Día: 25 de junio de 2025

La pasión no cambia pero lo que si lo hace es nuestra manera de entenderla y disfrutarla. Muchas veces hablamos de que las cosas suceden de una manera cíclica, que las modas se van, pero disimuladas en un nuevo traje de novedad, siempre acaban volviendo. Y es que el mercado es caprichoso, sabe cuándo algo es necesidad o hobbie y en cierta manera lo exprimen y “juegan con nosotros”. Esta podría ser una lectura de la realidad pero con matices, ya que el mundo está hecho de oportunidades, de saber jugar la partida en cada momento y lo mejor es aprender a ser positivos y buscar siempre el lado bueno. El componente moda queramos o no, aporta frescura, nos invita a evolucionar, a renovarnos, y eso es algo bueno para la salud de cualquier afición. Por otro lado, es algo que debe empujarnos a tener personalidad, más criterio, a saber elegir y a eliminar el grano de la paja.

Vayamos al cicloturismo. De alguna manera todos hemos vivido el boom por los materiales. Nadie se ha librado de la tentación y eficacia de lo nuevo. Del acero pasamos al carbono, empezamos a usar perfiles, llegó el cambio electrónico, los frenos de disco, la obsesión por el peso y lo aerodinámico, como decía, ante todo esto, casi nadie ha mirado para otro lado. Algo parecido ocurrió con las marchas cicloturistas, eran algo adictivo, con una oferta enorme en la que algunos tenían un calendario de más días de “competición” que un pro. Y ahora, es el turno de la inquietud de conocer, de montarnos nuestros viajes a medida vistiendo de aventura nuestros planes. Bikepacking, gravel… inventos, adaptaciones, da igual, el caso es que estamos ante una realidad que ha abierto una puerta más, otra posibilidad de disfrutar y de entender el cicloturismo.

Este reportaje va precisamente de eso, de planes que nos dan la posibilidad de adaptarlos a nuestros gustos y posibilidades. ¿Y dónde? Nuestra propuesta nos lleva a Béarn Pyrenées /Pays Basque, en territorio francés y muy cerca de la frontera, un destino de esos que es una garantía para una experiencia total.

Y ahora que hablamos de “destinos ciclistas” ese slogan tan recurrido y que tan bien queda, me gustaría hacer un pequeño hincapié. No es lo mismo serlo que parecerlo y para lo primero es clave que todos los esfuerzos que se realizan para crear destinos sean capaces de evolucionar y adaptarse, de manera constante. Esto es como una carretera recién asfaltada. Lo primero es la base y hay que hacerla bien, luego toca mantenerla, ya que si no lo hacemos, el paso de los años acaba con ella y llega un momento que ha quedado impracticable y la única solución es hacerla de nuevo.

Con todas estas premisas ya estamos en Béarn Pyrenées y Pays Basque, los dos departamentos franceses “del 64”, a los que medidas administrativas les hicieron ir de la mano y supieron entenderse para hacer real eso de que la unión hace la fuerza.

Este reportaje quiere ser una pequeña fuente de ideas, con una base clara, pero con muchas opciones para que podáis planificar y crear vuestra propia experiencia. Tanto si sois de los que buscan rutas tranquilas sin muchos kilómetros ni dureza, como si sois de las incombustibles machacas, vais a tener aquí vuestra oportunidad, ya que Béarn Pyrenées y Pays Basque ofrecen multitud de itinerarios adaptados a todos los niveles.

Como decía, la idea inicial es la de crear una base, un esqueleto y que mejor que hacerlo uniendo dos ciudades claves en cada departamento. Una bearnesa, Pau, que inevitablemente nos lleva al ciclismo y al Tour, y otra vasca, Saint Jean de Pièd de Port (Donibane Garazi) que aunque al oírla nos lleve a pensar en el camino de Santiago, a los ciclistas nos lleva directamente a pensar en grandes puertos en la zona más salvaje y desconocida de Pirineos.

Insisto que el objetivo es que estemos ante una propuesta abierta y que mejor para ello que hacer una ruta de libre interpretación, que pueda ser circular y que de opción de unir ambas ciudades tanto por la montaña como el valle y sus colinas.

