Día: 15 de septiembre de 2026

EN LA RAMPA DE SALIDA

Tenía muchas ganas de esta entrevista, desde hacía mucho tiempo. La irrupción de Carlos de Andrés en la pantalla de televisión coincidió con la época en la que empecé a seguir el ciclismo en su globalidad y lo situaría en el tiempo en el Giro de Italia de 1992 que se emitió por televisión española. Aquel Giro, el primero de Miguel Indurain y el primero que ganó un corredor español en la historia, me marcó. Conocía la Vuelta que venía siguiendo desde mucho antes como aficionado puntual y el Tour por las tardes de verano, pero toparme sin previo aviso con el Giro, las Dolomitas y todos los encantos de Italia …, reconozco que cambió mi imagen global del ciclismo: Terminillo, Giau, Pila, Monte Bondone, Alpe Segletta, Monviso … se subieron aquel año y se me quedaron grabados en la memoria y no cejé en mi empeño hasta que los visité personalmente. Detrás de todas aquellas etapas había un rostro en las entrevistas que con una voz pausada, clara y muy característica empezó a hacerse notar hasta convertirse en una de las voces más fácilmente identificables para los que seguimos este deporte, no en vano a día de hoy sigue siendo la voz del ciclismo en televisión española.

La conversación ha ido mucho por lo que es su profesión. No me importa, es más, es lo lógico. Estamos con un profesional como la copa de un pino y con casi 40 años de carrera detrás.  Me hubiera gustado haber entrado en el detalle de esta o aquella etapa, pero en la sesión de fotos ya me desmontó mi propósito:

No tengo buena memoria y esos detalles con tantas carreras narradas los he perdido. Me acuerdo de lo más notorio, pero este o aquel puerto en aquel Giro de hace 25 años, pues ya no llego.

Leí el prólogo que escribiste en el libro de Perico “A golpe de micrófono”. Me gustó mucho y se me quedó marcado el apunte que comentaste diciendo que miras aquellos años y viajes para narrar las carreras con nostalgia, pero es algo a lo que no volverías. Fue muy bonito, pero tuvo su momento.

Es lo que te he comentado en la bici, la vida al final son etapas. Al final yo he hecho siempre lo mismo, de comentarista. Es cierto que tuve mi etapa como director de Teledeporte, pero básicamente ha hecho siempre lo mismo. Al principio en la moto, luego ya en la silla en las carreras o en el estudio. No volvería a ser director de Teledeporte, para mí fue muy exigente. No me arrepiento de haberlo sido, y cuando miras atrás ves la experiencia. Sí que recuerdo con mucha más felicidad cuando miro hacia atrás la época de hacer todas las carreras. Pero es lo mismo, no volvería a hacerlo. Si me dijeran de volver a hacer in situ todas las carreras, pues no lo haría. Dejaría paso a alguien más joven y con más ilusión en ese aspecto que yo. Lo que sí puedo decir es que he tenido suerte, he podido cumplir a lo largo de mi carrera y cuando te sientes satisfecho con lo que has hecho, pues también te es más fácil el poder dejarlo atrás.

Ahora que dices eso. ¿Se pierde mucho de estar en estudios o estar in situ en la salida de cada etapa?

Pues depende. Las primeras carreras que hacíamos desde estudios eran muy difíciles. Era una época en la que no había internet. A mí los auxiliares me mandaban por fax los dorsales porque no había cómo tenerlos. Hacer una carrera sin libro de ruta la podías hacer, pero ya sin dorsales era mucho más complicado. ¿Se pierde? Sí, claro que se pierde. Yo ahora comento in situ la Volta y la Vuelta a España. En esas dos carreras yo puedo hablar cada mañana con los directores y estar con los corredores, pero porque son en España. Pero hoy en día si tú vas al Tour te pasas las tres semanas sin ver a un solo corredor. Al final el periodismo y ese es uno de los grandes problemas del periodismo actual, es que tú tienes que estar en contacto con los protagonistas. Si vas a un sitio y no puedes estar en contacto con los protagonistas pues no se pierde tanto. Desgraciadamente vamos a un periodismo donde el periodista será un redactor que está en una mesa y no va a ningún sitio. Para mí eso es un drama, la crisis del periodismo. Si un periodista no va a los sitios no es ni periodista. Supongo que es por el cambio de las cosas; con internet y no quiero ni pensar lo que puede ser con la inteligencia artificial. Pero sí, por definición un periodista tiene que estar en los sitios, pero tiene que estar en los sitios si puede hacer cosas. Hoy en día casi tiene más acceso un periodista político a un político que un periodista deportivo a un jugador de fútbol y con el ciclismo empieza a pasar un poco lo mismo. En eso yo siempre he sido un rebelde y he tenido más de un problema con los directores de comunicación de los equipos. Primero les tengo que llamar a ellos y luego a los corredores. Yo llevo toda la vida haciéndolo de una manera y porque tú me lo digas ahora a un chico que conozco desde amateur no te voy a pedir permiso para ponerme en contacto con él. Reconozco que intento ser un poco rebelde gracias a que por mi empresa me lo puedo permitir.

