Autor: jon

2ª etapa

Bolonia – Fucecchio  (205 km)

Larga primera jornada, superando los 200 km. El perfil de la etapa catalogada como de media montaña por la organización a simple vista se nos antoja insuficiente para tener tal consideración. Quizás el trazado esté salpicado de repechos y otro tipo de dificultades orográficas que a simple vista no somos capaces de adivinar atendiendo al perfil. La principal dificultad de la jornada, el puerto de Montalbano situado en el Km 157 de la etapa, está aún lejos de meta, pese a tener 5 km de una dureza respetable.

Una fuga numerosa podría poner en peligro el presumible sprint final, pero se me antoja complicado que el pelotón a las primeras de cambio lo permita. Pese a que el puerto es duro, los equipos de sprinters tienen aún tiempo y terreno para reintegrar a sus hombres rápidos que pudieran haber cedido tiempo en este puerto o en el siguiente a 30 km de meta, pero de bastante menor entidad. Jornada nerviosa al estar las fuerzas intactas en una localidad muy cercana a Florencia, en la Toscana, donde si la organización lo hubiese querido las trampas podían haber sido continuas, pues el terreno se presta a ello.

 

3ª etapa

Vinci – Orbetello (220 km)

Segunda etapa en línea y de nuevo nos vamos por encima de los 200 km. Sobre el perfil la etapa no presenta complicación alguna. La velocidad y la distancia darán a esta jornada lo que el terreno no ofrece, si bien llegados a la costa será importante ver cómo sopla el aire en los kilómetros finales. Presumible sprint.

 

4ª etapa

Orbetello – Frascati (223 km)

La distancia, de nuevo con claridad por encima de los 200 km, y el terreno aparentemente ondulado, sí que auguran una etapa movida con final en Frascati, al sur de Roma.

Sin grandes cotas puntuables, el final con 5 km ascendentes y al que se va a llegar con kilómetros en las piernas, podría deparar las primeras diferencias. La subida de meta no presenta rampas muy duras (ronda el 5%), pero eso a veces puede hacer sufrir a los escaladores puros donde no pueden hacer valer su menor peso ante gente de potencia que sí pasa y se defiende en este tipo de rampas. Sin duda un final así provocará movimientos, quizás no en primera persona de la gente de la general, pero seguro que responden o siguen la marcha. El débil o el despistado pueden acabar pagándolo y dejándose unos preciosos segundos.

Teniendo en cuenta la distancia, el terreno ondulado y este final algo complicado, sobre todo por la longitud de la subida final, más que por su pendiente, podemos catalogar esta etapa como de media montaña, al igual que ha hecho la organización.

 

 

5ª etapa

Frascati – Terracina (140 km)

Dos subidas seguidas de inicio provocarán una fuga más o menos numerosa. A partir de ahí, y salvando otra pequeña cota a mitad etapa, el terreno es plano y sin complicación alguna. Será difícil evitar el sprint en una corta y rápida jornada que acabará de nuevo en la costa mediterránea.

 

6ª etapa

Cassino – San Giovanni Rotondo  (238 km)

Segunda jornada más larga de la presente edición, y de cinco etapas en línea llevamos cinco por encima de los 200 km: dato a empezar a tener muy en cuenta. Los puertos de la primera mitad de la prueba no son de entidad, pero sí dan un perfil a la etapa siempre ascendente, atravesando de oeste a este el país y en la primera parte la cordillera montañosa del mismo. La segunda parte de la etapa es más llevadera, una vez alejados del macizo montañoso, si bien el Giro tiene reservada una última sorpresa para el final con la subida a Coppa Casarinelle, que presenta unos números de 15 km al 4,4% de pendiente media. No es una subida dura ni mucho menos, pero si es bastante larga, lo cual unido a la distancia global de la jornada aumentará su dificultad.

Es difícil que ningún favorito real se mueva en las rampas del último puerto: puede ser una etapa para segundos espadas. Pero no cabe duda de que mostrar debilidad en el final puede ser una debacle. Se irá rápido y cuando se va así y no puedes seguir el ritmo, los segundos caen con gran rapidez. Segunda jornada de media montaña de la presente edición que, de momento y sin presentar ninguna ascensión rompedora, irá poco a poco erosionando a los corredores a base del desgaste que supone la acumulación de kilómetros.

