirán siendo los protagonistas, de eso podéis estar completamente seguros.

Para ZIKLO, la bici siempre es la base, el argumento principal, la razón, pero somos de los que, para disfrutar plenamente en un viaje, necesitamos algo más. El entorno, las montañas, los pueblos y sus rincones también juegan. No menos importante es la gente, esos compañeros de viaje que hacen que la experiencia se cargue de pequeñas anécdotas, charlas, intimidades…

Con los 5 sentidos, se disfruta mucho más y lo que no te puedan dar las piernas te lo dará todo lo que te rodea.

Este calendario quedará definido para mediados de diciembre. Lo que es seguro es que empezaremos del 24 al 28 febrero: Benidorm 4 etapas (confirmado y en la web).

Todos los inscritos en viajes de 2020 que no pudieron llevarse a cabo, tendrán prioridad a la hora de inscribirse a los eventos 2021.

En el caso de que por razones Covid haya que anular alguno de los viajes, los pagos realizados se devolverían.

Si alguno por cuestiones de fechas, días libres, vacaciones, destinos, quiere hacernos alguna consulta, puede escribirnos a info@ziklo.es.

El telón volverá abrirse en el 2021, que vuelva el espectáculo…

 

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Con los 5 sentidos.

 

 

Hace ya bastantes años-, tuve la suerte de vivir muy cerca de este maravilloso territorio Penedès, un entorno privilegiado para la práctica del cicloturismo, desde donde organizaba mis rutas por esta tierra amable y llena de alicientes, que me permitía ponerme en forma pedaleando por alguno de los ondulados, plácidos y tranquilos recorridos, que ofrece este magnífico enclave a media distancia entre Barcelona y Tarragona, en una situación geográfica envidiable.

 

Eran unos tiempos en los que mi pasión por la bici era muy diferente a la de ahora, no siendo plenamente consciente del encanto de esta tierra, sin admirarla como bien se merecía, contemplando cada uno de los rincones de esta comarca vitivinícola, con sus muchas propuestas culturales y gastronómicas.

 

Ya sabéis todos lo que esto significa. Durante esos años yo salía a entrenar y no a observar el paisaje. Craso error. Mi objetivo era prepararme para las grandes citas del calendario, pedaleando hasta llevar las fuerzas al límite sin apreciar el paisaje, ni los pueblos que atravesaba. No percibía nada y mi propósito era ir lo más rápido posible.

 

Cuando enfilaba las largas rectas en dirección a Sant Sadurní d’Anoia de esta delicada tierra que me acompañaba en mis pedaladas, rodeado de bellas explotaciones de viñas bien ordenadas en toda esta plana, era sin duda un privilegiado.

 

Si bien es cierto que al hacer estos recorridos vislumbraba su belleza, cuando entrelazaba carreteras que me conducían a grandes extensiones de viñedos, ofreciendo su paisaje verde y casi único y, durante el otoño, con todas las tonalidades de colores dorados, ocres y rojos, antes de dejar desnudas sus ramas en invierno para de nuevo iniciar el ciclo. También tenía su encanto ver cómo descansaban las viejas cepas, retorciéndose al capricho del viento que las mecía.

 

Aunque mi finalidad no era pedalear a la búsqueda del atractivo de la ruta, de igual manera tampoco era consciente de que lo hacía por caminos asfaltados que más tarde, en pocos años, echaría de menos. Ya lo dicen, uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde.

 

Eso me ocurrió a mí, cuando de nuevo regresé a la ciudad. Fue entonces cuando reparé en mi  antigua situación privilegiada, y sentí rabia de no poder tener al alcance de mi bicicleta aquellas sinuosas carreteras, siempre con la visión de la montaña de Montserrat como telón de fondo.

 

Por eso, siempre que puedo, intento evadirme en el Penedès para revivir de nuevo viejas sensaciones y divertirme, de una manera distinta, con mis escapadas en bici por estos caminos asfaltados que se retuercen en sus curvas, envueltos por esa vegetación que tiñe el paisaje de un verde intenso.

 

Hace poco tiempo, gracias a la propuesta de los amigos de Penedes 360º, tuvimos la fortuna de  realizar una ruta circular en bici, con salida y llegada en Vilafranca, pero con un enfoque contrapuesto. El planteamiento era pedalear a lomos de nuestras bicis en una agradable excursión de 162 km, para salvar nada menos que dos mil metros de desnivel. Estos datos, contrariamente a lo que pudiese parecer, no nos asustaban en absoluto, ya que la íbamos a recorrer en 4 deliciosas etapas, practicando una nueva modalidad de cicloturismo slow (tranquilo).

 

Aquí, en estas páginas, dimos buena cuenta de aquellos cuatro recorridos, que nos permitieron descubrir masías, castillos, ermitas, pueblos, monasterios y construcciones de piedra seca. Entonces sí que nos detuvimos y recreamos con las vistas, haciendo bueno el dicho de que el cicloturismo es cultura y gastronomía, visitando también sus afamados cellers y degustando sus vinos y rica gastronomía en alguna de las muchas bodegas situadas durante el trayecto.

 

La idea de Penedès 360º consistía en mostrarnos las múltiples posibilidades que nos brinda este territorio, desde las visitas recomendadas hasta variadas rutas en bici, pedaleando por travesías aptas para ciclistas de todos los niveles. Un proyecto que sigue completamente vigente para el cicloturista que quiera acercarse hasta aquí para dar reconfortantes paseos en bici, pero también para ir a algunas de las numerosas bodegas donde puede aprender el proceso de elaboración de los vinos y cavas. No todo van a ser sudores y esfuerzos, aunque muchos de vosotros prefiráis hacerlo en un solo día, porque sois auténticos devoradores de kilómetros, pero podéis dividirlo en dos jornadas, haciendo noche en algunos de los alojamientos que nos proponen estos bonitos pueblos, que cruzaremos durante nuestro itinerario.

 

Este último será nuestro plan de hoy, y por eso estamos de vuelta al Penedès.

 

El objetivo es disfrutar de un par de días de ciclismo auténtico con nuestros amigos en esta delicada tierra, efectuando una primera salida exigente en cuanto a ritmo y kilometraje: 100 km de recorrido para darnos un poco de caña entre nosotros, jugar a ciclistas por estas carreteras o prepararnos emboscadas dando rienda suelta a nuestro espíritu competitivo, tal y como hacía yo unos años atrás, bastantes. Tampoco se trata de devorar los kilómetros sin más, sino más bien de saborearlos, poniendo una marcha más a nuestras salidas más contemplativas. Esta la aplazaremos para la jornada del día siguiente, la segunda etapa, en la que durante el recorrido buscaremos la tranquilidad de nuestras pedaladas, tras el esfuerzo del día anterior. Será además una etapa más corta de unos 60 km, donde nos recrearemos con el paisaje y el patrimonio cultural del territorio Penedès.

 

Nuestro punto de salida y final fue el coqueto hotel Mas Palou, una antigua masía restaurada con todas las comodidades, ideal para nuestra escapada con los amigos y la familia, situado en el pintoresco pueblo del Pla del Penedès, en la plana y en el centro de la comarca, rodeado de campos de cultivos, huertos y viñas custodiadas por señoriales oliveras, que se nos mostrarán en todo su esplendor. Un lugar perfecto para deleitarse con la magia del Penedès.

De todas maneras, una de las grandes ventajas de esta ruta es que, al ser circular, la salida y final, y el sentido de la marcha, son a nuestra elección y la oferta turística de la zona es muy amplia. Por tanto podéis estar tranquilos porque encontrareis algo a vuestra medida.