Lo que ha dado paso a eso quizás sean estas macro estructuras de los equipos.

Sí, pero esas estructuras tienen su parte buena. El ciclista hoy en día está bien pagado, se gana mejor la vida. Es cierto que también vive aislado y alejado de casi todo. Concentraciones, ya ni comen en los comedores de los hoteles, al final tienen que adaptarse a lo que les ha tocado vivir donde habrá cosas buenas y malas. El mundo de grandes autobuses, preparadores, nutricionistas, masajistas casi a la carta. Aquí cada uno hace su trabajo.

¿Cómo ves estas estructuras y que luego haya corredores que compitan tan poco? Hay gente que hace dos carreras y con eso se presenta a un Giro. Puedo entender que a Roglic con su palmarés y carrera deportiva detrás se le permita hacer eso, pero hay corredores que no han ganado apenas nada y renuncian casi a todo antes de una gran vuelta. ¿Un patrocinador con tantos millones invertidos se puede permitir eso?

Un patrocinador fundamentalmente vive del Tour de Francia.

¿Sólo del Tour?

Sí.

¿Una Roubaix, una Lieja?

Residual. Un patrocinador vive del Tour porque es el único evento con acceso a la televisión mundial. Nosotros el Giro no los transmitimos y la televisión francesa no transmite ni el Giro ni la Vuelta. Sólo el Tour. Estas grandes marcas lo tienen claro. Por ejemplo, Lidl sí que aprovechará sus mercados cuando llegan las Clásicas o en la Vuelta, la gente de Lidl España querrá que el equipo haga un buen papel. Pero a nivel global solo el Tour tiene esa globalidad. Es lo que hay.

¿Eso se refleja en las audiencias?

A ver, en España el Tour y la Vuelta están muy parecidos. Pero a nivel mundial no. La Vuelta dice que esto se retransmite en 160 países. Es un dato, pero cuántos de verdad están siguiendo este o aquel evento en ese país concreto. Compran los derechos. Algunos muy baratos, otros casi regalados porque entran dentro de un paquete. Lo que sí que se sabe es que el Tour lo sigue todo el mundo, mucha gente. Por darte un dato, ahora mismo hay mucha gente en España que no sabe que ha empezado la temporada de ciclismo.

¿En serio me dices eso?, ¿a 21 de abril?

Yo tengo amigos míos que me dicen: ¿Ya estás haciendo carreras? Pero este fenómeno se está reproduciendo en la gente joven. Mi yerno tiene poco más de treinta años, va mucho en bicicleta, pero no mira carreras. Le gusta la bici, pero no ver pruebas. No le interesan.

Al final en España, ¿cómo contamos el seguimiento real de las pruebas con las autonómicas, Eurosport? ¿Se sigue ciclismo en España?

Se sigue ciclismo porque se ve en abierto. La decisión que tomaron ASO y Unipublic en España para que el ciclismo siguiera en abierto es la que permite que siga habiendo buenas audiencias.

¿Si estuviera sólo en Eurosport?

Eurosport tiene unas audiencias muy pequeñas. Yo admiro su trabajo y el calendario que tienen y hacen. Están mejorando, pero son pequeñas. Si tú quieres llegar al gran público… Es lo mismo que con Teledeporte, las etapas de la Vuelta que van en la 1 tienen un millón doscientos, millón quinientos, millón setecientos, y las que van en Teledeporte tienen cuatrocientos. Lo que es en España la gran audiencia es lo que van en la 1. Y en la 1 en España van el Tour y la Vuelta, no van ni el Mundial, ni las Clásicas ni nada más. Hay gente que te pregunta; ¿por qué la Roubaix no va en la 1? No entienden que la Roubaix no es para el público de la 1. La 1 es público generalista que tiene la costumbre en verano de ver el Tour y la Vuelta. Punto final. Pero no la ven porque les guste especialmente el ciclismo. La ven por los paisajes, porque es después de comer, por la producción televisiva, por muchas cosas… que se juntan a la vez y hacen que tengas un público habitual y fiel.

