La Vuelta. Etapa 14. Écija-Sierra de La Pandera

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LA PANDERA, el descubrimiento de Juani

Por Jordi Escrihuela

Así de sencillo, así de fácil. Igual que lo fue el Angliru, tuvo que ser un personaje anónimo -en este caso, una gran aficionada-  quien descubriera para La Vuelta otro gran puerto español, para sufrirlo en competición y disfrutarlo si el plan es cicloturista.

En efecto, un espontáneo correo electrónico enviado a Unipublic en el año 2001 por Juani Zafra, una joven profesora de Educación Física de Valdepeñas de Jaén y que contaba entonces con 23 años de edad, no fue a parar, afortunadamente, ni al correo basura ni directo a la papelera.

El email estaba firmado por Juani y su novio Juan Alberto, que nunca pensaron que iban a recibir respuesta y, ni mucho menos, que aquella propuesta fuera a ser final de una gran etapa en La Vuelta. Pero sí contestaron, por supuesto, diciendo que alguien de la organización iría a verlo.

A estos chicos no les faltaron argumentos para convencer a los que mandan en la gran ronda española a que vinieran a hacer una visita a la Sierra Sur de la provincia de Jaén, para que se dejaran enamorar por la belleza y la dureza de un puerto que no tenía nada que envidiar al gigante astur.

No en vano, a este nuevo muro lo empezaron a llamar como el Angliru del sur, al mostrarse al mundo del ciclismo como un coloso inédito con sus durísimos 8 kilómetros de ascensión jalonada con rampas al 15, 16 y hasta 17% de inclinación, para alcanzar los 1872 metros de altitud en la cima del monte, aunque la carretera acaba en la entrada a las antenas.

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Hasta aquel momento se había mostrado escondido e inalcanzable, escudado por las instalaciones de la estación de radiofrecuencia perteneciente a la base militar ubicada en lo más alto de estas montañas y que hacían que fuera inabordable para el personal civil.

Un paraíso virgen para el aficionado a este sacrificado deporte, que haría de perfecto escaparate para dar a conocer este bello paraje natural jienense si finalmente se conseguía ese deseado final de etapa, pero todo un infierno para los ciclistas, que haría fruncir el ceño a más de uno.

Pero como en los cuentos, un buen día de 1998, el destacamento militar que estaba al cuidado de esta infraestructura abandonó el lugar, dejando la pista para uso exclusivo de los ganaderos que accedían a estas sierras a cuidar de sus rebaños, hasta que Juani y Juan Alberto, hablando con los pastores en una de las Ferias de Valdepeñas que se celebran durante el mes septiembre, se enteraron que la carretera había quedado abierta para que pudiera acceder todo el mundo.

No tardó esta pareja en ir a comprobarlo en persona. Subieron en coche y quedaron impresionados por su dureza, viendo además que el asfalto si bien no estaba en perfecto estado, si quedaba lo suficientemente pavimentado para que se deslizaran las finas ruedas de las bicicletas. ¡Menudo hallazgo!

Con todos estos ingredientes, y con el visto bueno de la organización, no tardó la Sierra de la Pandera en ser protagonista en La Vuelta y al año siguiente, en 2002 se daba el banderazo de salida hacia este original destino y así nacía la etapa soñada por todos los apasionados de esta tierra andaluza, y en particular por Juani, que vivió un sueño alucinante, como ella misma explicó entonces, cuando fue invitada para seguir en directo el recorrido de aquella carrera que acababa por primera vez en aquella enorme cuesta ubicada entre Valdepeñas y Los Villares.

Entre sus favoritos para ganar aquel día lo tenía muy claro: el Triki Beltrán era su hombre, el único de Jaén, pero finalmente el primero que hoyó su cumbre y grabó su nombre para la historia del puerto fue el bejarano Roberto Heras.

Tras el éxito de aquella primera edición y la excelente acogida entre el público en general y el ámbito ciclista, no tardaron en repetir al año siguiente, en 2003, coronando en primer lugar un joven y poco conocido Alejandro Valverde, lo que nos deja bien a las claras el tiempo que lleva compitiendo, y a un altísimo nivel, el corredor murciano.

Después de algunos años de descanso, pocos, la lista de vencedores en este alto se amplió en 2006 y 2009, con victorias para Kashechkin y Cunego, respectivamente.

Pero precisamente fue Manolo Beltrán el primero que tocó la Pandera, cuando fue a echar un vistazo al puerto, quedando bastante impresionado. Por aquel entonces ya nos recomendaba a los cicloturistas, que se quisieran acercar hasta aquí que al menos deberían poner una corona de 28 dientes detrás, "si no querían bajarse de la bici".

Además nos advertía que para llegar hasta lo más duro, allí donde el puerto queda cerrado por una verja para impedir el paso de vehículos motorizados, había que ascender antes el Puerto Viejo desde Los Villares, más de 20 kilómetros de ascensión, con el desgaste que eso podía suponer.

También nos sugería que en nuestra incursión a la Pandera fuéramos muy prudentes y respetuosos, para evitar que prohibieran la carretera al paso de los ciclistas, pero sobre todo nos anotaba una y otra vez, muy seriamente, de la tremenda dificultad de sus rampas, con alguna cuesta de gran dureza al principio y con dos kilómetros terroríficos al 13% de media a mitad de puerto, quedando para el final alguna sorpresa más en forma de muros. De la misma manera nos señalaba que estuviéramos atentos al viento que podríamos sufrir acercándonos a su techo, que podría suponernos dar la vuelta sin poder celebrar su conquista ante la desmedida dificultad de tenerlo que hacer siempre de cara.

Ahora, después de 8 años, la Pandera vuelve, y lo quiere hacer con ganas de fiesta. Y en esta edición lo afrontará por una vertiente inédita, en las continuas ansias de la Vuelta por descubrir nuevos retos que acabarán por convertirse en inexcusables referencias cicloturistas. Nos referimos a la subida por la Loma del Encinar, con tres terroríficos kilómetros a casi el 11% de media  a mitad de esa primera parte de la ascensión, que enlaza después, como la de los Villares y Valdepeñas de Jaén, con la subida final a un puerto ya mítico de la ronda hispana. La Pandera lo tiene todo: belleza, historia y épica.

Fotos: http://www.dessafio.org/Marchas/HistoriadelAscensoalaPandera.aspx