Día: 29 abril, 2019

Hablar de Pepe, tal y como él mismo quiere que le llamemos familiarmente“porque no me identifico con otro nombre, si bien antes era Josep, desde que volví de Andalucía ya fui Pepe para siempre, y más para los amigos”, es hacerlo de una persona que lleva el ciclismo en la sangre. Lo ha llevado desde que naciera en el seno de una familia que toda la vida ha estado implicada con el ciclismo, empezando por su padre Luis y siguiendo por sus hermanos Montse, Joaquín y Jordi. Todos ellos forman parte de la gran familia Cuevas, organizadores de la Vuelta a Andalucía “Ruta Ciclista del Sol”.

De hecho fue su padre, Luis Cuevas, el que reinventó esta carrera en el año 1979, después de que la antigua Vuelta a Andalucía se dejara de celebrar en 1977. Pepe se incorporó a su organización en 1980 y poco a poco fue creciendo dentro de ella con su trabajo y dedicación, hasta que en 1998 ya se hizo personalmente con la coordinación de la Ruta del Sol. Posteriormente colaboró también con eventos del prestigio de la Vuelta al País Vasco y la Euskal Bizikleta, donde realizaba el servicio de Radio Vuelta o de Moto Información, entre otras pruebas.

Es curioso como, empezando a conversar sobre una “tranquila” prueba cicloturista como la Ciclobrava, tirando del hilo puedes llegar a ahondar ya no sólo en el intenso currículum de una persona, sino también remontarnos a una parte de la historia del ciclismo en este país.

Esto fue lo que nos pasó con Pepe, porque actualmente, por si alguien aún no lo conoce, algo extraño todo sea dicho de paso, es el alma máter en la organización de marchas cicloturistas tan dispares como la Purito Andorra, la Portals de Montserrat o esta Ciclobrava a la que hacemos referencia y que se celebra dentro del seno de la Sea Otter Europa Costa Brava-Girona.

Pepe aporta en ellas toda su experiencia como organizador, bien diseñando los recorridos y siendo su impulsor, imprimiendo toda su fuerza y vitalidad para que todo salga sobre ruedas.

Por este motivo, para que nos hablara un poco más sobre los entresijos del recorrido de este año en la Ciclobrava, nos atendió amablemente y pudimos charlar largo rato con él, con el auténtico responsable del diseño de este preciosa singladura que nos hará descubrir, este próximo 2 de junio, uno de los mejores rincones para pedalear por las deliciosas carreteras de la provincia de Girona, en las que disfrutaremos de un auténtico paraíso para el cicloturismo.

 

 

 

Pepe, ¿se puede decir que tú eres el inventor de esta marcha, verdad? Porque no se puede llamar de otra manera…

Bueno, yo he mirado de diseñar el mejor recorrido que se puede hacer por los alrededores de Girona, que son muchos y variados, afortunadamente, pero también he de decir que muchos cicloturistas anónimos me han ayudado a descubrir estas carreteras inéditas, estrechas, muy poco transitadas, y que además son recorridas por numerosos profesionales que entrenan por ellas durante gran parte de la temporada y de los que tengo el placer de conocer a casi todos ellos. Por eso prefiero no hablar en primera persona y sí “en equipo”.

Perfecto Pepe, entonces lo haremos en plural.

¿Qué buscabais a la hora de planificar el recorrido de la Ciclobrava?

Lo primero que buscamos era mostrar este territorio en todo su esplendor, ya no sólo sus bellos paisajes, sus montañas o su mar, también su cultura, su historia, su gastronomía, porque es todo lo que le interesa al turista que se acerca en bicicleta hasta aquí y desee conocer una localización ideal para la práctica del cicloturismo, una zona magnífica situada entre los Pirineos y el Mar Mediterráneo. Pedalear por estas tierras es una manera fascinante de descubrir un lugar maravilloso para andar en bicicleta de carretera, tanto por su interior como bordeando su costa que aquí es brava: la Costa Brava. Esto lo teníamos todos muy claro, que la marcha saliendo desde Girona había de dirigirse dirección al mar.

Pepe, por tanto, ¿qué joyas encontraremos a nuestro paso pedaleando a través de la Ciclobrava?

Innumerables. Los tesoros que esconden estas comarcas son muchos y los cicloturistas os podréis deleitar con una gran variedad de paisajes, afrontando un recorrido de media montaña, subiendo y bajando pequeñas ascensiones por carreteras estrechas, reviradas, entretenidas y con la tranquilidad de saber que en ellas el tráfico de vehículos a motor es inexistente. Ascenderéis pequeñas maravillas como el Alt de Sant Grau por su vertiente más amable desde Llagostera, y en cuyo punto culminante obtendréis la recompensa de haber subido hasta allí cuando contempléis el mar y su espectacular costa escarpada, con unas vistas espléndidas que os emocionarán.

Y del mar de nuevo enfilaremos nuestros manillares hacia el interior…

Sí, a partir de aquí, y sin entrar en la bulliciosa Sant Feliu de Codines porque además en pleno verano estará a reventar de turistas, la bordearemos para disfrutar de la comarca de les Gavarres, en la que tendremos que afrontar dos puertos clásicos como son Romanyà y La Ganga, en los que cada participante marcará el ritmo que más le interese, si bien, nuestra filosofía es la del slow cycling, para no perderse ningún detalle de esta preciosa ruta.

