Autor: jon

¡Ya te puedes descargar la Guía del TOUR 2019!

Primero fue el Giro y ahora toca el turno del TOUR. Javi Fuertes nos ha preparado una completa Guía  para no perder detalle de todo lo que nos espera en la gran ronda francesa.

Análisis, comentarios, perfiles, altigrafías, favoritos, dorsales…

 

 

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En pocos días estará disponible nuestra GUÍA DEL TOUR, esa que con tanto mimo prepara Javi Fuertes. El análisis general del recorrido y la editorial volverán a ser obra de Rubén Berasategui.

Hemos querido adelantaros la editorial ya que el TOUR, aunque siga siendo la más grande, la más buscada y la que más honores da, parece querer perder parte de su esencia. Llega la duda, correr con los tiempos o mantenerse fiel a lo que se es.

 

Editorial – Traición a la historia

La organización de un evento siempre conlleva muchas facetas que quien no se dedica a ello no llega siquiera a imaginar. No tengo intención de hablar de ello, simplemente quisiera recalcar que en el ciclismo el organizador además de todo esto tiene sobre sus hombros la facultad de decidir sobre el recorrido y diseño de la prueba en cuestión que organiza, cosa que no ocurre en otros muchos deportes, y por tanto además de velar por el buen resultado del evento, decide sobre su trazado de un modo decisivo.

Me explico de otro modo. Una maratón siempre va a ser una carrera a pie de 42 km y 195 metros. Se puede hacer un circuito más sencillo o más complicado, que sea plano o con desniveles, tiene su normativa para ser homologado por la IAAF, pero siempre van a ser 42 km y 195 metros y no hay nada que el organizador pueda hacer al respecto. Podrá ser más o menos dura, pero una maratón no va a tener nunca 30 o 50 kms. En ciclismo cada año el organizador tiene la facultad de decidir cómo va a ser la prueba que organiza. Hablando del Tour de Francia, ASO (empresa privada organizadora de eventos que en la actualidad organiza el Tour), decide cada año cómo va a ser su recorrido. Podemos tener un Tour de Francia con recorridos tan dispares como los de 1980, 1987, 1990 o 2015. El vencedor gana el Tour, tenga éste 3200 km o 5000 km, tengo cinco cronos o ninguna, tenga más o menos montaña, pero a la postre acaba ganando el Tour de Francia.

¿Dónde quiero ir a parar?

Pues enseguida lo vais a ver. Cuando hablamos de pruebas centenarias con una historia superior a los 100 años, no estamos hablando de pruebas cualesquiera. Es evidente que hay que evolucionar y adaptarse a los tiempos actuales. No tendría sentido el diseño de un Tour de los años veinte o de mitad de siglo pasado, pero siempre hay que tener presente. aunque sea de refilón, la historia de la prueba que organizas.

¿Modernidad, tiempos actuales?

Por supuesto, pero sin perder tu esencia, tu historia y el peso de la tradición.

¿Os imagináis una París-Roubaix sin pavés o con una quinta parte del mismo? ¿Os imagináis una Tour de Flandes sin los muros típicos de la zona? ¿Os imagináis una Milán-San Remo con un puerto de 1000 metros de desnivel en la zona cercana a la costa azul?

Es perfectamente posible todo esto que os estoy diciendo, y si el organizador decidiera de pronto que esos monumentos iban a cambiar drásticamente su recorrido y pasar a ser pruebas sin pavés, sin muros o con puertos de entidad, el vencedor final de la misma ganaría también una París-Roubaix, un Tour de Flandes o una Milán-San Remo.

Entonces, ¿por qué el Tour está traicionando su historia y su esencia? ¿A dónde nos lleva la deriva actual?

El Tour de Francia ha sido siempre una carrera con un peso muy importante de la contrarreloj, con maratonianas etapas de fondo y gran desgaste, y con una montaña que pese a no ser la más dura, se hacía terriblemente exigente por la acumulación de todo lo anterior y el tremendo desgaste que supone correr en Francia en las tardes del mes de julio.

Y renunciar a esto, es renunciar a tu historia y a lo que ha sido la prueba más importante del calendario ciclista mundial por participación y porque al final se hacía un recorrido que no dejaba la menor duda, el ganador del Tour era el mejor y más completo corredor del pelotón profesional. Y así ha venido siendo durante décadas y el sueño del amarillo en París perseguido por los mejores ciclistas del pelotón, que podían apenas coincidir entre ellos durante todo el año, pero donde no faltaban era en la cita anual en Francia en el mes de julio.