Y puesto a ello no nos vamos a conformar con ese recorrido general ya que en diferentes puntos os daremos opción de realizar rutas circulares para no perder detalle. Tendremos montaña, colinas pero también un poco de cultura, gastronomía…

Como veréis una lista de ingredientes muy cargada para que llegue vuestro momento de “cocinar” y deis al menú vuestro toque personal. Vamos a ello…

 

Fotos: Andoni Epelde

Textos: Jon Beunza

Perfiles rutas: Ander Beunza

Béarn Pyrénées y Pays Basque

Nuestra “gran ruta” va a unir Pau y Saint-Jean- Pied -de-Port y lo haremos con un itinerario circular de “libre interpretación” ya que aunque os indiquemos un sentido y un posible plan de etapas, cada uno la puede y debe adaptar a sus prioridades. El momento personal, nuestro entorno, el tiempo que tengamos… todo influye y lo mismo podemos vernos en Pau preparados para hacer una ruta intensa en bikepacking, que con un buen grupo de amigos para disfrutar en compañía tanto de la ruta como de todo lo que le rodea. Soy de los que opina que siempre hay que pensar que se puede volver a los sitios pero por si no lo puedes hacer, hay que intentar que no te quedes la sensación de que nos has aprovechado bien tu experiencia. Nosotros además del plan general os damos unas pinceladas de tentaciones con recorridos circulares en algunas de las poblaciones de paso que bien puede servirnos para hacer una parada en ellas. Porque siempre que se puede, viajar sin prisas es una bendición.

Y ya nos vemos en las calles de Saint-Jean-Pied -de-Port, una joya que muestra con orgullo su certificado de “Pueblos más bellos de Francia”. Saint-Jean-Pied-de-Port (Donibane Garazi) es famosa por su historia, su belleza y su particular hospitalidad vinculada al paso durante siglos de los peregrinos del Camino de Santiago.

Es pequeña, poco más de 1500 habitantes, pero acoge, sobre todo entre la primavera y el otoño, a decenas de miles de peregrinos. Su arquitectura también es destacable, con la iglesia de Notre Dame (el edificio gótico más importante del País Vasco francés), la puerta de Saint-Jacques (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), la ciudadela y las fortificaciones o la prisión de los Obispos. Estas maravillas del patrimonio se mezclan con las casas tradicionales vascas creando un “coctel” perfecto. Estamos a un paso de las montañas, de la selva de Irati, de Roncesvalles…

Pero vayamos a nuestra ruta, un primer trayecto que nos llevará hasta Pau atravesando los Pirineos y que como es lógico, tendrá a la montaña como protagonista. Por supuesto que se podía haber complicado más la cosa, pero también menos, por lo que hemos optado por el camino del medio, buscar un equilibrio sin que por ello falten algunos de los puertazos que nos ofrece esta zona.

De salida, rodaremos tranquilamente hasta Saint-Jean-Les-Vieux y desde ahí a Mendive para iniciar uno de los puertos más carismáticos ya que cuenta con los “galones” de haber sido puerto Tour. Hablamos de Burdinkurutzeta (cruz de hierro en euskera) toda una pared de 9,2 km a una media del 8,85%. Desde ahí, 3 km de descenso hasta el chalet de Cizé para proseguir 8 km más hasta Orgambidesca (chalets de Irati). En total habrán sido más de 20 km de ascensión a una media de casi el 6% y eso que había 3 km en bajada.

Desde la cima descenso por Bagargi hasta el pueblo de Larrau (como duele ese repecho de entrada al pueblo después de la bajada), para seguir descendiendo hasta Lauguibar y llanear un par de kilómetros antes de coger a la derecha el cruce que nos lleva a Sainte-Engrace, Soudet y La Pierre Saint-Martin. Los primeros 6 km de ascensión son muy sencillos con pendientes del 2 al 3%. En los siguientes 4, la cosa se va animando pero nada serio ya que la media es del 4 al-5%. En este tramo dejaremos al lado espectaculares Gorges (gargantas) de Kakueta y las sorprendentes cuevas de La Verna. A partir del km 11,5, y coincidiendo con la salida de la localidad de Sainte-Engrace (su pequeña iglesia románica del siglo XI es una pasada), la pendiente cambia totalmente y ya apenas hay respiros hasta llegar al col de Souscusse donde dejaremos a la izquierda el cruce que nos lleva a Issarbe. Tras superar el cruce, nos espera un tramo suave, perfecto para recuperar el aliento, ya que llegamos a un kilómetro al 11% y varios al 8% hasta llegar al col de Soudet. Desde el cruce inicial habrán sido 21,7 km al 5,8% de media

