Tras dar por concluida la temporada ciclista, nadie cuestiona ni pone en duda que lo que ha realizado Tadej Pogacar en el año 2024 es algo extraordinario.
La temporada del esloveno ha sido casi perfecta, ha ganado prácticamente toda carrera que ha disputado. No sólo es lo que ha ganado; las mejores y más prestigiosas pruebas del calendario, es también la forma en que ha ganado estas carreras; ya sean de un día, de una semana o de tres semanas.
Los datos objetivos son estos y son incontestables:
Pruebas de un día
- Ganador de la Strade Bianche que pese a su corta historia es considerada por muchos como el 6º Monumento.
- Ganador de la Lieja Bastogne Lieja, la Decana de las clásicas y unos de los Monumentos más prestigiosos que existen, si es que se puede distinguir entre ellos.
- Gran premio de Montreal, prestigiosa prueba canadiense dentro del World Tour.
- Campeonato del Mundo en Zürich que le permitirá lucir el preciado maillot arcoíris durante la próxima temporada.
- Giro de Emilia, clásica italiana que se disputa en Bolonia y que termina en un circuito al que se le dan cinco vueltas finales ascendiendo el muro de San Luca.
- Il Lombardia, el último de los Monumentos de la temporada que se disputa cerrando esta.
Pruebas de una semana
- Volta a Cataluña: Además de llevarse la clasificación general de la misma, se impuso en cuatro de las siete etapas.
Pruebas de tres semanas
- Giro de Italia: clasificación general, seis etapas y clasificación general de la montaña.
- Tour de Francia: clasificación general y seis etapas.
Mirando con perspectiva, las únicas pruebas que ha dejado de ganar son la Milán San Remo donde hizo 3º y el Gran Premio de Quebec donde hizo 7º. De haber ganado esas dos pruebas, ambas clásicas de un día, habría salido vencedor en todas las carreras en las que ha participado en el año 2024. Esos son los datos y son incontestables.
Pero es que además de ganar, hay que analizar el modo en que se han producido las victorias.
Sus victorias han sido contundentes. Esto no es algo subjetivo, es un hecho. En las pruebas de un día de una enorme dificultad y donde entran muchos factores, en todas ellas ha atacado lejos de meta y ha vencido llegando en solitario. Nadie ha podido estar con él para disputarle un sprint, sus triunfos han sido apabullantes: en la Strade Bianche atacó a 81 km de meta, en la Lieja Bastogne Lieja a 35 km, en el Gran Premio de Montreal a 23 km, en el Campeonato del Mundo a 100 km, en el Giro de Emilia a 38 km y en Il Lombardia a 49 km de meta. Todas han sido exhibiciones, algunas como Il Lombardia hasta exageradas.
En las vueltas por etapas en las que ha participado ha demostrado una solidez y llegado el momento una superioridad aplastante. El único corredor que al menos le ha podido mantener mínimamente el pulso ha sido Jonas Vingegaard, pero hasta un punto. Ha ganado seis etapas en cada una de las Grandes Vueltas (12 en total), y lo que tampoco es cuestionable son las performances que ha realizado en los momentos clave de Giro o Tour, manejando unos registros asombrosos y unos tiempos de subida no vistos jamás hasta la fecha. El punto de inflexión llegó en Plateau de Beille en el Tour, donde Vingegaard hizo una ascensión histórica, la mejor hasta la fecha rebajando tiempos históricos y de ciclistas legendarios por minutos, y Pogacar aún fue capaz de sacarle 1.08. Es como si en una carrera de 100 m lisos, ambos hubiesen batido de largo los 9.58 del récord de Usain Bolt, y se fueran a 9.4 uno y a 9.3 el otro. A partir de ahí hasta el propio danés reconoció la superioridad de su rival que ha sido todavía más incontestable en la parte final de la temporada. Cuando arranca a 49 km de meta en la Colma di Sormano de Il Lombardia, los rivales no hacen ni amago de intentar seguirle, aumenta su ventaja hasta llegar a meta fresco en comparación con sus perseguidores y con más de 3 minutos de ventaja.
Sensaciones subjetivas
Los datos arriba comentados son tal cual, irrebatibles. Lo que ya es subjetivo es la sensación que haya podido dejar en cada uno de nosotros. Es evidente que su equipo, UAE, ha estado excelso, con corredores buenísimos y que han dado un nivel muy alto. Sin ellos es probable que muchas de las carreras que ha ganado, sobre todo las de un día, quizás le hubieran costado más. Te llevan la carrera muy controlada y te preparan el salto, por eso su triunfo en el circuito mundialista de Zürich y con una selección como la eslovena que no era ni mucho menos la más fuerte, nos llevó a una gesta histórica. El circuito no era de alta montaña, tenía su dureza y zonas complicadas, pero los grandes clasicómanos tenían sus chances, porque había que pedalear mucho en muchas zonas. Atacar a más de 100 km era y es algo impensable, tanto que nadie hasta la fecha había ganado un mundial de esa manera.