La deriva del Tour lleva años siendo peligrosa en este sentido y creando corredores muy particulares para la prueba francesa. Hoy en día hay que subir muy bien, eso sin duda. Antes tan bien, lo que ocurre es que antes, además de eso también tenías que hacer muchas otras cosas bien, que a día de hoy y por caprichos del organizador han quedado reducidos a un segundo plano.

Si algo ha caracterizado al Tour es que siempre ha sido una prueba de fondo, de desgaste. De acumulación de esfuerzos, de recuperación.

“La tercera semana del Tour separa el grano de la paja y hay que asimilarla y pasarla. Algunos lo consiguen, otros no: por eso jamás podrán ganar esta carrera”.

Esa frase no es mía, es de muchos de los corredores que han corrido el Tour y que saben mejor que nadie lo que significa.

Para concluir esta pequeña editorial y antes de ir a la introducción de la actual edición, me gustaría comentar dos falacias que no por mucho que se repitan van a acabar convirtiéndose en realidad.

La primera:

Como me dijo en su día el actual director de la Vuelta a España, Javier Guillén, en una entrevista que muy amablemente nos concedió: “Tu representas una corriente de seguidores que abogáis por etapas de otra época”

No puedo estar más en desacuerdo con esa frase. Yo no represento ninguna corriente. Es más, acepto gran parte de lo que es la Vuelta a España actual, sobre todo siendo consciente de en qué momento de la temporada se corre y de la historia que tiene detrás. Pero no puedo ser igual de benévolo con el Tour, del que espero que sea la Gran Prueba anual, la que realmente encumbre al mejor corredor del pelotón. Por lo tanto, el Tour tiene la obligación de tener un poco de todo. Etapas cortas, largas, de gran desgaste. Cronos de todo tipo y un recorrido duro y compensado. No pido imposibles, sólo que mire su historia y la respete, que sea fiel a lo que ha sido siempre y con variaciones razonables sin salirse de su menú. Si te ha funcionado bien con un menú clásico, ¿por qué de pronto te metes a experimentar con química en tu cocina?

La segunda en una doble vertiente:

44 segundos…, menos de 44 segundos es el tiempo que invirtió el doble campeón mundial, campeón olímpico y actual record man de los 400 metros lisos, el surafriacano Wayde Van Niekerk en ganar el mundial de Pekin en 2015. Fue tal el esfuerzo al que sometió a su cuerpo, que un super atleta de este nivel, el mejor de la historia en esta distancia, tuvo que abandonar el estadio en camilla porque no se tenía en pie del esfuerzo realizado. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que no hacen falta ni 45 segundos para someter a un gran atleta, un fuera de serie, a un esfuerzo doloroso y extremo. Cómo voy a decir yo que una etapa de 100 km y 3000 metros de desnivel no es dura, sobre todo si se va rápido desde salida. Claro que lo es, y muchísimo. El problema viene cuando el Tour presenta etapas cortadas por el mismo patrón, una tras otra y que parecen más el Tour del Porvenir que el Tour de Francia.

Por último y para los que dicen que el problema es que ahora se retransmiten etapas íntegras por televisión. ¿Resulta que ahora es la tele quien decide? ¿Qué hacemos con los Grand Slam de tenis? ¿Los pasamos al mejor de tres sets? O mejor, a un solo set para que así el momento cumbre llegue antes. ¿Y los monumentos del ciclismo que superan los 250 km, los reducimos a la mitad? Si alguien no quiere ver seis horas íntegras de retransmisión, que no las vea. Si a los comentaristas se les hace pesado, se me ocurren unos cuántos puestos de trabajo más duros y complicados que comentar una etapa maratoniana. ¿Tenemos que cambiar todo un Tour de Francia porque la tele quiere otro formato de carrera?

La discusión es mucho más compleja, pero que nadie añada a esto el argumento del dopaje. El doping no es para terminar las carreras, sino para ir más rápido y recuperar mejor. Nadie necesita acudir al doping para terminar una carrera de 100 metros lisos y sin embargo es una las pruebas más señaladas. No, el doping o el realizar etapas de 250 km que dicen (porque esa es otra), no pueden ser el motivo para olvidarnos de ellas.

