18 años de su victoria delante de un tal Cipollini... Mario Cipollini

MONUMENTO A MANUEL SANROMA (ALMAGRO)

Texto:  Jordi Escrihuela

Fotos:  José Lillo Galiani

 

19 de junio de 1999. Recuerdo perfectamente aquel día. Manuel Sanroma, uno de los sprinters más prometedores del pelotón ciclista nacional, sufría un terrible accidente, al caer y golpear con su barbilla en un bordillo, cuando estaba disputando a más de 70 km/h el sprint final en la etapa de la "Volta Ciclista a Catalunya" que finalizaba en Vilanova i la Geltrú.

No podía ser. Otro ciclista profesional que nos dejaba en la carretera. A Sanroma, ciclista del Grupo Deportivo Fuenlabrada y que sólo llevaba dos temporadas como profesional, lo recuerdo como un sprinter muy fuerte, atrevido, descarado y muy valiente, que le había llegado plantar cara al mismísimo Cipollini. De hecho, ya le había ganado una etapa en Villarreal en la edición de la Vuelta a la Comunidad Valenciana de aquel mismo año (hoy se cumplen 18 años, 23 de febrero de 1999).  Dicen que aquel día Manuel iba picado con él porque el día anterior, en otro sprint, Mario le había cerrado descaradamente: "Le dije que eso no se hacía. Cipollini había sido mi ídolo desde los seis años. Pero me pareció increíble que un ciclista de su talla hiciera esas cosas". También dicen que murió al instante, con tan sólo 22 años, y que ni el casco le pudo salvar la vida.

 

Tras la muerte de "Lolo", como le llamaban sus amigos y familiares, enseguida se pensó en Almagro, su ciudad natal, en rendirle un merecido homenaje en recuerdo a su memoria. Pensaron en dedicarle un monumento que se instalaría en el recinto ferial, junto a las instalaciones deportivas. A finales del año 2000 se convoca un concurso nacional para elegir el mejor proyecto. De entre todas las maquetas recibidas desde toda España fue elegida por unanimidad la del escultor de Valdepeñas, José Lillo Galiani, artista cuyas esculturas son fuertemente expresionistas y que trabaja todos los materiales, sobre todo el hierro y el bronce.

 

La maqueta de Lillo Galiani, de 1 m de longitud y realizada con los mismos materiales definitivos, bronce y acero inoxidable, fue subastada, quedando en propiedad de la familia Sanroma que aportó una importante cantidad de dinero. El monumento se sufragó por suscripción popular y, tras dos años de trabajo, el genial escultor pudo culminar su obra inaugurándose el 28 de octubre del 2002,  con la presencia del entonces vicepresidente del gobierno Mariano Rajoy, y Javier Martín del Burgo, director de deportes de la comunidad de Castilla-La Mancha. Lillo Galiano presentó su obra hablando "de un joven atleta que se atrevía a desafiar, e incluso a vencer, a héroes del ciclismo". A la hora de efectuar su obra, la única condición que le impusieron es que la figura de "Lolo" debería estar realizada de manera realista: "su madre visitó mi estudio cuando el retrato en arcilla estuvo acabado para dar su visto bueno", nos comenta el propio Lillo.

 

El conjunto escultórico consta de una punta de flecha en acero inoxidable que sugiere velocidad, con una longitud de 7,8 m por 2 m de anchura y sustenta a un grupo de cinco ciclistas en bronce de 2,20 m de altura. Encabeza el grupo, en actitud de victoria, la figura de Sanroma en modelado clásico, y su gesto recoge el momento en que vence al sprint a Cipollini en la mencionada Vuelta a la Comunidad Valenciana. Los cuatro ciclistas que le acompañan, plasmados en forma fuertemente expresionistas, potencian el movimiento, agresividad y dramatismo de la acción, y sobre todo, la velocidad, con la repetición de ciclos en las últimas ruedas. Todo el monumento descansa sobre un enorme piñón de bicicleta en acero, adosado a una base granítica y con una altura total del conjunto de 6 metros.

 

Agradecer al sr Lillo Galiani su amabilidad al explicarnos los entresijos de su obra y a la vez dedicarle este pequeño homenaje, desde este rincón, a la figura del gran "Lolo". No te olvidamos.