¿Respecto a décadas pasadas?

Respecto a eso lo que ha cambiado es que ahora hay más oferta. Antes sólo existía televisión española. Luego empezaron las privadas. Pero claro, en esas épocas yo he comentado carreras con cinco millones de espectadores. No había competencia alguna detrás. Hoy en día ha cambiado todo mucho. La oferta en inagotable y además el público joven cada vez ve menos televisión. Por eso hay que aceptar que los datos no se van a acercar ni por asomo a lo de antes y hay que pensar positivamente que el ciclismo sigue teniendo una buena posición dentro de lo que hay. Pero te repito, porque se emite en abierto. Si tú apartas el fútbol el ciclismo quizás es el segundo deporte más seguido, pero por lo dicho. Si tú miras las motos a lo mejor son trescientos mil y el baloncesto aún menos, pero claro, son de pago. ¿La gente se abonaría a ver el Tour en julio pagando cuando sabes que muchos días vas a estar trabajando cuando se disputan las etapas? ASO tiene esa duda, de momento entre cadenas públicas y Eurosport complementa sus ingresos y entiendo que consigue económicamente un acuerdo que le interesa. Ir al pago a lo mejor en el corto es ganar, pero luego a la larga los sponsors que ponen el dinero te pueden apretar y preguntar; ¿a mí quién me ve?

¿Y cómo ves estos monstruos que ponen 40 o 50 millones en el ciclismo para patrocinar un equipo?

Hay que pensar que para algunas empresas 50 millones quizás no es tanto. Una sponsorización modesta en Formula 1 puede costar cientos de millones. Es verdad que el ciclismo tiene un impacto que paseas tu firma por muchos países y continentes. Me has preguntado de 40 o 50, pero también hay equipos por menos: 20, 18. Me imagino que dentro de lo que es el precio y la rentabilidad les debe salir. A algunas empresas quizás por costumbre, por no quitarlo. No creo que a UAE 50 millones les suponga excesivo dinero. Ya te adelanto que esos no lo hacen por las televisiones que los ven. Lo hacen porque les encanta tener a las estrellas y pasearlos en noviembre por su país.

Entrando en los equipos españoles. ¿Como ves esa época en la que teníamos no pocos equipos españoles? Banesto, ONCE, Seguros Amaya, Clas, Kelme, Artiach, …

Ocurre como con las audiencias, mirar atrás no sirve de mucho. Los hubo y ya no los hay, y te digo más. Creo que hemos tenido mucha suerte que Movistar haya renovado antes del cambio en la presidencia de Telefónica, porque viendo lo que está pasando lo más probable es que el equipo no hubiese continuado. Y realmente no veo ninguna otra firma importante más en España dispuesta a poner hoy en día 20 o 25 millones de euros en el ciclismo.

Hay empresas potentes en España…

Las hay, pero no han entrado y muchos lo han intentado. A Contador por ejemplo le cuesta entender que no haya otra gran empresa española dispuesta a entrar en el World Tour, pero si él no ha podido, la situación no debe ser nada sencilla.

Eso hace que el ciclismo español se resienta.

Sin duda, pero la internacionalización permite que corredores nacionales desde muy jóvenes puedan también recalar en estructuras foráneas y desarrollar su carrera ahí. El hijo de Noval está fichado por Ineos, Pau Miquel corriendo en Bahrain o Haimar Etxeberria en Red Bull.

Antes quizás el ciclismo se circunscribía mucho a zonas y países concretos y ahora todo se ha internacionalizado mucho. ¿Qué opinas de la crisis de corredores, del que al menos cuando yo me aficioné a este deporte, era la gran potencia del mismo como es Italia?

Puedo entender desde un punto de vista del aficionado italiano la necesidad de esa figura. Pero de lo que yo sé y con datos, en España los Tours de Pogacar tienen audiencias muy parecidas a Tours exitosos de Contador. Ya te digo que aquí son hábitos de consumo. La gente está acostumbrada a ver ciclismo en esas épocas y lo ve. Buena producción televisiva, paisajes, imágenes espectaculares y después de comer. Y luego un espectáculo bueno porque creo que estamos viviendo una muy buena época.