Las dos mejores etapas que yo he presenciado en directo en mi vida han sido la de Val Louron en el 91 y Sestrieres en el 92. Ambas en el Tour, ambas por encima de los 230 km y ambas superaron las 7 horas largas de pedaleo.

No, el espectáculo no viene marcado ni por la distancia, ni por la duración de una etapa. Lo único que resulta cierto es que eliminar la dureza y desgaste de una gran vuelta iguala por abajo y eso en mi opinión es la mentalidad de los MEDIOCRES.

Por Rubén Berasategui

 

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2ª etapa

Bolonia – Fucecchio  (205 km)

Larga primera jornada, superando los 200 km. El perfil de la etapa catalogada como de media montaña por la organización a simple vista se nos antoja insuficiente para tener tal consideración. Quizás el trazado esté salpicado de repechos y otro tipo de dificultades orográficas que a simple vista no somos capaces de adivinar atendiendo al perfil. La principal dificultad de la jornada, el puerto de Montalbano situado en el Km 157 de la etapa, está aún lejos de meta, pese a tener 5 km de una dureza respetable.

Una fuga numerosa podría poner en peligro el presumible sprint final, pero se me antoja complicado que el pelotón a las primeras de cambio lo permita. Pese a que el puerto es duro, los equipos de sprinters tienen aún tiempo y terreno para reintegrar a sus hombres rápidos que pudieran haber cedido tiempo en este puerto o en el siguiente a 30 km de meta, pero de bastante menor entidad. Jornada nerviosa al estar las fuerzas intactas en una localidad muy cercana a Florencia, en la Toscana, donde si la organización lo hubiese querido las trampas podían haber sido continuas, pues el terreno se presta a ello.

 

3ª etapa

Vinci – Orbetello (220 km)

Segunda etapa en línea y de nuevo nos vamos por encima de los 200 km. Sobre el perfil la etapa no presenta complicación alguna. La velocidad y la distancia darán a esta jornada lo que el terreno no ofrece, si bien llegados a la costa será importante ver cómo sopla el aire en los kilómetros finales. Presumible sprint.

 

4ª etapa

Orbetello – Frascati (223 km)

La distancia, de nuevo con claridad por encima de los 200 km, y el terreno aparentemente ondulado, sí que auguran una etapa movida con final en Frascati, al sur de Roma.

Sin grandes cotas puntuables, el final con 5 km ascendentes y al que se va a llegar con kilómetros en las piernas, podría deparar las primeras diferencias. La subida de meta no presenta rampas muy duras (ronda el 5%), pero eso a veces puede hacer sufrir a los escaladores puros donde no pueden hacer valer su menor peso ante gente de potencia que sí pasa y se defiende en este tipo de rampas. Sin duda un final así provocará movimientos, quizás no en primera persona de la gente de la general, pero seguro que responden o siguen la marcha. El débil o el despistado pueden acabar pagándolo y dejándose unos preciosos segundos.

Teniendo en cuenta la distancia, el terreno ondulado y este final algo complicado, sobre todo por la longitud de la subida final, más que por su pendiente, podemos catalogar esta etapa como de media montaña, al igual que ha hecho la organización.

 

 

5ª etapa

Frascati – Terracina (140 km)

Dos subidas seguidas de inicio provocarán una fuga más o menos numerosa. A partir de ahí, y salvando otra pequeña cota a mitad etapa, el terreno es plano y sin complicación alguna. Será difícil evitar el sprint en una corta y rápida jornada que acabará de nuevo en la costa mediterránea.

 

6ª etapa

Cassino – San Giovanni Rotondo  (238 km)

Segunda jornada más larga de la presente edición, y de cinco etapas en línea llevamos cinco por encima de los 200 km: dato a empezar a tener muy en cuenta. Los puertos de la primera mitad de la prueba no son de entidad, pero sí dan un perfil a la etapa siempre ascendente, atravesando de oeste a este el país y en la primera parte la cordillera montañosa del mismo. La segunda parte de la etapa es más llevadera, una vez alejados del macizo montañoso, si bien el Giro tiene reservada una última sorpresa para el final con la subida a Coppa Casarinelle, que presenta unos números de 15 km al 4,4% de pendiente media. No es una subida dura ni mucho menos, pero si es bastante larga, lo cual unido a la distancia global de la jornada aumentará su dificultad.