 

Del Pla del Penedès a Sant Jaume dels Domenys

 

Nos ponemos en marcha para vivir una intensa jornada de ciclismo, siguiendo la ruta de esta  etapa inicial, que nos llevará hasta Sant Sadurní d’Anoia, la capital del cava. Un paisaje espectacular separado de Vilafranca por los turons de Sant Pau. Una carretera que afrontaremos a plato y donde iremos jugando más con el cambio, plantándonos a las puertas de las bodegas de esta población, con marcas reconocidas en todo el mundo. Un simple paseo por las calles de San Sadurni d’Anoia viendo sus bodegas y todos los detalles relacionados con el cava que decoran la ciudad, tiene mucho atractivo.

 

Seguiremos a muy buen ritmo, enfilando ya manillares en dirección a Vilafranca del Penedès, atravesando la Estació Lavern-Subirats.

 

Durante el camino nos adentraremos en este extenso municipio de Subirats, situado al sur de Sant Sadurní, dominado por su castillo, que da nombre a la localidad y el cual se eleva hasta los 304 m de altitud en la sierra del Ordal. Esta fortaleza fue a mediados del s. X una importante plaza fronteriza convirtiéndose ahora en un magnífico lugar con panorámicas y la montaña de Montserrat al fondo.

 

A partir de aquí ya iremos sumando nuestros buenos kilómetros al paso por Sant Sebastià dels Gorgs,  Avinyó Nou (dejando a nuestra derecha Sant Cugat de Sesgarrigues) y Les Gunyoles, para entrar en Vilafranca, bajarnos de la bici y, si nos apetece concedernos un respiro, nos podemos sentar a almorzar en alguna de las terrazas de las plazas de su centro histórico. Un buen sitio puede ser tanto su Rambla, como su plaza de la Vila o la de Jaume I, lugares que nos muestran emblemáticos edificios modernistas de finales del s. XIX y principios del XX, y desde donde reiniciaremos nuestra marcha después de esta parada técnica.

 

Nuestro siguiente destino será la localidad de La Granada, situada en plena llanura del Penedès, en un terreno poco accidentado al noreste de Vilafranca. Ante nosotros se mostrarán nuevos campos de viñas, cereales y árboles frutales, que serán referencia visual constante de la mayoría de kilómetros de la ruta propuesta.

 

Siguiendo el trazado marcado rumbo a Santa Margarida i Els Monjos, atravesaremos pintorescas localidades como Les Cabanyes y Pacs del Penedès. Una vez hayamos alcanzado Els Monjos, después de haber completado un tramo del itinerario con un intenso ritmo, continuaremos pedaleando para dirigirnos ahora a Castellet i La Gornal, un paraje extremadamente atractivo con su imponente castillo medieval. Desde aquí podremos presenciar el maravilloso paisaje, que nos ofrece la cola del embalse del Pantà de Foix. En Castellet prolongaremos nuestra hoja de ruta para llegar a Sant Jaume dels Domenys, a través de una bonita carretera local, adentrándonos en la comarca del Baix Penedès y en la provincia de Tarragona.

 

Durante la travesía transitaremos por preciosos pueblos como L’Arboç, que nos sorprenderá a lo lejos cuando atisbemos su torre de 52 m de altura, imitación exacta de la Giralda de Sevilla. Proseguiremos cruzando plácidas poblaciones como Banyeres y Llorenç del Penedès, por un terreno completamente ondulado rodeado ahora de pinedas de pino blanco, con la visión del castillo restaurado de Sant Llorenç.

 

Conquistaremos por fin nuestro primer objetivo en Sant Jaume dels Domenys, donde pernoctamos en el Hostal Castell de Gimenelles, no sin antes dar una vuelta por los alrededores de su iglesia y visitar su pila bautismal visigótica.

 

Y de Sant Jaume dels Domenys, de nuevo al Pla del Penedès

 

Amanece un nuevo día y, con fuerzas renovadas, después de almorzar en este pequeño hotel rural con encanto de principios del s. XVIII, rodeado de viñedos, nos preparamos para una jornada muy diferente a la del día anterior. Esta segunda etapa la recorreremos con quietud y serenidad, olvidándonos del reloj y la premura, deteniéndonos en cada recoveco de esta tierra en forma de paisaje, enoturismo, gastronomía y cultura.

 

Afrontaremos este recorrido con la intención de pedalear de manera suave, encajando nuestras calas en Sant Jaume para dirigirnos en dirección a Castellví de la Marca, donde contemplaremos su Castellot, a una altitud de 464 m convirtiéndose en una fácil excursión para disfrutar en familia, rodeado de bosques de pinos y viñedos. Podemos visitar la Cava Berdié, situada en un marco incomparable, sobre un mar de viñas, y degustar, cómo no, una copa de cava apreciando el paisaje, percibiendo los olores de las hierbas aromáticas del bosque, la influencia del mar y los rayos del sol que acarician sus racimos de uva. Con los cinco sentidos.

 

Reanudaremos nuestro dulce pedaleo dirección Vilobí, ubicada de nuevo en la parte septentrional de la plana del Alt Penedès, entre viñas, oliveras y encinas, por una carretera jalonada de cellers, ya dentro del término municipal de Pacs del Penedès. Si es nuestro capricho, podemos seguir descubriendo bodegas como la de la Familia Torres o la de Parés Balta, para paladear algunos de los vinos más emblemáticos de esta tierra.

 

Si continuásemos rectos por esta carretera local, en pocos kilómetros llegaríamos a Guardiola de Font-rubí, pero nosotros, buscando curvear y huyendo de las líneas rectas, e intentando alargar el trayecto para hacerlo infinito, daremos un rodeo y giraremos a nuestra izquierda dirección Sant Martí Sarroca, población situada ya a 340 m de altitud. Nos recibirá con su imponente castillo en el alto de un cerro, majestuoso y señorial, invitándonos, después de 1 km de fácil ascensión, a perdernos entre sus muros, torres y almenas. Este bello rincón es un lugar reconocido por los ciclistas amantes de las marchas vintage, ya que aquí finaliza la clásica de primavera del Penedès: la célebre Pedals de Clip.

 

Tras esta recomendada visita, descenderemos de manera relajada pedaleando hasta Torrelles, pueblo situado en la cabecera del río Foix y la riera de Pontons. Desde aquí, atravesando Guardiola de Font-rubí, regresaremos de nuevo al Pla de Penedès, nuestro lugar de partida en la jornada anterior, completando esta seductora propuesta de Penedès 360º.

 

Si hemos realizado esta excursión por la mañana, después de comer y saborear la gastronomía de este territorio, regada con un buen vino negro, joven o reserva, del Penedès, en el Celler Parató o en el de Jean Leon (situado en Torrelavit), revelaremos los secretos de la elaboración de estos vinos y experimentaremos la sensación de prensar uva con nuestros pies y, muy cerca de aquí, en el Mirador de La Cadira nos sorprenderá una silla gigante donde poder sentarnos y hacer un alto en el camino para deleitarnos con una panorámica espectacular de 360º de todo la comarca.

 

Hemos llegado hasta este punto pedaleando por la ruta propuesta en bici de carretera, pero el Penedès no se acaba aquí, por supuesto. Este recorrido es solo una muestra de los muchos alicientes que nos ofrece esta productiva tierra. En la web de la oficina de turismo del Penedés https://www.penedes360.cat/ca se puede encontrar una completa información. Lo que si os aconsejamos es planificar bien la ruta y visitas previamente para evitar sorpresas. Igualmente, a lo largo del recorrido hay muchas opciones para hacer tramos por “sterrato” que en la mayoría de los casos están en muy buen estado. Nosotros caímos en la tentación y nos dejamos seducir por unos cuantos, que nos permitieron rodar entre viñedos. Desde la oficina de turismo nos comentaron que uno de los proyectos que se va a poner en marcha es la señalización de las rutas.

