img
Historias y rutas

 

 

“Realizar un viaje en bicicleta por el interior de Portugal es recorrer no solo kilómetros, sino siglos de historia. En ese territorio, casi en la frontera con España, existe una red de 12 pequeñas aldeas medievales que hoy forman uno de los proyectos de turismo más interesantes de Europa: las Aldeas Históricas de Portugal.”

 

Las llamadas Aldeias Históricas de Portugal son un conjunto de 12 pueblos medievales situados en el interior del Centro del país, cerca de la frontera con España.

Fueron creadas y desarrolladas entre los siglos XII y XIV, tenían una función estratégica militar y defensiva y fueron parte de la consolidación del reino de Portugal

Reyes como D. Afonso Henriques o D. Dinis impulsaron su construcción mediante castillos y murallas. Estas aldeas no nacen por casualidad, sino como una red defensiva en la frontera, escenario de conflictos entre portugueses, castellanos y musulmanes

Aunque cada aldea es diferente, comparten una identidad común muy marcada:

  • Patrimonio medieval: Castillos, torres y murallas. Calles estrechas y empedradas. Iglesias, capillas y arquitectura tradicional
  • Materiales y paisaje: Construidas en granito o esquisto. Muchas están en lo alto de colinas o sierras y su integración con el paisaje natural es total.
  • Historia y leyendas: Son lugares de batallas históricas, de tradiciones, mitos y relatos populares.
  • Entorno natural: Cercanas a espacios protegidos como la Serra da Estrela y con paisajes muy variados: montañas, valles, bosques

 

A pesar de parecer “antiguas de siempre”, el concepto actual de red es bastante reciente ya que nace en 1991 por iniciativa del gobierno portugués. El objetivo era claro: recuperar patrimonio, frenar la despoblación rural e impulsar el turismo

Es así como se comenzó a trabajar en la restauración de casas y fachadas, en la mejora de accesos y en la recuperación de monumentos, No solo se restauraron edificios, sino que se reactivó la vida económica y social de la zona. La agricultura (viñas, almendros, frutales en general) y la ganadería (leche, quesos, carne…) se trabajan con decisión. Además, la evolución hacia turismo sostenible es clara. Se han creado rutas específicas que conectan todas las aldeas por carreteras con poco tráfico y paisajes espectaculares. Territorio ideal para cicloturismo ya que veréis que los alicientes deportivos que nos ofrece el recorrido no tienen desperdicio.,

Así nace la Gran Ruta (GR22), una ruta circular de unos 600 km que conecta todas las aldeas. Y esto es precisamente lo que os vamos a presentar y como 600 kilómetros pueden sonar a mucho, además del recorrido completo os daremos dos versiones más cortas. Una, la más “suave” será en la zona norte, la otra, la más montañosa ya que transita por sierras como Estrela, Gardunha o Açor, en la sur. Todo este territorio nos atrae mucho y ya lo conocíamos en gran parte por nuestras escapadas a Serra Estrela, Seia, Gouveia, Sabugal o Covilhá. En esos viajes casi siempre nos centramos en montañas y puertos, pero esta vez, hemos dado un paso un poco diferente para vivir unos días plenos de cicloturismo y gracias a las gestiones y facilidades de la Agencia Regional de Promoción Turística Centro de Portugal lo conseguimos.

La región Centro de Portugal es un escaparate de todo un país en el que su característica más clara es su profunda diversidad. Los paisajes cambian permanentemente, desde sus interminables playas atlánticas, la Ría de Aveiro, la Serra da Estrela, 12 Aldeas Históricas, 27 Aldeas de Pizarra, 41 Aldeas de Montaña, 4 parques naturales, 5 reservas naturales, 2 áreas de paisajes protegidas, 2 Geoparques, varios balnearios y 5 lugares clasificados como Patrimonio de la Humanidad por UNESCO.