Es difícil que ningún favorito real se mueva en las rampas del último puerto: puede ser una etapa para segundos espadas. Pero no cabe duda de que mostrar debilidad en el final puede ser una debacle. Se irá rápido y cuando se va así y no puedes seguir el ritmo, los segundos caen con gran rapidez. Segunda jornada de media montaña de la presente edición que, de momento y sin presentar ninguna ascensión rompedora, irá poco a poco erosionando a los corredores a base del desgaste que supone la acumulación de kilómetros.

 

7ª etapa

Vasto – L’Aquila  (185 km)

Cada vez que el Giro llega a L’Aquila sucede algo. El terreno siempre es sumamente complicado en esta zona. No hay grandes puertos, pero es un continuo subir y bajar, por carreteras que en numerosas ocasiones no están en buen estado (otro dato a tener en cuenta en la jornada de hoy). L’Aquila ha sufrido en los últimos años más de un terremoto, siendo una zona muy sensible a movimientos de placas tectónicas. No es una zona próspera y los destrozos que la naturaleza ha causado se notan.

Difícil volver a repetir una etapa como la del 2010 en la que pudo ganarse todo un Giro de Italia en una escapada numerosísima que casi dividió al pelotón en dos. La etapa de este año y pese a no tener un perfil excesivamente agresivo, es una etapa que el líder de un equipo y que tenga aspiraciones en la prueba debe marcar en rojo. Hoy no se ganará la carrera, pero sí se puede perder si no se está atento o muy metido en ella. Un perfil engañoso, que a buen seguro no mostrará la dureza del terreno, dará paso en el Km 130 al primer puerto de entidad de este Giro, Svote di Popolli: no es duro ni largo, pero es un puerto típico de la comarca y donde las pendientes se agarran como si tuvieran uno o dos puntos porcentuales más de lo que realmente tienen. A partir de ahí, y cosa típica de la zona, una vez coronado el puerto, no se baja, sino que se sigue subiendo por un pequeño altiplano durante 20 km más por carreteras sinuosas y deterioradas, que nos llevarán a un final muy complicado con continuas subidas y bajadas durante los 10 km finales y que acaba en un duro kilómetro final al 8%. Etapa mucho más complicada de lo que marca el perfil y que debería ser tomada con cautela por los aspirantes de la carrera, no despistándose ni un solo momento, y teniendo previsto hasta el más mínimo detalle como podría ser una avería mecánica en un momento inadecuado.

 

8ª etapa

Tortoreto Lido – Pesaro  (239 km)

La etapa más larga de la presente edición de la carrera discurre prácticamente en todo momento por la costa adriática. La breve incursión en el interior antes de regresar a Pesaro, donde está situada la meta, dotará de un final algo más quebrado a una etapa prácticamente llana. Las cotas no parecen sobre el perfil tener la entidad suficiente como para poner en aprietos a los hombres rápidos del pelotón.

Será la quinta etapa de las siete disputadas hasta la fecha que supere los 200 km y la cuarta que supere los 220. El Giro, que cumple su primera semana, no habrá sido cómodo para los corredores pese a no haber subido aún ningún puerto de entidad en todas las etapas disputadas por el momento. Al contrario que en otras ediciones no habrá habido una etapa de alta montaña en la primera semana o que subiera puertos de 1ª categoría, pero el desgaste del pelotón será importante por la distancia recorrida en estas 7 primeras etapas, cuya media es de 207 km.

 

9ª etapa

Riccione – San Marino (CRI)  (35 km)

Llegamos al primer punto caliente de este Giro. Es probable que en toda la primera semana los favoritos aún no hayan medido a fondo sus fuerzas unos contra otros. Hoy sí lo harán, individualmente, en una dura contrarreloj. Antaño la crono mixta era algo habitual en el Giro y el Tour. Hoy en día es una “rara avis”. El Giro hizo una crono similar a la de hoy, en el mismo escenario, en la primera semana de la edición de 1997. De una longitud notablemente inferior, no impidió que Tonkov, vencedor de la misma, marcará diferencias.

La primera parte es llana con una ligera tendencia ascendente. Llegados a Faetano (Km 22) se inicia una subida de 12,3 km a San Marino. Lo más duro es el comienzo de la ascensión con 5 km al 6,6%, sin bien el primero de todos ellos supera el 9% de inclinación. A partir de ahí hay un terreno muy suave hasta llegar a la localidad de Murata, donde hay 2 km en ligero descenso que darán paso a los 2,5 km finales al 7%.