Podríamos haber seguidos hasta La Pierre Saint-Martin, 4 kilómetros más, pero en esta ocasión lo dejaremos (siempre queda esa opción para el que lo desee) y descenderemos hasta Arette. Toca recuperar y para ello seguiremos rodando tranquilamente hasta Oloron, desde donde iremos a Escot para atacar el temido Marie Blanque. Nada nuevo podemos deciros de este “coco”, 9,2 km al 7,7% de media, pero con esos 4 km finales al 11,7% que son un verdadero calvario que ya conocemos la mayoría. Desde ahí descenso hasta Bielle y por carreteritas comarcales y unas cuantas cotas, llegaremos a Nay y Pau. En total 208 km y 4400 metros de desnivel. Eso sí, ya sabéis, lo de hacerlo en un día, dos o con paradas para hacer etapas bucle ya es cosa de cada uno.

Estamos em Pau, ciudad más que conocida para todo el que sigue el ciclismo y el Tour. Casi nada ocurre por casualidad y cada cosa suele tener su por qué. Con esta premisa nos atreveremos a afirmar que, aunque la presencia y protagonismo del Tour y el ciclismo en general en Pirineos sea una consecuencia lógica de su evolución y destino, la importancia de “factores aceleradores” ha sido deter­minante. Y está claro que Pau ha sido uno de ellos.

Pensar en Pau y revisar la hemeroteca nos lleva a comprobar que el Tour ha tenido nada menos que 53 finales de etapa y 57 salidas en sus calles desde 1947. ¡Y ojo, que hablamos de 1947! Desde esa fecha tan solo París le ha ganado en protagonismo. Esto no es fruto de la casualidad, sino una respuesta a una inquietud y a una gran visión estratégica.

Pero vayamos a una ciudad en la que su castillo es el monumento más característico. En la actualidad, este majestuoso edificio, declarado Monumento Histórico, se ha convertido en museo nacional y alberga una impresionante colección de tapices. También destaca por sus magníficos jardines. Un remanso de paz para hacer un descanso antes de recorrer las callejuelas medievales del centro histórico.

Puestos a visitar, son también imprescindibles el bulevar de los Pirineos hasta llegar al parque Beaumont. Este largo paseo es un auténtico balcón panorámico, y en los días despejados ofrece maravillosas vistas de las cumbres pirenaicas.

Track:  St_Jean_a_Pau._214_km_y_4870m

Aprovecharemos esta ruta para hablaros de la Route des Cols un recorrido que atraviesa los Pirineos desde el océano Atlántico hasta el mar Mediterráneo, pasando por 34 puertos de montaña destacados, repartidos por los seis departamentos franceses de los Pirineos. En este recorrido tanto Béarn Pyrénées como Pays Basque tienen un importante protagonismo t la ruta que os presentamos comparte muchos puertos y kilómetros. Pero si estáis tentados a conocer el trazado oficial, os lo vamos a poner fácil y os podéis descargar la parte de este recorrido que atraviesa Béarn Pyrénées y Pays Basque

Route_des_cols_64-vf

 

 

Pero toca completar nuestro bucle y regresaremos hasta Saint-Jean-Pièd-de-Port, pero en esta ocasión, lo haremos por el valle y sus colinas.

De Pau, iremos a Orthez por Monein pero en toda la parte inicial daremos un pequeño rodeo para atravesar los viñedos de Jurançon y sus cotas. He dicho cotas, por lo que en esta primera parte de la ruta el sube y baja va a ser un no parar. Tranquilos que van a ser los primeros 40 km ya que una vez pasemos Monein y hasta después de Orthez la ruta es muy llana. Orthez fue la antigua capital de Béarn y es una auténtica ciudad medieval y lugar de paso clave de peregrinos en su camino a Santiago de Compostela.

Sí, estamos en territorio del camino de Santiago en Francia y junto a él transitaremos pasando Salies-de-Béarn, Sauveterre y Saint-Palais… Eso sí, en “nuestro camino” a menudo evitaremos el trayecto más corto y la carretera más transitada, para rodar por carreteritas estrechas, sin apenas tráfico y con el aliciente del sube y baja.