 

ALDEIAS HISTORICAS

Como os decíamos al inicio, las Aldeias Históricas de Portugal son un conjunto de 12 pueblos medievales situados en el interior del centro del país y que son los que dan sentido a nuestra historia. Inicialmente fueron 10, todas muy pequeñas, pero dentro de un proyecto con ambiciones turísticas la infraestructura y servicios eran clave y es así como sumaron a esta iniciativa Belmonte y Trancoso.

Antes de entrar a hablar de las rutas que mejor que hacer una pequeña presentación de estas espectaculares Aldeas

 

  1. Castelo Mendo

Castelo Mendo es un pequeño pueblo medieval que conserva gran parte de su muralla original. Sus calles estrechas y empedradas crean una atmósfera muy auténtica. Fue un importante punto defensivo en la frontera y aún hoy se pueden ver puertas y estructuras militares de la época.

  1. Trancoso

Trancoso es una aldea con un importante pasado histórico y cultural. Con una larga historia ligada a la monarquía portuguesa, destaca por su muralla, su castillo y su legado cultural.

 

  1. Almeida

Almeida es una de las plazas fuertes más importantes de Portugal. Su característica más llamativa es su fortificación en forma de estrella, diseñada para resistir ataques militares. Durante siglos tuvo un papel clave en las guerras fronterizas, especialmente contra España.

 

  1. Castelo Rodrigo

Castelo Rodrigo se alza sobre una colina, ofreciendo unas vistas impresionantes de la región. Fue escenario de numerosos conflictos entre Portugal y Castilla. Sus ruinas, su palacio y sus callejuelas nos cuentan historias de batallas, leyendas y convivencia de culturas.

 

  1. Marialva

Marialva destaca por su impresionante ciudadela en ruinas, que transmite una sensación de grandeza pasada. El pueblo está dividido en varias zonas que muestran su evolución histórica.

 

  1. Belmonte

Belmonte es conocida por ser la cuna de Pedro Álvares Cabral, el navegante que llegó a Brasil en el siglo XVI. El pueblo también destaca por su comunidad judía, que ha mantenido tradiciones únicas durante siglos. Su castillo medieval y sus museos reflejan esta riqueza histórica y cultural.

 

  1. Linhares da Beira

Linhares da Beira es famosa por su castillo medieval, situado en lo alto de una colina. Sus calles conservan la estructura original, con casas de piedra y detalles históricos.

 

  1. Monsanto

Monsanto es probablemente la aldea más singular de todas. Sus casas están construidas entre enormes rocas de granito, formando un paisaje espectacular. Ha sido considerado “el pueblo más portugués de Portugal” por su autenticidad y su fuerte identidad cultural.

 

  1. Idanha-a-Velha

Idanha-a-Velha es uno de los lugares más antiguos de Portugal, con origen en la época romana. Fue una ciudad importante en la antigüedad y aún conserva restos arqueológicos, murallas y una antigua catedral. Es un ejemplo perfecto de la superposición de distintas culturas a lo largo del tiempo.

 

  1. Castelo Novo

Castelo Novo está situado en la Sierra de la Gardunha y destaca por su entorno natural. Sus casas de granito se integran perfectamente en el paisaje. A lo largo de la historia sufrió periodos de abandono, pero fue restaurado, conservando su esencia medieval y su encanto rural.

  1. Sortelha

Sortelha es uno de los pueblos medievales mejor conservados de Portugal. Sus murallas rodean completamente el núcleo urbano, y sus calles mantienen el trazado original. Caminar por Sortelha es como retroceder varios siglos en el tiempo.

 

  1. Piódão

Piódão es conocido por su arquitectura única, con casas de pizarra y tejados oscuros que crean un aspecto muy característico. Está situado en una zona montañosa y su forma en anfiteatro lo hace especialmente pintoresco. Es uno de los pueblos más fotografiados del país.