 

Penedés, es una tierra para disfrutar del cicloturismo en su esencia y prácticamente durante todo el año. En cada estación, las viñas se “visten” diferentes, y nos muestran una nueva oportunidad para disfrutar del Penedés en toda su intensidad.

Por Jordi Escrihuela

Fotos: Andoni Epelde

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BKOOL acaba de lanzar una nueva actualización de su simulador de entrenamiento ciclista, BKOOL Cycling, que incluye varias mejoras y novedades importantes. En primer lugar, destaca un nuevo Buscador de rutas con una navegación más simple e intuitiva. Ahora, podremos disfrutar de nuevos filtros para afinar más nuestra búsqueda de rutas ciclistas o incluso, consultar de un vistazo el nivel de pendiente acumulada de los recorridos. Sin duda, resulta mucho más fácil encontrar un destino diferente donde entrenar cada día, y es que el catálogo de rutas reales en vídeo y 3D de BKOOL continúa creciendo diariamente gracias a los recorridos subidos por sus usuarios. Actualmente, es posible disfrutar de más de ocho millones de rutas diferentes en la aplicación.

La actualización incluye, además, un nuevo sistema de alertas que nos avisa en el momento en que nuestro rodillo inteligente o cualquiera de nuestros dispositivos de entrenamiento sufre algún tipo de desconexión. Así, es mucho más sencillo comprobar que todas las conexiones son correctas antes de comenzar a pedalear.

Pero las novedades principales se advierten especialmente al empezar a entrenar. BKOOL ha conseguido convertir la pantalla de su aplicación en una verdadera radio de equipo ciclista en lo que la información se refiere. Ahora, disfrutamos de muchos más datos mientras pedaleamos, para perfeccionar nuestra estrategia de carrera o simplemente, sacarle más partido a cada sesión.

Además del nombre de nuestros rivales o su relación vatio / kilo, podremos consultar qué niveles de pendiente nos esperan en los próximos metros para gestionar mejor los esfuerzos. La información se presenta de forma mucho más clara, pudiendo ver de un solo vistazo nuestra posición y la de nuestros rivales dentro del perfil de la ruta o el velódromo virtual.

Todo se muestra más limpiamente, consiguiendo ofrecernos una sensación de control total acerca de todo lo que está ocurriendo en nuestra sesión de entrenamiento.

 

 

Y ya que entrenamos como auténticos profesionales, ¿por qué no vestirnos como ellos?
El nuevo BKOOL Cycling también pone a nuestra disposición las equipaciones de los equipos UCI World Tour 2020. No sólo seremos capaces de rodar sobre las mismas etapas de las principales carreras del calendario ciclista profesional, sino que, además, podremos hacerlo defendiendo los colores de nuestra escuadra favorita.
Los nuevos maillots ya están disponibles dentro del vestidor virtual, cuyo sistema de inventariado también ha sido mejorado para facilitarnos el acceso a las nuevas equipaciones.

Un nuevo BKOOL Cycling que llega más completo que nunca, orientando todas sus mejoras a ofrecer una experiencia de entrenamiento optimizada, en la que los datos cobran un papel fundamental. Ya no habrá excusa para no mantener la forma durante el invierno.

A estas novedades hay que añadirle un nuevo Editor de Vídeo lanzado en los últimos días, para que los usuarios podamos subir nuestras propias rutas en vídeo a la plataforma de forma más sencilla.

Además, desde BKOOL han anunciado que su aplicación BKOOL Fitness también contará con una nueva versión en las próximas semanas, con nuevas clases y una nueva interfaz completamente mejorada.

¡Habrá que estar atentos!

Más información: www.bkool.com 

 

 

 

 

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Maider Mayoral (20/09/1983, Lasarte/Gipuzkoa), nos cuenta cómo ha llegado a ser parte del staff técnico de un equipo de ciclismo profesional como el Kern Pharma, cuál ha sido el camino que ha recorrido y cómo es su día a día de trabajo con el equipo.

¿Por qué Fisioterapia, Maider? Cuéntanos cómo fueron tus inicios profesionales en el ciclismo.

Estudié Fisioterapia en Salamanca porque siempre me gustó el masaje. Una vez terminada la carrera empecé a trabajar y me apunté en una oferta del Colegio de Fisioterapeutas del País Vasco donde pedían un voluntario para el Intento de récord de rodillo del ultrafondista Julián Sanz, en 2014. Junto con otro fisioterapeuta trabajamos con Julián y es la primera vez que vi cómo se va degradando el físico de un deportista en una prueba tan larga.

Empecé a trabajar en Bizkaia como autónoma y, tras unos años en los que continué la relación con Julián, en 2017 me llamó para decirme que había pasado mi contacto a un director deportivo. Me llamaron y comencé con Iñigo Urtasun en la Vuelta a Navarra con el equipo Aiarabike, de sub23, que empezaba su andadura ese año. Yo en realidad no sabía a lo que iba. Pensaba que iba unas horas a trabajar como fisioterapeuta y después tendría todo el día libre. En aquella vuelta conocí en qué consiste el trabajo de un auxiliar en un equipo ciclista donde se hace un poco de todo.

Cuéntanos cómo fue aquella experiencia, cómo viajabas, cómo era tu jornada, tu relación con los chavales y con el resto del equipo técnico, y qué fue lo que te gustó tanto de este mundo para que hayas seguido en él.

Compaginaba el trabajo de la consulta, que abrí en 2017, con los días con el equipo. Viajaba muy pronto por la mañana en tren desde Bilbao a Llodio y desde allí nos íbamos en el día a las carreras. Preparábamos los avituallamientos, estábamos en la salida, íbamos a dar botellines a los puntos de avituallamiento, esperábamos en meta a los ciclistas y en las vueltas también los masajes por la tarde en el hotel antes de cenar. El presupuesto de los equipos sub23 es muy ajustado, así que lo mismo dormía con los mecánicos, y en esas categorías el trabajo de los auxiliares no es remunerado. Me lo tomé como un aprendizaje. Sacaba más de 10 años a los chavales y eran como mis niños. Me enganchó todo aquello y al año siguiente hice toda la temporada con ellos.

¿Y en el ciclismo femenino cómo fueron tus comienzos?

Igor Gonzalez de Galdeano me llamó porque había un equipo que necesitaba una auxiliar para la Emakumeen Bira y en 2018 hice la Bira con el Ceratizit WNT Pro Cycling. Aquella fue mi primera experiencia con un equipo femenino y también mi primera vez con un trabajo remunerado en el ámbito del ciclismo.

 

 

La Bira 2018: la carrera de casa. Los mejores equipos World Tour en escena. Supongo que otra responsabilidad. ¿Cómo fue la experiencia?

Había otro auxiliar y aunque llevaba ya muchas carreras con Aiarabike le dije que quería empezar de cero, que quería que me enseñara su forma de trabajar. Aunque ahora ya me desenvuelvo mejor con el inglés tuve suerte porque el director deportivo hablaba castellano.

La dinámica de trabajo es muy similar. Los avituallamientos son diferentes en chicas y chicos -ellos comen más (se ríe)-, pero en general es todo bastante parecido.

En una vuelta, al terminar las etapas el momento del masaje es el mejor. Es donde puedo hacer lo que me gusta, es un momento tranquilo tanto para las ciclistas como para mí. A veces hablamos de ciclismo y otras de cosas de la vida. Es sin lugar a dudas el mejor momento del día para mí.

 

(Conocí a Maider en el intento de récord Roncesvalles-Santiago de Compostela que hice junto a Julián Sanz en 2018, en el que ella era miembro de su tripulación).