Es una crono de regular bien las fuerzas y de mover grandes desarrollos. Será el primer punto caliente de la prueba y marcará sin duda las primeras diferencias entre los favoritos. A partir de ahí unos se verán en la obligación de atacar y otros en la de defenderse, y por tanto será un importante punto de inflexión de la prueba.

 

Por Rubén Berasategui

 

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Como socios colaboradores con el equipo Team Dimension Data para Qhubeka, ASSOS of Switzerland va a lanzar una nueva colección de maillots de edición limitada en apoyo a la campaña #BicyclesChangeLives (las bicicletas cambian vidas) de esta organización.

Qhubeka trabaja para que las personas sigan avanzando gracias a las bicicletas, y la campaña #BicyclesChangeLives se encarga de obtener fondos para donarlas a la población africana, de manera que puedan acceder a las escuelas, centros médicos y obtener oportunidades económicas.

Ya sea para competir, entrenar o estirar las piernas con amigos durante el fin de semana, el maillot Moving Forward de manga corta constituye el último modelo de una verdadera prenda todoterreno. Estará disponible en color rosa, amarillo y negro de acuerdo con el Giro d’Italia y el Tour de Francia, respectivamente. También podrás encontrarlos en colores más neutrales que se ajusten a todos los gustos.

Además, el 10 % de lo recaudado por cada compra de un maillot Moving Forward se destinará íntegramente a la organización benéfica Qhubeka. Cada maillot también cuenta con una bolsa musette única y hecha a mano que ha sido confeccionada en Sudáfrica con tejidos de origen local, como parte de los programas de Qhubeka que ofrecen incentivos a cambio del trabajo realizado.

Derek Bouchard-Hall, CEO de ASSOS of Switzerland, afirmaba lo siguiente: «la conexión que tiene el equipo Team Dimension Data con la organización benéfica Qhubeka es el motivo fundamental por el que decidimos colaborar con ellos. Sin duda queremos apoyar el increíble trabajo que hace esta organización y sentimos un gran orgullo de haber diseñado el maillot Moving Forward».

Anthony Fitzhenry, el fundador de Qhubeka, declaraba lo siguiente: «valoramos el apoyo que ofrecen empresas tan respetadas como ASSOS, ya que comparten nuestra fe en que las bicicletas tienen el poder de cambiar las vidas de las personas. Las bolsas musette están fabricadas con un tejido tradicional de Sudáfrica que se denomina shweshwe y están confeccionadas por artesanos de una zona rural situada en la provincia del noroeste del país. Este programa de artesanía está pensado para que las personas ganen bicicletas, ya que les permiten desplazarse de una forma más rápida, llegar a zonas más alejadas, transportar más objetos y obtener ingresos».

Descubre más información sobre nuestro programa de colaboración y cómo poder acceder a estos maillots en ASSOS.com

 

 

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¡Ya te puedes descargar la Guía del GIRO 2019!

Un año más, Javi Fuertes nos ha preparado una completa Guía del GIRO para no perder detalle de todo lo que nos espera en la gran ronda italiana.

Análisis, comentarios, perfiles, altigrafías, favoritos, dorsales…

A disfrutarla y a disfrutar de un GIRO que se presenta cargado de alicientes.

 

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El próximo sábado 11 de mayo dará comienzo en Bolonia la 102ª edición del Giro de Italia. Tras varios años en los que el comienzo de la prueba marchó al extranjero y que obligaron a adelantar el inicio de la misma al viernes, regresa a Italia, concretamente a Bolonia en la región de Emilia-Romaña (en el norte del país), una de las ciudades históricas mejor conservadas y que tiene el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa, después del de Venecia.

Los números globales de la presente edición son los siguientes:

  • 577 km distribuidos en 21 etapas
  • Inicio el sábado 11 de mayo; finalización el domingo 2 de junio
  • 18 etapas en línea
  • 3 etapas individuales contra el cronómetro: la inicial en Bolonia de 8 km; en la 9ª etapa una contra-reloj quebrada entre Riccione y San Marino de 35 km; y una final en la última etapa de 17 km en las calles de la ciudad de Verona.
  • 2 jornadas de reposo

La organización ha catalogado la presente edición del siguiente modo: 5 etapas de alta montaña, 8 etapas de media montaña y 5 etapas llanas. En nuestro análisis profundizaremos en dicha clasificación y catalogaremos las etapas conforme a nuestro propio criterio.