 

Por Jon Beunza

Fotos: Andoni Epelde

LA RUTA

Hay muchas razones para descubrir el Centro de Portugal, lejos de las multitudes, un lugar perfecto para desconectar y acercarnos a lo que realmente importa. Pero como quien mucho abarca poco aprieta, vamos a centrar nuestra experiencia en una zona muy concreta, la GR22 una ruta de cicloturismo, concebida exclusivamente para conectar las 12 Aldeas Históricas de Portugal a través de carreteras muy tranquilas. Como os decíamos el recorrido fue diseñado para ciclismo de carretera, los cual ya debe aportarnos confianza, distinguiéndose de otros itinerarios existentes en el territorio más orientados al BTT.

La ruta puede recorrerse tanto entera como dividida en dos grandes circuitos: Loop Norte (300 km y cerca de 4500 metros de desnivel) y Loop Sur (380 km y practicamente 7000 metros de desnivel). El plan completo son 578 km y 10.000 metros de desnivel, una ruta ambiciosa, exigente, un gran recorrido circular pasando por todas las Aldeas. Lo puedes hacer en los días que lo desees con la ventaja de que al ser circular el punto de inicio y final queda a tu gusto.

Además, las otras dos opciones (norte y sur), aunque no recorren todas las aldeas son un claro exponente de lo que representa este territorio y son una buena alternativa si disponeis de menos tiempo o buscáis kilometrajes más reducidos.

A continuación os contaremos un poco de lo que nos espera y lo haremos haciéndolo en el sentido “oficial” ya que al tratarse de un recorrido circular además de elegir el punto de inicio se puede elegir el sentido en el que hacerlo.

 

Recorrido

Vamos a presentar el recorrido basándonos en el plan que hicimos nosotros. Viniendo de España, cruzamos la frontera en Fuentes de Oñoro y seguimos hasta Guarda donde habíamos quedado con Carlos Santos de la empresa Portugal A2Z Walking & Biking que sería nuestro compañero de ruta y que nos contaría muchos de los secretos, sorpresas y pequeñas trampas que esconde este recorrido.

Desde Guarda nos acercamos hasta Almeida que sería nuestro punto de partida. Desde el minuto uno las Aldeas “nos conquistaron” tanto por su toque medieval como por lo cuidado y restaurado que estaba todo. Almeida, fue una ciudad fortaleza y sus imponentes murallas, el fuerte y sus túneles son imprescindibles para los amantes de la historia. Idas y venidas por el pueblo y fotos sin parar.

Desde allí seguimos hacia Castelo Rodrigo. Toda una fortaleza situada en un alto que nos obligó a un interesante calentón. Estábamos en el comienzo y todavía teníamos que familiarizarnos con las calles empedradas y las pendientes para llegar hasta la gran torre del homenaje y las murallas que envuelven el conjunto de callejuelas medievales de la villa.

Tocaba seguir dirección Almendra, pero aquí Carlos nos tenía guardada una pequeña sorpresa para llevarnos por Cidadelhe por el puente de Uniao sobre el río Coa, un lugar que salvando las distancias nos recordó a “la muralla china” (Hoz de Jaramilla) de Guadalajara, por sus fuertes pendientes y curvas de herradura para descender hasta el rio y luego remontar las laderas de la montaña. Un lugar de esos que no olvidas ni por el caprichoso trazado, ni por el entorno, ni por su exigencia.

Seguimos hacia Almendra, Castelo Menor, Pestana, con Meda como objetivo. Pasamos junto al Duero y por el punto en el que el Coa desemboca en él. Esta zona nos llamó enormemente la atención por la potente apuesta por la agricultura y frutales. Olivos, almendros, viñedos… en general plantaciones muy jóvenes que indican una clara apuesta para sacar rendimiento al terreno y revitalizar los pueblos.

Aquí hicimos un desvío a Longroiva, que, aunque no es una de las aldeas, es un lugar muy especial. Queríamos subir hasta la entrada al castillo y esto nos obligó a un pequeño calentón con un empedrado a lo “Koppenberg” de piedras separadas y gran pendiente. Calentón y a disfrutar del castillo y de las espectaculares vistas que nos ofrece.