En el Giro dio la sensación de ir con el freno de mano echado y hasta de haber querido podía haber ganado alguna etapa más. En el Tour y ante los mejores rivales posibles, no cesó de atacar hasta que desarboló por completo a todos sus contendientes, la tercera semana estaba intratable y con la carrera sentenciada.
En la parte final de la temporada solo ha corrido pruebas de un día, muy marcadas y seleccionadas. Regresa tras más de un mes sin competir después de correr en el Giro y en el Tour, no quiso tomar parte en los JJOO de París en ninguna modalidad. Disputa dos clásicas previas en Canadá; una con un circuito más suave (Quebec) y la otra con un circuito ya exigente (Montreal). En la primera lo intenta y casi consigue irse sólo en el tramo final, pero es evidente que al circuito le faltaba dureza. En la segunda y en un repecho ya duro de casi 2 km al 8% revienta la carrera a falta de dos vueltas y llega en solitario a meta. Con esa competición previa se presentó en los Campeonatos del Mundo. No disputa la contra-reloj y se centra en la ruta. El resultado: arcoíris y una carrera para la historia. Tras este logro, se marcó tres clásicas italianas para cerrar la temporada. En el Giro de Emilia dio otro recital en una carrera que al finalizar en el muro de San Luca acostumbra a decidirse en la ascensión final de las cinco de las que consta el circuito final. Ni corto ni perezoso, atacó en el primer paso y se fue en solitario hasta la meta, la que cruzó con un amplio margen de casi dos minutos. La segunda de las clásicas, los tres Valles Varesinos fue suspendida por la lluvia. El remate lo dio en el último Monumento, con un recital en el más amplio sentido de la palabra. El equipo le controló la carrera, no permitió que una peligrosa y numerosa escapada cogiera margen. A falta de 50 km le lanzaron como si de un sprint se tratara, lo demás es historia. Sólo se le ha resistido la Milán San Remo, la segunda carrera del calendario en la que participó. Quebec tenía una importancia relativa, la Classicissima es un objetivo indispensable para alguien que quiere conquistar los 5 Monumentos y pasar a ser el cuarto corredor en toda la historia en lograrlo. Porque Pogacar quiere hacer historia. Acaba de hacer el doblete Giro-Tour, algo que no se veía desde 1998 con Marco Pantani. Si le añadimos a ese doblete el Mundial, lo que se conoce como Triple Corona, ya sólo hay tres corredores que han ganado esas tres pruebas en una misma temporada: Merckx (1974), Roche (1987) y Pogacar (2024).
Esto nos lleva a la siguiente pregunta, ¿es esta la mejor temporada de un ciclista en la historia? Vamos a tratar de verlo con datos objetivos y luego que cada cual decida y tome su propia decisión.
La temporada es más que la Triple Corona, pero antes de centrarnos en el global de la misma, vamos a ver qué resultados han tenido en estas tres pruebas aquellos corredores que ganaron primero el Giro y después el Tour. Un inciso, no meto la Vuelta España en esta consideración con mucha menos historia, y al menos en el pasado, importancia. Aquellos, no muchos, que ganaron el doblete Giro-Vuelta o Tour-Vuelta, no han ganado jamás el campeonato del mundo en esa misma temporada. Los más cercanos Merckx en 1973, que a su doblete en Vuelta y Giro le sumó un 4º puesto en el Mundial e Hinault que a su doblete en Vuelta y Tour en 1978 le sumó un 5º puesto en el Mundial.
| GIRO ITALIA – TOUR FRANCIA – MUNDIAL | |||
| CORREDOR | AÑO | MUNDIAL | |
| EDDY MERCKX | 1974 | 1º | |
| STEPHEN ROCHE | 1987 | 1º | |
| TADEJ POGACAR | 2024 | 1º | |
| FAUSTO COPPI | 1949 | 3º | |
| FAUSTO COPPI | 1952 | NO CORRIÓ | |
| JACQUES ANQUETIL | 1964 | 7º | |
| EDDY MERCKX | 1970 | 29º | |
| EDDY MERCKX | 1972 | 4º | |
| BERNARD HINAULT | 1982 | ABANDONO | |
| BERNARD HINAULT | 1985 | ABANDONO | |
| MIGUEL INDURAIN | 1992 | 6º | |
| MIGUEL INDURAIN | 1993 | 2º | |
| MARCO PANTANI | 1998 | NO CORRIÓ | |
Las mejores temporadas de la historia
Partiendo de la base que ya estamos comparando algo histórico o grandioso con algo similar, de entrada, el mínimo exigible para poder sentarse en esa mesa es haber hecho el doblete Giro-Tour. A partir de ahí seguiremos poniéndonos exquisitos y ver qué resultados tuvieron en el Mundial, Monumentos, otras Clásicas o Vueltas de una semana.