Sin duda. Yo personalmente creo que es la mejor que he visto. Vamos a seguir por ahí que no me puedo ir sin preguntarte qué piensas de que ya no veamos etapas en kilometraje y desnivel como las de antaño.

Estamos en un deporte que ahora retransmite las etapas al completo. Es cierto que la fatiga que causaban esas etapas ahora no está y por tanto también se ven menos desfallecimientos, pájaras. Están también mejor alimentados y entrenados. El Tour está siguiendo unos conceptos que introdujo la Vuelta: concentración del espectáculo. Quizás a ti te gustaran más esas etapas que las de 120 km, pero es lo que ahora se impone.

No, no es que me gusten ni más ni menos. Entiendo que en 21 días tiene que haber cabida para todo. Al menos alguna de gran fondo. En los Monumentos o el Campeonato del Mundo no se ha limitado el gran fondo y también se retransmiten en su totalidad.

Ya, pero duran un día. Lo otro dura tres semanas.

Por eso mismo pido una en tres semanas y no cuatro.

Eso olvídate, 260 km como antaño y cinco puertos no vas a ver. Eso está conectado a una producción televisiva que es muy costosa. El ciclismo algo tiene que estar haciendo bien que la gente lo sigue viendo. Yo no soy muy aficionado a las motos, pero una carrera de Moto GP me pide un esfuerzo de 45 minutos cada dos semanas. Es muy poco esfuerzo, pero seguir una Vuelta o el Tour me piden dos o tres horas diarias durante casi un mes. Les tengo que dar algo muy bueno para que la gente siga viendo y más en el concepto social que vivimos ahora. El ciclismo ya te digo que no se puede quejar.

Esto está siendo como un partido de rugby. Trato de llevarle a mi terreno, pero rápidamente me pega un par de giros y me lleva al suyo. En el cuál, tiene mucha ventaja, pero estoy aprendiendo mucho (no lo niego). Sigo con mi libro. Por décadas y empezando por lo que yo he vivido y donde tú comenzaste. El ciclismo de los 90, ¿cómo lo ves? Es un ciclismo en el que los líderes corrían menos arropados, daban mucho la cara.

Yo me he dado cuenta que no podemos mirar atrás. Hay que mirar hacia delante. Aquel ciclismo estuvo muy bien, es cierto que pasaban muchas cosas, pero ya no va a volver. Sí que se han intentado cosas como llevar el ciclismo más a los circuitos, aunque sean en ciudades con una producción televisiva más barata. Pero tampoco ha funcionado porque el ciclismo vive de mitos. Puedes montar la mejor carrera del mundo en China y con los mejores corredores, pero eso no te lo va a ver nadie porque el ciclismo vive de sus mitos. Por eso el poder lo tienen los organizadores, porque sin Tourmalet, sin Covadonga sin Stelvio no hay carrera. Francia no va a permitir que se haga una carrera en julio en su país y que no sea el Tour. El corredor es muy importante, pero el mito se forma en las carreras y no en cualquier carrera sino en las grandes carreras.

De nuevo me saca de mi carril. Le rebato: A ver, la mejor época de ciclismo que yo he visto es la actual. Y eso es gracias a ciertos corredores. Los lugares, mitos y pruebas son las mismas, pero han entrado en la ecuación ciertos protagonistas con capacidad de llevar el espectáculo a otra dimensión. Ataques a más de 100 km en un Mundial, destrozar un Tour en repechos de la primera semana. Y fíjate si son importantes porque veníamos de la peor época que yo haya visto ciclismo, al menos en Grandes Vueltas. Los tours de 2016-2017 son infames. Es que ni un ataque casi en 21 días y los que le siguieron hasta la irrupción de esta nueva generación en esta nueva época casi iguales.

Estoy de acuerdo. Los años de Froome fueron duros y estoy de acuerdo en que esta época es sensacional. Antes nos quejábamos porque no atacaban y ahora nos quejamos porque atacan a 100 km. ¿En qué quedamos? Al final es imposible contentar a todos y nunca hay que perder de vista al organizador. Esa persona no es tonta y además tiene que hacer un producto que le haga ganar dinero a sus accionistas. Y muchas veces hace lo que hace, ya sea en recorridos o en otras cosas porque entiende que es lo mejor en ese equilibro de espectáculo deportivo y por supuesto de rendimiento económico respaldado por audiencias y patrocinadores. Si una carrera se queda sin audiencia al final tampoco tendrá patrocinadores. Esto no es un deporte como tal puro y duro. Eso puede ser lo que hacemos tú y yo. Esto es un negocio y una manera de ganar dinero. El ciclista que corre, el organizador que propone el recorrido, el sponsor que paga porque se vea su producto y dentro de todo ello hay otros actores secundarios como auxiliares, periodistas, directores deportivos, médicos, nutricionistas, managers y muchísima gente que acaba viviendo de esto.