Pasado Saint-Palais os proponemos un pequeño desvío para subir a la Chapelle de Soyartze que es uno de los lugares de paso obligados en el Camino de Santiago. No es una subida complicada y bajaremos por el mismo sitio para seguir hacia Ostabat-Asme y Saint-Just-Ibarre, donde poco antes de llegar tomaremos la carretera que por el col de Gamia (5 km al 6%) nos lleva a Saint-Jean-les Vieux, para después seguir por los repechos de Aincille y Caro antes de llegar a Saint-Jean-de-Pièd-de-Port En total habrán sido casi 180 km y 2340 metros de desnivel.

Track    Pau-St_Jean_Ped_de_Port_185_km_y_2730

La belleza del prepirineo. 68 km y 890 metros

En este caso os acercamos una ruta por la región de Nay, y que transcurre en buena parte por carreteras que forman parte de una ruta mucho más ambiciosa como es la Velosud, que une el Mediterráneo y el Atlántico por carreteras prepirenaicas. Dadle un vistazo La Vélosud : itinéraire cyclable du piémont Pyrénéen – 650 km

La ruta que os proponemos nosotros es sencilla pero de relieve progresivo y que ofrece unos paisajes de gran belleza. Pedalear por esta región agrícola es un recordatorio de que las montañas están a la vuelta de la esquina, es más, su presencia va a ser el mejor fondo de escenario en la mayor parte de nuestra ruta.

Nay se encuentra a medio camino entre Pau y Lourdes, a orillas de la Gave de Pau. Fundada a principios del siglo XIV, y de origen medieval tiene algo más de 3500 habitantes. Ha conservado su plaza central rectangular con soportales, un damero casi perfecto donde tiene lugar su colorido mercado semanal.

Como curiosidad Nay, acoge el único museo de la boina del mundo. El establecimiento lleva fabricando boinas desde 1819 y ha abierto un museo dedicado a la historia y la fabricación de uno de los “sombreros” más famosos y emblemáticos de Francia.

Seguiremos dirección Bénéjacq, a cuya salida nos espera la primera subida del día justo antes de Labatmale, donde giraremos a la derecha dirección a Saint-Vincent por la D412, e iniciar un largo descenso que nos conduce a Coarraze, otra vez a orillas del río.

Desde ahí rodaremos paralelos al río hasta llegar a Montaut y Lestelle-Bétharram, ya en el límite del departamento de Béarn Pyrénées y muy cerca de Lourdes.  Lestelle-Bétharram es un lugar de peregrinación muy antiguo, siempre muy frecuentado. Según la tradición, la Virgen salvó a una joven de morir ahogada sosteniendo una rama bajo el puente (bétharram significa «rama hermosa» en bearnesa), y cuentan que en el siglo XVII se registraron allí más de ochenta milagros. El santuario es una joya del arte barroco en Béarn.

Muy cerca de aquí también están las cuevas de Bétharram una verdadera catedral natural descubierta a principios del siglo XIX. Accesibles en barco y un pequeño tren, son de las cuevas más hermosas para visitar.

Después de este pequeño respiro, toca seguir con la faena y nos espera una corta pero fuerte cota que nos lleva hasta la Cruz del Calvario, que es un magnífico balcón frente a las montañas. Un agradable descenso nos llevará hasta Asson donde siempre nos llama la atención su zoológico, con más de 500 animales repartidos en un centenar de especies: panteras, pandas, lémures, antílopes enanos, canguros, flamencos… No menos curiosa es la intensa actividad agrícola y ganadera ya que estamos en una zona que forma parte de la denominación de queso Ossau-Iraty, de la IGP de Alubias de Tarbais, y de las denominaciones de origen del tomate negro de Pirineos, foie de pato del suroeste de Francia y del jamón de Bayonne.

Desde aquí podríamos ir directos a Nay pero hemos optado por hacer un bucle final por una bonita carretera, el chemin d’Ossau, que nos lleva hacia Lys. Desde ahí, por la route des Labasseres iremos dirección a Bourdettes y después a Nay.

