EDITORIAL
NOSTALGIA
Como veréis, la entrevista de este número es con David Etxeberria. Fue una de esas charlas a la que por lo que conoces de la persona, te genera ilusión. No nos conocíamos personalmente y todo resultó muy agradable y es que cuando alguien habla sin rodeos, con naturalidad y con respeto, que te llegue es mucho más fácil.
Hablamos de muchas cosas, y por supuesto de su trabajo como director en el pelotón aficionado. Trabajar con la gente joven siempre es especial y no es tarea fácil. La psicología siempre es determinante y más cuando las prioridades han cambiado. Actualmente entre los corredores jóvenes es difícil que exista el deporte por el mero hecho de hacer deporte, o porque me gusta la bici. Ahora, la inmensa mayoría de los chavales sueñan con llegar a profesionales y además lo antes posible, y si es posible disponer de atajos en el camino, saltando categorías, mejor. Tener sueños es importante pero que difícil tarea la de hacerles ver, sin que pierdan la ilusión, lo complicado que es llegar a profesional y que aunque se pueda crecer rápido, lo importante que es hacerlo pasando por todas las etapas y cumpliendo todos los roles.
Y es que en el mundo actual ya no existe la paciencia, todo lo queremos de inmediato y eso en muchos casos puede suponer perderse el enriquecimiento que supone el camino. El no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy se ha convertido en algo obsesivo. Parece que solo importa el futuro inmediato y esto es una situación, que al menos yo, no termino de entender.
Y a lo que menos me acostumbro es a la falta de inquietud por saber algo más del deporte que practicas, y que no hable de vatios, series, proteínas, entrenamientos… El deporte se centra exclusivamente en nosotros y lo que podemos conseguir, y hay veces que sería bueno tener en cuenta, sobre todo cuando hacemos algo que nos gusta, que hay más vida de la que nos rodea.
No digo que esto tenga que ser así, y menos sabiendo que no hay nada peor que analizar la forma de comportarse de la juventud desde una perspectiva diferente a la que viven ellos. Pero como comentábamos en aquella charla, nos queda la esperanza de que todo es cíclico, y si te gusta el ciclismo y no solamente las carreras, cuando el lado competitivo pierda protagonismo, su lugar lo ocuparán la historia, los ciclistas y los puertos.
Las cosas son así, y aceptado queda, pero me da un poco pena que cualquier chaval de 20 años que compite, es más que probable que sepa quien tiene el Kom en la subida a Rates o los vatios que movieron Pogacar, Van der Poel y Ganna en La Cipressa y Poggio, y en cambio no sepa quiénes son Olano, Etxeberria, Rominger, Indurain, Bugno, Merckx, Chiapucci o Hinault. Si, la lista la he comenzado nombrando a dos personas que hemos entrevistado y que los dos coincidían con nosotros en este aspecto. Ambos nos decían que a ellos la mayoría de los chavales no les conocen no solo de cara, sino también de nombre. Los dos trabajan con jóvenes y qué en alguna ocasión algún otro director les ha presentado a sus corredores y a estos ni les suena quienes son, y eso que en el caso de Olano estamos hablando de un campeón mundial. También nos ha ocurrido en alguna sesión de fotos con corredores muy jóvenes, de ir charlando en el coche, sacar a relucir el nombre de Pantani y decirnos que les sonaba algo pero no sabían nada de él.
Se que eran otros tiempos y había otras prioridades, pero a mí me enseñabas una foto de Coppi, Anquetil o Hinault y no dudaba al reconocerlos, y eso que en aquella época el ciclismo era algo que me gustaba pero que no lo practicaba.
Lo del ciclismo lo podemos generalizar a cualquier otro deporte o a cualquier faceta de la vida. Pero no hay que darle más vueltas, ahora, simplemente las cosas son así, esa es la normalidad y los “atípicos” somos los de generaciones anteriores.
Que a mí y a otros muchos nos de pena de poco vale, y aunque como comentábamos todo es cíclico, me temo que no será fácil despertar ese interés. El pasado no es prioridad y si alguna vez necesito saber algo ya recurriré a Google.
Aceptado queda, pero larga vida a los Pantani, Indurain, Coppi, Hinault, Anquetil, Bahamontes…
Por Jon Beunza.
Foto: Andoni Epelde.