A simple vista y a la hora de analizar un recorrido de una gran vuelta por etapas, debemos hacernos siempre la misma pregunta:

¿Se trata de un recorrido compensado?

Si la respuesta es de un escueto sí o no, me decanto por un rotundo NO: nada que no se aproxime a 100 km de lucha individual contra el crono podrá serlo. Si nos atenemos a la evolución que están teniendo las grandes vueltas por etapas, pues diremos que es el más compensado de todas ellas y la única carrera que se atreve a combinar etapas cortas y explosivas, con otras largas y de fondo, porque el ciclismo, al menos para muchos que llevamos más tres décadas siguiéndolo, siempre ha sido un deporte de fondo.

Podríamos comenzar un largo y amplio debate sobre lo que esto significa: sobre la necesidad de vender un producto que hoy en día llega a retransmitir etapas íntegras por televisión, y por tanto la necesidad de adaptarse a ello. Yo no soy contrario a las etapas cortas, pero el problema es cuando se abusa de ellas. No tiene nada que ver este deporte afrontando un puerto con 7 horas en las piernas de etapa a hacerlo con 3. No tiene nada que ver la recuperación posterior en los esfuerzos. Al final se iguala todo, pero se iguala por abajo. Dicen algunos organizadores que eliminar dureza y longitud permite una clasificación más igualada y un mayor interés en el seguimiento de la prueba.

¿Qué final de “100 metros” preferimos ver? ¿A 6 corredores en 10 centésimas, con marcas comprendidas entre 9.95 y 10.05?, ¿o a un corredor que ha corrido en 9.60, el segundo en 9.75, y el resto ni se sabe dónde anda? Yo no tengo duda de que prefiero ver la segunda carrera. Uno de los Tours más interesantes que he visto y con el que me aficioné a este deporte fue el de 1987. Las etapas y los kilometrajes fueron salvajes, y se decidió por segundos en la crono final. No, de lo único que estoy seguro es de que un recorrido flojo o con un kilometraje muy ajustado iguala por abajo, y siempre digo que una gran vuelta debería tener casi estipulado por obligación, tener al menos una gran etapa reina de 250 km y 5000-5500 m de desnivel, aunque solo fuera una. Para eso son 21 etapas, para poder tener un poco de todo.

Lo de la crono hoy en día parece una batalla perdida. Hemos pasado en 30-40 años de un polo al opuesto. Antes era imposible optar a una grande si no se andaba bien contra el reloj. Hoy en día todo un Tour de Francia tiene menos kilómetros de lucha individual que el Tour de Romandia. No, definitivamente no tiene sentido.

1ª etapa

Bolonia-Bolonia (CRI) (8 km)

Arrancamos en las calles de Bolonia con un prólogo de 8 km. Sería una crono para especialistas si la organización no hubiera decidido subir el duro repecho de San Luca dentro del casco histórico de la ciudad. Son 2,1 km al 9,7% de media: no es poca cosa. De ellos, los primeros 1500 m al 11,7%. La subida a San Luca es de sobra conocida por el pelotón profesional, pues forma parte del circuito final de la clásica italiana Giro de Emilia que suele disputarse en el mes de octubre como preparación a la cita mundialista.

El repecho es lo suficientemente largo y selectivo como para que los primeros espadas y máximos favoritos a ganar la prueba hagan su primer acto de aparición. Pese a la escasa longitud del prólogo, una mala prestación por parte de alguno de los favoritos podría hacerle perder entre 30 o 40 segundos respecto a los grandes especialistas en este tipo de pruebas. Sí, Dumoulin y Roglic en buena lógica serán las principales referencias, y el resto de aspirantes deberán minimizar al máximo la posible pérdida de segundos respecto a ellos.

Recientemente hemos visto una crono similar en el inicio de la Vuelta al País Vasco. Bien es cierto que el repecho era distinto y que la bajada final y la lluvia obligaron a tener que tomar una primera y difícil decisión: hacer la crono con la cabra, hacerla con la cabra y cambiar a la bici normal, o salir desde el inicio con la bicicleta convencional. Al no haber bajada parece claro que se optará por la cabra en este prólogo, pero el repecho final es lo suficientemente largo como para que haya que regular y medir bien los esfuerzos.