Track:   6 nay_68_km_890m

 

Jurançon y sus viñedos. 75 km y 1020 metros

Jurançon y sus viñedos han dejado su huella en la historia de Béarn y ya se hablaba de ellos en la Edad Media. Bastantes siglos después, el viñedo sigue siendo un símbolo muy fuerte de la región, con 25 municipios que comparten la denominación de origen.

En esta etapa hemos puesto la salida y final en Monein, ya que logísticamente es más fácil que hacerlo desde Pau. En toda ella rodaremos siempre muy cerca de Pau y los viñedos de los que os hemos hablado van a ser los grandes protagonistas. Una ruta variada, entretenida que atraviesa agradables pueblos y hace idas y venidas sobre las laderas de las colinas que rodean Pau. Aunque el recorrido no presente ningún puerto, conviene no confiarse ya que salvo la parte inicial que transcurre junto a la Gave de Pau, el sube y baja va a ser continuo.

Como comentábamos saldremos de Monein, un pueblo típicamente bearnés, cerca de Pau y Oloron-Sainte-Marie, y que es una puerta a los viñedos de Jurançon y la cadena montañosa de los Pirineos. La iglesia de St Girons en Monein podría ser el lugar perfecto para iniciar nuestra ruta, un edificio protegido con una estructura de tejado única en Francia. Desde ahí tomaremos la D2 en dirección a Pau, un tramo llano que servirá de calentamiento pasando por Abos y Tarsacq, hasta que llegaremos al cruce a Arbus donde continuaremos por una estrecha y agradable carretera entre los viñedos.

Poco a poco veremos que el paisaje cambia y la llanura va dando paso a pequeñas cotas y es que entramos en la “ruta de las colinas” que rodea a Pau. Como os comentábamos las vistas de montaña y valle se van alternado y vamos pasando por lugares como la Chapelle de Rousse, Clos Lanedya y Laroin.

Volvemos a estar cerca del río, hemos acabado nuestro primer bucle pero no nos hemos cansado de viñedos y volvemos a la ruta de las colinas. Nos esperan Aubertin, Lacommande donde sin lugar a duda nos veremos tentados a visitar la Maison des Vins de Jurançon y la iglesia de Saint-Blaise. La “Maison des vins” se encuentra justo enfrente de la “Commanderie”, fundada en 1124.Es un lugar de acogida y de degustación con más de 150 referencias de vinos de Jurançon. Y desde allí, por Cuqueron, donde nos espera un último tramo en subida, regresaremos a Monein.

Track: 5 monein jurancon__75km__1020m

 

 

Por las colinas de Béarn. 53 km y 840 metros

Desde Oloron-Sainte-Marie vamos a haceros una propuesta muy sencilla, un día de rodar, de desconectar, de disfrutar con un recorrido entre los valles de Aspe y Ossau. Un perfil variado, entretenido con numerosas cotas pero todas cortas y muy sencillas. Toca rodar entre llanuras y colinas, entre bosques y parcelas agrícolas, una ruta de esas que te dan juego para no perder detalle de todo lo que te rodea sin la necesidad de tener que ir todo el día con el cuello estirado.

Y como va a ser una jornada tranquila, no estaría de más dejar un tiempo para visitar la ciudad que con sus más de 10.000 habitantes, es una de las más antiguas de Béarn, en la confluencia de tres valles pirenaicos y dos Gaves, Ossau y Aspe. Gave es una expresión francesa típica de esta zona que hace referencia a corrientes de aguas (ríos) que tienen su origen en la montaña y cuyos cauces están muy influenciados por las lluvias, deshielos, tormentas…En Oloron-Sainte-Marie podremos descubrir 2000 años de historia a través de los tesoros de la Catedral de Sainte-Marie, la Torre Grède, la Casa del Patrimonio y la Cripta de Notre-Dame.

Pero volvamos a la etapa, salimos en dirección a Arudy por la “route des Crêtes”, una carretera ondulada y abierta hasta llegar al Bois du Bager, donde nos espera una corta subida en un frondoso bosque de hayas y coníferas. Una vez en Arudy giraremos a la izquierda por la D920 para tomar dirección Buzy.  Allí se encuentra el dolmen de Buzy, a la entrada del pueblo, y que se asemeja a una gran tortuga de piedra erguida sobre otras piedras verticales. Cerca hay otros monumentos megalíticos, y todos juntos forman un conjunto de gran valor “prehistórico”. Recorreremos una zona de llanura hasta Ogeu donde subiremos la côte de Belair. Desde la cima por una carretera muy sinuosa pero de suaves pendientes, llegaremos a Lasseube.