 

7ª etapa

Vasto – L’Aquila  (185 km)

Cada vez que el Giro llega a L’Aquila sucede algo. El terreno siempre es sumamente complicado en esta zona. No hay grandes puertos, pero es un continuo subir y bajar, por carreteras que en numerosas ocasiones no están en buen estado (otro dato a tener en cuenta en la jornada de hoy). L’Aquila ha sufrido en los últimos años más de un terremoto, siendo una zona muy sensible a movimientos de placas tectónicas. No es una zona próspera y los destrozos que la naturaleza ha causado se notan.

Difícil volver a repetir una etapa como la del 2010 en la que pudo ganarse todo un Giro de Italia en una escapada numerosísima que casi dividió al pelotón en dos. La etapa de este año y pese a no tener un perfil excesivamente agresivo, es una etapa que el líder de un equipo y que tenga aspiraciones en la prueba debe marcar en rojo. Hoy no se ganará la carrera, pero sí se puede perder si no se está atento o muy metido en ella. Un perfil engañoso, que a buen seguro no mostrará la dureza del terreno, dará paso en el Km 130 al primer puerto de entidad de este Giro, Svote di Popolli: no es duro ni largo, pero es un puerto típico de la comarca y donde las pendientes se agarran como si tuvieran uno o dos puntos porcentuales más de lo que realmente tienen. A partir de ahí, y cosa típica de la zona, una vez coronado el puerto, no se baja, sino que se sigue subiendo por un pequeño altiplano durante 20 km más por carreteras sinuosas y deterioradas, que nos llevarán a un final muy complicado con continuas subidas y bajadas durante los 10 km finales y que acaba en un duro kilómetro final al 8%. Etapa mucho más complicada de lo que marca el perfil y que debería ser tomada con cautela por los aspirantes de la carrera, no despistándose ni un solo momento, y teniendo previsto hasta el más mínimo detalle como podría ser una avería mecánica en un momento inadecuado.

 

8ª etapa

Tortoreto Lido – Pesaro  (239 km)

La etapa más larga de la presente edición de la carrera discurre prácticamente en todo momento por la costa adriática. La breve incursión en el interior antes de regresar a Pesaro, donde está situada la meta, dotará de un final algo más quebrado a una etapa prácticamente llana. Las cotas no parecen sobre el perfil tener la entidad suficiente como para poner en aprietos a los hombres rápidos del pelotón.

Será la quinta etapa de las siete disputadas hasta la fecha que supere los 200 km y la cuarta que supere los 220. El Giro, que cumple su primera semana, no habrá sido cómodo para los corredores pese a no haber subido aún ningún puerto de entidad en todas las etapas disputadas por el momento. Al contrario que en otras ediciones no habrá habido una etapa de alta montaña en la primera semana o que subiera puertos de 1ª categoría, pero el desgaste del pelotón será importante por la distancia recorrida en estas 7 primeras etapas, cuya media es de 207 km.

 

9ª etapa

Riccione – San Marino (CRI)  (35 km)

Llegamos al primer punto caliente de este Giro. Es probable que en toda la primera semana los favoritos aún no hayan medido a fondo sus fuerzas unos contra otros. Hoy sí lo harán, individualmente, en una dura contrarreloj. Antaño la crono mixta era algo habitual en el Giro y el Tour. Hoy en día es una “rara avis”. El Giro hizo una crono similar a la de hoy, en el mismo escenario, en la primera semana de la edición de 1997. De una longitud notablemente inferior, no impidió que Tonkov, vencedor de la misma, marcará diferencias.

La primera parte es llana con una ligera tendencia ascendente. Llegados a Faetano (Km 22) se inicia una subida de 12,3 km a San Marino. Lo más duro es el comienzo de la ascensión con 5 km al 6,6%, sin bien el primero de todos ellos supera el 9% de inclinación. A partir de ahí hay un terreno muy suave hasta llegar a la localidad de Murata, donde hay 2 km en ligero descenso que darán paso a los 2,5 km finales al 7%.

Es una crono de regular bien las fuerzas y de mover grandes desarrollos. Será el primer punto caliente de la prueba y marcará sin duda las primeras diferencias entre los favoritos. A partir de ahí unos se verán en la obligación de atacar y otros en la de defenderse, y por tanto será un importante punto de inflexión de la prueba.

 

Por Rubén Berasategui

 

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Como socios colaboradores con el equipo Team Dimension Data para Qhubeka, ASSOS of Switzerland va a lanzar una nueva colección de maillots de edición limitada en apoyo a la campaña #BicyclesChangeLives (las bicicletas cambian vidas) de esta organización.

Qhubeka trabaja para que las personas sigan avanzando gracias a las bicicletas, y la campaña #BicyclesChangeLives se encarga de obtener fondos para donarlas a la población africana, de manera que puedan acceder a las escuelas, centros médicos y obtener oportunidades económicas.