¿Cómo llegas tú a dónde has llegado?

Yo entré en televisión española. Empecé haciendo muchas cosas, venia de la revista Don Balón. Recuerdo que en mi primer año cubrí el Conde de Godó de tenis. Entras en informativos y haces un poco de todo. Se marchó de la tele la persona que cubría ciclismo aquí en Cataluña y me dijeron si lo quería hacer yo. Yo encantado. Siempre me había gustado, recuerdo ver por televisión retransmisiones y pensar que ojalá pudiera yo algún día estar en sitios así; como Covadonga. En aquellas épocas no todo era tan fácil como ahora para poder ir a determinados lugares. Cuando me lo ofrecieron se me abría una oportunidad de conocer sitios en los que jamás pensé estar. Luego poco a poco te vas metiendo y siempre diré lo mismo. Yo ni de radio-televisión española ni del ciclismo tendré jamás una mala palabra, a mí me han dado una vida profesional excelente.

Entrando en el deporte. ¿Practicas ciclismo habitualmente?

Sí, dos o tres días por semana. Fuera de mi vida familiar y amigos hay dos cosas que siempre me han hecho muy feliz: el deporte y la música.

¿Y eso?

De siempre, de joven ya me decían mis amigos que conocían mis gustos. Recuerdo escuchar Golpes Bajos a principios de los 80, evidentemente Radio futura o Loquillo y luego más adelante a Bruce Springsteen. Puedo pasar una tarde en casa escuchando música. El deporte me ha reportado también mucho. Siempre digo que cuando vuelves de un paseo en bici estás más alegre que cuando has salido. Vences la pereza y te sientes mejor contigo mismo.

¿Vacaciones con o sin bici?

No, eso no. Mi mujer siempre me ha pedido que cuando nos vamos de vacaciones no lleve bici. Sí que tengo un grupo de amigos, que siempre se tienen que adaptar un poco a mi calendario y trabajo y en junio a veces vamos a Alpes o Pirineos.

¿Has hecho los puertos míticos de Pirineos, Alpes y Dolomitas?

Algunos. He hecho la ronda Sella, Las Tres cimas de Lavaredo, La Marmolada que me pareció durísimo. En Alpes también el Galibier, Croix de Fer, Alpe d’Huez y en Pirineos pues Tourmalet, Luz Ardiden, Portet. Me encanta la sensación de estar solo y casi perdido. Estoy acostumbrado a salir casi siempre solo.

¿Cómo así?

Primero porque no me gusta madrugar y luego porque me gusta esa sensación de tranquilidad y soledad. Compito conmigo mismo, tengo una cuenta de Strava, pero no para fijarme en los demás, sino para competir contra mí mismo. Ir en grupos lo hago de vez en cuando, pero no lo hago mucho.

Este año cumplirás 61.

Correcto.

¿Cuándo empiezas a ver ciclismo? ¿Has visto correr a Merckx?

No. Yo empiezo a ver ciclismo cuando este se da por la tele. Soy de Barcelona y aquí tampoco hay la cultura que hay en Euskadi. Las primeras carreras que recuerdo haber visto fue cuando apareció el directo. Era un mundo diferente, a veces se daban etapas otras veces no. Había una incertidumbre que no sabías bien a qué atenerte. Impensable hoy en día, pero una sensación a la vez agradable. Recuerdo seguirlo también por la radio.

Y a través de los libros; ¿lees libro de ciclismo?, ¿eres aficionado a la lectura?

Leo, me gusta leer. Pero reconozco que cuando leo no recurro a libros de ciclismo. Leí la autobiografía de Hamilton, la de Millar. Me parecieron interesantes, pero ya te digo que recurro a otro tipo de libros. Me enamoré de la lectura de adolescente con Salinger con el “Guardián entre el centeno”; libro que me marcó mucho. En mis inicios recuerdo también haber leído mucho de Hermann Hesee.  Paul Auster también me ha gustado desde siempre. A día de hoy recurro mucho a la literatura sudamericana, me encantó “La Fiesta del Chivo” de Vargas Llosa sobre la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana. Sí, es una de mis aficiones. Tengo épocas, en verano leo más, en invierno menos.