Ese mismo año te surge la oportunidad de ser miembro del equipo de Julián Sanz en el intento de récord del camino de Santiago que ambos afrontamos. Para mí fue una primera vez, un viaje a lo desconocido, pero para él fue la guinda a una larga trayectoria deportiva. ¿Cómo viviste la aventura?

Hay que adaptarse rápidamente a todo lo que ocurre en una prueba tan larga. Yo conducía en el segundo coche junto al fotógrafo. Hay que hacer un poco de todo. Tuve que llevar a arreglar una rueda al paso por Pamplona a una tienda, parar en una gasolinera a comprar crema y como fisioterapeuta también tuve que trabajar en una pequeña parada que tuvimos que hacer por la noche en unas molestias del hombro que le surgieron. Fue muy emocionante hacer todo el recorrido desde Roncesvalles a Santiago de Compostela en un solo día

 

En 2018 y 2019 compaginabas el trabajo de tu consulta con los dos calendarios, el del equipo Aiarabike sub23 y el del equipo femenino Ceratizit WNT Pro Cycling femenino.

Eso es. En 2018 hice además de la Bira, la Challenge by la Vuelta y un par de clásicas en Italia. La temporada 2019 lo compaginé todo. Hice el calendario con los chavales de Aiarabike y un total de 55 días de carrera con las chicas incluido el Giro Rosa en la que también fue la primera participación para el equipo y una experiencia muy bonita. Es una gran carrera y había muchísimo ambiente: todo estaba decorado de rosa en los pueblos y había mucho público. Ese año empezó Ane Santesteban en el equipo y congeniamos muy bien. El masaje por ejemplo siempre se lo daba conmigo. Corrimos otra vez el Giro Rosa y guardo buen recuerdo también de la Madrid Challenge by la Vuelta, porque es una carrera que patrocina nuestro patrocinador Ceratizit y nos hicieron sentir como en casa.

 

Final de temporada 2019. Recibes una llamada de un equipo profesional masculino que se acaba de formar. Un gran proyecto creado con mucho cariño en el que cuentan contigo.

Me llama Juanjo Oroz, director deportivo del Kern Pharma, y me dice que me ha visto trabajar y me propone empezar con ellos. Las condiciones son buenas y me ilusiona mucho. Me costó dejar los otros equipos, pero todo no era compatible. Lo entendieron e incluso me animaron.

 

Arranca el 2020 en el Kern Pharma. Un año difícil para el deporte. ¿Cómo ha sido la temporada, qué carreras has corrido, cómo es una gran vuelta en un equipo con más medios…? En definitiva, de lo que has podido hacer, cuéntanos tu experiencia.

El calendario de los chicos empezó en febrero así que pudimos hacer varias carreras antes del estado de alarma. La experiencia ha sido muy buena tanto en el trabajo en sí como con los ciclistas y el resto del equipo técnico.

Una vez ha empezado la competición empezamos en la Vuelta a Burgos y este pasado fin de semana hemos estado en los nacionales en Jaén. Bajamos los auxiliares en los coches con los ciclistas.

En cuanto al trabajo, lo que hago es lo mismo, pero sí que es cierto que en un equipo profesional, sea masculino o femenino, donde se busca ganar y hay medios, la responsabilidad también es más grande.

 

Y en cuanto a tu labor, el día a día cuéntanos lo que haces en una vuelta.

Ahora viajo con más antelación. A veces voy en avión, pero también me toca conducir hasta la carrera para llevar el coche de equipo, por ejemplo. Ahora duermo sola en una habitación que es donde por las tardes doy el masaje a los ciclistas que me toca, porque el trabajo lo repartimos entre todos los auxiliares.

Empezamos muy pronto por la mañana a preparar los avituallamientos y desayunamos antes que los ciclistas. Preparamos los botellines, cargamos los coches y preparamos las comidas postmeta.

Vamos en coche a las zonas de avituallamiento o a dar botellines en los puertos. Por ejemplo, el otro día en el Campeonato de España, que era un circuito por donde pasaban varias veces, hacíamos las dos cosas. De un lado para otro todo el rato. Después esperamos a los ciclistas en meta con ropa de abrigo si hace falta y les damos el recovery. Les damos la comida postmeta en el traslado al hotel donde empezamos con los masajes. Ponemos en el grupo de whatsapp las horas y los ciclistas, y van viniendo a la habitación. Solemos cenar a veces con ellos y tras la cena cocinamos el avituallamiento para el día siguiente. Tenemos una arrocera donde hacemos el riskake para que esté listo a la mañana siguiente.Tenemos también que limpiar los coches, los mecánicos se encargan de la parte de fuera y los auxiliares los limpiamos por dentro.

Menudo ritmo Maider. ¿Así una vuelta entera?

La verdad que según avanzan los días se nota. Al final de un Giro Rosa me miré en el espejo y me dije: “¡Joé, Maider, vaya ojeras tienes!”. Son varios días seguidos durmiendo 5 o 6 horas y sin parar todo el día. Pero la verdad es que es un trabajo que me gusta mucho, me gusta relacionarme con la gente y viajar. Cuando hay una victoria, por ejemplo, los auxiliares nos sentimos totalmente parte del equipo. El ciclismo es un equipo muy humilde. No sabes las veces que te dan las gracias los ciclistas y eso llena mucho.

 


Supongo que en estos años habrá habido buenos y malos momentos. Cuéntanos un recuerdo bonito, una carrera que te haya gustado especialmente.

Me gustó mucho vivir la Challenge by la Vuelta de Madrid. Tuvimos una zona Vip para ver la carrera. Además hacen coincidir la carrera femenina con la masculina y una corredora nuestra subió al pódium. Fue muy emocionante para el equipo. En el extranjero me gustó mucho vivir desde dentro con el equipo femenino el Tour de Flandes.

 

También habrá habido momentos duros estando tan cerca de los ciclistas en todos estos años. ¿Hay alguno que lo haya sido especialmente?

A veces las cosas no salen como están planeadas y eso siempre fastidia. Y las caídas… Una vez por ejemplo me tocó ir al hospital con un chaval que se había roto la clavícula y allí estuve con él viendo la carrera por el móvil.

 

Entre todas las fotos que presiden su consulta vemos una de ella montando en bici. Le preguntamos por su afición por el deporte y si practica ciclismo.

He hecho muchos deportes, pero nunca me ha gustado la competición. Me acabo de comprar una bicicleta de carretera y estoy empezando a andar con ella. Me gusta el ciclismo, lo veo un deporte muy humilde, y sobre todo me gusta el trato con los ciclistas.

 

Reflexiones en voz alta

Me gusta oír hablar a Maider, al igual que me gusta escuchar a toda persona que habla de algo que le apasiona. Reconozco que esto es una reflexión en voz alta, pero es que realmente me parecen admirables y me encantan, más aun teniendo en cuenta los tiempos que corren, las personas que buscan y encuentran lo que les apasiona mucho más allá de intereses puramente económicos. Las personas así suelen ser personas plenas en todos los sentidos que irradian felicidad y buenas vibraciones a su paso.

Maider se inició profesionalmente en el ciclismo desde abajo, de manera totalmente altruista, guiada por la intuición y siguiendo únicamente el patrón de aquello que le gustaba. A día de hoy es feliz con lo que hace. Es una de las pocas mujeres que pertenece al equipo técnico de una escuadra profesional masculina. Se lo ha ganado a base de trabajo, esfuerzo y de demostrar lo mucho que vale. Solo hace falta mirarla y escucharla para poder ver lo llena que está de ciclismo del bueno, del auténtico, del de pie de cuneta y sudor lágrimas y mucha pasión. En definitiva, ciclismo del de verdad.