Ya sea para competir, entrenar o estirar las piernas con amigos durante el fin de semana, el maillot Moving Forward de manga corta constituye el último modelo de una verdadera prenda todoterreno. Estará disponible en color rosa, amarillo y negro de acuerdo con el Giro d’Italia y el Tour de Francia, respectivamente. También podrás encontrarlos en colores más neutrales que se ajusten a todos los gustos.

Además, el 10 % de lo recaudado por cada compra de un maillot Moving Forward se destinará íntegramente a la organización benéfica Qhubeka. Cada maillot también cuenta con una bolsa musette única y hecha a mano que ha sido confeccionada en Sudáfrica con tejidos de origen local, como parte de los programas de Qhubeka que ofrecen incentivos a cambio del trabajo realizado.

Derek Bouchard-Hall, CEO de ASSOS of Switzerland, afirmaba lo siguiente: «la conexión que tiene el equipo Team Dimension Data con la organización benéfica Qhubeka es el motivo fundamental por el que decidimos colaborar con ellos. Sin duda queremos apoyar el increíble trabajo que hace esta organización y sentimos un gran orgullo de haber diseñado el maillot Moving Forward».

Anthony Fitzhenry, el fundador de Qhubeka, declaraba lo siguiente: «valoramos el apoyo que ofrecen empresas tan respetadas como ASSOS, ya que comparten nuestra fe en que las bicicletas tienen el poder de cambiar las vidas de las personas. Las bolsas musette están fabricadas con un tejido tradicional de Sudáfrica que se denomina shweshwe y están confeccionadas por artesanos de una zona rural situada en la provincia del noroeste del país. Este programa de artesanía está pensado para que las personas ganen bicicletas, ya que les permiten desplazarse de una forma más rápida, llegar a zonas más alejadas, transportar más objetos y obtener ingresos».

Descubre más información sobre nuestro programa de colaboración y cómo poder acceder a estos maillots en ASSOS.com

 

 

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¡Ya te puedes descargar la Guía del GIRO 2019!

Un año más, Javi Fuertes nos ha preparado una completa Guía del GIRO para no perder detalle de todo lo que nos espera en la gran ronda italiana.

Análisis, comentarios, perfiles, altigrafías, favoritos, dorsales…

A disfrutarla y a disfrutar de un GIRO que se presenta cargado de alicientes.

 

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El próximo sábado 11 de mayo dará comienzo en Bolonia la 102ª edición del Giro de Italia. Tras varios años en los que el comienzo de la prueba marchó al extranjero y que obligaron a adelantar el inicio de la misma al viernes, regresa a Italia, concretamente a Bolonia en la región de Emilia-Romaña (en el norte del país), una de las ciudades históricas mejor conservadas y que tiene el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa, después del de Venecia.

Los números globales de la presente edición son los siguientes:

  • 577 km distribuidos en 21 etapas
  • Inicio el sábado 11 de mayo; finalización el domingo 2 de junio
  • 18 etapas en línea
  • 3 etapas individuales contra el cronómetro: la inicial en Bolonia de 8 km; en la 9ª etapa una contra-reloj quebrada entre Riccione y San Marino de 35 km; y una final en la última etapa de 17 km en las calles de la ciudad de Verona.
  • 2 jornadas de reposo

La organización ha catalogado la presente edición del siguiente modo: 5 etapas de alta montaña, 8 etapas de media montaña y 5 etapas llanas. En nuestro análisis profundizaremos en dicha clasificación y catalogaremos las etapas conforme a nuestro propio criterio.

A simple vista y a la hora de analizar un recorrido de una gran vuelta por etapas, debemos hacernos siempre la misma pregunta:

¿Se trata de un recorrido compensado?

Si la respuesta es de un escueto sí o no, me decanto por un rotundo NO: nada que no se aproxime a 100 km de lucha individual contra el crono podrá serlo. Si nos atenemos a la evolución que están teniendo las grandes vueltas por etapas, pues diremos que es el más compensado de todas ellas y la única carrera que se atreve a combinar etapas cortas y explosivas, con otras largas y de fondo, porque el ciclismo, al menos para muchos que llevamos más tres décadas siguiéndolo, siempre ha sido un deporte de fondo.