En Lasseube, seguiremos por la D24 hacia Estialescq. Este tramo, al principio bastante sencillo, cambia ligeramente y se vuelve más accidentado al pasar por el Bois de Goès. A la entrada del pueblo de Goès, cogeremos dirección Oloron-Sainte-Marie donde finalizaremos nuestra ruta.

Track: 7 oloron__53km__840m

 

Por las montañas de Béarn. 104 km y 2450 metros.

Estamos ante una ruta espectacular y la más exigente de las que os presentamos.  Salimos de Oloron-Sainte-Marie sin complicaciones para adentrarnos en los Valles de Aspe y Barétous a través de pequeñas carreteras de montaña muy poco transitadas. Pasaremos por Eyssus, Lurbe Saint Christeau y llegaremos a Escot dejando al lado el desvío al Marie-Blanque. Estamos en terreno Quebrantahuesos aunque en esta ocasión vamos a la inversa hasta Sarrance para poco después cambiar de carretera y girar a la derecha en Pont Suzon para iniciar la subida al Col de Ichère. Van a ser 5,2 km al 6,1% de media, pero ojo, que entre el kilómetro 2 y 4 es prácticamente al 9%.

Descenderemos hasta Lourdios-Ichère, de donde iremos hasta Arette por el col de Lie. Una subida corta por una carreterita muy estrecha, poco más de 2 km pero de los que se agarran y es que el primer kilómetro es casi al 10% de media y la total de la subida 7,85%.

Descenderemos hasta Arette y a la salida de la localidad, tras cerca de 5 kilómetros casi llanos llegamos a La Mouline que es donde verdaderamente se inicia la ascensión a La Pierre Saint-Martin. Desde allí hasta la frontera son algo más de 18,5 km al 5,7%, con un tramo intermedio de algo más de 9 km con una media del 9%. El trazado es espectacular y anima, y también lo hará el hecho que la parte final, a partir del cruce de Labays es más sencilla.

Aunque nuestra ruta llega hasta el Soudet, os aconsejamos seguir hasta la cima, frontera con Navarra, pasando junto a la estación de esquí. Desde el cruce del Soudet son poco más de 3 km en el los que el paisaje kárstico es una maravilla. Volveremos hasta el Soudet para descender hasta el cruce de Souscusse donde en lugar de seguir descendiendo hasta Sainte-Engrâce tomaremos a la derecha para ascender a la Estación de Issarbe (Houcère), 5 km al 4,3%. Este tramo es magnífico, con unas vistas en la parte alta espectaculares. Desde la cima nos espera un largo descenso hasta Lanne-en-Barétous y de ahí por Aramits y Féas regresaremos hasta el punto de partida en Oloron-Sainte-Marie.

Track:  4 cyclo-gpx-Haut-Bearn

 

 

Le chemin de Saint-Jacques (camino Santiago). 81 km y 1258 metros

Estamos ante una etapa que por pequeñas carreteras rurales recorre el corazón del país vascofrancés. Un itinerario lleno de contrastes, con zonas de valles pero en la que no faltan pequeñas montañas que servirán para dar a la ruta un poco más de carácter. Combinaremos carreteritas locales con generales en perfecto estado, pero tranquilos que la densidad de tráfico va a ser escasa. Una ruta en la que el Camino de Santiago por Francia es el protagonista, porque “el camino” va mucho más alla que los límites de nuestras fronteras.

Como punto de partida hemos elegido la localidad de Saint-Palais, desde donde tomaremos dirección a Arbouet-Sussaute pasando por el Château de Camou. Allí tomaremos dirección a Domazain-Berroute y Lohitzun-Oyhercq, donde empieza la primera subida importante, el col de Ainharp, que es la localidad que se haya junto a la cima. Tranquilos que estamos hablando de un puerto sencillo de unos 5 km al 4% de media que nos brindará unas magníficas vistas al siempre desafiante pirineo navarro.