Rodeamos Meda y nos encaminamos hacia Marialva, otra de las aldeas. Rodamos por sus calles pasando junto al castillo y los vestigios de la antigua alcazaba y la ciudad romana de Civitas Aravorum. Todas las Aldeas tienen su punto de encanto y al estar intercaladas en la ruta son una gran opción para marcarnos “mini metas” porque al llegar a ellas sabemos que el turismo y por qué no, la gastronomía, ganarán protagonismo y tendremos tiempo de recuperar.

De Marialva pusimos rumbo a Trancoso que junto a Belmonte son las de mayor tamaño. Eso se nota y en las proximidades el tráfico crece algo sin que en ningún momento suponga un problema.

Pasado Meda tomamos dirección a Celorico da Beira y Salgueirais antes de llegar a la siguiente aldea, Linhares da Beira con su espectacular Castillo Medieval. El callejeo para llegar al castillo es extraordinario.

Seguimos hacia Quintas y aquí es donde se puede decidir si seguir la ruta completa o hacer uno de los bucles. Estábamos en el bucle norte y en este caso para completarlo tocaría ir por Videmonte y Meios hacia Belmonte para desde ahí seguir por Sabugal y Castelo Melo regresar hacia Almeida.

Nosotros vamos a completar la vuelta “larga” por lo que después de visitar Linhares da Beira seguiremos hacia Folgosinho y Gouveia entrando en el bucle sur. Desde Gouveia seguiremos hacia Seia, terreno tranquilo para llegar a una de las ciudades mejor ubicadas para organizar varias etapas con Serra Estrela de protagonista. Si buscas puertos y montañas en Seia y sus alrededores acertarás seguro.

Pero como hemos comentado el protagonismo de esta ruta es para las “aldeias” y aunque Serra Estrela, Serra Gardunha y Serra Açor van a tener protagonismo no vamos a darles la exclusiva.  De Seia seguimos hacia Valezim y Aldeia das Dez para iniciar la larga subida a Coulcourinho.  Dejaremos lo de llegar a la Capella da Senhora das Necessidades para otra ocasión ya que su kilómetro final son palabras mayores. Nuestro objetivo es más cultural y turístico, nos acercamos a Piódão. La aldea más peculiar y diferente que se integra de forma armoniosa en el paisaje natural que la rodea. Se cararcteriza por sus casas de esquisto con tejados de pizarra negro, conectadas por estrechas calles y escaleras.

Después de la inevitable parada seguiremos descendiendo hasta Vide para tomar camino de Ribeira. Toca subir el apuerto de Teixeira con Serra Estrela como telón de fondo. Descenso y a seguir nuestrio particular sube y baja pasando por bonitas localidades como Casegas, Ourondo o Souto da Casa, toda una zona que fue devastada por los incendios y en las que se trabaja duramente para su recuperación. Pasada esta zona, evitando la carretera general siempre que podemos nos acercamos a la “tierra de las cerezas” y es que la región de Fundão, es conocida como la capital de la cereza portuguesa. Plantaciones enormes de cerezos son las protagonistas de las laderas de las montañas hasta llegar hasta Castelo Novo la siguiente aldea que nos recibirá con otra corta pero exigente subida.

Castelo Novo está situada en la vertiente de la Serra da Gardunha, en el municipio de Fundão. La aldea se desarrolló en torno a su castillo medieval, cuyas murallas dominan el paisaje. De Castelo Novo seguiremos hacia la siguiente aldea, Idanha-a-Velha, fundada por los romanos y que curiosamente, algo que agradecerán nuestras piernas, no queda ni en un alto ni en la cima de una colina. Pero no penséis que esta va a ser la tónica ya que desde aquí en pocos kilómetros nos espera la siguiente aldea, Monsanto, que nos recordará que el empedrado y los rampones son la tónica general. Monsanto nos obligará a ascender por callejuelas muy estrechas, la aldea se extiende por la ladera del Cabeço de Monsanto, donde las casas de granito se integran entre enormes bloques de piedra, creando un paisaje único y muy característico. Como curiosidad contaros que Monsanto sirvió como escenario para La Casa del Dragón, en Juego de Tronos. Sus calles medievales y casas construidas entre inmensas rocas representaron a Rocadragón (Dragonstone).