Podríamos comenzar un largo y amplio debate sobre lo que esto significa: sobre la necesidad de vender un producto que hoy en día llega a retransmitir etapas íntegras por televisión, y por tanto la necesidad de adaptarse a ello. Yo no soy contrario a las etapas cortas, pero el problema es cuando se abusa de ellas. No tiene nada que ver este deporte afrontando un puerto con 7 horas en las piernas de etapa a hacerlo con 3. No tiene nada que ver la recuperación posterior en los esfuerzos. Al final se iguala todo, pero se iguala por abajo. Dicen algunos organizadores que eliminar dureza y longitud permite una clasificación más igualada y un mayor interés en el seguimiento de la prueba.

¿Qué final de “100 metros” preferimos ver? ¿A 6 corredores en 10 centésimas, con marcas comprendidas entre 9.95 y 10.05?, ¿o a un corredor que ha corrido en 9.60, el segundo en 9.75, y el resto ni se sabe dónde anda? Yo no tengo duda de que prefiero ver la segunda carrera. Uno de los Tours más interesantes que he visto y con el que me aficioné a este deporte fue el de 1987. Las etapas y los kilometrajes fueron salvajes, y se decidió por segundos en la crono final. No, de lo único que estoy seguro es de que un recorrido flojo o con un kilometraje muy ajustado iguala por abajo, y siempre digo que una gran vuelta debería tener casi estipulado por obligación, tener al menos una gran etapa reina de 250 km y 5000-5500 m de desnivel, aunque solo fuera una. Para eso son 21 etapas, para poder tener un poco de todo.

Lo de la crono hoy en día parece una batalla perdida. Hemos pasado en 30-40 años de un polo al opuesto. Antes era imposible optar a una grande si no se andaba bien contra el reloj. Hoy en día todo un Tour de Francia tiene menos kilómetros de lucha individual que el Tour de Romandia. No, definitivamente no tiene sentido.

1ª etapa

Bolonia-Bolonia (CRI) (8 km)

Arrancamos en las calles de Bolonia con un prólogo de 8 km. Sería una crono para especialistas si la organización no hubiera decidido subir el duro repecho de San Luca dentro del casco histórico de la ciudad. Son 2,1 km al 9,7% de media: no es poca cosa. De ellos, los primeros 1500 m al 11,7%. La subida a San Luca es de sobra conocida por el pelotón profesional, pues forma parte del circuito final de la clásica italiana Giro de Emilia que suele disputarse en el mes de octubre como preparación a la cita mundialista.

El repecho es lo suficientemente largo y selectivo como para que los primeros espadas y máximos favoritos a ganar la prueba hagan su primer acto de aparición. Pese a la escasa longitud del prólogo, una mala prestación por parte de alguno de los favoritos podría hacerle perder entre 30 o 40 segundos respecto a los grandes especialistas en este tipo de pruebas. Sí, Dumoulin y Roglic en buena lógica serán las principales referencias, y el resto de aspirantes deberán minimizar al máximo la posible pérdida de segundos respecto a ellos.

Recientemente hemos visto una crono similar en el inicio de la Vuelta al País Vasco. Bien es cierto que el repecho era distinto y que la bajada final y la lluvia obligaron a tener que tomar una primera y difícil decisión: hacer la crono con la cabra, hacerla con la cabra y cambiar a la bici normal, o salir desde el inicio con la bicicleta convencional. Al no haber bajada parece claro que se optará por la cabra en este prólogo, pero el repecho final es lo suficientemente largo como para que haya que regular y medir bien los esfuerzos.

Por último, desde un punto de vista visual, la elección por parte de la organización de esta crono es un acierto. Esperemos que el día acompañe, porque el marco es difícil de mejorar.

 

 

Por Rubén Berasategui

 

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Cada edición del Giro que sube el GAVIA es especial. Para nosotros, más si lo hace desde Ponte di Legno. Allí, cada uno hemos vivido nuestra particular historia. En esta ocasión nuestro colaborador Javi Fuertes, nos deja la suya.

 

Tocaba planear un nuevo viaje a los Alpes con compañeros primerizos en este tipo de aventuras y a quienes los nombres de los grandes colosos siempre les resultan tentadores. Tenía claro que la elección iba a ser Italia, para repasar grandes mitos de la corsa rosa a los que íbamos a añadir otros de menos fama, aunque quizás más alucinantes. El viaje planteaba un problema logístico y de traslados importantes porque el menú estaba diseñado ciertamente a la carta. Una solución al problema era hacer una escala en Bormio, con lo cual iba a regresar 6 años después a un lugar donde quedaba alguna herida sin cicatrizar: “Aquel 29 de julio de 2012 era una jornada de 110 km y dos monstruos en el menú: el temible Mortirolo y el misterioso Passo Gavia.