Soy yo a veces el que se desvía y pregunta por otros temas, pero quería saber un poco sobre sus aficiones. Ya que hablas de épocas, ¿con qué te quedas de la época de los 80?

A mí lo que me gustaba de ese ciclismo y te diría también en la época de los 90 es que era un ciclismo muy cambiante. Yo creo que los pinganillos han retenido más el deporte. El error forma parte del espectáculo y cada vez hay menos fallos. El error es una pájara, no atacar en un momento en el que tenías débil a tu rival, no saber que se ha producido un corte. Ese ciclismo era muy atractivo, pero es verdad que la evolución de la sociedad y la tecnología no te permiten ya volver a eso. Entiendo perfectamente que un director y gente que invierte mucho dinero quiera tener el control en directo sobre lo que está aconteciendo en las carreras. Pero el error hacía muy bonito este deporte y cada vez hay menos errores. Perico siempre se quedaba en los abanicos y luego tenía que recuperar, eso al final llega y cala.

Figuras de los 80, momentos marcados…

Tengo muy mala memoria para eso. Yo crecí viendo a Arroyo, Perico, Roche. Eran mis inicios. A partir de los 90 se produce un cambio en el ciclismo, yo creo que uno de los detonantes fue la irrupción de Manolo Saiz que innovó en muchos apartados; la preparación, la aerodinámica, la biomecánica, en la ropa, … Aquello en esos momentos fue innovador. La verdad es que guardo mucho respeto a los directores y corredores de aquellas épocas. Con muchos de los auxiliares de aquellos equipos aún a día de hoy mantengo relación. Ya menos, nos hacemos mayores, pero sí que aquellos vínculos fueron estrechos y fuertes.

¿Qué supuso la figura de Miguel Indurain?

Coincidí mucho con él. Yo estaba en la moto, hacía entrevistas, tenía mucho contacto con él. Era encantador, como sigue siéndolo, una persona muy cercana y humilde. Sí que fue un poco el que abrió el ciclismo a las grandes audiencias. Fue un tanto inesperado, de joven había hecho muchas cosas, pero llegar a esas cotas … no era esperable.  El boom popular igual lo tuvo Pedro porque tiene una conexión estrecha con el público, pero las grandes audiencias se dieron con Miguel.

Se va Miguel y se abre otra época, la época de finales de los 90 y principios de los 2000 con una figura como Armstrong.

Yo de esa época me sentí un poco engañado. Me imaginaba que pasaban cosas, pero no eras consciente de que la gente se estaba jugando la vida. Transfusiones en apartamentos, en hoteles, en autobuses. Todo eso me sorprendió y me pareció una gran estafa. Quiero pensar que ahora las cosas son muy diferentes, si bien he aprendido que no se puede poner la mano en el fuego por nada. Al final la edad te da distancia. Yo cuando iba en la moto en mis inicios los ciclistas casi te consideraban uno más. “Tú también te mojas cuando llueve”. Se puede cometer el error hasta de estar demasiado cerca de ellos. Hay que saber alejarse un poco de los ciclistas para poder tener tu punto de vista. Con los años gané espíritu crítico que creo es clave en el periodismo. Te sientes seguro de ti mismo, tienes una empresa detrás que te apoya y te sientes libre para poder decir y manifestar lo que piensas en cada situación. Reconozco que eso lo he ganado con el paso del tiempo.

Tengo amigos muy aficionados que esta época para ellos ha sido un antes y un después. De tenerlos idolatrados a sentirse engañados y profundamente decepcionados.

Lo puedo entender, pero tampoco le doy muchas vueltas. Como te he dicho antes, no vuelvo al pasado para lo bueno, no voy a volver para lo malo. Hoy en día se están batiendo los records de velocidad media, los tiempos de ascensión a los puertos. ¿Tienes alguna garantía de que no se esté usando algo que no se sepamos? Yo desde luego no. Para mí el dopaje era usar sustancias prohibidas, para el deportista era que te pillaran. Y les puedo entender, como un ladrón que atraca un banco y si le cogen asumirá la pena, pero si no lo hacen pasa página y a otra cosa. Y les puedo entender, no olvides que esto es un negocio. Eres un chaval y te viene un médico que te dice que puedes ganar carreras y pasar de cuarenta mil euros a un millón. La tentación … es muy grande. No es que no haya que ser crítico con él, pero no voy a ser especialmente crítico. Aquí quienes muchas veces se han ido de rositas son el manager y el médico que tiene una responsabilidad importante en todo esto.

