La fuerza de un destino
Montanejos y su entorno son uno de esos lugares que cumple con nota muy alta buena parte de nuestra filosofía cicloturista. Con rutas de verdadero de ensueño, puertos y montañas que sorprenden y unos pueblos de los que “enganchan”.
Situada en la comarca del Alto Mijares, entre el macizo de Penyagolosa al norte y la alineación Espina-Espadán al sur, Montanejos es hoy un importante centro de veraneo gracias al atractivo de sus aguas termales y sus paisajes.
Muchas cosas para conocer, lo que aporta un plus y facilita un interesante plan para acompañantes: el Castillo de la Alquería, el Molino, la iglesia, la ermita de la Virgen de los Desamparados, la torre árabe integrada en la fachada del palacio de los Condes de Vallterra, el puente-acueducto de San José y, claro, la Cueva Negra, una de las 30 cavidades catalogadas en Montanejos, pero la más conocida y sobre la que más historias se cuentan.
Tampoco podemos olvidarnos de su Balneario, un centro termal que data del año 1997 y que utiliza el agua mineromedicinal de la Fuente de los Baños. Se trata de un agua con una agradable temperatura constante durante todo el año (25º C). Hablando de Fuente de Baños, su nacimiento está a 1 km escaso del centro de Montanejos, y allí se han formado piscinas naturales que suponen una excelente zona de descanso y en las que, según la leyenda, el rey moro Zeit-abu-Zeit mandó construir unos baños para que las mujeres de su harén se mantuviesen siempre bellas y jóvenes. Un baño en sus aguas desde luego que reconforta.
La apuesta de Montanejos por el turismo de naturaleza y salud es muy clara. A ello, ha contribuido su privilegiado entorno y es que estamos en un lugar perfecto para practicar todo tipo de deportes de naturaleza: senderismo, escalada, deportes de aventura (rafting, kayak, paddle board, tirolina, barranquismo, etc.), trail, BTT y, por supuesto, ciclismo de carretera.
Vayamos a lo nuestro. Y hablando de cicloturismo, Montanejos y su entorno cuentan con rutas de verdadero ensueño. Las que os hemos preparado, tienen el objetivo de que podáis conocer sus principales pueblos, barrancos, peñas, gargantas y, por supuesto, puertos de montaña del entorno. Rutas exigentes, de continuo sube y baja, pero en las que la tranquilidad y el disfrutar, van a ser los protagonistas.
Tentaciones hay muchas, pero lugares como la carretera de Cedramán, la subida a Mas del Moro desde Argelita continuado hasta Lucena del Cid, Mas de Costa, el embalse de Arenoso, o las carreteritas y pueblos casi perdidos de la Sierra de Espadán, son casi obligatorios.
Estas son solo unas breves pinceladas, ya que hay mucho, mucho que descubrir; y todo con el añadido de carreteras tranquilas y en su inmensa mayoría en un estado perfecto.
Podríamos seguir hablando de Montanejos, pero paramos aquí. Ahora es vuestro turno. Nosotros tiramos la piedra, rompemos la barrera y os abrimos la puerta de un destino en el que jugamos a seguro, ya que no os va a defraudar.


