Realmente era debutante en aquellos escenarios y la verdad es que el Mortirolo lo subimos con cierto respeto y una velocidad bastante asequible, pero la dureza siempre esta ahí. Vencido el primer coloso, el tramo que avanza valle arriba desde Edolo a Ponte di Legno se hace muy pestoso en una carretera con tráfico y poco espacio para los ciclistas.

En esta población comienza de menos a más el Passo Gavia. No se me olvida el calor en su primera parte y el error que supuso beber quizás demasiada agua al pararnos a refrescar en la magnifica fuente que hay en un pequeño parque recreativo, antes de llegar a Santa Apollonia.

Una vez pasado el pueblo la dureza aumenta exponencialmente y sobre todo al rebasar la barandilla que da acceso al estrechísimo bosque en el que algunas rampas superan el 15%. La cosa iba bien y, al dejar atrás el arbolado, aquella subida se volvía majestuosa y solitaria, con un tremendo barranco flanqueándonos a nuestra izquierda.

Pero una vez pasado el mojón de piedra que marcaba 6  km a la cima algo empezó a cambiar en mi cuerpo: malas sensaciones, problemas estomacales y un fuerte dolor de cabeza me empezaban  a hacer mella en medio de aquel maravilloso entorno. A falta de 4 km mi cuerpo dijo basta y tuve que poner pie a tierra quedándome sentado en uno de los mojones de piedra.

Con la ayuda de mis compañeros conseguí a duras penas dar alcance al Refugio Bonetta de la cima. La subida estaba completada, pero yo sabía en mi foro interno que aquello había sido una derrota en toda regla y que mi buena imagen tenía algún día que ser reestablecida”.

El 18 de Agosto de este verano no había excusa posible y me encontraba en Ponte di Legno dispuesto a dar carpetazo a aquella imagen. La idea estaba clara: poner un ritmo tranquilo y admirar de nuevo la majestuosidad de una subida con un halo misterioso y un tono ciertamente salvaje de alta montaña en su parte final. Los kilómetros se sucedían y la empresa parecía mucho más asequible habiendo evitado en esta ocasión el Mortirolo.

Tengo que decir que he disfrutado como pocas veces encima de la bicicleta, subiendo relajado, sabiendo que manejaba mi cuerpo y que tenía todo bajo control. Estaba tratando de absorber todos los detalles de la subida y a su vez estaba firmando un pacto de no agresión con aquel puerto inolvidable.

La herida se cerraba y, al paso por aquel punto y por aquella imagen del mojón fatídico, el Gavia esta vez me dio su visto bueno y pude recorrer el túnel y ese rocoso tramo final con la tranquilidad de que el objetivo estaba cerca y de que mi admiración por este paso montañoso era ya total.

Coronar fue un momento de felicidad y liberación. Hace 6 años yo no le traté con el debido respeto y el Gavia fue implacable. Ahora, en 2018, el pacto firmado con mi antiguo rival espero que dure para siempre. Ya no tengo dudas de que volveré a Ponte di Legno y con la convicción de que seré bien recibido.

Por Javi Fuertes

Fotos: Andoni Epelde/Paco Portero

 

 

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Los pasados 4 y 5 de mayo, tuvimos oportunidad de asistir a una nueva edición de los SPORTFUL GRAVEL DAYS que se realizan con una doble intención. Por un lado estaría la presentación de las colecciones que dispone SPORTFUL diseñadas específicamente para el Gravel y por otro para disfrutar de una modalidad que cada día tiene más adeptos y en la que la diversión esta asegurada.

Con el lanzamiento de la gama Giara hace tres años, Sportful fue una de las primeras marcas del sector en lanzar una familia de prendas específica para el ciclismo gravel. En su colección para esta primavera-verano, la firma italiana renueva y dobla esa apuesta por el gravel con la ampliación de la serie de prendas Giara. Una ampliación completada “por arriba”, con la introducción de la equipación SuperGiara:  un maillot y un culote de gama alta.

El ciclismo gravel ocupa, por tanto, más páginas en el catálogo de Sportful de este año. La renovación de esta familia de prendas es total y se desglosa en una nueva serie Giara (masculina y femenina), la mencionada gama superior Supergiara; el nuevo maillot Giara Tee, así como una colección de accesorios también nuevos (gorras, calcetines, guantes, chalecos, etc.).

Atentos a todas las explicaciones de Max Caselli, responsable de la marca en nuestro país, nos juntamos un buen número de periodistas de diferentes medios de comunicación. También asistió gente de tiendas que trabajan con Sportful, colaboradores de la marca y alguna sorpresa como la presencia del asturiano Iván García Cortina, corredor del Bahrain Merida, que el domingo en la ruta quiso ser uno más del grupo.