Gracias, Maider, por compartir con la familia ZIKLO tu camino. “El mundo necesita más gente que ame lo que hace” y tú eres un ejemplo de ello.

 

Por Ziortza Villa

Fotos: Javi Fuertes y archivo Maider Mayoral

 

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Podría ser perfectamente una pregunta de Trivial: ¿Cuántos ciclistas españoles han ganado un Mundial en ruta en la máxima categoría?

 

Supongo que muchos ya tendréis la respuesta, otros empezarán a echar la vista atrás y dudarán, harán sus cálculos. Valverde está claro, su victoria es muy reciente. Es posible que si el encuestado no es muy joven se acuerde de alguno de los mundiales que ganó Freire (fueron 3 en total). Pese a que han transcurrido ya 25 años, los que presenciaron en directo los campeonatos del mundo de Duitama en Colombia recordarán el arcoíris de Olano, maillot que todavía hoy en día genera agrias discusiones entre no pocos aficionados. Algunos se quedarán ahí. Otros pensarán sin estar del todo seguros, que en su día Indurain o Perico seguro que también ganaron el mundial y quizás su respuesta sea 4 o incluso 5. Los primeros habrán acertado si no se va más allá en la pregunta y se pide también los nombres. Pero lo cierto es que el póker de corredores que han tenido el honor de vestir tan preciada prenda no se completa con Indurain (lo hizo en CRI), Poblet, Ocaña o Juan Fernández, sino que se redondea con el invitado que tan amablemente nos ha atendido en la jornada de hoy y que no es otro que Igor Astarloa (Ermua, 1976).

 

El campeonato del Mundo de 2003 en Hamilton (Canadá), ¿es tu mejor victoria?

Sin duda alguna.

 

¿Qué recuerdas?

Llegaba bien a la cita, pero no tenía la sensación de estar en la mejor forma de mi vida. En otras carreras he llegado con mejores sensaciones. La carrera estuvo descontrolada en su parte final y eso me benefició. Paco, habla del seleccionador nacional (Antequera), nos dio libertad a mí y a Valverde, estando por supuesto siempre pendientes de lo que Óscar (Freire) dijera. A falta de dos vueltas este nos dijo que jugáramos nuestras bazas, que no se veía súper, y que estando muy vigilado frenaría a los rivales dentro del grupo. Intentaría aguantar y retener a gente en el pelotón y, llegado el caso, el sprint sería su baza, pero que no estuviésemos pendientes de él.

 

Y te moviste.

Así es, hice un movimiento lejano que me permitió ganar. En un campeonato del Mundo nunca sabes cuál es el ataque bueno. Es una carrera atípica que al correrse por escuadras nacionales hace extraños compañeros de equipo. El que durante toda la temporada es tu compañero puede pasar a ser rival, y el que es tu rival puede ser tu aliado y compañero. Eso a veces provoca extrañas alianzas y compañeros que no son tales.

 

Ahora que lo dices, esa reflexión nos la han hecho algunos de los protagonistas que hemos entrevistado.

Lo entiendo perfectamente. Hubo un tiempo en el que acudir casi era un castigo. También ha habido tiempos muy buenos de comportarse como un bloque y otros de ir cada uno a hacer su carrera y su guerra. Es una carrera muy especial.

 

 

 

Y el maillot que otorga también es muy especial.

Así es. Quizás el maillot más deseado en el pelotón profesional. No digo que el amarillo del Tour o el rosa del Giro no sean codiciados y muy deseados, pero solo los vestirás mientras dure la carrera. El arcoíris de campeón del mundo lo lucirás durante todas las carreras en las que participes durante el año en que seas el vigente campeón.

 

Y además en tu caso ocurrió algo insólito, lo luciste con tres equipos distintos. ¿Cómo fue eso?

Es cierto. Lo lucí con Saeco en el 2003 en las últimas carreras de la temporada. En la temporada 2004 lo vestí con dos equipos distintos, Cofidis y Lampre, porque me vi obligado a cambiar de aires a mitad de temporada.

 

Luego me cuentas el motivo cuando vayamos a las clásicas de primavera de aquel 2004, en las que estabas a tope de forma, ganas y moral. Si te parece, empezamos ahora por repasar tu carrera profesional, lo lógico habría sido empezar por ahí, pero entiéndenos a Javi y a mí, no todos los días se entrevista a un campeón Mundial (risas)

Claro, adelante.

 

Tu carrera está ligada a equipos italianos, ¿por qué?

Es cierto. Tras mi temporada en el campo aficionado de 1998 en la que disputé el Mundial amateur de Valkenbourg, el que ganó Basso, ningún equipo nacional quiso ficharme y fíjate que había unos cuantos en aquel tiempo.

 

Pero para estar en la selección nacional de tu categoría tenías que ser de los mejores corredores del pelotón aficionado.

Así lo creo; tenía 9 victorias ese año: 8 victorias parciales y la general de la Vuelta a Valladolid. Además de muchísimos puestos entre los 10 primeros. Tras el mundial no me salía nada y fui a correr la última carrera de la temporada que se hacía en Montjuic tanto para profesionales como para aficionados. La gané en mi categoría. Álvaro Pino habló conmigo para llevarme con él, pero al final no pudo hacer nada.

 

Total, que termina 1998 y no puedes dar el salto a profesionales.

Nadie es profeta en su tierra. Quizás un corredor de mis características no era interesante para los equipos españoles. No lo sé. La salida natural hubiera sido pasar con Euskaltel al ser yo un corredor de casa, pero en aquel tiempo había una guerra muy fuerte entre Sabino, responsable del equipo aficionado Baqué y Madariaga responsable del Euskaltel. Este último no cogía a nadie de Baqué hasta que casi se vio obligado a hacerlo con Iban Mayo. Acudí donde Anton Ormaetxea del CC Eibarrés y que tenía contacto con equipos italianos para que me echara un cable. Se movió y me dijo que tenía algo, pero suponía seguir otro año en la categoría de aficionados.

 

¿Otro año más habiendo corriendo incluso el Mundial?

Sí, fue duro. Bruno Leali iba a crear un equipo aficionado y allí me fui en busca de una oportunidad. Recuerdo que vino a recogerme a Milán y de allí cogimos el coche para ir a la zona de Lago di Garda con la familia Zanni que me acogió y a día de hoy son mi otra familia.

 

¿Cómo se llamaba el equipo?

Calcestruzzi Saretina. Era un equipo de poco nivel. Fíjate que empezamos la temporada en febrero y para el 15 de abril solo quedábamos 6 porque 9 lo habían dejado.

 

Pero no te fue mal.

Corrí 47 carreras acabando 35 de ellas entre los 10 primeros.

 

¡Vaya, no está mal! Ganarías muchas carreras.

Pues no te creas, ese ha sido mi problema durante toda mi carrera deportiva. He sido un corredor muy regular, de hacer buenos puestos, pero que ha ganado poco.

 

¿Y a qué lo achacas?

Fácil: a mi falta de potencia. En el sprint final movía el 12, pero no el 11, y esa es la diferencia entre ganar y no ganar.

 

Pero meterías también el piñón del 11.

Meterlo claro que lo metía, pero una cosa es ponerlo y otra moverlo como hay que hacerlo.

 

Entiendo, y otros sí lo mueven.

Ya lo creo. Mira Bettini que no levanta tres palmos del suelo, pero vaya sí movía el 11 en un sprint. Otro también con una potencia descomunal para esos metros finales era Freire.

Recuerdo una Tirreno, ahora que lo comento, que tras un repecho me veía ganador, iba a ganar la etapa por delante de Bettini y de no sé de dónde en los últimos metros apareció Freire de la nada y me superó.

 

 

 

 

¿Por qué recuerdas esa Tirreno Adriático con tanta nitidez?