Seguiremos nuestra ruta por Aranhas, Penamacor y Neimoa. Carreteras muy tranquilas, en su mayoría estrechas pero en buen estado, de esas en las que un cicloturista disfruta. Nos acercamos a una de las aldeas que más nos cautivaron: Sortelha. Un lugar fascinante, en el que sentimos que regresábamos a la Edad Media. Ver lugares tan bien conservados es realmente increible.

Seguimos nuestro camino y nos espera la otra gran aldea por número de habitantes e infraestructura: Belmonte. Tierra de Pedro Álvares Cabral  (primer navegante en llegar a Brasil) y refugio de una de las mayores comunidades judías de Europa durante la época de la Inquisición. Situada en plena Cova da Beira, Belmonte ofrece una amplia vista sobre la ladera oriental de la Sierra de la Estrella.

De aquí por Sabugal regresamos al bucle norte y llegaríamos a Castelo Melo y Almeida donde finalizaría la ruta completa.  Si estamos en el bucle sur, de Belomente por Melos y Videmonte regresaríamos a Quintas.

De todas maneras, nada mejor que ver las rutas en un mapa para entenderlas con claridad. Importante tener claras 3 cosas:

  • Hay una ruta completa y dos rutas menores la norte y la sur
  • Todas las rutas se pueden hacer en los dos sentidos y podemos elegir el punto de inicio que mejor se amolde a nuestro plan.
  • No dejéis de entrar en las “aldeias” son la base de la ruta. La Ruta completa pasa por las 12 Aldeias. La Norte por Almeida, Belmonte, Sortelha, Castelo Mendo, Castelo Rodrigo, Linhares da Beira, Marialva y Trancoso y la Sur por Belmonte, Castelo Novo, Idanha-a-Velha, Linhares da Beira, Monsanto, Piódão y Sortelha.

 

Lo que más me gustó:

Siempre decimos que la bicicleta es la gran herramienta para conocer lugares. Este reportaje es un claro ejemplo ya que turísticamente lo que vais a conocer es fantástico y desde un punto de vista ciclista la ruta está cargada de buenos argumentos.

– La variedad del recorrido tanto en característcas de ruta (sube y baja, puertos, zonas de rodar…) como en paisajes (zonas de montaña, almendros, cerezos, viñedos, olivos, praderas, bosque bajo y zonas en recuperación despues de los últimos imcendios)

– Las Aldeas. Todo muy limpio, cuidado y bien preparado. La posiibilidad de recorrelas en bicicleta.

– La infraestructura de alojamientos con posibilidades de todo tipo en muchas zonas de la ruta.

– La tranquilidad de las carreteras ya que salvo algunos tramos la ruta transita por zonas alternativas de buena calidad de asfalto en su gran mayoría y tráfico muy escaso.

– Los empedrados de las Aldeas y de la mayoria de pueblos y ciudades, algo muy típico de Portugal que aporta un plus de originalidad y exigencia a la ruta.

– La clara apuesta para apoyar el consumo de productos locales

– Conseguir un recorrido que no tenga ni mucho ni poco de nada. Hay puertos pero no se abusa ni de Serra Estrela ni de Serra Gardunha, hay llano pero se evita con mucha frecuencia.

– La ruta está bien señalizada con muchas indicaciones.

– Para hacer esta ruta es inevitable que el objetivo no sea solo el deportivo. Los lugares enganchan y acabas haciendo paradas y fotos frecuentemente.