Bien equipados por SPORTFUL y con las bicis MERIDA BIKES que pusieron a disposición de los participantes pudimos disfrutar de dos divertidas jornadas de gravel. Risas, esfuerzo, alguna que otra mojadura en los ríos… en definitiva, una nueva oportunidad para disfrutar de la bici de una manera diferente y a la que muchos no estamos muy acostumbrados.

No faltó, una visita, merienda y cata en la bodega de La Vinyeta y la tradicional y sabrosa fideúa que sirve para poner punto final a las jornadas.

Fotos Andoni Epelde/Ziklo

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Cada año nos gusta recomendaros algunas marchas que por su recorrido, organización o ambiente, nos parecen interesantes. Fieles a nuestra filosfía, siempre buscamos las mismas cosas: Recorrido con encanto, que sea en un lugar con alicientes (culturales, gastronómicos, naturales, deportivos…) y que cuente con un equipo organizador cargado de ilusión y que se deja la piel por ser un ben embajador de su tierra.
Este año, una de las elegidas es la Marcha Cicloturista Sierra de Gúdar, que además celebra en 2019 su 25 edición. Organizada por el Club Ciclista Turolense, la prueba, con salida en Alcalá de la Selva, recorre el corazón de la Sierra de Gúdar teniendo su punto final en la estación de Valdelinares.
Cuenta con dos recorridos, el largo recorrido con un total de 150 kms, y el de corto recorrido con un total de 95 kms, con desniveles acumulados de 3.000 m, y 2.063 m respectivamente.
Tenéis más información en la web: www.clubciclistaturolense.com

 

 

 

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El pasado día 28 de Abril se celebró el II Ironman 70.3 Marbella, donde más de 2.500 participantes recorrieron 1,9 kilómetros nadando, 80 en bicicleta y 20 corriendo. En lo deportivo destacar las victorias de Andreas Dreitz en hombres y Laura Phillipp en mujeres.

El Triatlon no es una de nuestras especialidades pero en ZIKLO siempre hemos querido destacar y apostar por la importancia del turismo deportivo. En este caso han sido cuatro días de disfrutar viendo multitud de ciclistas
pedaleando y conociendo Marbella y su entorno. Más de 2.500 participantes de las más variadas nacionalidades, con sus correspondientes familiares y amigos, que se
han convertido en buenos embajadores.
Si, sabemos que hablar de 2500 personas es mucho pero no es necesario tanto para que las bicis y el ciclismo sean un complemento perfecto para el turismo.
Bicicletas y turismo, ese objetivo que haciendo bien las cosas puede ser realidad uno de esos Sueños Cumplido que nos gusta ver de cerca.

 

Allí estuvo Paco Portero, esta vez le tocaba trabajar cerca de casa y había que aprovechar la ocasión

 

 

 

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Preparados para vivir una nueva historia entre puertos, bosques, montañas y amigos…

 

 

 

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Hablar de Pepe, tal y como él mismo quiere que le llamemos familiarmente“porque no me identifico con otro nombre, si bien antes era Josep, desde que volví de Andalucía ya fui Pepe para siempre, y más para los amigos”, es hacerlo de una persona que lleva el ciclismo en la sangre. Lo ha llevado desde que naciera en el seno de una familia que toda la vida ha estado implicada con el ciclismo, empezando por su padre Luis y siguiendo por sus hermanos Montse, Joaquín y Jordi. Todos ellos forman parte de la gran familia Cuevas, organizadores de la Vuelta a Andalucía “Ruta Ciclista del Sol”.

De hecho fue su padre, Luis Cuevas, el que reinventó esta carrera en el año 1979, después de que la antigua Vuelta a Andalucía se dejara de celebrar en 1977. Pepe se incorporó a su organización en 1980 y poco a poco fue creciendo dentro de ella con su trabajo y dedicación, hasta que en 1998 ya se hizo personalmente con la coordinación de la Ruta del Sol. Posteriormente colaboró también con eventos del prestigio de la Vuelta al País Vasco y la Euskal Bizikleta, donde realizaba el servicio de Radio Vuelta o de Moto Información, entre otras pruebas.

Es curioso como, empezando a conversar sobre una “tranquila” prueba cicloturista como la Ciclobrava, tirando del hilo puedes llegar a ahondar ya no sólo en el intenso currículum de una persona, sino también remontarnos a una parte de la historia del ciclismo en este país.