Es que hice 4º en la general.

 

¿4º en una Tirreno?

Es que la etapa de montaña se suspendió por la nieve.

 

¡Ah, vale! (risas).

Hice varios segundos puestos y esa etapa la tengo grabada a fuego con Óscar y él también, porque todavía a día de hoy se cachondea y me la recuerda.

 

¿Por?

Hizo un esfuerzo sobrenatural y acabó vomitando en la cuneta. Y claro fui yo y le dije: «Serás c….., para una que voy a ganar a todos y me tienes que ganar tú, y mírate ahora».

 

¡Vaya amigos que tienes!

Y que lo digas, pero es que Óscar, ahí donde lo ves, en carrera era súper-competitivo, con una visión increíble de la carrera, habilidad para buscar su espacio donde no lo había y ganar sprints solo sin ayuda de nadie.

 

Veo que sigues teniendo mucha relación con él.

Muchísima. Hemos coincidido mucho. Es el tío más despistado del mundo. Mira que la víspera de ganar su segundo mundial en Lisboa en 2001 lío una muy gorda.

Cuéntanos.

Salió a entrenar porque había llegado el último a la concentración y la víspera por la tarde se fue a dar una vuelta en bici. Se perdió, y no llevaba móvil, ni sabía el nombre del hotel, ni nada de nada. Acabó cogiendo un taxi y dando vueltas por toda la ciudad. Apareció a las 9.30 de la noche la víspera de la carrera y todos estábamos preocupados de dónde andaba.

 

Y pese a todo, ganó al día siguiente.

Así es: pese a todo, ganó. Ese es Óscar.

 

Has comentado la frase “para una vez que voy a ganar a todos” ¿Qué quieres decir con eso?

Pues eso mismo, que siempre ha habido alguien que me ha ganado. Ganaba a gente, pero siempre había alguno que me superaba, y cuando a ese que me había superado aquel día le ganaba en otra etapa, llegaba un tercero y me impedía ganar en la siguiente ocasión.

 

Vamos a centrarnos entonces en tus carreras. Digamos que has sido un corredor de etapas concretas o pruebas de un día.

Sí, por mis características es donde mejor me he desenvuelto.

 

Las grandes vueltas: por tu trayectoria te decantarás por el Giro antes que el Tour.

Sí, y además es que el Tour no lo corrí nunca.

 

¿Nunca? ¿Cómo es eso? ¿No te da pena?

Pues si te soy sincero, sé que dicen que el carnet de corredor te lo dan en París al acabar el Tour. Pero a mí el calor no se me daba bien, y bajaba mucho mi rendimiento. Soy profesional y tengo que mirar por sacar el mejor resultado posible; así que, la verdad, enfocaba mi temporada a aquellas pruebas donde podía obtener mejores resultados. No estaba para regalar ni gastar energías que luego necesitaría.

 

Así que mejor entonces el frío.

Tampoco (risas). No soy un belga de esos que te dicen que con 0° hay que ir sin guantes. Soy de chaleco fino, manguitos y 8 graditos. Ahí me desenvolvía perfectamente.

 

Pues esas son las condiciones ideales para correr la Itzulia (País Vasco), la carrera más importante de las que se corren en casa.

Cierto. Ese sí que es mi gran lunar: no haber ganado ninguna etapa en la Itzulia. Ya te he dicho antes que nadie es profeta en su tierra. Llegué a vestir el maillot de líder y hacer 3 veces segundo, pero es lo que te decía, siempre hubo alguien que me superó. Una vez fue Rebellin, otra Garzelli, y la otra Vicioso.

 

No son ningunos tuercebotas.

Claro que no lo son. El día que ganaba a uno de ellos, otro me superaba y viceversa.

 

Veo también que en la gran clásica que se corre en casa, la de San Sebastián, también le pegaste al palo

Sí, ahí me supero Jalabert.

 

¿Jalabert?, ¿Y ese quién es? (más risas). ¿Qué me dices de las Grandes clásicas? ¿Las has corrido todas?

Con excepción de Roubaix, por razones obvias, te diría que sí.

 

Milán – San Remo.

Creo que mi mejor puesto fue un 6º, pero la vez que más cerca me vi de poder ganar fue una en la que acabé 9º y ganó Pozzato, que me cogieron arriba del Poggio. Es una carrera muy complicada. Se suele formar una escapada temprana, no muy numerosa y a la que se le da mucho margen. Se les deja engordar para luego cazarlos sin piedad. Es una locura; no se llega a apreciar en televisión lo que pasa allí dentro. A veces da miedo. Depende cómo sople el viento las velocidades que se alcanzan en los kilómetros finales son increíbles. Un pelotón por esa carretera de la costa, sinuosa, a mil por hora, ¡buf! Da verdadero miedo si lo piensas y la tensión que se vive te llega a agotar, tanto o más que la propia carrera, que no es poca cosa con sus 300 km.

 

Tour de Flandes.

Solo la corrí una vez, el año que vestí el maillot de campeón mundial. Se corre antes de País Vasco y el equipo y yo queríamos hacerlo bien en casa. Me hubiera gustado hacerla más veces. Me gustó y no se me hubiera dado del todo mal para un corredor de mis características. La única que corrí creo que hice el puesto 35. Hay que correrla más veces para coger experiencia y saber dónde hay que gastar energías y dónde reservarlas.

 

Las Ardenas, esas tenían que ser tus clásicas.

Y lo fueron, de hecho, gané una, la Flecha Valona.

 

Cierto, una gran victoria sin duda. ¿Cómo fue?

Pues me escapé de lejos en un grupo del que fue cayéndose gente y en el muro final pude ser el mejor de los que estábamos.

 

Lo que está claro es que el pelotón cuando fue permisivo contigo, no perdonaste. Quizás por eso no te dejaron irte solo muchas veces.

Puede ser. Sin ser el más vigilado, está claro que siempre tenía gente que estaba pendiente de lo que pudiera hacer; pocas veces gocé de la permisividad del pelotón.

 

Amstel Gold Race.

Me gustaba. Son subidas cortas y la carrera acababa haciéndose dura. Hubo un año que hasta disputé el sprint final, pero solo pude hacer 7º, que creo recordar es mi mejor puesto.

 

Lieja-Bastogne-Lieja.

11º es mi mejor puesto. Se me acababa haciendo demasiado dura. Los puertos eran ya más largos y el desnivel acumulado final es muy alto. Por algo es la reina, la Decana.

 

Lombardía.

Esa se me hacía pelota. Final de temporada y alguno de los puertos que se pasan son largos y duros. Recuerdo que cuando se disputaba la Copa del Mundo de las Clásicas llegué con opciones de ganar la general de la misma. Era una carambola muy complicada la que se tenía que dar, pero tenía mis opciones. Llegué a escaparme con Bettini, Kessler y Bartoli, pero me quedé sin fuerzas en la parte final.

 

Antes se nos ha quedado en el tintero la cuestión de tu cambio de equipo en la temporada en la que luciste el maillot arcoíris.

Es cierto. Comencé con Cofidis y a mitad de temporada pasé a Lampre. La verdad es que tuve mala suerte y ocurrió en el momento clave de mi temporada, las clásicas de las Ardenas. El problema fue que un masajista del equipo francés se vio implicado con un problema de productos dopantes y el equipo, que no quería tener problemas, decidió retirar al equipo de la competición en todas las carreras hasta que se aclarase el tema. Sucedió justo en vísperas de correr la París-Roubaix, y lo que viene después de las “clásicas de piedras” son las clásicas de las Ardenas. Estaba en muy buena forma, muy motivado con mi maillot de campeón mundial y me quedé sin poder correrlas. El equipo Cofidis se portó bien conmigo y entendieron que no podía estar parado, así que me dieron libertad para fichar por otra escuadra y así fue como recalé en el Lampre.