¿Otros ciclistas, aunque sean de otras épocas?

Yo siempre te diré Jalabert, Valverde que empieza a asomar en los primeros años de este siglo y luego por supuesto Contador, que era alguien que movía mucho a su alrededor y arrastraba mucho público.

Ahora que lo mencionas, ¿hizo mucho daño el positivo de Alberto desde un punto de vista de televisión?

Desde un punto de vista de audiencias estas no cambiaron. Las audiencias no cambian. El Tour y la Vuelta te diría que es casi un tema de hábitos de consumo, sin ninguna duda. Hay gente que no sigue este deporte, pero sí ven ciclismo en estas carreras. A lo mejor no las tres semanas, pero sí ven varias etapas. La Roubaix y otras pruebas ya es de la gente que las busca y las quiere ver.

Época actual: ¿Pogacar?

Yo hace tiempo que dije que es el mejor corredor de la historia. Quizás no era cuando lo dije, pero no tengo ninguna duda de que lo acabará siendo, porque creo que compite contra gente mucho más preparada. No digo que Merckx no tuviera rivales de entidad, pero todo el pelotón actual está formado por gente súper profesional y de un nivel altísimo sólo para llegar a estar ahí. Eso me hace pensar que este corredor se adapta a todo, lucha por todo, se motiva como pocos. Es sensacional.

¿Va a ganar Roubaix?

Allí el factor suerte se multiplica. No sé si ganará, la ha corrido dos veces y ha hecho 2º en las dos. Sin duda está a su alcance, no va a ser fácil, pero puede ganar Roubaix.

Preparación de carreras, rutas. ¿Conoces la página de www.altimetrias.com? ¿La sigues?

La conozco. Nos ayuda muchísimo, pero tenemos que saber cuándo y cómo utilizar esa información y otras.  Siempre digo lo mismo: hay un público que te escucha en la 1 y hay otro público distinto que te escucha en Teledeporte.

¿Hablas distinto en la 1 que en Teledeporte?

No es que hables distinto, pero sí soy consciente de que hay un público distinto. Al público de la 1 conceptos como “meter cuneta” les suena a chino. A ese público el mensaje es: emoción, sufrimiento, caídas y poco más. Sí que hay luego un público en las Clásicas que quiere otros comentarios. Yo por ejemplo nunca hablo de vatios, porque entiendo que a mí espectador eso no le interesa nada. Como periodista no puedes olvidar nunca a quién te diriges y qué quiere escuchar. Y tienes que vender tú producto para que acabe funcionando.

Hay frases que se han hecho populares: Los “campos magnéticos”, “Monsieur mazo” (tío del mazo) …

Yo creo que eso está bien cuando consigues que algunas frases que dices la gente las identifique. Yo una vez dije: “¡Qué duro es este deporte, Pedro”! Lo dije sin pensar y hoy en día todo el mundo dice esa broma. No la piensas, sale espontánea. “Tiene piernas” que la dije también y luego hay otros comentaristas que la han usado. Lo veo muy bien. Yo siempre digo que la vida consiste en tener oportunidades y aprovecharlas. Si no lo haces cuando te llega, luego no te puedes quejar. A mí me las han dado, he sabido aprovecharlas y me he sentido afortunado. Soy consciente también que estoy en la fase final de mi carrera y no voy a alargarla excesivamente. He tenido una nieta. Quiero otras cosas, disfrutar de la vida. Llevo muchos años sin verano. El primer año que me jubile me iré a ver el Tour a la carretera in situ y quizás marche a Italia a subir unos puertos. Trabajo en una empresa que nos trata bien, nos permite hacer muchas cosas, pero no dispones de tú tiempo como quisieras. Estoy muy feliz y orgulloso con lo que he hecho, pero vendrá otra gente que seguro lo hará mejor que yo. En esta profesión hay que ser consciente de que hoy estás aquí, pero desapareces y en tres carreras te han olvidado.

No sé yo. Esa no te la compro. Puede ser para muchos, pero yo me acuerdo de grandes periodistas en este y otros deportes que han dejado una huella imborrable y que por supuesto aún perdura. Por ir concluyendo. Ya sé que me has dicho que no tienes buena memoria. Pero seguro que recuerdas algún día en el que luego en casa has pensado: Hoy no he estado fino.