Desde la cima descenderemos hasta Mauléon-Licharre que es la capital de Soule (Zuberoa) la más pequeña de las tres provincias vascofrancesas. El río Saison atraviesa esta antigua fortaleza y el castillo fortificado del siglo XII, situado en lo alto de la ciudad, ocupa una posición estratégica. Esta antigua ciudad fortificada creció a los pies de una colina, con la plaza de la Croix Blanche en su centro, donde se encuentra el castillo de Andurain de Maytie. Como curiosidad, comentaros que Mauleon-Licharre, es la capital francesa de la alpargata, que son muy apreciadas por su calidad y sus colores.

De Mauleon-Licharre tomaremos dirección a Garindein para iniciar la subida al col d’Osquich que empieza muy suave y no es hasta pasado Musculdy, donde empieza a ponerse más serio. Desde ahí, son cerca de 5 km al 6% de media.

Descenderemos hasta Saint-Just-Ibarre, otro punto del Camino de Santiago que transcurre casi siempre por el valle y continuaremos hasta Larceveau donde cambiaremos de carretera para ir hacia Ostabat-Asme por el col de Ipharlatze, 3,8 km al 5,8%, que será el último obstáculo de la jornada ya que desde ahí hasta Saint Palais la carretera va a ser muy tranquila. Ostabat fue un lugar importante para los peregrinos ya que era cruce de varias rutas hacia Santiago de Compostela, un centro de sellado. En 1350, contaba con dos hoteles, dos hospitales, una veintena de posadas y recibía hasta 5000 peregrinos.

Track: 3 st_palais__81_km__1258m

 

Ruta Aldudes. 94 km y 1810 metros.

Etapa circular aunque con un pequeño tramo que es de ida y vuelta. Saldremos de Saint-Jean-de-Pièd-de-Port /Donibane Garazi, la capital de la Baja Navarra y uno de esos lugares a los que el Camino de Santiago ha dado una enorme popularidad. La primera etapa hasta Roncesvalles es probablemente la más exigente de todo el recorrido. Y es que estamos rodeados de montañas por lo que incluir alguna buena subida en las etapas de esta zona, es una atracción irresistible. En esta etapa, el objetivo es acercarnos a conocer el valle de Aldudes, uno de esos lugares fronterizos cargados de historia pero que sin embargo sigue siendo desconocido para muchos. Antiguas ferrerías, ermitas y casas medievales se codean con los viñedos, piscifactorías (truchas), e inmensos bosques y praderas de montaña donde el ganado es el auténtico rey.

Desde Saint-Jean-de-Pièd-de-Port tomaremos dirección a Irouléguy, para llegar hasta Saint-Étienne-de-Baïgorry, donde os proponemos atravesar la localidad ya que es el típico pueblo vasco con casa muy bonitas, antes de seguir remontando el valle hasta Banca. Allí, tomaremos el desvío hacia el bosque de Hayra. Llega nuestra pincelada de montaña en la ruta. Estamos ante una de las vertientes de Lindux pero a 5 kilómetros de la cima tomaremos un desvío a la derecha en una curva de herradura, para pasar el collado de Teïlary y luego descender directamente hasta Urepel. La subida es larga, más de 15 km pero no tiene los porcentajes a los que nos tienen acostumbrados los puertos de la zona y ninguno de sus kilómetros supera el 8,2% de media.

Urepel es otro lugar que se merece una parada antes de continuar por la carretera general hasta Banca para seguir a Saint-Étienne-de-Baïgorry, (este último tramo lo habremos hecho al principio del día en sentido inverso). A la salida de Saint-Etienne-de-Baïgorry, seguiremos la D-948 por la carretera que bordea el Nive des Aldudes. El río entra en un valle estrecho y la carretera es en general descendente hasta cruzar las vías del tren en Gahardou, desde donde seguiremos hasta Ossès. Ahí nos desviaremos por la D8 para subir hasta Irissary, otra bella y típica localidad vascofrancesa.

Llegamos a la parte final de la etapa. La carretera serpentea subiendo y bajando por suaves colinas. Llegaremos a Jaxu y desde ahí en pocos kilómetros con tendencia descendente, estaremos en Saint-Jean-de-Pièd-de-Port

Track:  1 basse_navarre_velo_con_Hayra_94_km_y_1810_metros

 

 

Ruta Jara/Munhoa. 46 km y 1450 metros

Siempre hemos sido ciclistas curiosos, de los que les gusta buscar rincones diferentes, carreteras tranquilas… Estando en una de las zonas más proclive a las sorpresas de todas las que conocemos, no hemos podido resistirnos a presentaros una etapa muy especial. Corta pero muy intensa, de increíbles vistas y por carreteritas de verdadero capricho.

