La Corraliza impulsa el cicloturismo de caminos en las comarcas mineras de Teruel
El cicloturismo de caminos (bikepacking) en Teruel amplía horizontes. Con la llegada de La Corraliza, las comarcas de Cuencas Mineras y Andorra–Sierra de Arcos se sitúan en el mapa del bikepacking como destino ideal para quienes buscan desconexión y autenticidad.
Inspirada en el fenómeno de Montañas Vacías, La Corraliza nace para mostrar la riqueza paisajística y cultural de estas tierras. Su objetivo es ofrecer al ciclista un viaje en el espacio y en el tiempo por paisajes únicos y un territorio que resiste al abandono.
La Corraliza es una ruta diseñada para bicicletas Gravel o BTT . El recorrido, de 466 km y un desnivel positivo acumulado de 8.490 m, se desarrolla principalmente por caminos agrícolas, pistas forestales y carreteras secundarias con muy poco tráfico.
Aunque los ciclistas pueden plantearse el recorrido según su capacidad y preferencias, La Corraliza propone siete etapas para quienes prefieren viajar sin prisa y dedicar tiempo al turismo cultural.El itinerario forma un gran bucle con inicio y final en Utrillas, capital de las Cuencas Mineras. Pasa por localidades como Martín del Río, Armillas, Obón, Alcaine, Segura de los Baños, Huesa del Común, Muniesa, Ariño, Andorra, Alloza, Oliete, Estercuel, Montalbán, Ejulve y Aliaga.
El trazado recorre terrenos muy variados, desde planicies a escarpados relieves, con ascensos destacados como la sierra de Sant Just (el punto más alto de la ruta, 1.547 m) o el alto de San Cristóbal. Los tramos más técnicos cuentan con variantes alternativas que facilitan el acceso a ciclistas que se inician en el bikepacking.
El nombre de la ruta no es casual. La Corraliza surge de la observación de los antiguos corrales hoy en desuso y cuyas piedras resisten aún al paso del tiempo. Son símbolos de una vida agroganadera casi extinguida, marcada por el esfuerzo y la subsistencia. El proyecto es un ejemplo de resistencia. Busca generar valor sin desarraigar, demostrando que el desarrollo y la conservación pueden avanzar juntos.
En la web de La Corraliza se ofrece una guía detallada de servicios con opciones de alojamiento y restauración en las localidades del recorrido. En la mayoría de los pequeños núcleos, el viajero encontrará al menos un teleclub o bar social. Cada vez es más común la fórmula del multiservicio rural, que puede llegar a combinar albergue, tienda, bar y punto de información turística. Estos espacios, que garantizan servicios básicos y ayudan a fijar población en los municipios más pequeños, serán también buenos aliados para el cicloturista.
En definitiva, el proyecto es una declaración de amor hacia estas comarcas. Aspira a consolidarse como un modelo de desarrollo sostenible ligado al cicloturismo. Su propósito es atraer visitantes y fortalecer el vínculo entre quienes visitan el territorio y quienes lo habitan.






