SILENCIO SE RUEDA

Primavera. Resulta inevitable que planes, viajes o marchas ganen protagonismo en nuestra escala de prioridades.  Entre todos esos proyectos que queremos realizar, no estaría de más no olvidar que, entre otras cosas, la bicicleta es un “medio de transporte”, por lo que la mentalidad viajera debería ir implícita en el hecho de ser cicloturista. Fieles a esta premisa, os hemos preparado un número con afántentador, y en el que el Pirineo va a tener buenas dosis de protagonismo. Toca disfrutar: los mejores momentos del año están por llegar.

 

LLEGAR, esta es la palabra mágica y algo en lo que nos gustaría realizar un hincapié especial. Es gratificante pedalear, empaparse del entorno, medirse, compartir pedaladas con la grupeta, pero lo es más LLEGAR, regresar a casa. TODOS tenemos una vida aparte de la bici que vale mucho más que todas las pedaladas. Gente que nos espera, que nos quiere y con la que tenemos muchos planes, proyectos, responsabilidades.

 

Resulta terrible ver cómo se repiten historias de atropellos que rompen muchas vidas y familias. Pasiones e ilusiones que acaban convirtiéndose en armas letales. Sabemos, y asumimos, que salir a la carretera implica un peligro latente y permanente, pero duele y provoca impotencia ver cómo los factores que se nos escapan se convierten en nuestra mayor amenaza. Hablamos de conductores para los que somos poco más que un estorbo, un obstáculo en la carretera que hay que esquivar. Parece increíble el valor que algunos dan a una vida: un segundo de insensatez es suficiente para hacer un daño irreparable. Los valores marcan al ser humano y hablar de educación, respeto o solidaridad es algo que muchos parecen olvidar a la hora de poner las manos en el volante.

 

Aquí es importante seguir pidiendo justicia, respeto, protección para que las carreteras no sean trampas mortales. A nivel de tráfico, sólo comentar que no siempre innovar es mejorar, y no todos los cambios acaban siendo efectivos. Sabemos que es más fácil prohibir y multar que enseñar. Esta es y seguirá siendo la lucha, pero no podemos olvidarnos de controlar al máximo todos aquellos factores que dependan de nosotros. Hay que RESPETAR LAS NORMAS, dar facilidades y no olvidar nunca que rodamos por zonas de tráfico abierto y compartimos carretera con más vehículos. 

 

Como comentaba al principio, llegamos al mejor momento del año, el de cumplir sueños. Para algunos, esto ya no va a ser posible, y nos gustaría rendir con este número un pequeño homenaje tanto a ellos como a sus familias. Sueños y pasiones rotas, pero sus recuerdos permanecerán eternamente vivos y cualquier rampa, curva, paisaje o cartel nos volverá a acercar a esas personas queridas. Nadie olvida: ahora sois nuestros ángeles de la guarda.