Tras un pequeño vistazo, el descarte es rápido e inmediato, hay cuatro temporadas que están por encima del resto. Coppi en 1949, Merckx en 1972, Merckx en 1974 y Pogacar en 2024. Profundizando un poco más descartaremos a Coppi en 1949 pese a su doblete Giro + 3 etapas; Tour + 3 etapas; 2 Monumentos (San Remo y Lombardia), campeón de persecución y 3º en los Mundiales de ruta, además de algunas clásicas menores. Es sin duda una temporada increíble, pero estamos hablando de la mejor de la historia y hay mejores.
La de 1974 de Merckx es también extraordinaria. Doblete Giro + 2 etapas; Tour + 8 etapas; Mundial, Vuelta a Suiza y algunas clásicas menores. Sin duda muy igualada con la de Coppi de 1949. Pero no es suficiente. La mejor temporada de la historia la vamos a decidir entre la de 1972 de Merckx y la de 2024 de Pogacar.
| MERCKX | POGACAR | |
| 1972 | 2024 | |
| GRANDES VUELTAS | ||
| GIRO DE ITALIA | GENERAL + 4 ETAPAS | GENERAL + 6 ETAPAS |
| MONTAÑA | ||
| TOUR DE FRANCIA | GENERAL + 6 ETAPAS | GENERAL + 6 ETAPAS |
| PUNTOS | ||
| CAMPEONATO MUNDO | 4º | 1º |
| MONUMENTOS | ||
| MILAN SAN REMO | 1º | 3º |
| TOUR DE FLANDES | 7º | NO CORRE |
| PARIS ROUBAIX | 7º | NO CORRE |
| LIEJA BASTOGNE LIEJA | 1º | 1º |
| GIRO LOMBARDIA | 1º | 1º |
| *OTRAS CLASICAS | ||
| STRADE BIANCHE | NO EXISTIA | 1º |
| OMLOOP | 3º | NO CORRE |
| E3 HARELBEKE | 2º | NO CORRE |
| GANTE WEVELGEM | 3º | NO CORRE |
| SCHELDEPRIJS | 1º | NO CORRE |
| FLECHA BRABANZONA | 1º | NO CORRE |
| FLECHA VALONA | 1º | NO CORRE |
| GP QUEBEC | NO EXISTIA | 7º |
| GP MONTREAL | NO EXISTIA | 1º |
| GIRO DE EMILIA | 1º | 1º |
| VUELTAS MENORES | ||
| PARIS NIZA | 2º | NO CORRE |
| VOLTA A CATALUÑA | NO CORRE | 1º |
*Otras clásicas: Merckx ganó más clásicas, pero en la tabla hemos puesto las más relevantes. Además, hizo también el récord de la hora en 1972 con una marca de 49,431 km con una bicicleta convencional.
Análisis de la comparativa
A primera vista no hay duda de que Merckx tuvo más triunfos en 1972 de los que ha ganado Pogacar en 2024, pero es evidente y no se le escapa a nadie, que en aquella época se competía mucho más, la temporada tenía muchos más días de competición para todos.
En las Grandes Vueltas podríamos hablar casi de un empate. Merckx ganó el Giro con un margen de más de 5 minutos que fueron 10 en el Tour. Pogacar ganó el Giro con 10 minutos de ventaja y el Tour con un poco más de 6. Merckx ganó 10 etapas en la suma de las dos pruebas y Pogacar 12. Merckx ganó también la clasificación general de los puntos y la combinada en el Tour. Pogacar ganó la montaña del Giro y hubiera ganado también la combinada del Tour de haber existido esa clasificación. Sobre el papel están igualadísimos.
Sobre el campeonato mundial; Merckx fue 4º y Pogacar campeón. Por tanto, el esloveno sí completó la triple corona, cosa que el belga no pudo hacer aquel año.
Si nos fijamos en los Monumentos. Merckx participó en los 5, Pogacar en 3. El belga ganó en tres de ellos y fue 7º en Flandes y Roubaix. El esloveno ganó 2 de ellos y fue 3º en el otro. Es evidente que Merckx aquí sale airoso en términos absolutos, pero en porcentaje gana Pogacar: 66% con 2 de 3, frente a un 60% con 3 de 5.
En las otras clásicas el belga cobra mucha ventaja porque corrió muchas más. Es que prácticamente lo corrió todo. Sus resultados son impresionantes, pero evidentemente no pudo ganarlo todo y hubo bastantes carreras que se le escaparon.
En Vueltas de una semana al margen de algunas menores como a través de Lausanne donde el belga ganó y se llevó dos etapas, si nos centramos en las más importantes observamos que Merckx corrió únicamente la París Niza, donde se llevó 3 etapas, pero fue 2º en la general final. Habría que poner una estatua en Niza a Raymond Poulidor, ya que batir en 1972 al caníbal en una vuelta por etapas, aunque fuera de una semana, era una empresa casi imposible. Lo logró por un margen de seis segundos. Pogacar únicamente ha corrido en este sentido en Cataluña. Triunfo incontestable con cuatro de siete etapas y más de una exhibición marca de la casa, sobre todo el día de la etapa reina en Queralt donde se marchó a 29 km de línea de meta.
Por Rubén Berasategui
Fotos. Stephano Sirotti. Archivos UAE Tour y Giro.