La famosa etapa de la Covatilla en la Vuelta a España que se jugaban Roglic y Carapaz cuando dije que el equipo Movistar le estaba pasando una factura al ecuatoriano por haberse ido del equipo. Recuerdas que se puso a tirar en la última subida de aquella edición de la carrera y mis comentarios tuvieron mucha repercusión y fueron una de las mayores polémicas de mi carrera.

¿Te llamaron desde Movistar?

No, pero sí hable con Eusebio Unzué y estaba muy enfadado. Yo le reconocí en parte. Es verdad que yo no debí hacer un comentario de esos. Me decían que lo que yo digo tiene mucha influencia y tienen razón, pero yo también puedo cometer errores y es verdad que en aquel momento me calenté e hice una reflexión que no venía a cuento.

¿Tenías que haber sido más narrador?

No, yo también doy mi opinión y en mis narraciones expreso mi opinión en muchas ocasiones. No fue un comentario afortunado, ese fue el error. No fui el único que opinó en ese sentido, pero sí el que más críticas se llevó. Tengo que asumirlo también por estar donde estoy.

Recuerdo también mi época como director de Teledeporte donde fue de una exigencia muy grande. Tenía que dirigir un canal, pero no quería dejar de comentar las grandes carreras. Creo que en esa época bajé mi nivel, si bien también considero que tras pasar por esa etapa llegué a mi plenitud como comentarista. Y ahora mismo me siento muy a gusto comentando carreras y domino muy bien el escenario en el que me muevo. Por eso prefiero dejarlo así, antes de empezar a caer.

No creo que sea caer. Pero entiendo lo que dices con todo lo que nos has contado.

Créeme que hay muy buena gente en la casa, algunos ya han empezado a colaborar en las retransmisiones y estaré muy feliz de haber podido ayudarles en sus inicios a los que en un futuro no muy lejano llevarán el peso de las retransmisiones ciclistas en la cadena.

Ahora sí termino: Redes Sociales. ¿Tienes redes?, ¿les prestas atención?

Muy poco. Me han cogido mayor, por suerte. He visto chicos y chicas jóvenes sufrir porque comentas un deporte y te insultan luego por tus comentarios. Eso me ha llegado a una edad que no me afecta. Tengo un Twitter (X) falso porque vivo en el mundo real y me sirve de información. Pero jamás he puesto nunca un tuit porque yo ya tengo un altavoz donde expreso mi opinión. No necesito otro. Esas opiniones escondidas en un Nick a mí personalmente no me interesan. Las redes sociales me restan cero, las sigo sobre todo en verano por los hashtags de las retransmisiones, pero fuera de ahí en invierno sigo a ciclistas y poco más.

¿Sueles verte fuera de temporada en tus propias retransmisiones?

Antes sí, ahora no. Sobre todo, me veía una etapa larga entera, no vale verte veinte minutos. Hay que verte tres-cuatro horas seguidas y durante años lo he hecho en el invierno y he corregido muchas cosas. Ahora la verdad es que ya no lo hago. He tenido un espíritu crítico conmigo mismo y es lo que más me ha ayudado a cambiar cosas.

 

Pues el partido no da más de sí. Carlos es tan amable y educado como se ve por televisión y ha sido una gozada poder pasar una mañana con él. Primero con las fotos, luego ya en la mesa tomando un café. Han sido muchos años detrás, pero está claro que hemos llegado a tiempo, cuando aún está en activo, cosa que como él nos ha manifestado no se prolongará muchos años más. “Hay que saber irse y dejar paso a los jóvenes que están más que preparados” –  me ha repetido en la bicicleta. Hasta que ese momento llegue, disfrutemos de una voz inconfundible para los seguidores de este deporte y ten por seguro que algunos sí que te vamos a recordar. Yo lo tengo muy fácil porque soy de los que todos los años reproduzco etapas legendarias de este deporte, algunas continuamente. Reconozco que antes más y ahora menos, pero de una extraña manera regreso a otras épocas donde todos éramos más jóvenes y esa sensación me agrada y me gusta. Por eso termino como empecé y como me ha recalcado Carlos: “no hay que caer en la nostalgia ni mirar atrás” – y yo le añado: pero tampoco hay que dejar aquello en el olvido. En esos vídeos que tantas veces sigo visionando; Lemond tiene 30 años y 25 kilos menos y trata de agarrarse como buenamente puede al pelotón de los mejores coronando el Tourmalet en 1991 (casi podría decir que ahí empezó todo, al menos para mí).

 

Por Rubén Berasategui

Fotos Jaime Valdivieso

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