Como veréis es una etapa que incluye dos potentes ascensiones: Jara y Munhoa, ambas justo al lado de Saint-Jean-de-Pièd-de-Port, pero que no suelen ser de las más conocidas y transitadas.

Iniciaremos nuestra ruta por la D918 pero apenas en un par de kilómetros tomaremos un desvío que nos lleva a Jara. Cuya cima con sus antenas es inconfundible ya que es como una pequeña atalaya que domina el territorio. El ascenso es en su totalidad por su vertiente sur y podemos considerarlo como puerto de paso aunque los 3 últimos kilómetros, los más duros, son comunes en ambas vertientes y nos llevan hasta su espectacular mirador junto a las enormes antenas.  Allí, dos mesas de orientación nos ayudarán a identificar todos los picos emblemáticos de la zona y en los días limpios la vista llegará hasta el mismo océano.

El descenso nos llevará hasta Saint-Étienne-de-Baïgorry y lo haremos por una carretera muy especial, de esas que parece que te llevan al fin del mundo. En Saint-Étienne-de-Baïgorry nos espera el segundo reto del día con la subida hasta Aharza primero y a Munhoa después. La subida nos ofrece varias opciones y en esta ocasión hemos optado por la carretera de Belexi que en su primera parte asciende a repechones y alterna tramos muy exigentes con otros de descanso. Así será hasta llegar al cruce de Liartze donde nos espera el tramo más duro de la ascensión, casi 2 km, hasta llegar prácticamente al collado de Aharza. Desde allí unos kilómetros tranquilos ante de enfrentarnos al kilometro final del puerto que es una maravilla visual.

En el descenso disfrutaremos de un excepcional balcón al valle con los pirineos al fondo. Ojo de no despistarse, que el cortado a nuestra derecha es de categoría. Tiempo para recuperar y disfrutar del esfuerzo que hemos tenido que hacer y es que las mayores recompensas son aquellas que requieren un esfuerzo y aquí nuestras piernas habrán vivido un claro ejemplo.

Haremos un pequeño inciso en el recorrido de esta etapa en la que en la zona del valle van a tener protagonismo los viñedos de Irouléguy. que además cuentan con una curiosa historia. A principios del siglo XIV, los monjes de la abadía de Roncesvalles establecieron prioratos en la Baja Navarra y plantaron allí un viñedo: Irouléguy.

En el siglo XVI, regresaron a Roncesvalles, dejando los viñedos a los campesinos. Desde entonces, las colinas han prestado sus laderas a viñedos en terrazas orientadas al sol, al abrigo de los vientos del norte. Irouléguy, es denominación de origen desde 1970 y cuenta con vinos tintos, rosados y blancos.

Track:  2 Jara_et_Munhoa_46_km_y_1450m

Direcciones útiles

La Cave de Gan – Jurançon

53, avenue Henri IV – 64 290 Gan

www.cavedejurancon.com

 

La Commanderie de Lacommande

Bourg, 64360 Lacommande

www.commanderie-lacommande.com

 

L’église Saint-Girons de Monein

Office de tourisme Cœur de Béarn

58 rue du Commerce – 64360 Monein

www.coeurdebearn.com

 

Le lac et Château de Castet

Office de tourisme de la Vallée d’Ossau

8 place de l’Hôtel de Ville, 64260 Arudy

www.valleedossau.com

 

Oloron:

Office de tourisme Pyrénées Béarnaises

Allées du Comte de Tréville, 64400 Oloron Sainte-Marie

www.pyrenees-bearnaises.com

 

Nay

Office de tourisme du Pays de Nay

Place du 8 mai 1945, 64800 Nay

www.tourisme-bearn-paysdenay.com

 

Pau

Office de tourisme de Pau Pyrénées

Place royale, 64000 Pau

www.tourismepau.com

 

Pays Basque 

Office de Tourisme Pays Basque

20 Boulevard Victor Hugo, 64500 Saint-Jean-de-Luz

www.en-pays-basque.fr

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