Hemos visto que el avituallamiento principal se hará en la preciosa localidad de Monells, un pueblo de cine.

Sí, no suele ser habitual que Monells dé permiso para celebrar eventos en su bonita plaza rodeada de edificios medievales, pero nosotros hemos conseguido hacer parada y fonda en este pequeño y precioso pueblo de casas empedradas, donde sólo antes lo había conseguido el cine con el rodaje en este lugar de la película “Ocho apellidos catalanes”. En Monells disfrutaremos un buen rato contemplando un precioso pueblo medieval con sus encantadoras y fotogénicas calles.  A la salida del avituallamiento, la prueba se vuelve a desdoblar. Los del primer recorrido marcharán dirección Bordils, pedaleando por deliciosos caminos rurales apartados de las rutas más transitadas, carreteras con encanto, de las de admirar disfrutando del entorno, un tramo muy poco conocido incluso para ciclistas de la zona que será la gran sorpresa de todos los que por allí discurran.

Los participantes del recorrido corto no se quedarán sin su merecido premio también con la dulce ascensión a Madremanya, desde donde la visión del Pirineo y su imponente Canigó quedará plasmada para siempre en sus retinas.

Al final de la marcha nos juntaremos todos los participantes de ambos recorridos para afrontar la parte decisiva con el ascenso a Montjuïc, última dificultad de la jornada, desde donde contemplaremos el elegante Barrio Viejo de Girona en todo su esplendor, antes de dar por acabada la prueba.

 

Vemos que en este sentido la marcha, tanto en su recorrido largo como en el corto, no es demasiado dura.

No, no, en efecto. Nosotros precisamente queríamos huir de la dureza de algunas marchas que llenan el calendario cicloturista, pruebas muy exigentes que tienen poco de cicloturismo y mucho de carreras encubiertas. Por eso hemos buscado este equilibrado recorrido que es apto para cualquier cicloturista que tenga un mínimo de nivel y que al menos salga a hacer sus excursiones de sábado o domingo con su grupeta. El recorrido exige cierta forma, pero no hace falta ser un combativo ciclodeportista como muchos ya conocemos. La Ciclobrava es cicloturismo total, pensada democráticamente para todos, sin cronómetros, ni clasificaciones, ni chips, sin tiempos. No se trata de correr más que nadie, al contrario, se trata de pasarlo bien con nuestras bicicletas por esta travesía haciéndolo sin presión ni estrés.

Esto que quede muy claro, se trata de una marcha no competitiva.

Por supuesto, no queríamos fomentar la competitividad, eso lo teníamos muy claro, y sí conocer el territorio, proponiendo dos recorridos a medida, en los que a la hora de afrontarlos prevalezca el compañerismo, la amistad y la diversión sobre dos ruedas, aunque respetando que cada ciclista se lo tome a su manera. En este sentido entendemos que el reto siempre es personal y que es muy particular la manera de querer superarlo.

¿Qué mejoras podemos encontrar con respecto a la edición del pasado año?

Sí, hemos introducido mejoras importantes en todos los servicios que serán más completos y en los recorridos habrá más oportunidades para el que quiera, según las ganas, la motivación o el cansancio de cada uno, cambiar de recorrido en un momento dado. Los dos itinerarios son flexibles y el que quiera pasar a afrontar el recorrido largo, o viceversa, no tendrá ningún problema en hacerlo. La salida se dará a las 8 de la mañana y también será más ancha y más cómoda. Contaremos con la presencia de ex ciclistas como Purito, Edo, Losada o Pereiro, con los que podremos charlar como si fueran uno más durante esos primeros kilómetros de marcha en los que iremos todos agrupados. Una vez terminada la prueba la mayor novedad será poder disfrutar de un avituallamiento completo situado justo delante de la entrada del festival Sea Otter Europe Costa Brava-Girona.

Nosotros calculamos que, como muy tarde, todos los participantes estén de vuelta sobre las 14.30 horas, disfrutando ya de la comida y la feria, aunque seguramente los más rápidos del recorrido corto llegaran a partir de las 11 de la mañana y los de la larga esperamos que a lo hagan a partir de las 13 horas.

¿Qué aspiraciones tiene una marcha como la Ciclobrava?

Aspiramos a ser la referencia cicloturista de estas tierras de Girona, la Costa Brava y el Baix Empordà, y buscamos la calidad antes que la cantidad, esto por supuesto. El año pasado participaron unos 1200 ciclistas y para este creo que superaremos los 1500, pero para años venideros tampoco queremos que esta cifra se dispare mucho más allá de los 2000 ó 2500 cicloturistas, para de esta manera intentar evitar al máximo los accidentes por excesivos ciclistas participantes, porque su seguridad es nuestro gran objetivo. Nosotros hemos pedaleado por todas las posibles carreteras de la zona y pensamos que el recorrido que ofrecemos es precioso y seguro, y que el corredor sólo tendrá que preocuparse de disfrutar de cada instante.

De esta manera, os esperamos a todos el próximo 2 de junio para que sea un día redondo y podamos disfrutar de una gran día de ciclismo.

Pues así lo haremos, Pepe. Gracias, un abrazo y allí nos vemos.

Por Jordi Escrihuela

 

 

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