 

Ese mismo año estuviste en Atenas para disputar los JJOO.

¡Qué mala suerte tuve en esa carrera! Llegué también muy bien y con muchas ganas. No sé que hubiera pasado, pues fue una carrera que se disputó con mucho calor; pero mi prueba se acabó a los 3 km de empezar. Era una avenida muy ancha, cogí un bache y me fui al suelo. Una pena.

 

Alguna clásica más que quieras comentarnos.

Sí, la de Hamburgo. Se me daba muy bien e hice casi todos los puestos posibles, 2º, 3º, 4º, 7º…

 

Todos menos el primero.

Exactamente, de nuevo me faltó rematar.

 

Habiendo corrido con tantos especialistas y tan buenos, en carreras de un día, si tuvieras que quedarte con uno, con quién lo harías.

¡Buf, qué pregunta más difícil! He corrido con muchos y muy buenos, y cada uno quizás en su terreno, pero si tuviera que decantarme por uno sólo, te diría Paolo Bettini. No solo ganó prácticamente todas las grandes clásicas, sino que fue dos veces campeón mundial y también fue campeón olímpico en los JJOO de Atenas. Casi nada.

 

Si tuvieras que mencionarme algún otro corredor.

Sin lugar a dudas Marco Pantani, con el que tuve el honor de compartir equipo cuando por fin pasé a profesionales en el año 2000 con el Mercatone. Pantani es un mito y, llevado a aquellos años en Italia, algo que no se puede explicar con palabras. Un personaje que traspasa el deporte, va mucho más allá de ser un ciclista o un deportista, como os digo. Hoy en día es una leyenda.

 

 

 

Repasada tu carrera, ¿a qué se dedica Igor Astarloa ahora?

Hago cosas todas relacionadas con la bicicleta. Hoy, por ejemplo, vengo de hacer fotos para la marca Spiuk, regento también una pastelería en Ermua y durante el año suelo trabajar para RCS, prueba que organiza el Giro de Italia y otras carreras importantes del World Tour, como el Tour de los Emiratos, la Strada Bianche, la Tirreno, Milán-San Remo, Milán-Turín, Piamonte y Lombardía.

 

¿Y cuál es tu función?

Marco Velo, antiguo compañero mío de equipo en el Mercatone, (sí, le recordamos perfectamente como un hombre de confianza de Pantani). Exacto. Pues Marco contactó conmigo sabedor de mi afición por las motos. Me dijo que necesitaba un piloto para ser regulador en esas carreras que te he mencionado.

 

¿Regulador?, ¿qué es eso?

Son motos de la organización que justo abren y cierran la carrera, y regulan el tráfico de la misma como si de unos municipales se tratara. Delante voy yo con Velo y detrás va Bontempi.

 

¿Cuál es vuestra función?

Pues vamos justo delante del pelotón y avisamos de todo al instante, de cualquier cosa que pueda suceder segundos antes de que la cabeza de carrera pase por ese punto. La policía va más alejada y entre ellos y el pelotón suele haber espacio. Nosotros digamos que vamos pegados. Conectados con Radio Vuelta, conectados entre nosotros y con otros motoristas. Somos la última moto que entra en meta; ni siquiera los equipos pueden hacerlo pues son desviados antes.

 

Eso generará momentos de tensión.

Ni te imaginas, sobre todo si llueve y el pelotón viene compacto y va a disputar un sprint. El organizador quiere que la moto la lleve gente que haya corrido. Fíjate que yo, cuando bajo un puerto, trato de hacer la trazada que hace el ciclista, hacerle un poco de guía.

 

Será emocionante.

Hay de todo. A veces hay etapas largas y sosas y con mucho calor en el sur de Italia que casi nos dormimos con toda la ropa que llevamos del calor que pasamos, pero hay otras veces que la tensión es terrible. ¿Recuerdas la etapa de Bardonecchia del Giro de 2018 donde Froome dio un vuelco en la general?

 

Sí, claro.

¿Te acuerdas de que hubo una caída en un túnel bajando Sestrieres?

 

Ahora que lo dices sí, se cayó una moto delante de Froome cuando iba escapado.

Pues ese era yo. Al entrar al túnel habían reasfaltado el mismo, pero no habían igualado las alturas y la entrada al mismo era en curva. Al tumbar la moto, esa diferencia de alturas hizo que fuéramos al suelo.

 

Menos mal que Froome no se fue con vosotros.

Pues creo que le ayudamos porque vio la caída y frenó más de la cuenta. Tuvo tiempo de reaccionar y solucionar un problema y un peligro que había en la carretera y que a veces pasa desapercibido.

¿Sigues saliendo en bici?

Sí, me gusta hacerlo y cuando puedo y el trabajo me lo permite lo hago. Me gusta disfrutar y hacer ciclismo con alforjas y andar a mi aire. He recorrido la costa este de Australia y Costa Rica, y la verdad es que la experiencia me encantó.

 

Casi a las 7 de la tarde – ¡qué rápido pasa el tiempo cuando un está a gusto- nos levantamos de la silla. No nos vamos sin que Igor nos muestre en su casa dos tesoros: el maillot arcoíris de campeón del mundo que le dieron cuando ganó el Mundial. El original, el que va sin publicidad y te entregan en el pódium. Junto a esa preciada prenda, cuelga de la pared la bicicleta con la que corrió esa carrera. Ha envejecido muy bien la Cannondale del 2003, luciendo preciosa y con una geometría que nada tiene que envidiar a las bicicletas actuales. Lo que sí que han cambiado son los piñones: la corona más grande de la Cannondale no será superior al 23; quizás ni eso y sea un 21. Esa pregunta se nos quedó en el tintero, pero a buen seguro que podremos volver a preguntarle por ello, porque la sencillez y amabilidad con la que nos ha atendido en todo momento y desde que contactamos con él, son dignos de mención. Gracias, Igor, y en adelante estaremos muy atentos al Giro y a la moto que abre la carrera. Ahora ya sabemos quién la pilota: todo un Campeón del Mundo.

 

 

Por Rubén Berasategui

Fotos: Andoni Epelde y Javi Fuertes

 

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El catálogo para este invierno 2020 de Sportful prosigue en la línea marcada desde hace unos años por la firma italiana para fomentar el ciclismo femenino. Y, como es obvio, esa labor de fomento la hace ofreciendo una extensa y variada línea de ropa ciclista diseñada específicamente para la mujer ciclista. Una línea que año tras año se incrementa un poco más para poder satisfacer las necesidades de un público cada vez más amplio y diverso como es el de las mujeres ciclistas.