Esto fue lo que nos pasó con Pepe, porque actualmente, por si alguien aún no lo conoce, algo extraño todo sea dicho de paso, es el alma máter en la organización de marchas cicloturistas tan dispares como la Purito Andorra, la Portals de Montserrat o esta Ciclobrava a la que hacemos referencia y que se celebra dentro del seno de la Sea Otter Europa Costa Brava-Girona.

Pepe aporta en ellas toda su experiencia como organizador, bien diseñando los recorridos y siendo su impulsor, imprimiendo toda su fuerza y vitalidad para que todo salga sobre ruedas.

Por este motivo, para que nos hablara un poco más sobre los entresijos del recorrido de este año en la Ciclobrava, nos atendió amablemente y pudimos charlar largo rato con él, con el auténtico responsable del diseño de este preciosa singladura que nos hará descubrir, este próximo 2 de junio, uno de los mejores rincones para pedalear por las deliciosas carreteras de la provincia de Girona, en las que disfrutaremos de un auténtico paraíso para el cicloturismo.

 

 

 

Pepe, ¿se puede decir que tú eres el inventor de esta marcha, verdad? Porque no se puede llamar de otra manera…

Bueno, yo he mirado de diseñar el mejor recorrido que se puede hacer por los alrededores de Girona, que son muchos y variados, afortunadamente, pero también he de decir que muchos cicloturistas anónimos me han ayudado a descubrir estas carreteras inéditas, estrechas, muy poco transitadas, y que además son recorridas por numerosos profesionales que entrenan por ellas durante gran parte de la temporada y de los que tengo el placer de conocer a casi todos ellos. Por eso prefiero no hablar en primera persona y sí “en equipo”.

Perfecto Pepe, entonces lo haremos en plural.

¿Qué buscabais a la hora de planificar el recorrido de la Ciclobrava?

Lo primero que buscamos era mostrar este territorio en todo su esplendor, ya no sólo sus bellos paisajes, sus montañas o su mar, también su cultura, su historia, su gastronomía, porque es todo lo que le interesa al turista que se acerca en bicicleta hasta aquí y desee conocer una localización ideal para la práctica del cicloturismo, una zona magnífica situada entre los Pirineos y el Mar Mediterráneo. Pedalear por estas tierras es una manera fascinante de descubrir un lugar maravilloso para andar en bicicleta de carretera, tanto por su interior como bordeando su costa que aquí es brava: la Costa Brava. Esto lo teníamos todos muy claro, que la marcha saliendo desde Girona había de dirigirse dirección al mar.

Pepe, por tanto, ¿qué joyas encontraremos a nuestro paso pedaleando a través de la Ciclobrava?

Innumerables. Los tesoros que esconden estas comarcas son muchos y los cicloturistas os podréis deleitar con una gran variedad de paisajes, afrontando un recorrido de media montaña, subiendo y bajando pequeñas ascensiones por carreteras estrechas, reviradas, entretenidas y con la tranquilidad de saber que en ellas el tráfico de vehículos a motor es inexistente. Ascenderéis pequeñas maravillas como el Alt de Sant Grau por su vertiente más amable desde Llagostera, y en cuyo punto culminante obtendréis la recompensa de haber subido hasta allí cuando contempléis el mar y su espectacular costa escarpada, con unas vistas espléndidas que os emocionarán.

Y del mar de nuevo enfilaremos nuestros manillares hacia el interior…

Sí, a partir de aquí, y sin entrar en la bulliciosa Sant Feliu de Codines porque además en pleno verano estará a reventar de turistas, la bordearemos para disfrutar de la comarca de les Gavarres, en la que tendremos que afrontar dos puertos clásicos como son Romanyà y La Ganga, en los que cada participante marcará el ritmo que más le interese, si bien, nuestra filosofía es la del slow cycling, para no perderse ningún detalle de esta preciosa ruta.

Hemos visto que el avituallamiento principal se hará en la preciosa localidad de Monells, un pueblo de cine.

Sí, no suele ser habitual que Monells dé permiso para celebrar eventos en su bonita plaza rodeada de edificios medievales, pero nosotros hemos conseguido hacer parada y fonda en este pequeño y precioso pueblo de casas empedradas, donde sólo antes lo había conseguido el cine con el rodaje en este lugar de la película “Ocho apellidos catalanes”. En Monells disfrutaremos un buen rato contemplando un precioso pueblo medieval con sus encantadoras y fotogénicas calles.  A la salida del avituallamiento, la prueba se vuelve a desdoblar. Los del primer recorrido marcharán dirección Bordils, pedaleando por deliciosos caminos rurales apartados de las rutas más transitadas, carreteras con encanto, de las de admirar disfrutando del entorno, un tramo muy poco conocido incluso para ciclistas de la zona que será la gran sorpresa de todos los que por allí discurran.

