Tal día como hoy... MONUMENTO AL TOUR EN SERRA-SECA

Por Jordi Escrihuela

Desde 2009 los cicloturistas disponemos de un nuevo lugar de culto, de parada obligada, bien para hacerse la foto de rigor o bien para rendir homenaje a los esforzados corredores del Tour que en julio de aquel año recorrieron estas carreteras ascendiendo por primera vez el Coll de Serra-Seca, desconocido e inédito hasta aquel momento y que tuvo que ser el Tour el que lo descubriera para la afición,  aunque en realidad los miembros de la Penya Ciclista Cambrils ya conocían el puerto y esta carretera que pasa por el municipio de Odèn en plena comarca del Solsonès (Lleida).

El monumento homenaje al Tour fue instalado el 6 de julio de 2009, unos días antes del paso de la Grande Boucle, y fue una iniciativa del propio Ayuntamiento de Odèn, cuyo alcalde, Andreu Alet, gran apasionado del ciclismo, quiso dejar constancia del acontecimiento con esta escultura conmemorativa: la figura de un ciclista de grandes dimensiones (2 x 3 m) realizado en una estructura de hierro por Tallers La Farga, a partir de un diseño de la autora Neus Oliva inspirado en el logotipo del Tour de aquel año. Toda la escultura descansa sobre una enorme piedra donde también se ha colocado una placa "en agradecimiento al paso del Tour de Francia" y que recuerda la 7ª etapa de la ronda francesa: Barcelona-Ordino-Arcalís (Andorra) 224 km, 10 de julio del 2009. 

 

El alcalde de Odèn pensó en seguida que se tenía que crear un gran recuerdo de este hecho deportivo tan importante e histórico para el municipio y se apostó desde el primer momento por esta escultura creada con un material oxidado expresamente para que perdure en el tiempo y se convierta en punto de atracción para los cicloturistas, una zona poco visitada y conocida para los amantes del ciclismo. Al Ayuntamiento le hubiera gustado hacer una inauguración oficial del monumento con algún miembro del Tour pero fue muy difícil contactar con los organizadores. Queda pendiente.

Pero trasladémonos a aquel viernes 10 de julio del 2009, porque allí estuvimos, como no podía ser de otra manera, apoyando el paso de los corredores por nuestra tierra y viendo la etapa en directo en el Coll de Serra-Seca. El puerto, duro, fue toda una sorpresa, con rampas de consideración, sobre todo al final coronando, con una señal al 13% incluida, que a nosotros nos pareció mucho más dura. Arriba esperaban la mayoría de aficionados con sus banderas, sus maillots de club o de sus equipos favoritos, con sus carpas montadas y sus caravanas. Un ambiente excepcional, con aroma a Tour. El Coll de Serra-Seca, catalogado como de 1ª categoría con sus rampas al 12 y al 13% no sirvió para romper un pelotón que ascendió en grupo, si exceptuamos la escapada de 4 ó 5 corredores que les llevaban más de 10 minutos y que luego confirmó en Andorra la victoria de uno de ellos (Brice Feillu).

Eso sí, el puerto es muy bonito y en su cima, junto al monumento y muy cerca del mirador de Serra-Seca, podréis disfrutar de una panorámica espectacular con vistas a las Sierras de Odèn, Port del Comte, Montserrat y Cambrils. Una nueva joya para el cicloturista caza-tesoros.