Por último, desde un punto de vista visual, la elección por parte de la organización de esta crono es un acierto. Esperemos que el día acompañe, porque el marco es difícil de mejorar.

 

 

Por Rubén Berasategui

 

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Cada edición del Giro que sube el GAVIA es especial. Para nosotros, más si lo hace desde Ponte di Legno. Allí, cada uno hemos vivido nuestra particular historia. En esta ocasión nuestro colaborador Javi Fuertes, nos deja la suya.

 

Tocaba planear un nuevo viaje a los Alpes con compañeros primerizos en este tipo de aventuras y a quienes los nombres de los grandes colosos siempre les resultan tentadores. Tenía claro que la elección iba a ser Italia, para repasar grandes mitos de la corsa rosa a los que íbamos a añadir otros de menos fama, aunque quizás más alucinantes. El viaje planteaba un problema logístico y de traslados importantes porque el menú estaba diseñado ciertamente a la carta. Una solución al problema era hacer una escala en Bormio, con lo cual iba a regresar 6 años después a un lugar donde quedaba alguna herida sin cicatrizar: “Aquel 29 de julio de 2012 era una jornada de 110 km y dos monstruos en el menú: el temible Mortirolo y el misterioso Passo Gavia.

Realmente era debutante en aquellos escenarios y la verdad es que el Mortirolo lo subimos con cierto respeto y una velocidad bastante asequible, pero la dureza siempre esta ahí. Vencido el primer coloso, el tramo que avanza valle arriba desde Edolo a Ponte di Legno se hace muy pestoso en una carretera con tráfico y poco espacio para los ciclistas.

En esta población comienza de menos a más el Passo Gavia. No se me olvida el calor en su primera parte y el error que supuso beber quizás demasiada agua al pararnos a refrescar en la magnifica fuente que hay en un pequeño parque recreativo, antes de llegar a Santa Apollonia.

Una vez pasado el pueblo la dureza aumenta exponencialmente y sobre todo al rebasar la barandilla que da acceso al estrechísimo bosque en el que algunas rampas superan el 15%. La cosa iba bien y, al dejar atrás el arbolado, aquella subida se volvía majestuosa y solitaria, con un tremendo barranco flanqueándonos a nuestra izquierda.

Pero una vez pasado el mojón de piedra que marcaba 6  km a la cima algo empezó a cambiar en mi cuerpo: malas sensaciones, problemas estomacales y un fuerte dolor de cabeza me empezaban  a hacer mella en medio de aquel maravilloso entorno. A falta de 4 km mi cuerpo dijo basta y tuve que poner pie a tierra quedándome sentado en uno de los mojones de piedra.

Con la ayuda de mis compañeros conseguí a duras penas dar alcance al Refugio Bonetta de la cima. La subida estaba completada, pero yo sabía en mi foro interno que aquello había sido una derrota en toda regla y que mi buena imagen tenía algún día que ser reestablecida”.

El 18 de Agosto de este verano no había excusa posible y me encontraba en Ponte di Legno dispuesto a dar carpetazo a aquella imagen. La idea estaba clara: poner un ritmo tranquilo y admirar de nuevo la majestuosidad de una subida con un halo misterioso y un tono ciertamente salvaje de alta montaña en su parte final. Los kilómetros se sucedían y la empresa parecía mucho más asequible habiendo evitado en esta ocasión el Mortirolo.

Tengo que decir que he disfrutado como pocas veces encima de la bicicleta, subiendo relajado, sabiendo que manejaba mi cuerpo y que tenía todo bajo control. Estaba tratando de absorber todos los detalles de la subida y a su vez estaba firmando un pacto de no agresión con aquel puerto inolvidable.

La herida se cerraba y, al paso por aquel punto y por aquella imagen del mojón fatídico, el Gavia esta vez me dio su visto bueno y pude recorrer el túnel y ese rocoso tramo final con la tranquilidad de que el objetivo estaba cerca y de que mi admiración por este paso montañoso era ya total.

Coronar fue un momento de felicidad y liberación. Hace 6 años yo no le traté con el debido respeto y el Gavia fue implacable. Ahora, en 2018, el pacto firmado con mi antiguo rival espero que dure para siempre. Ya no tengo dudas de que volveré a Ponte di Legno y con la convicción de que seré bien recibido.

