Volta cicloturista a
BARCELONA
“De todo y para todos”
Ser destino ciclista es una de las cuestiones de actualidad para muchos territorios. Algo que suena muy bien, pero para conseguirlo resulta imprescindible trabajar mucho y cuidar los detalles, porque un destino ciclista implica mucho más que voluntad. Si vamos a hacer algo, qué menos que poner todo de nuestra parte para hacerlo bien; y para ello es necesario conocer bien nuestro territorio, sus virtudes y el panorama ciclista, pensando en que el gran objetivo es atraer cicloturistas. No se trata de gustarse, sino de gustar. Hay que ser buenos embajadores de nuestro territorio y dar lo mejor de nosotros.
Hay lugares que lo tienen muy fácil y lo único que tienen que hacer es dar voz a sus puertos, historia, eventos e infraestructuras. Factores que, desgraciadamente, casi nunca llegan de “serie” y que para la mayoría suponen un esfuerzo adicional.
El trabajo siempre tiene que ir de la mano de la estrategia, y hay que vestir nuestra propuesta de alicientes. Últimamente hemos visto que el formato “Vuelta” se ha convertido en una gran herramienta para acercar las posibilidades de nuestro territorio, sobre todo cuando somos capaces de ofrecer diversidad.
El eslogan del título “de todos para todos”, aunque sea un recurso bastante recurrido, es toda una declaración de intenciones que además se puede cumplir a la perfección. No tenemos dudas de que es el caso de la provincia de Barcelona. Barcelona es tendencia en el ciclismo, y el Tour debe ser ese escaparate que catapulte todas sus bondades cicloturistas. No hacerlo sería perder una oportunidad, la gran oportunidad, ya que otra como esta no será fácil que se produzca en un plazo corto de tiempo.
La comentada variedad es el principal atractivo, ya que tiene de todo, y el hecho de contar con grandes ciudades no es un problema para diseñar un recorrido muy interesante y completo. Montañas, costa, viñedos, pueblos, valles… toca elegir.
Esa variedad también la vais a encontrar en las fotos. Nos hemos acercado hasta Barcelona en diferentes épocas del año y todas tienen su encanto. La paleta de colores que nos brinda la naturaleza es extensa, con toda la gama de verdes, azules, ocres, amarillos, rojos y blancos… Algo a tener en cuenta, ya que aumenta con garantías las opciones de fechas, sabiendo que, vayamos cuando vayamos, el entorno va a estar de nuestro lado.
Con esas premisas preparamos este recorrido que ahora os acercamos. A la hora de realizarlo hemos tenido en cuenta varias cosas, pero hay dos que han sido claves: la primera, un estudio y conocimiento detallado del territorio; y la segunda, saber a quién queremos dirigirnos y pensar en poder ser atractivos para un amplio target de cicloturistas.
Otros puntos importantes para nosotros han sido:
- Que sea un fiel reflejo del territorio.
- Hemos buscado carreteras tranquilas. A veces ha resultado un poco complicado, ya que, como decíamos, hay muchas ciudades, pero “el que sigue la consigue” y siempre hay opciones interesantes.
- Salir y llegar a Barcelona, que, aunque sabemos que puede ser un hándicap, siempre supone un plus para el visitante.
- No pasarnos de montaña, aunque las tentaciones eran muchas, y que sea comercial.
- Que tenga un poco de todo: si se trata de una vuelta, tiene que haber montaña, media montaña, llano…
- Que pase cerca de lugares donde poder alojarnos o comer, esos cómplices tan necesarios para cualquier proyecto ciclista.
- Que sea circular, de modo que cada uno sea libre de empezar y acabar donde desee. El plan es de 6 etapas para tener una referencia, aunque, igualmente, cada uno lo puede hacer a su antojo.
- Pequeños guiños a lugares que quedan muy cerca por si queremos alargar alguna etapa. Por ejemplo, en la zona del Berguedà con sus tentadores puertos muy cerquita (Pal, Pradell, Creueta…); en el Parc Natural del Montseny, con Turó de l’Home como cabeza visible y sus diferentes vertientes; en la comarca de Osona, para acercarnos al embalse de Sau y a bellos pueblos como Rupit o Pruit; o en el Penedès, para “perdernos” por sus pequeñas carreteras entre viñedos. Estos son solo algunos, y veréis como, si investigáis un poquito, cada comarca tiene su encanto.
Como siempre decimos, esto es una base de libre interpretación, y cada uno verá cosas que cambiar o lugares diferentes por los que pasar. Y es que el terreno da juego para que la mente disfrute con los preparativos, y eso es un valor añadido.
Al hacer un diseño de recorrido, siempre llega el momento en el que toca mojarse, decidir, y esta es nuestra propuesta. Ojalá pueda ser un recorrido que llegue para quedarse y al que seguro se le podrán hacer adaptaciones. Ojalá, igualmente, que las entradas y salidas de Barcelona también sean más ciclistas. Sabemos que es difícil que el tándem urbe-bici funcione fácil, implica “comerse el tarro”, pero, como en todo, con interés, trabajo y presupuesto, todo es posible. Y que haya tarea por delante siempre es algo que debe motivar.
Por Luis Miguel Sainz Pena y Angel Morales
Intro: Jon Beunza
Etapas y perfiles: Javi Fuertes, Angel Morales y Luis Miguel Sainz Pena
Fotos: Andoni Epelde




























