 

 

Estas son las principales novedades femeninas de Sportful para este otoño invierno:

– INTENSITY W JACKET: Una de las mejores chaquetas de invierno que Sportful haya hecho nunca para la mujer ciclista. La principal característica de esta Intensity W Jacket es que se ha confeccionado usando tejidos de la firma Polartec. En concreto, para la capa externa se ha usado la membrana Neoshell y para el forro térmico el tejido Alpha Direct. El resultado es una chaqueta ligera de gran abrigo y protección, con un patronaje ceñido e ideal para el cuerpo femenino. Los dos amplios bolsillos de tejido de rejilla mejoran su uso en marcha incluso con guantes largos. También cuenta con un bolsillo al costado con cremallera, puños y cierre en la cadera elástico para fijar la posición y cremallera completa resistente al agua. Esta chaqueta de gama alta se ha diseñado para jornadas de friointenso (en torno a 0ºC) y tiene una alta tasa de repelencia al agua y al viento. Una prenda de gran protección disponible en seis tallas y en cuatro
colores (negro, azul, rojo y granate).
Tallas disponibles: XS a XXL – Precio: 249,90 €

 

 

 

– CULOTE TOTAL W COMFORT: Sportful renueva su culote de gama alta para la mujer ciclista pensado para el frío intenso y las largas pedaladas.
Una prenda que mejora aún más en comodidad gracias a sus amplios tirantes elásticos con costuras reforzadas de cuatro agujas. Estos tirantes, de tejido cálido y agradable tacto se pueden regular en altura. También incorpora ahora un panel Norain de protección en la parte baja de las piernas. Y, por supuesto, la badana exclusiva Total Comfort, específica para la anatomía femenina, garantiza la mayor de las comodidades en todo tipo de salidas en bici. El cierre de cremallera del tobillo, los detalles laterales reflejantes y el tejido WR en corte vivo para fijar la prenda son otras de las incorporaciones a la prenda. Disponible únicamente en color negro. Hay una versión sin tirantes (139,90 €).
Tallas disponibles: XS a XXL – Precio: 159,90 €

 

 

– MONOCROM W THERMAL JERSEY: El maillot largo de Sportful de más estilo para la mujer ciclista. Una prenda única por su excepcional sistema de estampado monocromático, que le da un toque único, elegante y uniforme. El Monocrom no es solo un maillot bonito, sino que es también uno de los más cómodos del catálogo de Sportful, gracias a su tejido de alta elasticidad y a su banda de sujeción de la cadera. Una prenda altamente transpirable, de cremallera completa y con tres bolsillos traseros de fácil acceso, ideal para pedalear en primavera y otoño y también para los días fríos de invierno con una capa antiviento por encima. La gran variedad de colores (gris, verde, azul turquesa, fucsia, rojo y naranja) es otro de los puntos a favor de una prenda que ha sido todo un éxito de ventas de Sportful en el último año.
Tallas disponibles: XS a XXL – Precio: 119,90 €

 

 

– CULOTE W CLASSIC: Otro nuevo culote largo femenino en el que se exprime al máximo la relación calidad-precio. El Classic es un culote de muy buenos acabados ideal para la mujer ciclista que quiere una prenda racing, cómoda y ligera. La forma de los tirantes se ha ensanchado para albergar mejor el busto de la mujer y el patronaje se adapta como un guante a la anatomía femenina. Una prenda ideal para inviernos suaves y otoño, dotado con la badana específica Comfort Pro W. Los tirantes en tejido de rejilla ayudan a la transpirabilidad de la prenda, las costuras son planas y la zona de las pantorrillas cuenta con detalles reflectantes de alta visibilidad. Este culote Classic W está disponible también en versión sin tirantes y en tres colores.
Tallas disponibles: XS a XXL – Precio: 119,90 €

 

– ACCESORIOS MUJER: Entre la amplísima oferta de Sportful para la mujer ciclista también se encuentran estos accesorios específicos. Es el caso de la serie de complementos térmicos para la cabeza que han lanzado esta temporada de invierno. Se trata de una braga para el cuello (W Neck Warmer), una cinta para la cabeza (Edge W Band) y un sotocasco (Edge W Cap). Todos ellos se han diseñado siguiendo una misma línea estética, minimalista y de color sólido. Los tres elementos cuenta con tejido térmico de gran elasticidad y transpirable y con detalles pensados para acomodar el pelo largo más habitual en la mujer. Están disponibles en talla única y en tres colores (negro, blanco y fucsia).
Braga cuello: 29,90 € – Cinta frente: 15,90 € – Sotocasco: 24,90 €

 

 

Estas nuevas prendas Winter 2020 de Sportful, junto con el resto de ropa para la mujer ciclista, se pueden encontrar ya en los puntos de venta especializados y en la web oficial

www.sportful.com

 

 

 

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¡Participa en el sorteo por el cáncer infantil, de las gafas de edición Ultra Limitada 24K Peter Sagan Speedtrap!

Peter Sagan + 100% han vuelto a unir fuerzas presentando las gafas Speedtrap, la edición ultra limitada lleva una lente bañadas con oro de 24K de auténtico lujo.
Solo se han producido 50 gafas como estas, dando sus ingresos para que beneficien a las organizaciones benéficas de los socios de 100%, incluyendo el último socio de 100%, a Challenged Athletes Foundation. Cada pieza lleva la marca de Peter Sagan y su propio número “1/50”. La gafa recubierta de oro de 24K con un packaging único también incluye una carta conmemorativa signada individualmente por Peter Sagan.

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El funcionamiento del sorteo es a través de boletos de 5€ que se adquieren en el web de donaciones de Sant Joan de Déu en el siguiente link:

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El período de donación estará abierto desde el próximo lunes 9 de noviembre a las 00:00 hasta el viernes 13 de noviembre a las 23:59h. el sorteo de realizará el lunes 16 de noviembre y se comunicará a través de las redes sociales de Myrcosport. No pierdas la opción de llevarte estas magníficas gafas de sol y poderlas llevar en tus próximas salidas.

 

 

 

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Vamos viendo como lo atípico poco a poco se va convirtiendo en típico, y no por gusto sino, porque seguimos estancados y a cada paso hacia adelante le sigue otro para atrás. Es frustrante saber que sabes volar pero que no puedes hacerlo, amenaza la desmoralización, pero es así y la mejor solución es siempre pelear por lo que puedes ser y no por lo que eras. A adaptarse toca.
Hemos acabado nuestra «minitemporada» de viajes. Más cercanos, con menos gente pero afortunadamente sin percances y disfrutando de la bici, del entorno y los compañeros.
Seguimos con muchos planes, con ganas de contar cosas, pero toca ser sensatos y esperar un poco.
Lo único que seguimos teniendo claro es que no estaremos parados. No somos de bajar los brazos y como ciclistas, sabemos que siempre después de un ascenso duro puede esperar una bajada donde recuperarnos.
Trabajar el ocio no es fácil con la situación actual, pero ese mismo ocio cargado de desconexión, cada vez se va a hacer más necesario. La cabeza sigue trabajando buscando el mejor camino, que nunca será mágico, pero que existe.
Como decía, el año ha sido atípico pero nos ha permitido vivir bueno momentos. Unos compartidos, otros más personales, pero lo importante es que sigamos sintiendo.
Año con la península como protagonista. Picos de Europa, Pirineos, Galicia, Mediterráneo, Andalucía… Nuestro último viaje fue a Granada, allí pude cumplir un pequeño sueño que se me había resistido en mis dos intentos anteriores. Al final, hice cumbre en el Veleta. Lo habíamos dejado final y si todo iba bien con el grupo, tendría opción de intentarlo. Las cosas fueron cuadrando, salí de la Hoya de la Mora más tarde que el resto del grupo y subí solo. Pensando, imaginando, empapándome de todo lo que me rodeaba y sintiéndome feliz. Momentos especiales, experiencia únicas.
Último tramo de sterrato en el Veleta. Desde donde acaba tan solo 50 metros andando y cumbre conquistada. Foto: A. Epelde/Ziklo

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No hay dos sin tres…Tour, Giro y LA VUELTA

No podía faltar la guía de la tercera grande de este atípico año. Javi Fuertes se ha multiplicado y con APM y ZIKLO os presentamos esta guía en la que hemos dedicado especial atención a las altimetrías de los puertos que se ascenderán. Somos minuciosos y exigentes y no paramos hasta que podemos disponer de datos exactos y reales. Que luego, algunos corredores y equipos te los pidan y que les sea de utilidad, es una satisfacción inmensa.

¡Ya te puedes descargar la Guía de La Vuelta 2020!

 

xx GUIA La Vuelta 2020 xx

 

 

 

 

 

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