Por Javi Fuertes

Fotos: Andoni Epelde/Paco Portero

 

 

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Los pasados 4 y 5 de mayo, tuvimos oportunidad de asistir a una nueva edición de los SPORTFUL GRAVEL DAYS que se realizan con una doble intención. Por un lado estaría la presentación de las colecciones que dispone SPORTFUL diseñadas específicamente para el Gravel y por otro para disfrutar de una modalidad que cada día tiene más adeptos y en la que la diversión esta asegurada.

Con el lanzamiento de la gama Giara hace tres años, Sportful fue una de las primeras marcas del sector en lanzar una familia de prendas específica para el ciclismo gravel. En su colección para esta primavera-verano, la firma italiana renueva y dobla esa apuesta por el gravel con la ampliación de la serie de prendas Giara. Una ampliación completada “por arriba”, con la introducción de la equipación SuperGiara:  un maillot y un culote de gama alta.

El ciclismo gravel ocupa, por tanto, más páginas en el catálogo de Sportful de este año. La renovación de esta familia de prendas es total y se desglosa en una nueva serie Giara (masculina y femenina), la mencionada gama superior Supergiara; el nuevo maillot Giara Tee, así como una colección de accesorios también nuevos (gorras, calcetines, guantes, chalecos, etc.).

Atentos a todas las explicaciones de Max Caselli, responsable de la marca en nuestro país, nos juntamos un buen número de periodistas de diferentes medios de comunicación. También asistió gente de tiendas que trabajan con Sportful, colaboradores de la marca y alguna sorpresa como la presencia del asturiano Iván García Cortina, corredor del Bahrain Merida, que el domingo en la ruta quiso ser uno más del grupo.

Bien equipados por SPORTFUL y con las bicis MERIDA BIKES que pusieron a disposición de los participantes pudimos disfrutar de dos divertidas jornadas de gravel. Risas, esfuerzo, alguna que otra mojadura en los ríos… en definitiva, una nueva oportunidad para disfrutar de la bici de una manera diferente y a la que muchos no estamos muy acostumbrados.

No faltó, una visita, merienda y cata en la bodega de La Vinyeta y la tradicional y sabrosa fideúa que sirve para poner punto final a las jornadas.

Fotos Andoni Epelde/Ziklo

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Cada año nos gusta recomendaros algunas marchas que por su recorrido, organización o ambiente, nos parecen interesantes. Fieles a nuestra filosfía, siempre buscamos las mismas cosas: Recorrido con encanto, que sea en un lugar con alicientes (culturales, gastronómicos, naturales, deportivos…) y que cuente con un equipo organizador cargado de ilusión y que se deja la piel por ser un ben embajador de su tierra.
Este año, una de las elegidas es la Marcha Cicloturista Sierra de Gúdar, que además celebra en 2019 su 25 edición. Organizada por el Club Ciclista Turolense, la prueba, con salida en Alcalá de la Selva, recorre el corazón de la Sierra de Gúdar teniendo su punto final en la estación de Valdelinares.
Cuenta con dos recorridos, el largo recorrido con un total de 150 kms, y el de corto recorrido con un total de 95 kms, con desniveles acumulados de 3.000 m, y 2.063 m respectivamente.
Tenéis más información en la web: www.clubciclistaturolense.com

 

 

 

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El pasado día 28 de Abril se celebró el II Ironman 70.3 Marbella, donde más de 2.500 participantes recorrieron 1,9 kilómetros nadando, 80 en bicicleta y 20 corriendo. En lo deportivo destacar las victorias de Andreas Dreitz en hombres y Laura Phillipp en mujeres.

El Triatlon no es una de nuestras especialidades pero en ZIKLO siempre hemos querido destacar y apostar por la importancia del turismo deportivo. En este caso han sido cuatro días de disfrutar viendo multitud de ciclistas
pedaleando y conociendo Marbella y su entorno. Más de 2.500 participantes de las más variadas nacionalidades, con sus correspondientes familiares y amigos, que se
han convertido en buenos embajadores.
Si, sabemos que hablar de 2500 personas es mucho pero no es necesario tanto para que las bicis y el ciclismo sean un complemento perfecto para el turismo.
Bicicletas y turismo, ese objetivo que haciendo bien las cosas puede ser realidad uno de esos Sueños Cumplido que nos gusta ver de cerca.

 

Allí estuvo Paco Portero, esta vez le tocaba trabajar cerca de casa y había que aprovechar la ocasión

 

 

 

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