Los participantes del recorrido corto no se quedarán sin su merecido premio también con la dulce ascensión a Madremanya, desde donde la visión del Pirineo y su imponente Canigó quedará plasmada para siempre en sus retinas.

Al final de la marcha nos juntaremos todos los participantes de ambos recorridos para afrontar la parte decisiva con el ascenso a Montjuïc, última dificultad de la jornada, desde donde contemplaremos el elegante Barrio Viejo de Girona en todo su esplendor, antes de dar por acabada la prueba.

 

Vemos que en este sentido la marcha, tanto en su recorrido largo como en el corto, no es demasiado dura.

No, no, en efecto. Nosotros precisamente queríamos huir de la dureza de algunas marchas que llenan el calendario cicloturista, pruebas muy exigentes que tienen poco de cicloturismo y mucho de carreras encubiertas. Por eso hemos buscado este equilibrado recorrido que es apto para cualquier cicloturista que tenga un mínimo de nivel y que al menos salga a hacer sus excursiones de sábado o domingo con su grupeta. El recorrido exige cierta forma, pero no hace falta ser un combativo ciclodeportista como muchos ya conocemos. La Ciclobrava es cicloturismo total, pensada democráticamente para todos, sin cronómetros, ni clasificaciones, ni chips, sin tiempos. No se trata de correr más que nadie, al contrario, se trata de pasarlo bien con nuestras bicicletas por esta travesía haciéndolo sin presión ni estrés.

Esto que quede muy claro, se trata de una marcha no competitiva.

Por supuesto, no queríamos fomentar la competitividad, eso lo teníamos muy claro, y sí conocer el territorio, proponiendo dos recorridos a medida, en los que a la hora de afrontarlos prevalezca el compañerismo, la amistad y la diversión sobre dos ruedas, aunque respetando que cada ciclista se lo tome a su manera. En este sentido entendemos que el reto siempre es personal y que es muy particular la manera de querer superarlo.

¿Qué mejoras podemos encontrar con respecto a la edición del pasado año?

Sí, hemos introducido mejoras importantes en todos los servicios que serán más completos y en los recorridos habrá más oportunidades para el que quiera, según las ganas, la motivación o el cansancio de cada uno, cambiar de recorrido en un momento dado. Los dos itinerarios son flexibles y el que quiera pasar a afrontar el recorrido largo, o viceversa, no tendrá ningún problema en hacerlo. La salida se dará a las 8 de la mañana y también será más ancha y más cómoda. Contaremos con la presencia de ex ciclistas como Purito, Edo, Losada o Pereiro, con los que podremos charlar como si fueran uno más durante esos primeros kilómetros de marcha en los que iremos todos agrupados. Una vez terminada la prueba la mayor novedad será poder disfrutar de un avituallamiento completo situado justo delante de la entrada del festival Sea Otter Europe Costa Brava-Girona.

Nosotros calculamos que, como muy tarde, todos los participantes estén de vuelta sobre las 14.30 horas, disfrutando ya de la comida y la feria, aunque seguramente los más rápidos del recorrido corto llegaran a partir de las 11 de la mañana y los de la larga esperamos que a lo hagan a partir de las 13 horas.

¿Qué aspiraciones tiene una marcha como la Ciclobrava?

Aspiramos a ser la referencia cicloturista de estas tierras de Girona, la Costa Brava y el Baix Empordà, y buscamos la calidad antes que la cantidad, esto por supuesto. El año pasado participaron unos 1200 ciclistas y para este creo que superaremos los 1500, pero para años venideros tampoco queremos que esta cifra se dispare mucho más allá de los 2000 ó 2500 cicloturistas, para de esta manera intentar evitar al máximo los accidentes por excesivos ciclistas participantes, porque su seguridad es nuestro gran objetivo. Nosotros hemos pedaleado por todas las posibles carreteras de la zona y pensamos que el recorrido que ofrecemos es precioso y seguro, y que el corredor sólo tendrá que preocuparse de disfrutar de cada instante.

De esta manera, os esperamos a todos el próximo 2 de junio para que sea un día redondo y podamos disfrutar de una gran día de ciclismo.

Pues así lo haremos, Pepe. Gracias, un abrazo y allí nos vemos.

Por Jordi Escrihuela

 

 

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